thumb|Una ilustración de 1882 de la mujer con cara de cerdo|alt=Una mujer elegante con orejas y cara de cerdo
Múltiples historias sobre mujeres con cara de cerdo se originaron simultáneamente en Noruega, Inglaterra y Francia a finales de la década de 1630. Las historias hablaban de una mujer adinerada cuyo cuerpo era como el de una persona normal, pero poseía la cara de un cerdo. En las primeras formas de la historia, la apariencia de la mujer con cara de cerdo se debía a la brujería. Después del día de su boda, al esposo de la mujer con cara de cerdo le era concedida la opción de elegir: que su esposa luciera bella para él, pero fea para los demás, o fea para él y bella para los demás. Cuando el esposo respondía que la decisión no era suya, el encantamiento se rompía y desaparecía la apariencia de cerdo en ella. Estas historias se volvieron muy populares particularmente en Inglaterra y luego en Irlanda.
Los elementos mágicos se desvanecieron gradualmente en la historia, y la existencia de una mujer con cara de cerdo empezó a ser tomada como un hecho real. La historia fue muy conocida en Dublín a principios del , donde se creía que la filántropa del Griselda Steevens se había mantenido oculta de la vista de la gente porque tenía la cara de un cerdo. A finales de 1814 y principios de 1815, el rumor de que una mujer con cara de cerdo estaba viviendo en Marylebone se esparció por todo Londres. El rumor de su existencia fue informado como un hecho y numerosos retratos de ella fueron publicados. Con la creencia de que una mujer con cara de cerdo era algo verdadero, muchas ferias comenzaron a exhibir a “la mujer con cara de cerdo”, pero eran osos rapados con ropa de mujer. Tiempo después, dicha creencia en la existencia de una mujer con esas características comenzó a decaer, y el último trabajo significativo que trataba de probar su existencia como genuina fue publicado en 1924. Hoy, la leyenda ha sido casi olvidada.
Elementos comunes Aunque las historias de la mujer con cara de cerdo variaban en detalles, tenían la misma forma básica. Una pordiosera y sus hijos se acercaron a una mujer noble embarazada a pedir limosna; cuando la dama embarazada los ignoraba y comparaba a los hijos de la mujer con cerditos, la pordiosera la maldecía, dando como resultado que ésta diera a luz una niña, sana y perfectamente formada excepto por el hecho de tener la cara de un cerdo. La niña crecería sana, pero con algunos comportamientos de cerdo: comía de un comedero de plata y al hablar se escuchaban gruñidos entre algunas oraciones. Al ser la hija única de la familia –una familia con grandes riquezas-, sus padres se comenzaban a preguntar qué sería de ella una vez que ellos fallecieran. Entre sus opciones pensaban en arreglarle un matrimonio y encontrar a un hombre que se casara con ella, o internarla en un hospital donde la cuidarían. A pesar de que la historia se inició simultáneamente en Noruega, Inglaterra y Francia, fue en realidad en Inglaterra y luego en Irlanda donde la leyenda fue muy conocida y aceptada como verdadera. En 1861 Charles Dickens remarcó la creencia de la existencia de una mujer con cara de cerdo en Inglaterra, comentando que “en todas las edades, supongo, siempre ha habido una mujer con cara de cerdo".
Orígenes Aunque siempre existieron historias sobre humanos con apariencias de animales, antes del no hay evidencia en las historias europeas de ninguna donde se incluyeran humanos con cara de cerdo (Un artículo de 1829 en El diario de la ciencia, literatura y las artes afirmaba que la leyenda circulaba por París desde 1595, pero no ofrecía detalles ni pruebas que lo corroboren). Las primeras versiones de la historia aparecieron simultáneamente en Inglaterra, Noruega, y Francia, volviéndose relevantes en Inglaterra desde finales de 1638. Un artículo de 1904 en la revista Volkskunde por un historiador y anticuario holandés, Gerrit Jacob Boekenoogen, trazó las primeras formas de la leyenda a 1639. Una de las primeras versiones conocidas de la leyenda se encuentra en una impresión holandesa, la cual habla de una mujer proveniente de Ámsterdam llamada Jacamijntjen Jacobs. En 1621, Jacobs, quien se encontraba embarazada, fue abordada por una pordiosera acompañada de sus tres hijos. Se aproximaron a Jacobs y la pordiosera le pidió ayuda porque sus hijos se morían de hambre. Jacobs le dijo a la mujer: “Llévate a tus inmundos cerdos. No te daré nada”. La mujer respondió: “¿Son mis hijos cerdos? Entonces Dios te dará cerdos justo como los que tengo aquí”. La hija de Jacobs nació con la cabeza y cara de un cerdo, y en la época de la publicación (alrededor de 1638 y 1639), cuando la hija se encontraba en la adolescencia, se decía que comía de un comedero y hablaba con una voz adornada de gruñidos. Bondenson (3006) especula que el mito de la mujer con cara de cerdo pudo originarse de la fusión de dos historias. La primera era una leyenda medieval holandesa sobre una mujer adinerada que rechazó ayudar a una pordiosera con gemelos, y fue castigada a dar a luz 365 hijos. El segundo cuento procedía de Francia, donde una mujer noble describe a los hijos de una pordiosera como “cerditos”, y da a luz poco después a nueve lechones.
Otra teoría significativa referente al origen de la leyenda, propuesta por Robert Chambers en 1864, es la del nacimiento auténtico de un niño en el con deformidades faciales que le hacían asemejarse a un cerdo y le dificultaban el habla, teniendo que gruñir. La ciencia de la teratología (el estudio de los defectos de nacimiento y anormalidades fisiológicas) estaba en sus inicios, y la teoría de la impresión maternal (la creencia de que el pensamiento de una mujer embarazada podía influir en la apariencia de su hijo por nacer) era ampliamente aceptada. Es posible que la historia de un niño genuinamente nacido con deformaciones condujera a la inclusión de la pordiosera y su maldición como explicación, con posteriores adiciones extras o distorsiones por los editores. Chambers especula que el niño original pudo haber tenido una apariencia similar a Julia Pastrana, una mujer con hipertricosis y aspectos faciales deformes, quien fue exhibida en Europa y Norteamérica primero viva y luego embalsamada desde 1850 hasta 1970. Aunque en 1952 se documentó el nacimiento de un mortinato con un rostro parecido al de un cerdo, nunca ha existido un caso bien documentado de un humano con tal deformidad sobreviviendo fuera del útero materno, mientras que todas las historias de una mujer con cara de cerdo la muestran como una adulta saludable.
Tannakin Skinker La primera referencia registrada en Inglaterra de la leyenda de la mujer con cara de cerdo es la fábula de Tannakin Skinker, una variación del de la historia tradicional de la hermosa dama encantada para parecer repugnante, presente en particular en El cuento de la comadre de Bath y El Matrimonio de Sir Gawain. La historia de Skinker generalmente se considera la base para las historias inglesas posteriores de la mujer con cara de cerdo. Entre el 4 y el 11 de diciembre de 1639, cinco baladas de Skinker fueron publicadas en Londres}}, las cuales se han perdido. (Hay una balada de 1640, sobre una forma monstruosa: descripción de una criatura femenina nacida en Holanda con la cabeza como un cerdo, que ha viajado por muchas partes y es ahora vista en Londres. Ella es descrita como amorosa, amable y femenina y como si aún pudiera encontrar una pareja amorosa, la historia se conserva en la extensa colección de baladas de Samuel Pepys.). El registro sobreviviente más antiguo de la historia de Tannakin Skinker es la Relación de una noble con cara de cerdo llamada Mistris Tannakin Skinker, un chapbook de 1640.
La relación de una noble con cara de cerdo llamada Mistris Tannakin Skinker Esta historia afirmaba que Tannakin Skinker nació hija de Joachim y Parnel Skinker en 1618 en Wirkham, una ciudad cerca del río Rhyne. Joachim Skinker es descrito como "un hombre de buenos ingresos, con una gran hacienda en dinero y ganado”. Durante el embarazo de Parnel, una anciana pobre le había rogado por dinero. Parnel estaba ocupada y se negó a pagar, y la anciana se alejó murmurando: "Como la madre es un cochino, igual de porcinos los hijos serán”. Al poco nació Tannakin con su cuerpo y extremidades correctamente proporcionadas, pero su rostro tenía el hocico de un cerdo, "no sólo es una mancha, sino una deformidad horrible, lo que hace todo el resto repugnante, despreciable y odioso a todo el que la miraba en su infancia." La comadrona que había ayudado a traer al mundo el bebé fue forzada a guardar el secreto, y Skinker fue criada en una habitación privada. Comía de un comedero de plata en el suelo, arrodillándose y metiendo el hocico, tal como un cerdo".
La deformidad de Tannakin pronto se descubrió, y muchos lugareños se acercaban a escuchar sus gruñidos y ver cómo se alimentaba en el comedero. La anciana fue juzgada y condenada por brujería, pero incluso en la hoguera se negó o no pudo revertir el hechizo.
Cuando Tannakin tenía entre 16 y 17 años de edad, su padre consultó a Vandermast, "un famoso artista que era a la vez un matemático, astrólogo [...] y un hombre que se sospechaba fuera versado en brujería y el arte de lo oculto, para saber como podría deshacerse la maldición". Vandermast concluyó que mientras Tannakin permaneciera virgen, ella conservaría la cara de cerdo. La familia Skinker anunció entonces que cualquier caballero que "la llevara a su cama después del matrimonio" recibiría una dote de £40.000. La dote, una suma enorme para la época, dio lugar a un gran número de aspirantes a maridos. Un capitán escocés llegó después de haber usado la mayor parte de la paga de un mes en un traje nuevo, y se fascinó por la bella figura y porte de Tannakin. Pero al levantar el velo que lo ocultaba para ver su rostro, no pudo quedarse un segundo más, y escapó sin respuesta, pidiendo perdón. Un inglés (criador de cerdos) aseguró a los padres que su previa familiaridad con los cerdos significaba que aceptaría la apariencia de Tannakin, pero después de reunirse con ella, él salió del edificio, diciendo que “he conocido a Rumford, pero nunca vi un Hogsnout así”. Varios otros aspirantes a pretendientes visitaron a los Skinker, pero todos huyeron por la cara de Tannakin y ella continuaba soltera. Desesperados por no encontrar un marido adecuado para su hija en Wirkham, la familia Skinker se trasladó a Londres, y fijó su residencia en Blackfriars o Covent Garden. (El autor anónimo del relato explica que la familia no quería divulgar su dirección, para desalentar a los curiosos). Muchos de los hombres que la visitaron como candidatos lo hacían atraídos en principio por sus vestidos elegantes y excelente comportamiento.
Con el tiempo, Skinker encontró a un hombre en Londres bien dispuesto a casarse con Tannakin. En el día de la boda, y a pesar de todos los esfuerzos por mejorar su apariencia con afeites, su rostro seguía tan parecido al de un cerdo como siempre. Cuando el festejo terminó, la pareja de recién casados se retiró al dormitorio. Cuando se acostaron en la cama por primera vez, Tannakin cogió el brazo de su marido, diciendo que lo liberaría de sus votos, siempre que él la mirara a la cara. Él se giró para mirarla, y vio "una dulce joven dama de una belleza incomparable y característica, similar a la que en su imaginación nunca hubiera recreado en toda la vida". Él se acercó para darle un beso, pero ella se negó, diciendo:
Dividido entre la elección de una esposa que parecería hermosa para él, pero horrible para todos sus amigos, o repugnante para él, pero hermosa para todos sus amigos, no pudo llegar a una decisión, por lo que le dijo: "En tus manos dejo la decisión, porque sé que escogerás lo que mejor te parezca". Al oír esto, Tannakin se volvió hacia él y le dijo:
La reacción del público