Albacete es una provincia española situada en el sureste de la península ibérica, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, con capital en la ciudad de Albacete. Con una superficie de 14 926 km², limita al este con Valencia y Alicante, al sur con Murcia y Granada, al oeste con Ciudad Real y Jaén y al norte con Cuenca. Cuenta con una población de 390 751 habitantes (2025), concentrándose más de la mitad de la misma en el área metropolitana de Albacete.
La provincia se encuentra distribuida en 87 municipios y 7 partidos judiciales, contando con varias áreas protegidas, entre las que destacan el parque natural de las Lagunas de Ruidera, o el parque natural de los Calares del Mundo y de la Sima.
El territorio que ocupa la provincia de Albacete ha estado habitado desde tiempos remotos, como atestiguan las pinturas rupestres de la cueva del Niño o la cueva de la Vieja. En época prerromana, los territorios de la actual provincia de Albacete formaban parte de la Carpetania y Celtiberia, de adscripción celtíbera, y de las Contestania, Bastetania y Oretania ibéricas; muchos de los yacimientos más renombrados y representativos de algunas de estas culturas se han descubierto en estas tierras albaceteñas. En época romana destacaron ciudades como Libisosa, y durante los visigodos también existieron importantes enclaves como el Tolmo de Minateda.
La época musulmana desgajó los territorios de la provincia en diferentes zonas de influencia, surcando toda la zona de numerosas alquerías, castillos y atalayas, que con el proceso de la Reconquista fueron conformando importantes plazas, como el extenso Alfoz de Alcaraz al amparo de sus propios Fueros o posteriormente ya en el siglo , el concejo de Villarrobledo, que ocuparon grandes extensiones que rebasaron los límites de la actual provincia de Albacete, desatando importantes batallas por la hegemonía en estos territorios.
El 25 de abril de 1707, y dentro del conflicto internacional de la guerra de sucesión española tuvo lugar la batalla de Almansa en las inmediaciones de esta localidad albaceteña, una de las más importantes de la historia de España que culminó con el triunfo de Felipe V como aspirante a la corona, instaurando en el Estado la monarquía borbónica.
En 1822 se creó la efímera provincia de La Mancha Alta, componiéndola municipios de las provincias de La Mancha, Cuenca y del Reino de Murcia. El ente, con capital en Chinchilla (muy cercana a la ciudad de Albacete), fue la base sobre la que se creó en 1833 la actual provincia de Albacete según los dictados de Javier de Burgos, experimentando algún cambio territorial como la salida de Villena en 1836, la entrada de Villarrobledo en 1846 y la salida de Requena en 1851.
Tras la aprobación de la Constitución en 1978, la provincia de Albacete se integró en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha en virtud de su Estatuto de Autonomía aprobado en 1982.
Toponimia
Como es común en la mayor parte de España, la provincia ha tomado su nombre de su capital, la ciudad de Albacete. Por ello comparte con ella sus gentilicios oficiales, albaceteño/a y albacetense, en alusión al antiguo topónimo que deriva del dominio andalusí de la zona, habiendo sido llamada la ciudad de Albacete originalmente como البسيط Al-Basit, en árabe que se traduce como «la llanura» o «el llano» en alusión a la planicie que caracteriza la geografía del lugar.
El escudo y la bandera de la provincia de Albacete son sus símbolos oficiales. El escudo es mantelado «el primero, de gules, con dos llaves de plata puestas en sotuer, unidas por una cadena de sable, que son las armas abreviadas de Alcaraz. El segundo, de gules, con una mano derecha alada de oro teniendo una espada de plata guarnecida de oro, que es el emblema de los Manuel, primeros señores de Villena. El tercero, de plata, con una cruz de Santiago de Gules. En abismo, un escusón con las armas de Albacete, que son en campo de plata, tres torres de piedra mazonadas de sable y aclaradas de azur, puestas una y dos, surmontadas de un murciélago de sable. Al timbre corona real cerrada española». La bandera es «de color carmesí y tiene el escudo provincial en el centro».
Símbolos
El escudo representa, en su parte izquierda, las llaves de Alcaraz sobre fondo rojo; en su parte derecha, la mano alada y armada con espada sobre fondo rojo del marquesado de Villena; en su parte baja, la Cruz de Santiago sobre fondo blanco; y en el centro, el escudo de la capital. El escudo está rematado por la corona real.
La bandera consiste en el escudo, sobre un fondo rojo.
La provincia posee asimismo himno propio.
Geografía
Relieve Presenta una llanura en el norte situada a unos 700 m sobre el nivel del mar. En el sur se encuentra las zonas más montañosas con cumbres que superan los 2000 m (sierra de las Cabras en Nerpio). Las principales cotas de la sierra de Albacete se encuentran en el Calar del Mundo, del Taibilla y, más al este, la Cordillera de Montearagón.
Hidrografía izquierda|200px
La situación geográfica que la provincia de Albacete ocupa en la península ibérica, le confiere una compleja especificidad respecto a los recursos hídricos. Desde el punto de vista hidrológico, en el territorio albaceteño se encuentra una parte importante de la cabecera de cuatro de las principales cuencas hidrográficas españolas (Guadiana, Guadalquivir, Júcar y Segura).
El relieve es el factor fundamental que determina la red hidrográfica provincial. La sierra de Albacete y la llanura dividen la red en dos direcciones hacia las que vierten los ríos que surcan la provincia: el océano Atlántico y el mar Mediterráneo. Además, la llanura manchega, cuenta con un terreno blanco y permeable que permite la filtración de aguas, provocando fenómenos como el endorreísmo.
Principales ríos
Los principales ríos que fluyen por la provincia son el Júcar y el Segura, que desembocan en el Mediterráneo, a los que hay que sumar un número importante de afluentes.
El Júcar cruza por las comarcas manchegas situadas en el noreste provincial y, encajado profundamente en el terreno, transcurre por municipios como Alcalá del Júcar. Su principal afluente es el río Cabriel.
En la comarca de Alcaraz se encuentran los primeros afluentes del Guadalquivir y del Guadiana, que desembocan en el océano Atlántico. Del Guadalquivir son el río Guadalimar y el Guadalmena, que recogen multitud de arroyos serranos de diversa denominación (Horcajo, Mesta, Povedilla, Villanueva de la Fuente, Robledo, Bienservida, Salobre).
El Segura, con sus afluentes, Zumeta, Taibilla, Tus y Mundo. Algunos de estos lugares, como el nacimiento del río Mundo, son de los más visitados de todo el territorio.
Principales concentraciones de agua miniatura|Nacimiento del río Mundo, Riópar Además, la provincia de Albacete cuenta con diez embalses localizados en la provincia: pantano de Almansa (3 hm³), El Talave (35 hm³), embalse de la Fuensanta (210 hm³), embalse de Camarillas (36 hm³), el embalse de El Cenajo (437 hm³), embalse de Turillas, embalse del Taibilla y el embalse del Molinar (4 hm³).miniatura|Lagunas de Ruidera.|izquierdaTambién se encuentran en el territorio provincial varias concentraciones de agua de carácter natural, como la laguna de Pétrola, laguna del Salobral, laguna de Navalcudia, laguna de Ontalafia, o las turísticas lagunas de Ruidera, que comparten territorio con la vecina provincia de Ciudad Real.
Clima En la provincia de Albacete predomina el clima mediterráneo continentalizado, especialmente en la zona de La Mancha, La Manchuela y el Campo de Montiel. En la zona de la comarca de Hellín en cambio, el clima dominante es el mediterráneo con tendencia a la aridez, y en la sierra de Alcaraz, predomina el clima de montaña, siendo el relieve y la situación geográfica los principales determinantes de las variaciones climatológicas dentro del territorio. miniatura|Nevada en el puerto del Barrancazo (sierra de Alcaraz), 1030 m s. n. m. En la provincia de Albacete la amplitud térmica es importante, llegando a alcanzar una amplitud media anual de 20 °C, que tiene su reflejo en el desarrollo de duros inviernos y calurosos veranos, rasgo típico del clima continental. Mientras que la llanura manchega se encuentra entre las isotermas de 12 y 17, en la zona oriental de la provincia las temperaturas son algo más cálidas, encuadrándose en las isotermas de los 16. En cambio, en las zonas de sierra del suroeste, la amplitud térmica es menos elevada debido a la altitud.
Historia
Prehistoria
Poblada desde hace miles de años, todas las culturas y pueblos que han pasado por la península ibérica han habitado en la provincia y han dejado su impronta en todos sus pueblos, desmintiendo la infundada idea de ser una eterna tierra de paso. Los restos más antiguos de asentamientos humanos hallados (cerca de Villarrobledo y de Hellín) están datados en el Achelense Superior (Paleolítico Inferior).
Sin embargo, son más numerosos los de épocas posteriores (Musteriense) pudiendo conformarse tres grandes grupos de concentración de asentamientos: Alto Guadiana, Margen Derecha y Margen Izquierda del Segura.
Por su parte, existen catalogados más de 100 yacimientos con interesantes manifestaciones de arte rupestre de todas las épocas, que fueron declarados por la Unesco, en 1998, Patrimonio de la Humanidad:
Paleolíticas en la cueva del Niño, en Ayna. Epipaleolíticas (arte levantino, hace 10 000 años) en la cueva del Niño, en Ayna, Alpera, Almansa, Hellín, Letur y Nerpio. Neolítico y Edad del Bronce (llamado arte esquemático, hace 6500 años) en Alpera, Hellín, Yeste, Letur, Socovos y Nerpio.
miniatura|Yacimiento arqueológico de la Edad de Bronce de El Acequión, en Albacete, uno de los máximos exponentes del Bronce Manchego ]]Especialmente notable es la presencia humana durante la Edad del Bronce con asentamientos adscribibles, al menos, a tres horizontes culturales diferentes: Cultura del Argar, Bronce Manchego y Bronce Valenciano, además de asentamientos de transición o de dudosa adscripción.
Como vemos, la constante arqueológica e histórica albaceteña es la diversidad y la riqueza en cuanto a manifestaciones culturales diferentes en todas las épocas, sin parangón en toda la península ibérica.
Edad Antigua