Mercaderes de ilusiones (The Hucksters) es una película del año 1947 de Metro-Goldwyn-Mayer dirigida por Jack Conway y protagonizada por Clark Gable. Además, supuso el debut de la actriz Deborah Kerr en la gran pantalla americana. El reparto está formado por: Sydney Greenstreet, Adolphe Menjou, Keenan Wynn, Edward Arnold y Ava Gardner. El largometraje está basado en la novela The Hucksters (Mercaderes de ilusiones) de Frederic Wakeman (sénior).
Argumento Victor Norman (Clark Gable) es un ejecutivo de publicidad radiofónica que ha luchado en la Segunda Guerra Mundial y se encuentra en busca de un trabajo similar al que tenía antes de la guerra. Mientras está en su habitación del hotel tira literalmente todo el dinero por la ventana, y le dice al botones que si aguanta con cincuenta dólares le «ayudará a ser sincero a la hora de conseguir un trabajo». De camino a la entrevista, se gasta treinta y cinco de esos dólares en una «auténtica» pajarita pintada a mano.
Vic consigue una cita para una entrevista de trabajo en la agencia de publicidad Kimberly con el Sr. Kimberly en persona (Adolphe Menjou). Mientras se analizan mutuamente, les interrumpe una llamada de Evan Llewellyn Evans (Sydney Greenstreet), el jefe mandón y gruñón de Beautée Soap, que es la empresa acreedora más importante de la agencia. La llamada desbarata la entrevista de trabajo; así que, Vic se ofrece a realizar una desagradable tarea para Kimberly: reclutar a la Srta. Kay Dorrence (Deborah Kerr) para una campaña de Beautée Soap producida en la alta sociedad neoyorquina.
En la elegante mansión Dorrance se hace pasar por miembro de la Charity League y enreda a Kay en el acuerdo; pero cuando llegan a la sesión fotográfica, el director artístico de Beautée realiza una sesión compositiva en la que Kay debe llevar un «picardías suelto y con volantes». Vic rechaza el concepto y dirige una digna sesión de fotos en la que Kay está con sus hijos vestida de noche.
Al día siguiente de esta vorágine, se les cita a Vic y a «Kim» en las oficinas de Beautée donde los recibe el Sr. Evans, quien cuando llegan allí lo primero que hace es escupir con energía contra la mesa de conferencias para que así conozcan su ideología sobre la publicidad: «¡Me acaban de ver haciendo algo asqueroso, pero estoy seguro de que siempre lo recordaran!» Tras lo ocurrido, le echa en cara a Vic el cambio que realizó en la sesión de fotos; a lo que Vic le responde que « «El jabón Beautée es un producto limpio y que, por lo tanto, su anuncio no lo es". Cuando Kim pone el anuncio de radio que Vic grabó por la noche («Love That Soup») le gusta tanto al señor Evans que le dice a Kim que lo contrate. «Tienes los dientes en nuestros problemas» —le dice a Vic, mientras se quita y abrillanta su dentadura—.
Vic se siente atraído por Kay. Cuando los dos acuden a la cita con el señor y la señora Kimberly, un Kim borracho confiesa de manera violenta que creó su agencia tras derrocar a su antiguo mentor, e intentar robar el producto de la empresa acreedora Beautée. Vic organiza honestamente una escapada de fin de semana para la pareja en uno de sus viejos refugios de preguerra en Connecticut. Al llegar, Kay se encuentra con que el lugar está ahora bajo el control de su nuevo propietario, y que los han registrado en habitaciones contiguas conectadas a través de una puerta. Tras lo ocurrido, Kay se marcha y promete no volver a ver a Vic nunca más.
Seguidamente, Evans cita a Vic y a Kim a una rara «charla» de domingo y les revela que quiere crear un nuevo programa de variedades de radio, organizado en torno al no muy famoso comediante, Buddy Hare (Keenan Wynn). Recrimina a los dos publicistas por tener que realizar él mismo su trabajo, poniéndoles al corriente de que el agente de Hare, Dave Lash (Edward Arnold) partirá hacia la costa en el tren de la tarde. Vic tratará de firmar un acuerdo, antes de que las intenciones de Evans se filtren y aumenten el precio de Hare. De camino a la estación, se detiene en casa de Kay, pero ella se muestra distante con él: «No vas a hacer promesas con tal de no mostrar lo que sientes» —y él le contesta— «Este es el tipo de persona que soy». Coge el billete del tren; es una despedida difícil para los dos.
En el tren, Vic se topa con su antiguo amor, la cantante Jean Ogilvie (Ava Gardner). Vic la incluye en su plan para firmar un acuerdo con Hare: con Ogilvie como su cómplice, consigue que el agente Lash le ofrezca a Hare a precio de ganga. Cierran el acuerdo, y cuando Lash se da cuenta de que lo ha hecho, gentilmente se compromete a cumplirlo.
Una vez en Hollywood, Vic y sus escritores se ponen a crear el programa de radio; desde el principio, excluyen a Hare de los actos porque sus aportaciones son muy tópicas. Una noche, Vic se sorprende al encontrar a Kay entre las sombras fuera de su bungalow, para tratar de arreglar las cosas. Ella lo consigue, y Vic empieza a hablarle de matrimonio, y de verse a sí mismo como el sustentador de Kay y de sus hijos.
Sin embargo, se produce un problema cuando un tecnicismo jurídico anula el contrato de Buddy Hare. Fue un error sin mala fe de Dave Lash, pero Vic realiza crueles insinuaciones sobre la infancia de Lash y chantaje implícito para conseguir que el agente se encargue de pagar con su propio dinero la diferencia del precio. Vic se arrepiente inmediatamente de la táctica, y la conducta hiriente hacia Lash le hace sentir incluso más miserable.
De vuelta a Nueva York con el espectáculo en mano y todo controlado, Vic y Kim reproducen la grabación para Evans. Un nuevo Vic sumiso, ahora con pensamientos de una familia a la que alimentar, se encuentra realizando el papel rastrero que Evans necesita de sus subordinados, y se da cuenta de que eso no es para él. A pesar de que a Evans le gustaba el espectáculo, Vic se levanta, vierte un vaso de agua sobre Evans, le dice que está «completamente mojado», y se va con paso firme de la habitación.
Fuera, en el coche de Kay, Vic le cuenta que tendrán que posponer la boda hasta que él se pueda recuperar económicamente. Kay le contesta que el dinero, o al menos «mucho dinero» no es lo más importante, que él «puede vender cosas con dignidad y respeto». Vic mete la mano en el bolsillo, saca el dinero y lo tira a la calle. «Ahora empezamos desde cero» —dice— «así mucho mejor».
Reparto Clark Gable como Victor Albee Norman. Deborah Kerr como Kay Dorrance. Sydney Greenstreet como Evan Llewellyn Evans. Adolphe Menjou como Sr. Kimberly Ava Gardner como Jean Ogilvie. Keenan Wynn como Buddy Hare. Edward Arnold como David Lash. Aubrey Mather como Sr. Glass Richard Gaines como Cooke. Frank Albertson como Max Herman. Douglas Fowley como Georgie Gaver. Clinton Sundberg como Michael Michaelson. Gloria Holden como Sra. Kimberly. Connie Gilchrist como Betty. Kathryn Card como Regina Kennedy. Lillian Bronson como Srta. Hammer Vera Marshe como Gloria. Ralph Bunker como Allison. Virginia Dale como Kimberly Receptionist. Jimmy Conlin como Blake.
Producción La novela de Frederic Wakeman de 1946 Mercaderes de ilusiones se mantuvo durante medio año (35 semanas) en lo alto de la lista de los libros más vendidos, ayudado probablemente por su provocativa controversia. La revista Life nominó el libro como «la mejor parodia best seller del año pasado»"Greenstreet Plays the Great Huckster," Life, 31 de marzo de 1947, p. 51 e incluso Clark Gable, quien finalmente sería el protagonista en la adaptación al cine, dijo: «Es obsceno y no es divertido».Capua, p. 41 Al contrario de los sentimientos literarios de Life y de Gable, Metro-Goldwyn-Mayer pagó 200.000 dólares por los derechos cinematográficos, incluso antes de que la novela se publicara.
El guionista Luther Davis y los adaptadores de novelas, Edward Choderov y George Wells, «tenían que realizar un exhaustivo trabajo» para llevar el proyecto de acuerdo a los gustos de Louis B. Mayer y las reglas del Código Hays.Sección de crítica cinematográfica del New York Times Tuvieron que eliminar todas las escenas sexuales explícitas (en 1946), y cambiaron a la Sra. Dorrance, que aparece en el libro como una mujer casada, por una viuda de guerra, y así ella y Vic «podrían vivir felices y comer perdices». Sin embargo, fue más problemático el retrato del agente de talentos David Lash, un personaje fundamental en la segunda mitad de la película. El personaje de Lash se basó en un superagente de la vida real, Jules Stein, el fundador de una potente agencia de talentos MCA Inc., y el mentor de Lash en Hucksters, Freddie Callahan, quien tenía un parecido físico innegable con Lew Wasserman, el mentor de Stein en 1946 quien encabezará finalmente MCA.
Incluso en 1947, «hubo temor a las represalias de MCA"Mann, pp. 110-111 sobre el retrato de Stein y Wasserman. Vic afirma en varias ocasiones que «Dave Lash es un hombre honesto» cuando surge el conflicto sobre el contrato de Buddy Hare. El otro problema fue el origen étnico de Lash/Stein: en la novela, Vic le cuenta a Lash que la gente pondrá en duda su honestidad por ser judío;Mann, p. 111 Davis eliminó todas las referencias sobre la identidad étnica de Lash y lo convirtió en un niño que había tenido problemas, pero que luego «fue por el buen camino", y al final tuvo éxito.
Una vez acabado el guion y con Clark Gable conforme con él; el productor, Arthur Hornblow (hijo), tomó las últimas decisiones en cuanto al reparto y «reunió un elenco de apoyo excepcional»Capua, p. 42 que incluía actores veteranos como Sidney Greenstreet, Adolphe Menjou y Arnold, el emprendedor Keenan Wynn y la «hasta ahora desconocida» Ava Gardner.Capua, p. 43 Los mánagers de MGM seleccionaron Mercaderes de ilusiones como la película debut en Hollywood de la actriz británica Deborah Kerr, la cual había llamado la atención en diez películas británicas desde 1941, lo cual provocó que la producción se acelerara a manos de Louis B. Mayer, quien quiso estrenar la película el próximo agosto, reviviendo así el nombre de Gable tras el fracaso de la película Aventura, su última película, y el lanzamiento de Kerr al estrellato en Hollywood.
Durante la producción de la película, Ava Gardner se echó atrás al saber que coprotagonizaría la película junto a su ídolo de la infancia.Server, Lee (2006). Ava Gardner: Love is Nothing. New York: St. Martin's Press. ISBN 0-312-31209-1. p. 146 Hornblow le pidió a Gable que la llamara y él le dijo a Gardner: «Se supone que debo hacerte entrar en razón, pero no voy a hacerlo, odiaba cuando me lo hacían a mí; pero espero que cambies de opinión, pequeña, creo que será divertido trabajar juntos».Server, p. 147 Desde entonces los dos se convirtieron en amigos de por vida.
Gable también intentó tranquilizar a Kerr, quien estuvo nerviosa cuando la filmación comenzó. Para ello, le envió seis docenas de rosas en su primer día de trabajo, y «los dos congeniaron desde el principio, tanto dentro como fuera del set».
El director Jack Conway, veterano de la MGM, con éxitos que se remontan a la época del cine mudo, estrenó esta película, su penúltima película, en agosto de 1947. Su presupuesto fue de 2,181,486 €.
Recepción de la crítica A pesar de que Louis B. Mayer eligió cuidadosamente, y gastó sin reparo para lanzar a Deborah Kerr al estrellato y revivir el nombre de Clark Gable, tras su ausencia durante la Guerra de la pantalla, Mercaderes de ilusiones tuvo varias críticas, muchas de ellas negativas.
La revista Life, la cual vituperó la novela de Wakeman, no perdió oportunidad al decir: «La versión cinematográfica del famoso ataque en la empresa publicitaria parece no estar a la altura de sus propios anuncios», y la llamó «un estudio exagerado y cínico sobre las grandes empresas y los grandes anuncios».Revista Life, 28 de julio de 1947, p. 103