La aspirina (también conocida como ácido acetilsalicílico) y su aplicación médica junto con otras sustancias relacionadas se remonta a la medicina antigua , aunque la aspirina pura solo se ha fabricado y comercializado desde 1899. Medicamentos hechos de sauce y otras plantas ricas en salicilato aparecen en papiros de farmacología faraónica egipcia pertenecientes al segundo milenio a.C. Hipócrates se refirió al uso del té salicílico como remedio para reducir la fiebre alrededor del año 400 a.C.. Estos medicamentos formaron parte de la farmacopea de la medicina occidental en la antigüedad clásica y la Edad Media. El extracto de la corteza de sauce fue reconocido por sus efectos específicos sobre la fiebre, el dolor y la inflamación a mediados del . Supuestamente Lewis y Clark utilizaron té de corteza de sauce entre 1803-1806 como un remedio para la fiebre de algunos miembros de su famosa expedición. Para el , los farmacéuticos estaban experimentando y prescribiendo una variedad de sustancias químicas relacionadas con el ácido salicílico, el componente activo del extracto de sauce.
En 1853 el químico Charles Frédéric Gerhardt combinó cloruro de acetilo con salicilato de sodio para producir el ácido acetilsalicílico, por primera vez,See: Gerhardt, Charles (1853) "Recherches sur les acides organiques anhydrides" (Research on organic acid anhydrides), Annales de Chimie et de Physique, 37: 285-342; see page 326 (Salicylate acétique). Gerhardt, Ch. (1853) "Untersuchungen über die wasserfreien organischen Säuren" (Investigations of anhydrous organic acids), Annalen der Chemie und Pharmacie, 87: 149–179; see pages 162-163: (Wasserfreie Salicylsäure-Essigsäure (anhydrous salicylic acid-vinegar)). en la segunda mitad del . Otros químicos académicos establecieron la estructura química del compuesto e idearon métodos de síntesis más eficientes. En 1897, científicos de la empresa farmacéutica y de colorantes Bayer comenzaron a investigar al ácido acetilsalicílico como un reemplazo menos irritante para los medicamentos estándar de salicilato común. En 1899, Bayer llamó a este fármaco "Aspirina" y la vendió en todo el mundo. La palabra "aspirina" era el nombre de marca de Bayer y no el nombre genérico del medicamento; sin embargo, los derechos de la compañía Bayer por la marca se perdieron o fueron vendidos en muchos países. La popularidad de la aspirina creció durante la primera mitad del , impulsada por el papel eficaz que jugó al principio de la pandemia de gripe española de 1918. Su gran rentabilidad dio lugar a una feroz competencia y a la proliferación de marcas y productos derivados; probablemente algunos de los fallecimientos de la gripe de 1918 fueron debidos a intoxicaciones por aspirina.
La popularidad de la aspirina disminuyó después del desarrollo del paracetamol en 1956 y del ibuprofeno en 1962. En las décadas de 1960 y 1970, John Robert Vane y otros investigadores descubrieron el mecanismo básico de los efectos de la aspirina, mientras que ensayos clínicos y otros estudios llevados a cabo en las décadas de 1960 a 1980 establecieron la eficacia de la aspirina como un agente anticoagulante que reduce el riesgo de enfermedades de coagulación de la sangre. Las ventas de aspirina volvieron a cobrar fuerza en las últimas décadas del , y siguen siendo fuertes en el debido a su uso generalizado como medicamento preventivo para ataques al corazón e infartos.
El principio de la historia de los salicilatos
Los medicamentos derivados de la corteza del árbol del sauce y otras plantas ricas en salicilatos han sido parte de la farmacopea que se remonta, por lo menos, a la antigua Sumeria. En una tabla de piedra de texto de medicina de la tercera dinastía de Ur, que data alrededor del año 2000 a.C., enlista el sauce, entre otros, dentro de los medicamentos de origen vegetal y animal; sin embargo no indican las prescripciones médicas. La primera referencia específica al sauce y al mirto (otra planta rica en salicilato) como plantas medicinales que se utilizaban por sus propiedades como analgésico, antipirético y antiinflamatorio procede del papiro Ebers, un texto médico egipcio de 1543 a.C., probablemente una copia de un texto del tiempo de la tabla de Ur.Jeffreys, Aspirin, pp. 8–13
Las preparaciones a base de corteza del árbol sauce formaban parte De materia medica, la compilación del conocimiento médico en el Oeste empezando por el médico griego Hipócrates en el , que recomendaba estas preparaciones para aliviar el dolor de parto y para bajar la fiebre. El enciclopedista romano Celso en su obra “De medicina”, del año 30 d.C., recomendó el extracto de hoja de sauce para tratar los cuatro signos de la inflamación: enrojecimiento, calor, hinchazón y dolor. Los tratamientos a base de sauce aparecieron también en la obra de Dioscórides “De materia médica” y en la obra Naturalis Historia de Plinio el Viejo. En la época de Galeno, el sauce era de uso común en la Antigua Roma y mundo árabeJeffreys, Aspirin, pp. 14–15 como una pequeña parte de una grande y creciente farmacopea botánica.
Siglos y miniatura|Edward Stone descubrió que la corteza del sauce blanco Salix alba podría sustituir a la quina en el tratamiento de la fiebre intermitente (ague).
El punto de inflexión para los medicamentos a base de salicilato se produjo en 1763, después de la lectura de un comunicado del capellán inglés Edward Stone en una reunión de la Royal Society,Edmund Stone (1763) "An account of the success of the bark of the willow in the cure of the ague," Philosophical Transactions of the Royal Society of London, 53: 195-200. Available on-line at: Royal Society Publishing. en donde se describía el poder curativo del extracto de corteza de sauce para curar el “ague”, una enfermedad que incluye síntomas como fiebre intermitente, dolor y fatiga, que hace referencia principalmente a la malaria. Inspirado por la doctrina de la firma, un ejemplo de medicina antroposófica, para buscar un tratamiento para el “ague” que se producía cerca de aguas salobres, Stone, en 1758, probó con la corteza de un árbol de sauce y notó una astringencia que le recordaba a la cura estándar y costosa del “ague” con corteza de quina. Stone recogió, secó y pulverizó una cantidad sustancial de corteza de sauce y durante los próximos cinco años la probó en enfermos con fiebre y “ague”. En su reporte, Stone informa acerca del éxito del tratamiento con extracto de sauce comparado con el de la quina, aunque parece ser un poco menos potente. De hecho, el ingrediente activo de la corteza de quina es la quinina, que fue el primer tratamiento eficaz contra la malaria, mientras que el ingrediente activo del extracto de sauce es la salicina, que aliviaba los síntomas de la malaria pero no podía curarla. La carta de Stone (atribuida erróneamente a Edmund en lugar de Edward Stone) se imprimió en Philosophical Transactions of the Royal Society y hacia finales del el sauce fue ganado popularidad como un sustituto de bajo costo para la quina.Jeffreys, Aspirin, pp. 17–34
En el , la novedosa disciplina de química orgánica comenzó a desarrollarse en Europa y los científicos trataron de aislar y purificar los componentes activos de varios medicamentos, incluyendo la corteza del sauce. Después de varios intentos fallidos a cargo de los químicos italianos Brugnatelli y Fontana en 1826, Johann Buchner obtuvo cristales de salicina relativamente puros en 1828;A. Buchner (1828) "Ueber das Rigatellische Fiebermittel und über eine in der Weidenrinde entdeckte alcaloidische Substanz" (On Rigatelli's antipyretic [i.e., anti-fever drug] and on an alkaloid substance discovered in willow bark), Repertorium für die Pharmacie, 29: 405-420. y al año siguiente Henry Leroux desarrolló un método mejor para la extracción de salicina con rendimiento moderado.(Leroux, H.) (1830) "Mémoire relatif à l'analyse de l'écorce de saule et à la découverte d'un principe immédiat propre à remplacer le sulfate de quinine" (Memoir concerning the analysis of willow bark and the discovery of a substance immediately likely to replace quinine sulfate), Journal de chimie médicale, de pharmacie et de toxicologie, 6: 340-342. En 1834, el farmacéutico suizo Johann Pagenstecher descubrió una nueva sustancia que según él servía para disminuir el dolor, esta sustancia la aisló de la planta denominada Ulmaria o Reina de los prados, que era un remedio común para muchas enfermedades.F. Pagenstecher (1834) "Ueber das destillirte Wasser und Oel der Blüthen von Spiraea Ulmaria" (On the distilled water and oil of the blossoms of Spiraea ulmaria), Repertorium für die Pharmacie, 49: 337-367. The author's full name is Johann Samuel Friedrich Pagenstecher (1783-1856). En 1838, el químico italiano Raffaele Piria encontró un método para obtener del extracto de sauce un ácido más potente que llamó ácido salicílico.Piria (1838) "Sur de neuveaux produits extraits de la salicine" (On new products extracted from salicine), Comptes rendus … 6: 620-624. On page 622, Piria mentions "Hydrure de salicyle" (hydrogen salicylate, i.e., salicylic acid). Karl Jacob Löwig, químico alemán que había estado trabajando en la identificación del extracto de la Spirarea, pronto se percató de que se trataba, de hecho, del mismo ácido salicílico que Piria había obtenido.C. Löwig & S. Weidmann (1839) "Beiträge zur organischen Chemie" (Contributions to organic chemistry) Annalen der Physik und Chemie, 46: 45-91. From page 82: "Bis jetzt ist nur eine organische Verbindung bekannt, welche mit der Spiräasäure verglichen werden kann; diese ist der Salicylwasserstoff von Piria (Compt. rend. VI, p. 620)." (Until now only one organic compound is known, which can be compared with Spiraea acid [i.e., salicylic acid]; this is the hydrogen salicylate of Piria (Compt. rend. VI, p. 620).)Jeffreys, Aspirin, pp. 38–40
A lo largo de las décadas del , el uso de medicamentos de salicilato, incluidos la salicina, él ácido salicílico y el salicilato de sodio, creció considerablemente, y los médicos sabían que podían tener efectos beneficiosos en la disminución del dolor, fiebre e inflamaciones. Sin embargo, los efectos secundarios desagradables que producían, particularmente irritación gástrica, limitaban su utilidad.Jeffreys, Aspirin, pp. 46–55 Por la década de 1880, la industria química alemana, que estaba en auge por el desarrollo lucrativo de colorantes de alquitrán de hulla, se fue diversificando para investigar el potencial de nuevos medicamentos derivados del alquitrán.Jeffreys, Aspirin, pp. 40–46 El punto clave fue la llegada de antifebrina de Kalle & Company, nombre comercial de la ya conocida acetanilida (compuesto intermedio para la elaboración de colorantes) cuyas propiedades antipiréticas fueron descubiertas por accidente en 1886. El éxito de la antifebrina inspiró a Carl Duisberg, el jefe de investigación de la pequeña empresa de tintes Friedrich Bayer & Company, a iniciar una búsqueda sistemática de otras sustancias químicas para bajar la fiebre. En poco tiempo los químicos de Bayer desarrollaron la fenacetina, y posteriormente los sedantes sulfonal y trional.Jeffreys, Aspirin, pp. 62–65
Síntesis de AAS