miniaturadeimagen|Plaza de Viena en 1683 miniaturadeimagen|Plaza de Barcelona en 1714 thumb|450 px|Dibujo de la ciudad fortificada o plaza fuerte de Badajoz (mediados del siglo XVII). Murallas de la Alcazaba en el margen izquierdo. Hornabeque de la Cabeza del Puente de Palmas en primer plano. Muralla medieval, Catedral y Puerta de Palmas al fondo. A partir de esta estructura defensiva se iniciaría el sistema abaluartado Vauban (siglos y ) Se llama plaza a la población cercada de murallas, parapetos, baluartes o cualquier otra obras de fortificación dispuesta de modo que puedan hacer una resistencia más o menos larga, según la situación, objeto estratégico y militar del punto.

También se llamaba plaza a una demarcación territorial de un ejército de tierra, teniendo como jurisdicción un municipio.

Etimología La voz castellana plaza procede del latín vulgar *plattĕa, derivado del latín platĕa, y este del griego πλατεῖα, plateîa, que significa literalmente ‘ancha’.

En el uso militar, el término conserva la idea básica de espacio o lugar con amplitud interior, pero aplicada a una posición defendible o fortificada. El Diccionario de la lengua española recoge entre sus acepciones la de lugar fortificado para defenderse del enemigo, así como las locuciones plaza de armas, referida tanto a una población fortificada como al lugar donde acampa o forma el ejército, y plaza fuerte, equivalente a plaza de armas.

Tipos de plazas Según su configuración, pueden ser: Alta. Obra de fortificación superior al terraplén y viene a ser lo mismo que el caballero, con la diferencia de que aquella se levanta en la semigola y paralela al flanco y es más baja que el caballero, porque conviene que este la domine. Baja. Plano retirado de una fortificación que sirve para defender el foso. Contraminada. La que además de las cortinas, baluartes y otras fortificaciones, tiene obras subterráneas, ya sea al lado del revestimiento, debajo del glacis ya avanzadas en la campaña que rodea la plaza. Fuerte. La que es fortificada convenientemente para poder resistir los ataques del enemigo. Según su uso pueden ser: De armas. La ciudad fortificada o fortaleza que se erige en el país teatro de la guerra para establecer en ella las armas, municiones, pertrechos y demás efectos de reserva durante el tiempo señalado para la duración de la campaña. De armas paralela. En los ataques formados contra una plaza, cualquiera de las tres líneas o partes de trinchera que circunvalan el frente atacado; la primera a 700 varas del camino cubierto; la segunda a 250: la tercera al pie del glacis. De guerra. La población murada, fortaleza o castillo que está armada y provista de gente, armas y municiones para hacer una defensa más o menos larga. Según su posición: De primera línea. Aquella cuyo polígono es un cuadrado, un pentágono o un hexágono. De segunda línea. La que su polígono forma un heptágono, un octágono o un decágono. De tercera línea. La que su polígono tiene la figura de un endecágono, un dodecágono y desde allí en adelante. Fronteriza. La que se encuentra en una de las rayas o confines de un país extraño. Según su geometría y construcción: Irregular. Aquella cuyos ángulos, lados y baluartes son desiguales. Rasante. Aquella cuya explanada cubre todas las obras de modo que no se pueden descubrir desde fuera de la plaza. Regular. Se llama así la plaza cuyos ángulos, lados y baluartes son iguales. Revestida. La que tiene los parapetos o murallas revestidas de piedra de sillería o de fábrica de cal y canto. Sin Revestir. La que sus parapetos están formados solamente de tierra y tepes, sin ninguna obra de albañilería.

Referencias

Bibliografía Diccionario militar, J.D.W.M., 1863

Categoría:Arquitectura militar