thumb|Teodoro Llorente (1887) La Renaixensa valenciana fue un movimiento literario, cultural y social que surgió en las tierras del antiguo Reino de Valencia en los últimos años del . Las personalidades que participaron en este movimiento reivindicaban el papel que la lengua valenciana jugaba dentro de las instituciones y, sobre todo, en la literatura culta. Este movimiento tiene algunas características comunes con otros que surgieron en tierras vecinas a Valencia, como Cataluña o Baleares.
Características generales thumb|Retrato de Constantí Llombart, Ignacio Pinazo Camarlench, 1885. Este movimiento tuvo sus más firmes apoyos en la alta burguesía terrateniente agrícola, por lo que su difusión fue menor que movimientos homólogos en otras regiones. Su centro fue la ciudad de Valencia, principalmente. Su medio de difusión más importante fueron los juegos florales y la prensa periódica; tanto la ya existente -como El Mercantil Valenciano, El Diario de Valencia...- como la de nueva creación -Lo Rat Penat. Calendari Llemosí o Las Provincias. El género predilecto por sus autores, fue la poesía lírica. La temática típica de este movimiento la conforman el amor, la patria y la fe. Pese al peso de la nueva creación literaria, muchos escritores editaron y pusieron en valor a los escritores valencianos de los años anteriores, especialmente los del Siglo de Oro valenciano. Así Ausiàs March, Jordi de Sant Jordi, Jaume Gassull, o Jaume Roig fueron siendo más conocidos por el público. Este movimiento tuvo dos sectores claramente diferenciados: por una parte, una corriente conservadora y burguesa -encabezada por Teodoro Llorente- y por la otra, de corte progresista y popular, fue encabezada por Constantí Llombart. La principal diferencia entre las dos secciones fue la posibilidad de que el movimiento pudiera, o no, ser llevado a la política.
Historia
Si bien pueden nombrarse varios autores como anunciadores del movimiento renaixentista, es la labor del historiador y cronista oficial Vicente Boix y la de los escritores satíricos -como José Bernat Baldoví, Eduardo Escalante o Josep Maria Bonilla- los que introdujeron en la sociedad y los círculos literarios valencianos, un interés patrio por la lengua valenciana. Sin embargo, si tenemos que buscar un hecho que marque el comienzo de este movimiento, lo es sin duda la publicación en 1830 del poema Lo Somni por Vicente Salvá. A partir de este momento se produce un lento pero seguro avance en el interés por los temas valencianos. Un claro ejemplo de ello es la publicación en 1839 del ensayo de un diccionario Valenciano-Castellano de Ignacio Vidal.
Sin embargo, según el historiador Alfons Cucó, se suele considerar como el iniciador de la Reinaixença valenciana a Tomás de Villarroya, autor de unos versos en valenciano publicados en 1841. «Eso no obstante —puntualiza Cucó—, Villarroya es únicamente un precedente que no llegará a promover ninguna actitud cultural, y ni tan solo a influir en la producción literaria posterior. Son Teodor Llorente y Vicent W. Querol los dos primeros escritores que podemos considerar como miembros conscientes de la Renaixença, al menos en el ámbito lingüístico-literario».
El mallorquín Marià Aguiló fue quien insufló dentro de los espíritus de Vicente Wenceslao Querol y de Teodoro Llorente ese valencianismo tan característico de la Renaixença. Junto a Querol y, sobre todo, a Llorente va surgiendo una generación de escritores que aceptan los preceptos de la Renaixença y escriben obras en valenciano. En este lento proceso destaca la figura de Constantí Llombart, que desde un inicio propuso trabajos colaborativos para que los escritores y los poetas fueran empezando a publicar sus obras. Niu d'Abelles, Cabotes y Calaveres: o melonar de Valensia son algunos de los primeros proyectos de Llombart, que cristalizarían en 1874, con la fundación del periódico quincenal Lo Rat Penat. Conjuntamente con la fundación del periódico, se produjo en 1878, la fundación de Lo Rat Penat, sociedad "De amadores de las glorias valencianas". Es en esta sociedad en la que se celebran numerosos actos culturales y certámenes poéticos, como los juegos florales -jochs florals- que reflejarían y soportarían económicamente la producción literaria en valenciano.
Características izquierda|thumb|Busto de Constantí Llombart en los Jardines del Real. Uno de los máximos representantes de la Renaixensa, partidario de reivindicar aspectos lingüísticos y nacionalistas. Finalmente se impuso la tesis contraria, la de Teodoro Llorente, partidario de mantener una actitud meramente literaria. La Renaixensa valenciana del surge de la voluntad de hacer renacer el valenciano como lengua literaria y de cultura después de siglos de diglosia respecto del castellano (periodo denominado genéricamente Decadència).
De la Renaixensa valenciana, Joan Fuster,Fuster, Joan: Antología de la poesía valenciana , Fragmento de la Introducción sacado ahora del vol. 5 de las OOCC, pág. 320-324, Barcelona, 1956 destaca, en primer lugar, su felibrismo, es decir, la actitud meramente literaria sin la aspiración de aprovechar el movimiento para reivindicar aspectos lingüísticos y nacionalistas. Fuster lo explica por la carencia de un injerto progresista de la Renaixensa valenciana, y por la carencia de industrialización de Valencia.
Por otro lado Fuster habla de la yuxtaposición de elementos culturales castellanos y catalanes, hasta el punto de calificar la cultura valenciana de “cultura satélite” respecto del castellano.
Finalmente Fuster señala la “noble y emocionante lección” de los renacentistas: el hecho de que a pesar de las facilidades que el castellano les brindaba por una “terca afirmación patriótica usaron la lengua propia y natural. Aquellos hombres, según Fuster, nos merecen todo nuestro respeto, dado que “mejor o peor, respondieron al problema del momento, y a ellos debemos la posibilidad de estar, nosotros, escritores y poetas valencianos de hoy, en el lugar donde estamos”.
Orígenes: etapa inicial (1833-1859) thumb|Busto de José Bernat Baldoví, uno de los representantes del sector populista de la Renaixensa, y autor del famoso sainete El virgo de Vicenteta. Los orígenes sobre la Renaixensa en el Reino de Valenciana se han centrado en la discusión de considerar la Renaixença o bien como una hija o una consecuencia de la Renaixença en Cataluña, o bien como un movimiento nacido autóctono.
Joan Fuster en 1956 afirma que "La Renaixensa valenciana será un ahijado de la Renaixensa de Cataluña, y no, como Carles Ros y Lluís Galiana Cervera podían hacer prever, una prolongación del movimiento local setecentista inervado por los clásicos".Antología de la poesía valenciana (1900-1950), Joan Fuster, 1a edición selecta, Barcelona, (1956). Opinión, pero, bastante categórica que el mismo Fuster parece evitar en su famoso libro Nosotros, los valencianos y que finalmente matiza en 1973 donde apunta el conocimiento de los clásicos y las propuestas de dignificación del valenciano anteriores a la mitad del .La Decadencia en el País Valenciano Joan Fuster, ediciones Curial, Barcelona (1976) pp. 147-167
Sanchis Guarner por su parte, considera que el origen de la Renaixensa valenciana está motivado en gran parte por la llegada de Marian Aguiló como jefe de la biblioteca universitaria, quién animó a dos jóvenes estudiantes de Derecho: Teodoro Llorente y Vicente Wenceslao Querol a escribir versos en lengua vernácula.Renaixensa en el País Valenciano. Estudio por generaciones. Manuel Sanchis Guarner, Ediciones 62, Colección tres y cuatro, serie “La Unidad”, Valencia, (1968), p. 33
Estudios recientes de Vicent Simbor Roig (profesor de la Universidad de Valencia)[Los Orígenes de la Renaixensa Valenciana], Vicent Simbor Roig, Instituto de Filología Valenciana, Valencia (1980)Simbor, Vicent: La Renaixensa en el País Valenciano, Revista Caplletra 4, ed Publicaciones de la Abadía de Montserrat, pp. 9-43 confirman que la Renaixensa valenciana fue un movimiento nacido autónomo, con una etapa inicial de 1833 a 1859, el año de la incorporación e inmediato liderazgo de Teodoro Llorente, que comienza una nueva etapa: la etapa de la madurez.
Simbor señala una serie de precedentes que suponen un hilo conductor sin interrupciones desde finales del XVIII, hasta la consagración de la Renaixensa, en 1859. Estos precedentes se extienden desde las apologías y reivindicaciones de la lengua valenciana del : Joan Baptista Escorigüela, Manuel Joaquim Sanelo o Marc Antoni de Orellana, y llegan al manifestándose en los dos sectores renacentistas: el sector culto y el sector populista.
Por un lado, en el sector culto encontramos un movimiento progresivamente creciente. De entre todas las manifestaciones Vicent Simbor destaca:“En el entorno de la Renaixensa”, Vicent Simbor Roig, Caplletra: Revista internacional de Filología, Ed. Publicaciones de la Abadía de Montserrat, Valencia (1989)</ref> En 1830 encontramos el poema «En los días de nuestro Rey Fernando», aparecido el 30 de mayo en el «Diario de Valencia», obra de Antoni M. Peyrolon En 1831 el liberal Vicente Salvá escribe el poema «Lo son» En 1833 encontremos Oda a la Patria, publicado por Buenaventura Carlos Aribau en el diario El Vapor. Este poema data simbólicamente el inicio de la Renaixença. En 1840 ven la luz pública los dos primeros poemas de Tomás Villarroya «Cançó. Para el Álbum de la Señora Antonia de Montenegro»Diario Mercantil de Valencia, Publicado en este diario el 23-1-1840. Diario que fundó y dirigió hasta el 1844 Pasqual Pérez y Rodríguez y «Cançó. A la muerte del pintor valenciano D. Antoni Cabana»Diario Mercantil de Valencia],Publicado en este diario el 8-08-1840. En 1844 Pascual Pérez Rodríguez publica el poema dedicado a «En Sano Majestad la Reina Doña Maria Cristina», y Josep Joaquim Agulló publica “el Fèix”. En 1852 Josep Maria Bonilla publica un poema extraordinario, dado que usa un modelo de lengua equilibrado entre el “lemosín” cultista y la lengua castellanizada de los populistas. En 1855 con motivo del cuarto aniversario de la canonización de San Vicente Ferrer los poetas valencianos acuerdan formar una Corona poética donde el catalán tiene una presencia relevante. En 1857, ven la luz pública las primeras poesías «lemosinas» de Llorente. En 1859 Llorente participa en dos actos poéticos con obra suya en catalán.
Por otro lado, en el sector populista Vicent Simbor destaca:Simbor, Vicent: La Renaixensa en el País Valenciano, Revista Caplletra 4, ed. Publicaciones de la Abadía de Montserrat, pp. 9-43
La aparición de la prensa satírica entre la cual destaca «El Mole», «La Donsaina», «El Tabalet» y «El Sueco». La aparición de los «libretos de falla», iniciados por Blai Bellver Tomás en 1850. El surgimiento y auge del sainete, comenzado por José Bernat Baldoví, que en 1845 escribe el sainete "El Virgo de Vicenteta", "El Alcalde de Favara", o "El hablar bien no cuesta un pacho". Los trabajos lexicográficos: Lluís Lamarca (Ensayo de un diccionario valenciano-castellano, de 1839). Ignasi Vidal (Catálogo de las aves de la Albufera de Valencia, de 1851). Josep Escrig (Diccionario valenciano-castellano, de 1851).
Etapa de plenitud (1859-1909)