Los Monstruos Clásicos de Universal son los monstruos que aparecen en las películas clásicas de terror de Universal Pictures, en su mayoría basados en monstruos clásicos de la literatura y que incluyen los que aparecen en las películas El fantasma de la ópera, Drácula, Frankenstein, La momia, El hombre invisible, El hombre lobo y Creature from the Black Lagoon.

El universo de los Monstruos Clásicos de Universal es una franquicia de películas iniciada con El fantasma de la ópera y finalizada con The Creature Walks Among Us. Sus estrellas recurrentes fueron Bela Lugosi, Boris Karloff y Lon Chaney Jr., en varios papeles.

Es catalogado como el primer universo cinematográfico de la historia.

Los comienzos El inicio de los monstruos clásicos se situaría en 1923 con El jorobado de Notre Dame; Alfred Grasso y Lon Chaney fueron quienes adquieren los derechos de la novela de Víctor Hugo, ellos fueron buscando productores para llevar a cabo el proyecto, incluso en Alemania, sin embargo acabaron por firmar con la Universal el 22 de agosto de 1922 recibiendo Chaney un salario de 2000 dólares por semana107-112 En palabras del crítico Eduardo Torres-Dulce, "los estudios Universal buscaban su lugar, su estilo dentro del cine, y no le quedaba mucho espacio. Era impensable que otros estudios tomasen un género como el terror fantástico, que en cierta medida era un género muy popular".

En esta época destaca el dúo formado por Tod Browning en la dirección y Chaney como actor protagonizando 10 películas desde que Browning se recuperó de la muerte de su padre y su alcoholismo. También destacan El gato y el canario (1927) con Laura La Plante o El fantasma de la ópera (1925) con el propio Chaney.

Desarrollo En 1927 se estrena, con gran éxito de público, en Broadway la adaptación de la novela de Bram Stoker Drácula. Carl Laemmle, Jr. jefe por entonces de Universal Pictures, decide llevar a cabo una adaptación de la obra de teatro al cine siguiendo con las antiguas obras mudas que había protagonizado Lon Chaney para así posicionarse dentro de las majors estadounidenses. Así, la productora le firma un contrato a Chaney tras terminar el que tenía con MGM y empieza la producción de la película. Sin embargo la situación cambia durante la preproducción, a Chaney se le detecta un cáncer de garganta y Universal Pictures entra en una difícil situación económica tras el crack de 1929. Ello lleva a que la productora ajuste el presupuesto de la película y optan por utilizar la misma pareja protagonista que en la obra de teatro, Bela Lugosi y Edward Van Sloan. La dirección de la película corre a cargo de Tod Browning con guion de Garret Fort quienes decidieron añadir un aspecto visual similar al de película Nosferatu, que no estaba presente en la obra de teatro. Tras el éxito obtenido, la productora decide seguir el mismo esquema que Drácula con Frankenstein de Mary Shelley y adapta la obra de teatro homónima de Peggy Webling, a la que también dotan con una estética del expresionismo alemán inspirándose en Metrópolis y El Gólem. izquierda|thumb|Boris Karloff como Ardath Bey (la Momia Imhotep). El éxito de Frankenstein supera incluso al de Drácula, la película se convierte en la película más taquillera de la historia de la productora.

Así que la Universal comienza a realizar una oleada de películas de monstruos de la literatura fantástica.

Whale, después de dirigir Frankenstein y El hombre invisible, se convierte en el director referencia de la productora y Laemmle, Jr le ofrece llevar a cabo la realización de las secuelas de ambas películas y así acabar con la deuda acumulada por la productora. Whale acepta el proyecto siempre y cuando tenga el control absoluto de las películas. El primero en llevarse a cabo es la secuela de Frankenstein, Whale rechaza varios proyectos de guion y acaba aceptando el de John L. Balderston (autor del libreto de la obra de teatro de Drácula). La idea de Balderston consiste en expandir la obra utilizando los mismos personajes así como elementos de la novela de Shelley que no se incluían en el primer largometraje. La novia de Frankenstein (1935) fue otro éxito pero la producción de La hija de Drácula (1936) comienza con dificultades, David O. Selznick adquiere los derechos de la novela póstuma de Stoker El invitado de Drácula en un intento de la MGM por conseguir beneficios en el terreno que está monopolizado por Universal Pictures. Tras un largo litigio, O. Selznick cede los derechos de la novela a Laemmle, Jr. A este hecho se suma que Whale abandona el proyecto, no pasar el guion de R.C. Sherriff (guionista de El hombre invisible)y la censura del Código Hays. Universal entonces contrata a Garret Fort y Finley Peter Dunne como guionistas (quienes lo escribieron sin basarse en la novela póstuma de Stoker) y a A. Edward Sutherland como director, pero este último abandona el proyecto tras el cambio en la pareja protagonista. El director finalmente acaba siendo Lambert Hyllier.

Al momento del estreno de La hija de Drácula la situación en la empresa ha cambiado, la familia Laemmle vende la empresa aquejada por las deudas, principalmente al grupo Standar Capital de Cheever Cowdin, quien se convierte en el nuevo presidente la compañía. Los nuevos ejecutivos de la empresa pasan a ser Nate J. Blumberg y Cliff Work, ex de la RKO. Las campañas por parte de organizaciones de protección de la moral y la familia así como de organizaciones religiosas conservadoras en contra de las películas de terror motivan a los nuevos gerentes a priorizar géneros como el musical, los westerns o las comedias frente a las películas que fueron sello de identidad de la empresa en la anterior dirección. Así que no es hasta 1939 cuando se decida a realizar nuevas películas del género volviendo con Son of Frankenstein. En esta nueva película deciden no contar con Whale para la realización y la productora opta por Rowland V. Lee como director y Willis Cooper como guionista, mientras que la pareja protagonista la forman Lugosi y Karloff (que además de protagonizar Drácula y Frankenstein respectivamente formaron un dúo bastante exitoso para la Universal durante la primera oleada de los monstruos). Su éxito en taquilla motiva a la Universal a realizar una segunda oleada de monstruos, principalmente secuelas de las películas exitosas de la primera oleada. thumb|right|Lon Chaney en The Phantom of the Opera (1925) De esta segunda oleada llegaría El hombre lobo (1941), dicha propuesta ya había sido realizada por la propia productora en el año 1935 con El lobo humano como un intento de reinventar la historia del El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde. De la mano del guionista Curt Siodmak, un judío que había vivido el ascenso del partido Nazi en Alemania y quiso plasmar sus vivencias en el libreto dando así al mito del hombre lobo una base artística de la que carecía a diferencia de Drácula y Frankenstein. La Universal le da el papel principal a Lon Chaney, Jr. al entender que su gran corpulencia le haría convertirse en un mito del cine de terror como fue su padre. Su éxito en taquilla (fue la película más taquillera en Estados Unidos en 1941) convierte a Chaney, Jr. en el nuevo actor estrella del cine de terror de la Universal.

Un año después, se produce la película Ghost of Frankenstein, Karloff decide abandonar el personaje al no apoyar el descenso de nivel que estaban sufriendo las películas de terror de la Universal. Así, la Universal decide utilizar también a Lon Chaney, Jr. en el papel de Frankenstein pero usando el mismo maquillaje que usaba Karloff para no recibir críticas por parte de los seguidores. A esta obra le seguirá, Son of Dracula en donde Chaney, Jr. interpreta al Conde Drácula (teniendo el nombre de Alucard). Ambas obras terminan por encumbrar a Chaney, Jr.

Entremedias de ambas obras, se realiza Frankenstein y El hombre lobo. Siodmak es en ese momento el guionista referencia de la Universal para el cine de terror tras el éxito de El hombre lobo. De una conversación entre Wagner y él, nace la idea de unir a ambos personajes en una misma película.Universal Monsters: How The Wolf Man Created The First Cinematic Universe La película permite sobre todo que los personajes más exitosos de la Universal se desarrollen en el momento contemporáneo al estreno de la película. Las películas sucesoras de ésta serían House of Frankenstein y La mansión de Drácula. Las películas dirigidas por Erie C. Kenton (quien había dirigido la cuarta entrega del Monstruo de Frankenstein) gozan de un carácter más bien episódico en donde cada uno de los tres monstruos tiene su momento de protagonismo.

Sin embargo las subsiguientes películas no gozan del entusiasmo de las anteriores, en gran parte porque tras la Segunda Guerra Mundial los monstruos ficticios ya no asustan a los espectadores,Frankenstein Is The Most Important Piece of Universal's Monster Mash Universe así como un estancamiento en la calidad de las películas. Esto motiva a la Universal a cerrar el ciclo con una parodia protagonizada por el dúo cómico de la productora formado por Bud Abbott y Lou Costello. La película iba a contar con Chaney, Jr. Lugosi y Karloff, si bien los dos primeros aceptan, el último lo rechaza y es sustituido por Strange. Esta parodia acaba siendo un éxito en taquilla y motiva a la Universal a parodiar otros monstruos de la Universal pero sin estar relacionados con este canon. Sin embargo, el contrapunto fue que esta saga de Abbott y Costello iniciaría el ocaso de los monstruos de la Universal.

Argumentos En el año 1870, un excéntrico noble, conocido como el conde Drácula, emprende un viaje desde Transilvania hasta Londres. En el barco en el que el llega a Londres toda la tripulación aparece muerta. Coincidiendo con la llegada del conde aparece una enfermedad hematológica en la ciudad londinense y descubre el doctor van Helsing que el conde es un vampiro y le asesina clavándole una estaca en el pecho. El doctor van Helsing es entonces acusado de asesinato, mientras que Marya Zaleksa, hija del conde, reclama el cuerpo y ataúd del conde. Un alumno del doctor le ayuda y descubren más casos de la enfermedad hematológica y descubren que se trata de un nuevo caso de vampirismo. La condesa marcha a Transilvania con el cuerpo y ataúd de su padre y allí es asesinada por Sandor siendo testigos un agente de Scotland Yard y el doctor van Helsing. Después de llegar a Transilvania con lo que podrían ser los restos de su padre, pero antes de su prematura muerte, la condesa vendió el ataúd y su contenido a un espectáculo ambulante. Durante los próximos 70 años más o menos, el ataúd se vende y revende, pasando de carnaval en carnaval donde siempre resulta ser una atracción popular, a pesar de que la mayoría de los miembros de la audiencia se ríen e insisten en que es una metedura de pata barata.