Valle de Mena es un municipio situado en la provincia de Burgos, comunidad autónoma de Castilla y León (España), comarca de Las Merindades y partido judicial de Villarcayo.Código INE 09410 Cuenta con una población de .

Está ubicado en el tramo alto de los ríos Ordunte y Cadagua, en las Montañas de Burgos. Con una superficie de 263,18 km², su término municipal comprende, además de la localidad de Villasana de Mena (la capital), que concentra el 40,85% de la población del municipio, 129 núcleos de población, de los cuales 43 son entidades de ámbito territorial inferior al municipio (EATIM) y 16 son localidades que no constituyen pedanía.

Geografía Limita al sur con los municipios burgaleses del Valle de Losa, la Junta de Traslaloma y la Merindad de Montija; al norte con la comarca vizcaína de Las Encartaciones; al este con el alavés Valle de Ayala y al noroeste con el cántabro Valle de Soba. El Valle de Mena es el municipio más septentrional de la provincia de Burgos y el más cercano a la costa de toda Castilla y León. Desde el extremo norte del término municipal hasta el litoral cántabro en línea recta solo hay 18 kilómetros. En el punto más noroccidental se encuentra el monte Zalama (1341 m s. n. m.). El Valle de Mena es una depresión con bordes claramente delimitados y se caracteriza desde un punto de vista geológico por presentar grandes espesores de sedimentos, suavemente plegados e intruidos por diapiros salinos.

Municipio de gran riqueza monumental y belleza natural, con los Bosques del Valle de Mena declarados Lugar de Importancia Comunitaria, está formado por 131 núcleos de población (20 de ellos despoblados) agrupados en 59 pueblos o entidades singulares, de entre los cuales Villasana de Mena se alza como capital del municipio. Aunque pertenece a la comarca de Merindades, este valle se encuentra en la vertiente norte de la cordillera Cantábrica, atravesado por el río Cadagua, que tiene su nacimiento en el pueblo del que toma su nombre el río, y flanqueado al sur por los montes de La Peña, y al norte por los Montes de Ordunte, que dan nombre al pantano que en ella se encuentra, el embalse de Ordunte. Se trata de un territorio montañoso típicamente septentrional, poblado de robles y hayas, surcado por ríos y arroyos y «cuajado de iglesias románicas, casas con balconadas y torres señoriales».

El 18 de abril de 2015, la Organización Nacional de Ciegos de España, ONCE, dedicó su cupón del sábado al parque estelar del Valle de Mena, emitiendo un total de 5,5 millones de cupones con la imagen del municipio en toda España, de forma gratuita. Un cupón de la ONCE para ver las estrellas desde el Valle de Mena El día 13 de agosto, la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado, SELAE (antes ONLAE), dedicó también su décimo de Lotería Nacional del jueves al parque estelar del Valle de Mena, emitiendo billetes (1 millón de décimos) con la imagen del municipio, de forma gratuita. El Valle de Mena protagoniza el décimo de Lotería Nacional del 13 de agosto

Hidrografía Hidrográficamente, el Valle de Mena es una excepción dentro del contexto de Castilla y León, porque es una de las pocas zonas de la Comunidad y la única de Burgos que pertenece a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico. Las aguas de la red hidrográfica del Valle de Mena, son afluentes por la izquierda de la ría de Bilbao, en el límite físico entre Baracaldo y el propio Bilbao, que desemboca directamente en el mar Cantábrico o golfo de Vizcaya.

En realidad, el término municipal del Valle de Mena está constituido por tres valles bien definidos: el valle del río Ordunte, el del río Cadagua y el de Tudela, formado a su vez por varios arroyos. Los ríos principales son el Ordunte y el Cadagua, debido al recorrido y caudal que presentan y porque constituyen el drenaje de la mayor parte del área hidrográfica. Otros cursos de agua importantes son el Romarín, el Ayega, el Arceniega, y el San Miguel, que escapan del término municipal. Los arroyos y ríos afluentes del Ordunte más importantes son: La Garma, Santiago, Las Torcas, Vallondo, Los Hoyuelos, Burceña y Alisal. Asimismo, los afluentes más importantes del Cadagua son el Hijuela, Los Valles, La Rata, El Escaño, San Miguel y el Ordunte.miniatura|Valle de Mena occidental

Historia Prehistoria e Historia Antigua El territorio del actual Valle de Mena ha estado habitado desde el Neolítico final (V-IV milenio ). De la cultura megalítica existen yacimientos tales como los sepulcros de corredor en Villasuso, dos dólmenes (uno en Santa Olaja y otro en Angulo)y cuatro cámaras bajo túmulo en los Montes de Ordunte. Del Calcolítico existe un importante yacimiento cerca del pantano de Ordunte con varios túmulos funerarios y un poblado formado por unos 20 hogares. En el monte Socueto existe un castro de la Segunda Edad del Hierro () de la tribu prerromana de los autrigones, pueblo de origen indoeuropeo que habitaba toda la zona. La llegada de Roma también se hizo notar en el municipio. Topónimos como Lezana (fundus de Leto), Leciñana (fundus de Licinio) o Antuñano (fundus de Antonino) dan muestra de ello. Igualmente existen restos de la calzada romana que transcurría desde Uxama Barca hasta Flaviobriga. Se han encontrado varios tramos en el valle, por ejemplo en Paradores, así como epigrafías en varios miliarios, como el de Nava de la época del emperador Decio (año 251), el de El Berrón-Santecilla de la época del emperador Lucio Vero (año 238) y el de Gijano de la época del emperador Flavio Valerio Severo. En ocasiones se han confundido los restos de esta calzada con los restos de calzadas medievales posteriores.

Edad Media miniatura|Castillo de los Velasco de Lezana de Mena Durante la etapa visigoda el territorio estaba encuadrado en el ducado de Cantabria. Probablemente estuvo poco poblado y a partir del comenzó a asimilarse con los pueblos orientales como los várdulos. Formó parte del Reino de Asturias, y las crónicas de los reyes asturianos lo denominaban como Bardulia. El territorio de Mena es uno de los territorios originarios de Castilla, la Castella vetula o al-Quilá de los cronistas andalusíes. Entre el y vivió un intenso proceso de repoblación a través del sistema de presura de gentes de la Cordillera Cantábrica y mozárabes huidos del dominio musulmán. Prueba de ello es la fundación de pequeños monasterios como el de San Emeterio y San Celedonio de Taranco, donde el abad Vítulo recogió por escrito por vez primera el nombre de Castilla el 15 de noviembre de 800. De esta época datan las primeras poblaciones menesas que existen hasta el día de hoy. Mena concluyó el integrado en el Condado de Castilla, bajo el reino de León.

Perteneció al reino de Pamplona y Nájera en los siglos y , del que se separó hacia 1040 igual que el Señorío de Vizcaya, integrándose definitivamente en el reino de Castilla. Durante el vivió un proceso de feudalización y señorilización de las aldeas por parte de la Iglesia y de los linajes locales que se fueron formando, como los Vivanco, Ortiz, Angulo, Gil, Vallejo, etcétera. Uno de estos señores que aparecen en el valle es Lope Sánchez de Mena, señor de Bortedo, que en el año 1119 fundó la villa de Valmaseda, del mismo modo que le concede el Fuero de Logroño también a Villasana. La pertenencia del Valle de Mena al señorío de Vizcaya ha sido discutida por los historiadores. Varios afirman que los señores de Vizcaya tenían jurisdicción sobre el Valle de Mena en el . La jurisdicción señorial estaba en Villasana, mientras que el valle fue territorio de realengo desde antiguo.Ladrón de Guevara, pag.123. De esta época data la introducción del arte románico a través del Camino de Santiago.

Hacia mediados del comenzó en el Valle de Mena la rivalidad banderiza entre los linajes de Salazar y Velasco. Sancho Sánchez de Velasco, hombre influyente en la corte de Fernando IV, asedió y tomó Villasana hacia 1260. La amuralló y construyó en ella una torre defensiva, convirtiéndola en una plaza militar. Las luchas entre ambos linajes se alargaron durante todo el y concluyeron con la derrota de los Salazar y el ascenso en la corte castellana de los Velasco. En su enfrentamiento con Pedro I (la primera guerra civil castellana), estos eran partidarios de Enrique II, y ascendieron a la privanza del Rey. Pedro Fernández de Velasco ordenó destruir todas las torres de los Salazar en Mena y en la Merindad de Castilla la Vieja. En el Becerro de las Behetrías de Pedro I ya aparecen citados los nombres de la práctica totalidad de los pueblos meneses.

Edad Moderna Como consecuencia de las luchas banderizas surgieron dos juntas (de suso y de yuso) que agrupaban a otras cuatro: de velascos (Menamayor); de giles (Caniego); de vallejos (Villasuso); y de vivancos (Concejero). En ellas se reunían los concejos para elegir los cargos públicos. Una vez al año se reunían en junta general frente a la ermita de Santa María Egipcíaca, en Mercadillo, donde estaba la prisión y el ayuntamiento, para elegir cuatro regidores bajo la presidencia del alcalde mayor, elegido por la Corona. Sin perjuicio de esto, algunos concejos crearon juntas para asuntos comunes como la junta de Ordunte o la de Tudela. Villasana, en tanto que villa, se regía por su propio sistema. Con las reformas borbónicas el Valle de Mena sería incluido en la intendencia de Burgos, partido de Laredo.

En la Edad Moderna el valle vivió un proceso de expansión debido a su estratégica situación geográfica como paso de las rutas comerciales entre Castilla y los puertos cantábricos. Por este motivo fue el momento de la construcción y mejora de caminos que favorecieron ese comercio, y con ello surgió la rivalidad entre Santander y Bilbao por el dominio de las rutas al interior de la Península. La creación del Camino Real de Burgos hacia el puerto de Santander por Reinosa provocó la reacción de Bilbao, que defendió ante la Corona rutas por Valmaseda a través del Valle de Mena. De esta época hay que destacar la figura de Sancho Ortiz de Matienzo, que en el llegó a ser canónigo de la Catedral de Sevilla y primer tesorero de la Casa de Contratación de Indias y financió la construcción del convento de las Concepcionistas Franciscanas de Santa Ana de Villasana. miniatura|Convento de Santa Ana ()

Edad Contemporánea Durante la Guerra de la Independencia Española el valle sufrió las operaciones militares, sobre todo al inicio de la contienda cuando los franceses penetraron desde Bilbao y Santander enfrentándose al Ejército español, primero en Valmaseda y después en Espinosa de los Monteros. La población tuvo que soportar la violencia, el saqueo y la exigencia de suministros por parte de los ejércitos. Villasana quedó despoblada y muchos edificios destruidos, siendo también escenario de acciones guerrilleras. Similar circunstancia se vivió durante la primera guerra carlista, quedando el valle en manos liberales; sufrió ataques carlistas que pusieron bajo asedio a Villasana, Mercadillo y la guarnición de Villanueva. En 1835 el régimen liberal decidió dividir el Valle de Mena en tres municipios diferentes: Villasana, el Valle de Mena (con capital en Mercadillo) y Tudela (con capital en Santiago de Tudela). Sin embargo, la destrucción que había sufrido Mercadillo durante la guerra hizo que a partir de 1843 el Gobierno decidiera reunificar el municipio con capital en Villasana, consagrando tal decisión en 1848, cuando se construyó una nueva casa consistorial que sigue existiendo a día de hoy. A final de siglo sufrió también la segunda guerra carlista. Los carlistas consiguieron tomar Mena durante año y medio, pero se vieron obligados a retirarse. En 1875, sin embargo, volvieron a intentar tomar el valle, pero los liberales habían reforzado sus posiciones enviando tropas desde Burgos y fueron rechazados. En 1894 se inauguró el ferrocarril de La Robla, que conectaba con Bilbao, y en 1925 se abrió la carretera de Arceniega a Trespaderne por el valle.