derecha|200px|miniaturadeimagen|Margaret Sanger, una activista del control de la natalidad, su hermana, Ethel Byrne y Fania Mindell, saliendo de un juzgado en Brooklyn, Nueva York, el 8 de enero de 1917, durante un juicio para abrir una clínica de control de la natalidad. El movimiento del control de la natalidad en los Estados Unidos fue una campaña de reforma social que se extendió desde 1914 a 1945 aproximadamente, y que tuvo como objetivo aumentar la disponibilidad de la anticoncepción en los Estados Unidos por medio de la educación y la legalización. El movimiento comenzó en 1914 cuando un grupo de radicales políticos de la ciudad de Nueva York, dirigido por Emma Goldman, Mary Dennett y Margaret Sanger, empezó a preocuparse por las dificultades que ocasionaban el parto y el aborto autoinducido a las mujeres de bajos ingresos. En aquel entonces dar información acerca de la anticoncepción se consideraba como algo obsceno, por lo que los activistas arremetieron contra las leyes de Comstock que prohibían la distribución de cualquier material obsceno y/o lascivo a través del correo. Con la esperanza de provocar un fallo judicial favorable, Sanger rompió deliberadamente la ley mediante la distribución de “The Woman Rebel” (La mujer rebelde), un boletín que contenía un análisis sobre la anticoncepción. En 1916, Sanger abrió la primera clínica de control de natalidad en los Estados Unidos, pero la clínica fue inmediatamente cerrada por la policía y Sanger fue condenada a 30 días de cárcel.

La Primera Guerra Mundial fue un momento crucial para el movimiento ya que muchos de los soldados estadounidenses fueron diagnosticados con infecciones de transmisión sexual. El gobierno respondió a esta situación lanzando una campaña contra las enfermedades venéreas que enmarcaba las relaciones sexuales y la anticoncepción como problemas de salud pública y temas legítimos de investigación científica. Esta fue la primera vez que una institución gubernamental de los Estados Unidos participaba en un debate público sobre cuestiones sexuales; como consecuencia, la anticoncepción pasó de ser un problema de la moral a un problema de salud pública.

Alentado por el cambio de actitud de la sociedad ante el control de la natalidad, Sanger abrió una segunda clínica de control de la natalidad en 1923, y esta vez no hubo arrestos o controversia. A lo largo de la década de 1920, el debate público sobre la anticoncepción se convirtió en algo común y el término “control de natalidad” quedó firmemente establecido en la lengua vernácula de la nación. Este hecho marcó una transición de las estrictas costumbres sexuales de la época victoriana a una sociedad sexualmente más tolerante.

En la década de 1930, sucesivas victorias legales continuaron debilitando las leyes contra la anticoncepción. En 1937, las victorias en los tribunales motivaron a la Asociación Médica Estadounidense a adoptar la anticoncepción como un componente esencial en los planes de estudio de medicina. Sin embargo la comunidad médica tardó en aceptar esta nueva responsabilidad y las mujeres siguieron confiando en el asesoramiento sobre métodos anticonceptivos inseguros e ineficaces procedentes de fuentes mal informadas. En 1942 se fundó la Federación Americana para la Planificación Familiar, con la creación de una red nacional de clínicas de control de la natalidad. Después de la Segunda Guerra Mundial, el movimiento para la legalización del control de la natalidad llegó a una conclusión gradual, fue plenamente aceptado por la profesión médica como control de la natalidad y dejaron de aplicarse las leyes que había contra la anticoncepción.

La anticoncepción en el

Prácticas de control de la natalidad

La práctica del control de la natalidad era algo común en todo Estados Unidos antes de 1914, cuando empezó el movimiento para legalizar la anticoncepción. Las técnicas empleadas desde hacía mucho tiempo incluían el Método Ogino-Knaus, retirada (o coitus interruptus), diafragma (anticonceptivo), esponja anticonceptiva, condones, la lactancia materna prolongada y espermicidas.Engelman, pp. 3–4. El uso de métodos anticonceptivos aumentó a lo largo del , lo que ocasionó una caída del 50% en la tasa de fertilidad en los Estados Unidos entre 1800 y 1900, particularmente en las regiones urbanas. p. 5. Fertility rate dropped from 7 to 3½ children per couple. La única encuesta conocida que se llevó a cabo durante el sobre los hábitos anticonceptivos de las mujeres estadounidenses, fue realizada por Clelia Mosher de 1892 a 1912.Engelman, p. 11. La encuesta se basó en una pequeña muestra de mujeres de la clase alta y reveló que la mayoría de las mujeres usaban métodos anticonceptivos (principalmente duchas vaginales y también retirada, método del ritmo, condones y diafragma o pesario vaginal) y consideraban el sexo como un acto placentero que podría ser llevado a cabo sin tener como objetivo la procreación.Tone, pp. 73–75.Engelman, pp. 11–12.

thumb|left|alt=A portrait of a well dressed man, around 50 years old, circa 1850.|upright|Robert Dale Owen escribió el primer libro sobre el control de la natalidad publicado en los EE. UU.

Aunque los anticonceptivos eran relativamente comunes en las clases sociales media y alta, raramente se discutía este tema en público.Engelman, pp. 5–6. Rarely in public: Engelman cites Brodie, Janet, Contraception and Abortion in 19th Century America, Cornell University Press, 1987. El primer libro publicado en los Estados Unidos, que se atrevió a hablar de la anticoncepción fue “Moral Physiology or A Brief and Plain Treatise on the Population Question, publicado por Robert Dale Owen en 1831.</ref> El libro sugería que la planificación familiar era un esfuerzo loable y que la satisfacción sexual, sin tener como objetivo la reproducción, no era algo inmoral.Engelman, p. 6. Owen recomendaba en su libro la retirada (coito interrumpido) pero también debatía sobre las esponjas y los condones.Engelman, pp. 6–7. A este libro le siguió “Fruits of Philosophy: The Private Companion of Young Married People” escrito en 1832 por Charles Knowlton, que recomendaba las duchas vaginales.Riddle, John M. (1999), Eve's Herbs: A History of Contraception and Abortion in the West, Harvard University Press, pp. 226–7. Knowlton fue procesado en Massachusetts por cargos de obscenidad y sirvió tres meses en prisión.Engelman, p. 7.

En general las prácticas anticonceptivas fueron adoptadas antes en Europa que en los Estados Unidos. El libro de Knowlton fue reimpreso en 1877 en Inglaterra por Charles Bradlaugh y Annie Besant con el objetivo de desafiar a las leyes de obscenidad de Gran Bretaña.Engelman, pp. 7–8. Fueron detenidos y posteriormente absueltos pero la publicidad que se generó en torno a su juicio, contribuyó a la formación, en 1877, de la Liga de Malthus, el primer grupo de apoyo al control de la natalidad en el mundo. Este grupo trató de limitar el crecimiento poblacional para evitar las funestas predicciones de Thomas Malthus sobre el crecimiento exponencial de la población que conduciría a la pobreza y el hambre en todo el mundo.Engelman, pp. 8–9. En 1930, en casi todos los países europeos se habían establecido sociedades similares y el control de la natalidad empezó a encontrar aceptación en la mayoría de los países de Europa occidental, excepto en la Irlanda católica, España y Francia."Contraception", in Women's studies encyclopedia, Volume 1, Helen Tierney (Ed.), Greenwood Publishing Group, 1999, p. 301. Así como las sociedades de control de la natalidad se propagaban por Europa, también lo hicieron las clínicas de control de la natalidad. La primera clínica de control de la natalidad en el mundo se fundó en los Países Bajos en 1882, y fue dirigida por la primera médico femenina de los Países Bajos, Aletta Jacobs.Engelman, pp. 9, 47. La primera clínica de control de la natalidad en Inglaterra fue fundada en 1921 en Londres por Marie Stopes.Ahluwalia, Sanjam (2008), Reproductive Restraints: Birth Control in India, 1877–1947, University of Illinois Press, p. 54.

La anticoncepción está proscrita

thumb|upright|alt=A portrait of a man, about 60 years old, with bushy sideburns.|Anthony Comstock fue el responsable de muchas de las leyes contra la anticoncepción en los Estados Unidos.

La anticoncepción era legal en los Estados Unidos durante la mayor parte del , pero en la década de 1870 un movimiento de pureza social, dirigido a proscribir el vicio en general y la prostitución y la obscenidad en particular, cobró fuerza.Tone, p. 17.Engelman, pp. 13–14. Estaba compuesto principalmente por reformadores morales protestantes y mujeres de clase media, esta campaña contra la anticoncepción de la época victoriana atacó la anticoncepción considerándola como una práctica inmoral que promovía la prostitución y las enfermedades venéreas.Engelman, pp. 13–14. Anthony Comstock, un inspector postal y líder de este movimiento de pureza, presionó con éxito para la aprobación de la Ley Comstock de 1873, una ley federal que prohibía el envío por correo de “cualquier artículo o cosa diseñada o destinada a la prevención de la concepción o provocación del aborto”,Engelman, p. 15. así como cualquier forma de información sobre anticonceptivos. Muchos estados aprobaron también leyes estatales similares (colectivamente conocidas como las leyes de Comstock), que se extendían a la ley federal prohibiendo el uso de anticonceptivos y su distribución. Comstock estaba orgulloso de haber sido personalmente responsable de miles de detenciones y de la destrucción de cientos de toneladas de libros y folletos.Engelman, pp. 15–16.

Comstock y sus aliados también se dirigieron contra los libertarios y utopistas que componían el movimiento del amor libre, una iniciativa que promovía la libertad sexual, la igualdad de la mujer y la abolición del matrimonio.Beisel, Nicola Kay (1998), Imperiled Innocents: Anthony Comstock and Family Reproduction in Victorian America, Princeton University Press, pp. 76–78. Los defensores del amor libre eran el único grupo que se oponía activamente a las leyes de Comstock en el , preparando el escenario para el movimiento del control de la natalidad.Engelman, p. 20.

Los esfuerzos del movimiento del amor libre no tuvieron éxito y a principios del , los gobiernos federales y estatales comenzaron a hacer cumplir las leyes de Comstock con mayor rigor. En respuesta, la anticoncepción pasó a la clandestinidad pero no se extinguió. Se redujo el número de publicaciones sobre el tema y los anuncios, si es que se encontraba alguno, utilizaban eufemismos tales como “ayudas maritales” o “dispositivos de higiene”. Las farmacias continuaron vendiendo condones como “artículos de goma” y capuchones cervicales como “protección del útero”.Engelman, pp. 18–19.

El comienzo (1914-1916)

Movimiento de la libertad de expresión

alt=A head/shoulder portrait of an attractive woman, dressed in fashions from around 1920.|thumb|upright|Margaret Sanger fue un líder del movimiento del control de la natalidad.

En el cambio de siglo, surgió un movimiento enérgico centralizado en Greenwich Village, que pretendía revocar la prohibición de la libertad de expresión.Engelman, pp. 23–27.Kersch, Kenneth Ira, Freedom of Speech: Rights and Liberties under the Law, ABC-CLIO, 2003, pp. 109–110. Respaldado por los radicales, feministas, anarquistas y los ateos como Ezra Heywood, Moses Harman, D. M. Bennett y Emma Goldman, estos activistas se enfrentaban regularmente a las leyes en contra de la obscenidad y más tarde lucharon contra el esfuerzo del gobierno para suprimir el discurso crítico de la participación en la Primera Guerra Mundial. Antes de 1914, el movimiento de la libertad de expresión se centró en la política y rara vez tocó el tema de la anticoncepción.Engelman, pp. 23–25. Prior to 1914, the free speech movement focused on politics, and rarely addressed contraception.Engelman, pp. 25–26.