miniaturadeimagen|Marxuquera, la Safor. Marchuquera (en valenciano Marxuquera) es un caserío y una partida extramunicipal repartida entre los municipios de Gandía, Palma de Gandía, Ador y Alfahuir, en la comarca de La Safor (Valencia) España. Cuenta con unos 934 habitantes repartidos en un pequeño núcleo histórico y diferentes urbanizaciones, además de gran cantidad de casas diseminadas. La mayor parte de la partida rural pertenece al término municipal de Gandía. La partida está formada por un extenso plano, cerrado al norte por el macizo del Mondúver, al este por la Sierra Falconera, al oeste y al sur por la Sierra Grossa y las últimas estribaciones del Buixcarró y el Vernisa. Su extensión es de unas 750 hectáreas, que equivalen al 12,21% del término municipal de Gandía, más el enclave de Ador (3,53 km²), que forma una larga franja de territorio entre los términos de Gandía y Palma de Gandía, a lo largo del curso del barranco de Lloret.
La carretera Gandía-Simat de Valldigna cruza Marchuquera desde Gandía y hacia La Valldigna, pasando por La Drova y Bárig, a través del cuello de los Caracoles. El Barranco Verde discurre por el sur del llano, y por el norte lo hace el Barranco de Marchuquera, también conocido como Barranco de San Nicolás o de Beniopa. Los accidentes naturales separan Marchuquera en dos partes bien definidas, dejando en el centro la Sierra Falconera y determinando así el límite entre la Marchuquera Alta y la Baja, exactamente divididas por el Racó de Tomba.
Gracias a su clima, protegido por las montañas y en consecuencia, el alivio de los vientos que por allí se da, Marchuquera ha sido históricamente un lugar propicio para el asentamiento humano.
Historia
Por toda Marchuquera podemos encontrar numerosos vestigios de poblamiento humano a lo largo de la historia. La etimología de su topónimo equivaldría a "llano litoral". Es geofísicamente un complejo cárstico, característica que explica la formación de numerosas cuevas, muchas de ellas pobladas -como la Cova de les Meravelles o la del Parpalló, uno de los primeros enclaves poblados de forma permanente en el Mediterráneo peninsular y uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Europa -por cantidad de hallazgos- en la prehistoria.
También hay indicios de poblamiento musulmán, señalado por la presencia del llamado "Morabito", una especie de vivienda o corral de animales con características de las construcciones musulmanas, del que todavía no se ha llegado a un consenso sobre el uso que tuvo en su tiempo. Había también otra construcción similar, a pocos metros de ésta y que conectaba ambas mediante un túnel, pero fue derribada por los entonces propietarios del terreno y nadie se preocupó por preservarla.
Una característica del valle de Marchuquera es que ha sido dividido históricamente entre diferentes términos municipales. En la Edad Media, a principios del , se lo repartían los términos de Bairén, Borró y Palma, los tres pertenecientes al ducado de Gandia. Todavía hoy en día las tierras de esta unidad territorial que es Marchuquera se dividen entre varios términos municipales, como hemos visto.
La historia de la actual población de Marchuquera empieza con la tranformación de sus tierras en cultivos de secano, creándose en la segunda mitad del en Marchuquera Alta una comunidad de propietarios de estos terrenos, muchos de los cuales no vivían en Marchuquera, si no en Beniopa, Benipeixcar, Benirredrá, Gandía, Palma de Gandía, Ador, Rótova o Alfahuir. Se reunían cada mes de enero para tratar temas de sus tierras en las Escuelas Pías de Gandía y había un representante de cada uno de estos pueblos en la junta directiva.
Durante la década de 1870 las zonas vitivinícolas de España sufrieron la gran plaga de la filoxera, que acabó con muchos de los viñedos. Así, familias de estas áreas afectadas, sobre todo de La Marina (Pedreguer, y Jalón principalmente), zona alicantina tradicionalmente dedicada al cultivo de viñedos, se reubicaron en Marchuquera, donde empezaron a trabajar como caseros y labradores para los dueños de las tierras.
Gran parte de las actuales familias de Marchuquera son aún descendientes de los primeros pobladores de ésta, que venían de Pedreguer, Jalón, Benipeixcar, Rótova, Gandía o Bárig. Marchuquera funcionó durante algunos años como municipio independiente, hasta que se anexionó a Gandía.
A partir de la década de los cincuenta del , hubo una serie de acciones que transformaron la vida de los marchuquereros, como el asfaltado de la carretera de Gandía a Bárig, pero sobre todo, el inicio de la transformación de las tierras tradicionalmente de secano en regadíos y la emigración de las familias a Gandía con la venta de sus tierras a gandienses, que las transformaron en hanegadas de naranjal. Los que se quedaron, también transformaron sus tierras al monocultivo de los cítricos. A partir de los setenta, parte de los emigrados a Gandía y otros nuevos, volvieron con la mejora de la habitabilidad de las casas y la introducción de los electrodomésticos, pero ya muchos como segunda residencia. Así comenzaba la urbanización unifamiliar en forma de chalés que actualmente caracteriza a Marchuquera como una zona residencial.
Históricamente, el nombre de Marchuquera es extensivo a todo el valle, que abarca hasta los límites de Rótova, Palma de Gandía, Beniopa y La Drova. Pero lo que determinó su identidad es el caserío que se levantó en torno la Ermita, dedicada a la Virgen del Mondúver. Actualmente, además de este núcleo originario y las casas de campo dispersas, comprende también todo el conjunto de urbanizaciones asentadas en las dos Marchuqueras, la Alta y la Baja: la Ermita (Ermita I y Ermita II), Barranc Blanc, Xauxa, Montepino, Montesol, Las Cumbres, Racó de Tomba, Racó del Niu, Racó dels Frares, Santa Marta y Molló de la Creu (Molló I y Molló II).
Según el INE, en 2007, Marchuquera Baja tenía 351 habitantes y Marchuquera Alta, 583 hab.
Lugares de interés
Son varios los lugares visitados asiduamente en Marchuquera, debido principalmente a su diversidad ambiental y paisajística, pero también histórica y cultural.
Su gran parque, conocido popularmente como parque del campo de fútbol (campo en desuso desde hace unos años atrás) y sus instalaciones para barbacoas, fue durante las décadas de los 80, 90 y 2000, uno de los lugares preferidos de los gandienses donde ir a pasar el domingo en familia o entre amigos, con una paella o barbacoa. Actualmente seguimos encontrando gente de Gandía y los alrededores que va a pasar el día, aunque la afluencia ha disminuido notablemente desde la crisis económica de 2008, junto a unos años en que se prohibió el uso de las construcciones para barbacoas allí presentes (ahora de nuevo en funcionamiento después de rehabilitarlos siguiendo las nuevas normativas).
La Fuente de Lloret, un paraje natural y fuente de la que se abastece gran parte de la huerta de Marchuquera y que forma parte de su historia. La canalización de sus aguas permitió la extensión de los cultivos de regadío en Marchuquera y favoreció el poblamiento del enclave. Se trata de uno de los lugares más queridos por la población local.
Cova de les Meravelles, donde se han encontrado restos prehistóricos que la sitúan como una de las primeras zonas habitadas de la península ibérica y de Europa. Esta cueva se sitúa en la vertiente oeste de la Sierra Falconera, por lo que fue utilizada a lo largo de la historia como abrigo para pastores de ovejas y sus rebaños, así como lugar de esparcimiento para los niños de Marchuquera. Encontramos en esta cueva grabados y pinturas del Paleolítico Superior, que junto a la cercana Cueva del Parpalló, hacen de Marchuquera uno de los enclaves más importantes del Paleolítico a nivel Europeo, aunque tristemente es un recurso turístico y divulgativo poco explotado. Son representativos de la Cova de les Meravelles cuatro de sus grabados, entre los que destaca el grabado completo de un caballo. También se han encontrado monedas de la época ibérica y romana, junto con restos de cerámica, que hacen especular sobre su posible uso ritual entre el primer milenio a.C. y el primero d.C. Hecho curioso es la peculiaridad de su topónimo, largamente repetido a lo largo de toda la geografía valenciana.
La Cueva del Parpalló, que se sitúa en el macizo del Mondúver, en el paraje natural municipal Parpalló-Borrell, aún en término municipal de Gandía, acotando con el de Bárig. Se accede por la carretera Gandía-Bárig (conocida como "la carretera de Bárig"), antes de llegar a La Drova. Se trata de uno de los yacimientos del Paleolítico Superior más importantes de Europa y está catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO debido a su importante conjunto de arte rupestre. Fue una de las primeras zonas habitadas por el Homo Sapiens en el levante peninsular. En 1929, después de los primeros hallazgos, se cerró al público para su estudio y acondicionamiento, reabriendo en el año 2014, después de una larga espera de 85 años, con el objetivo de difundir su patrimonio histórico, artístico y cultural. Como anécdota, destacar que su nombre proviene de un pequeño pájaro conocido en valenciano con el nombre de Parpalló (avión zapador), que era habitual en la zona. El centro de interpretación del paraje natural municipal Parpalló-Borrell se encuentra en la entrada del camino que llega hasta la cueva, y en él ofrecen información de la cueva además de todo el lugar, así como visitas guiadas.
El paraje natural municipal Parpalló-Borrell, que, como su nombre indica, aglutina dos zonas diferenciadas, divididas por la llamada carretera de Bárig: la zona del Parpalló, al este de esta si nos dirigimos en dirección Gandía-Bárig -donde se encuentra la anteriormente mencionada Cueva del Parpalló- y la zona del Borrell, al oeste de la mencionada carretera. Un espacio protegido de 549ha con una microrreserva protegida de mariposas. Dentro de este paraje, destaca, además de la Cueva del Parpalló, la zona del Borrell, nombre derivado del barranco de Borrell que discurre por esta área, y con una ruta entre la naturaleza que incluye la famosa estructura natural de El Portalet. Se trata de un gran arco de piedra formado de manera natural. Esta fue durante la Guerra Civil Española y la posguerra zona habitual de escondite de los maquis y también fue el camino de paso entre la población de Pinet y Marchuquera, ya que muchos de sus habitantes trabajaban en el campo de Marchuquera y se desplazaban cada fin de semana por estas sendas para ir del trabajo a casa y de casa al trabajo. Este paraje natural cuenta con su centro de interpretación, a la entrada del camino que llega a la Cueva del Parpalló. La zona del Borrell sufrió intensamente los efectos de un devastador incendio en agosto de 2018, originado en Luchente y que llegó hasta el núcleo urbano de Marchuquera, arrasando con la mayor parte de la vegetación de la zona. Durante los años 2018 y 2019 el Ayuntamiento de Gandía realizó trabajos de limpieza, adecuación y reforestación en la zona, con ayuda de la Generalidad Valenciana y también canalizando la voluntad pública de reconstrucción a través del proyecto Marxuquera Verda (Marchuquera Verde), un proyecto de readecuación y reforestación con métodos no invasivos. La asociación local Grup d'Amics de la Natura de Marxuquera, por su propia cuenta, también solicitó al Ayuntamiento de Gandía el permiso de trabajo para una parcela de propiedad pública en la zona afectada por el incendio, con la concesión del cual realizó tareas de adecuación y reforestación durante todo un año, hasta la obligatoriedad de cuarentena por la pandemia global de coronavirusPandemia de coronavirus de 2020 en España en 2020.