miniaturadeimagen|El palacio de Westminster (1840-1860), sede del parlamento del Reino Unido en Londres, obra de Charles Barry y Augustus Pugin miniaturadeimagen|Las gárgolas de Notre Dame de París, fruto de la intervención de Viollet-le-Duc (1846), que a su vez muestra el ambiente medievalista en que se sitúa la obra literaria de Victor Hugo (Nuestra Señora de París, 1831)
El neogótico (también conocido como gótico victoriano en los países anglosajones, o revival gótico) fue un movimiento artístico historicista, principalmente arquitectónico y decorativo, que comenzó hacia mediados del en el Reino Unido. Su impulso creció a finales del y a principios del ,N. Pevsner, J. Fleming, H. Honour, Dizionario di architettura, Torino 1981, voz Neogotico.sobreviviendo en Latinoamérica hasta las tres primeras décadas del . cuando eruditos de los distintos períodos del gótico intentaron revivir la arquitectura gótica medieval, en contraste con los estilos neoclásicos de ese momento.
Por su común rechazo al racionalismo neoclásico, fue un estilo vinculado al romanticismo y al nacionalismo por sus implicaciones políticas y la recuperación de un supuesto estilo nacional. Como arquitectura historicista, quiso ser una reelaboración del lenguaje arquitectónico del arte gótico medieval con formas más o menos genuinas, incluyendo los patrones decorativos, los acabados, el uso de ventanas con lancetas y los arcos acampanados.
A mediados del , se estableció como el estilo arquitectónico preeminente en el mundo occidental y los que lo consideraban una imitación del estilo gótico original lo denominaron peyorativamente «pseudogótico».
En este artículo se analiza primero el desarrollo general del estilo, para, en una segunda parte, hacer ese mismo análisis por los distintos países en que el estilo tuvo verdadera influencia. Es por ello que puede haber partes tratadas dos veces, especialmente en Inglaterra y Francia. Origen Las raíces del movimiento del renacer gótico en Gran Bretaña están entrelazadas con movimientos profundamente filosóficos asociados con un nuevo despertar de la Alta Iglesia o las creencias anglocatólicas preocupados por el crecimiento del inconformismo religioso.
A partir del tercer cuarto del , la tradición de creencias del anglocatolicismo encontró que el estilo tenía un atractivo intrínseco para sus servicios religiosos que lo hacían único. Al utilizar el neogótico, la actitud de los arquitectos variaba considerablemente entre una fidelidad, tanto al estilo ornamental como a los principios originales de la construcción medieval, como a su uso por la mera apariencia, que a veces representaba poco más que el empleo de arcos apuntados y de algunos toques de decoración gótica en edificios que tenían una planta completamente decimonónica, y en los que se hacía uso de los materiales y métodos de construcción contemporáneos.
Dos mansiones escocesas, construidas o remodeladas por el arquitecto William Adam,Gifford, John. William Adam, 1689–1748 A Life and Times of Scotland's Universal Architect. Edinburgh: Mainstream, 1989. ISBN 1-85158-295-9. —los castillos de InverarayDennison, Matthew. «Inveraray Castle: home to the Duke of Argyll.» (14 de julio de 2011). The Daily Telegraph. Fuente citada en Inveraray Castle (1746) y de Culzean (1777)—, se pueden considerar los primeros ejemplos.Whyte, I. D. y K. A. Whyte, The Changing Scottish Landscape, 1500–1800 (London: Taylor & Francis, 1991), ISBN 0-415-02992-9, p. 100. También en Escocia, Walter Scott, autor de novelas medievalistas, construyó en estilo neogótico su mansión de Abbotsford House (1824).
Más impacto tuvieron, por su cercanía a Londres, la remodelación de Strawberry HillCalloway, Stephen, Snodin, Michael y Wainwright, Clive, Horace Walpole and Strawberry Hill, Orleans House Gallery, Richmond upon Thames, 1980. Fuente citada en Strawberry Hill House en 1749, por iniciativa de Horace Walpole y la reconstrucción de la abadía de Fonthill desde 1796 por William Bedford y James Wyatt.Colvin, H. M. A Biographical Dictionary of English Architects, 1660-1840. Harvard 1954, pp. 722. Fuente citada en James Wyatt En 1836 se construyeron con criterios neogóticos el Houses of Parliament (palacio de Westminster, de Charles Barry y Augustus Pugin); y en las décadas siguientes (las de la denominada «Era Victoriana» —se habla de Victorian Gothic—) se realizaron multitud de remodelaciones o nuevas construcciones de toda clase de edificios en el Reino Unido, entre ellas las de muchos colleges universitarios, cuyo ejemplo se extendió a las universidades estadounidenses, con tal profusión que el estilo también recibe la denominación de «gótico colegial»."Collegiate Gothic". Bryn Mawr Library. Fuente citada en Collegiate Gothic in North America
En paralelo al auge neogótico en la Inglaterra del , el interés se extendió al resto de la Europa continental que vivió una auténtica fiebre: además de levantar nuevos edificios, se restauraron y completaron viejas edificaciones medievales, como catedrales y castillos. En Francia destacó la labor restauradora y reconstructora de Eugène Viollet-le-Duc. Ese interés se extendió al resto del mundo, a las colonias británicas de Australia y Canadá, a África y América: en el y principios del se construyó mucho neogótico, principalmente catedrales y grandes iglesias además de muchos edificios institucionales. Sin embargo, la influencia del revivalismo había alcanzado su punto máximo en la década de 1870. Aparecieron nuevos movimientos arquitectónicos, a veces relacionados como en el movimiento Arts and Crafts y a veces opuestos como la arquitectura moderna, y en la década de 1930 la arquitectura de la era victoriana ya era generalmente condenada o ignorada. A finales del se vio un resurgimiento del interés, manifestado en el Reino Unido por el establecimiento de la Victorian Society en 1958.
El ambiente artístico de mediados del fue muy proclive al medievalismo, que se extendió por todas las artes, especialmente en la decoración y el mobiliario (Arts and Crafts), pero también en pintura, con distintos criterios (los nazarenos en Alemania, los prerrafaelitas en Inglaterra);«The works of the Pre-Raphaelites met with critical opposition to their pietism, archaizing compositions, intensely sharp focus—which, with an absence of shadows, flattened the depicted forms—and the stark coloration they achieved by painting on a wet white ground. They had, however, several important champions. Foremost among them was the writer John Ruskin (1819-1900), an ardent supporter of painting from nature and a leading exponent of the Gothic Revival in England». The Pre–Raphaelites en metmuseum.org o en literatura (drama romántico, novela histórica, novela gótica) o en música (óperas de ambientación medieval).
El foco de la difusión del neogótico fue un programa integral de construcción y mobiliario que se abrió paso en la literatura y el estilo de vida. El lenguaje formal del neogótico se basó en una imagen idealizada de la Edad Media. Floreció en el período de 1830 a 1900. Con la idea de que se basaba en la libertad y la cultura intelectual de las ciudades medievales, se construyeron en estilo neogótico iglesias, parlamentos, ayuntamientos, universidades, oficinas de correos, escuelas, puentes y estaciones de tren.
Desvalorización del espíritu gótico El surgimiento de este movimiento historicista, con un renovado fervor hacia el nacionalismo, fue uno de los primeros tropezones que cometió la sociedad industrial. Al intentar hacer una reinterpretación de un estilo medieval, forjado en una sociedad completamente avanzada, se olvidó la esencia misma de la arquitectura gótica.
Si bien, muchos tratados confrontan las diferentes situaciones del neogótico, debido a situaciones territoriales distintas y poniendo como ejemplo la principal discusión de la época que enfrentaba a John Ruskin y su conservación contra la lógica de la restauración que planteaba Viollet-le-Duc, casi en el único punto que coincidían estos tratadistas, era en que ambos hablaban de no perder la esencia del movimiento. Cuando Ruskin en Las siete lámparas de la arquitectura plantea la «Lámpara de la verdad», donde esta «Ilumina a la arquitectura frente a dos engaños, uno de tipo estructural, donde la estructura no cumple su función y los de la textura donde los materiales no pueden aparentar ser otros, ni donde los ornamentos se construyan con moldes», está tratando justamente en contra de los principios de este pseudo estilo, ya que incumple con esta premisa, la arquitectura neogótica muchas veces impone elementos estructurales que en la civilización medieval eran recursos imprescindibles para esas construcciones, únicamente para darle este ideal de belleza que proponía la arquitectura gótica, ya que con el desarrollo del hierro por ejemplo, se podrían haber evitado los contrafuertes de grandes dimensiones o los mismos arbotantes, elemento casi principal de toda construcción gótica, se podrían haber suplido con otros elementos que cumpliesen esa misma función. Un poco esta pauta fue la que planteó Viollet-le-Duc cuando en su Diccionario razonado de la arquitectura hablaba de la lógica de restauración y la plantea con todo un proceso adelante, en el cual dice que un arquitecto «Debe actuar como un cirujano diestro y experimentado, que solo toca un órgano después de haber adquirido un entero conocimiento de su función, y después de haber previsto las consecuencias inmediatas y futuras de la operación. Si actúa por azar, más vale que se abstenga. Más vale que el enfermo se muera a matarlo».
Estos dos tratadistas, con realidades y escuelas completamente diferentes y siempre contrapuestos por sus ideales, se ponen de acuerdo en esta cuestión, en donde la esencia de la arquitectura debía prevalecer sobre cualquier cambio en la sociedad, o mejor no intervenir ya que se provocaría la destrucción de la misma. De alguna manera esto es lo que pasó con la arquitectura pseudogótica, ya que muchas de las obras creadas bajo este período, tratan de querer ofrecer un falso ideal de belleza, camuflado detrás de una fachada gótica, y perdiendo el espíritu mismo de esta arquitectura, que proponía un juego de sensaciones que hasta el momento nunca se habían puesto en juego, partiendo de la interpretación del material que tenían en esa época, que era la piedra, pero que no eran propios de una civilización industrial, en donde los nuevos materiales podían proponer un abanico de nuevas condiciones, para resolver los mismos problemas con planteamientos más acordes al período.
Raíces El surgimiento del evangelicalismo en el y principios del vio nacer en Inglaterra una reacción en el movimiento de la High Church (Iglesia Alta) que buscaba enfatizar la continuidad entre la Iglesia establecida y la Iglesia católica anterior a la Reforma. La arquitectura, en forma de revival gótico, se convirtió en una de las principales armas en el arsenal de la iglesia alta. El revival gótico también iba en paralelo y se apoyaba en el «medievalismo», que hundía sus raíces en las preocupaciones anticuarias por las supervivencias y las curiosidades. A medida que progresaba la «industrialización», también surgía en la sociedad una reacción contra la producción de las máquinas y la aparición de las fábricas. Los defensores de lo pintoresco, como Thomas Carlyle y Augustus Pugin, adoptaron una visión crítica de la sociedad industrial y retrataron a la sociedad medieval preindustrial como una edad de oro. Para Pugin, la arquitectura gótica estaba impregnada de los valores cristianos que habían sido postergados por el clasicismo y que estaban siendo destruidos por la industrialización.