La Corte de Montblanch (1640) —también denominada muy frecuentemente Cortes de Montblanch (1640)— fue una convocatoria de la Corte General del Principado de Cataluña por Felipe III (IV de Castilla) para abrirse de en Montblanch en 1640, pero no se inauguró debido a la Guerra de los Segadores.

Una vez que la anterior Corte de Barcelona (1626 y 1632) volvió a bloquearse, el conde-duque de Olivares intentó encontrar una solución al no querer renunciar a la Unión de Armas. El conde-duque convocó al lugarteniente general de Cataluña, Dalmau de Queralt, conde de Santa Coloma, en Madrid para trazar un plan para acabar con esta situación. Decidieron que la próxima convocatoria sería en Montblanch, escogida por su difícil acceso, y se acordó iniciarla el 15 de abril de 1640. Olivares no quería que se volviese a repetir un espectáculo como los dos anteriores. Le escribió al virrey "Lo de las Cortes es negocio que no conviene tratar en ellas de más que del remedio del gobierno sin plegarias". La idea absolutista de la corona y del conde-duque, responsable de las medidas de cambio, significaban llevar adelante un programa que reduciría el poder de la Corte General de Cataluña, asimilándolas a las Cortes Castilla y obtener así una aportación más grande de los catalanes en cuanto a necesidades militares.

La convocatoria de la Corte de 1640 habría dado por acabada automáticamente la de Barcelona de 1626 y 1632 y daría el derecho a la ciudad de Barcelona a exigir el cobro de todas las rentas de la Corona en Cataluña. Con ello y los sucesos en Cataluña en 1640 que acabaron en la Guerra de los Segadores hicieron que esta corte general no se llegase a convocar.

Referencias

Notas

Montblanch (1640) Categoría:España en 1640 Categoría:Cataluña en el siglo XVII Categoría:Política en 1640 Categoría:Reinado de Felipe IV