Cleómenes (Griego: Kλεoμένης; muerto 322 a. C.), un griego de Náucratis en Egipto, fue nombrado por Alejandro Magno como nomarca del llamado Nomo (νoμoς) árabe de Egipto y receptor de los tributos de todos los distritos de Egipto y territorios vecinos en África (331 a. C.). Algunos escritores antiguos dicen que Alejandro le hizo sátrapa de Egipto; pero esto es incorrecto. Flavio Arriano declara expresamente que los otros nomarcas eran independientes de él, excepto los que tenían que pagarle los tributos de sus distritos. Sin embargo, parece que no tuvo dificultad en extender sus depredaciones por todo Egipto y, es posible, que haya tomado el título de sátrapa. Se dice que su rapacidad no tenía límites, que ejercía su cargo sólo para su propio provecho.

Cuando hubo una mala cosecha de grano, y esta fue menos severa en Egipto que en los países vecinos, al principio prohibió su exportación, pero cuando los nomarcas le manifestaron que esta medida les impedía alcanzar la cantidad apropiada de tributo, él permitió la exportación de grano, pero gravándola con unos fuertes derechos aduaneros. En otra ocasión, cuando el precio del grano era de diez dracmas, Cleómenes lo compró todo, y lo vendió por 32 dracmas; así interfería los mercados de varias maneras para su beneficio propio.Aristóteles, Económica 1352 a-b

Alejandro le había encargado la construcción de la nueva ciudad de Alejandría. Cleómenes informó a las personas de Canopo, entonces un emporio de Egipto, que les debía trasladar a la ciudad nueva. Para evitarlo, le proporcionaron una gran suma de dinero pero, cuando la construcción de Alejandría avanzó, él pidió de nuevo a las personas de Canopo otra gran suma de dinero, la cual no pudieron pagar, proporcionando así a Cleomenes la excusa para ejecutar el traslado de la población a la nueva ciudad.Aristóteles, Económica 1352 a-b

También ganó dinero con las supersticiones de la gente, como cuando, después de que un chico hubiese sido muerto por un cocodrilo, ordenase destruir a los mismos, revocando esta orden a cambio de todo el dinero que los sacerdotes reunieron para salvar a sus animales sagrados. En otra ocasión hizo llamar a los sacerdotes, y les informó que su institución religiosa era demasiado cara, y tenía que reducirse, con el resultado de que los sacerdotes le entregaron los tesoros de sus templos, y él no les molestó más.Aristóteles, Económica 1352 a-b

Alejandro fue informado de las acciones de Cleómenes, pero encontró conveniente no tomar ninguna medida en ese momento aunque, después de su regreso a Babilonia en 323 a. C., escribió a Cleómenes, mandándole levantar en Alejandría un espléndido monumento a Hefestión, con la promesa de que si este trabajo era celosamente realizado, pasaría por alto su mala conducta.

En la distribución del imperio de Alejandro después de su muerte (323 a. C.), Cleómenes quedó en Egipto como sátrapa, bajo Ptolomeo, que le mandó matar como sospechoso de favorecer a Pérdicas. El resultado, si no también la causa, de esta acción fue que Ptolomeo pudo tomar posesión de las riquezas acumuladas por Cleómenes, que ascendían a 8000 talentos.Arriano, Anábasis de Alejandro Magno, iii. 5, vii. 23; Focio, Biblioteca, cod. 82, cod. 92; Justino, Epítome de Trogo, xiii. 4; Quinto Curcio Rufo, Historias de Alejandro Magno, iv. 33; Pseudo-Aristóteles, Económica, ii. 1352, 1353; Demóstenes, Contra Dionisodoro, 7; Pausanias, Descripción de Grecia, i. 6; Diodoro Sículo, Biblioteca, xviii. 14

Referencias

Categoría:Fallecidos en los años 320 a. C. Categoría:Alejandro Magno Categoría:Nomarcas del Antiguo Egipto Categoría:Sátrapas del Imperio de Alejandro Magno Categoría:Antiguos griegos del siglo IV a. C.