miniaturadeimagen|Robert Schumann en 1839. Kinderszenen (Escenas infantiles, de la infancia o de niños), Op. 15 es un ciclo de trece piezas para piano compuestas por Robert Schumann en 1838, cuando tenía veintiocho años. La obra está inspirada en recuerdos de infancia del autor.
Historia
Composición thumb|Portada de la primera edición.La composición se desarrolló en la primavera de 1838. Se embarcó en la creación de este ciclo para superar un período difícil de separación de su prometida, Clara Wieck, que estaba de gira como pianista y cuyo padre se oponía a la idea de que ella se casara con el compositor. Surgió en un periodo atormentado de la vida del músico, aunque la obra presenta un carácter apacible. Ese mismo año también vio nacer varias obras maestras pianísticas, entre ellas su Kreisleriana, que contrasta con su carácter atormentado.
Originalmente el maestro alemán había titulado el conjunto como Leichte Stücke (Piezas fáciles). Compuso treinta piezas para el ciclo, de las que seleccionó las trece que lo conforman. Las descartadas se publicaron más tarde como Bunte Blätter, Op. 99 y Albumblätter, Op. 124. Robert Polansky publicó un estudio sobre las descartadas. Se ha destacado la originalidad temática de las Kinderszenen y su carácter inaugural en la historia de la música. Schumann no tuvo predecesor, a excepción de François Couperin, que publicó los Petits Âges en el séptimo orden de su Second livre de pièces de clavecin en 1716-1717. El ideal estético y la dimensión autobiográfica están estrechamente ligados en la génesis de la obra. La elección del tema se debe sin duda al recuerdo de la joven Clara Wieck, a la que Robert había conocido a los nueve años. Más allá de este recuerdo personal, un examen del diario del compositor, de sus lecturas y escritos en la década anterior a la composición (1828-1838), revela un interés constante por el culto romántico de la infancia. A través de su lectura de los escritores alemanes Jean Paul, Ernst Hoffman y Anton Thibaut, el compositor construyó una concepción simbólica de la infancia que se acercaba a su ideal musical: profundidad poética en la sencillez. Las Kinderszenen constituyen para su autor una realización ejemplar de este ideal.miniaturadeimagen|Clara Wieck en una litografía de 1835. Ya en 1831, Clara, prodigio del piano entre la infancia y la adolescencia, inspiró a Robert una novela literaria titulada Die Wunderkinder. Según la estética de Hoffmann, Clara posee la pureza que es requisito moral de toda gran creación artística. Atormentado por su vida a veces disoluta, el maestro se sintió indigno de ella y vio en ella un ángel redentor que le aportaría serenidad. Durante una visita que le hizo a Dresde en enero de 1836, escribió en su diario:
Al enviar esta colección a Clara, Schumann escribió:Hoy-Draheim, Susanne (1991). Schumann. Kinderszenen. Breitkopf & Härtel. ISBN 979-0-00417747-1.
Clara vio la obra como un mensaje para sí misma y el 22 de marzo de 1839 escribió a Robert:
Quizá por pudor tardó en hacerlo en público. No la incorporó a su repertorio hasta 1868, doce años después de la muerte del compositor.
Publicación La primera edición fue llevada a cabo en 1839 por la editorial Breitkopf & Härtel en Leipzig.
Lista de piezas Esta colección está formada por las siguientes piezas: N.º 1. Von fremden Ländern und Menschen (De extraños países y personas), en sol mayor. N.º 2. Kuriose Geschichte (Una historia curiosa), en re mayor. N.º 3. Hasche–Mann (El hombre del saco), en si menor. N.º 4. Bittendes Kind (El niño mimado), en si menor. N.º 5. Glückes genug (Felicidad suficiente), en re mayor. N.º 6. Wichtige Begebenheit (Un acontecimiento importante), en la mayor. N.º 7. Träumerei (Ensueño), en fa mayor. N.º 8. Am Kamin (En la chimenea), en fa mayor. N.º 9. Ritter vom Steckenpferd (Caballero en caballo de madera), en do mayor. N.º 10. Fast zu ernst (Casi demasiado serio), en sol sostenido menor. N.º 11. Fürchtenmachen (Espantoso), en sol mayor. N.º 12. Kind im Einschlummern (Niño adormecido), en mi menor. N.º 13. Der Dichter spricht (El poeta habla), en sol mayor. La interpretación de esta obra dura aproximadamente entre 15 y 20 minutos.
Recepción de la obra Aunque este ciclo no tuvo un gran éxito en vida de Schumann, tuvo un significado especial, al menos para él, que puede apreciarse sobre todo en dos cartas sucesivas a su editor fechadas el 21 y el 24 de marzo de 1838: «En mi opinión, estas pequeñas piezas son muy adecuadas como regalo, aunque sólo sea por su contenido, y además son fáciles y accesibles para todos. Me complacería que grabara las Kinderszenen de forma similar a su álbum.» «En cuanto a la decoración, sólo me refería al delicado formato similar del grabado, ya que me gusta cuando el exterior se corresponde en cierta medida con el carácter interior. El formato del papel podría seguir siendo el mismo de siempre, el margen ancho quizá podría estar bordeado con líneas. [...] Tanto para el tipo de letra del título como para el de las piezas individuales, por favor, utilice uno alemán bonito. Por lo demás, lo dejo todo a su gusto. [...] Agradecería enormemente la premura en el grabado y la impresión.»
Tras su publicación en 1839, el ciclo se emancipó cada vez más como un opus muy apreciado e influyó significativamente en las miniaturas programáticas románticas para piano. En la actualidad las Kinderszenen se encuentran entre las obras para piano más populares y más frecuentemente interpretadas del período romántico. Desde hace tiempo forman parte del repertorio estándar de las clases de piano. Los concertistas profesionales se enfrentan a ellas repetidamente en recitales o grabaciones en solitario. Piezas como Von fremden Ländern und Menschen o Träumerei también se interpretan a menudo como bises en los conciertos. thumb|upright|Franz Liszt en 1856.
Reseñas Franz Liszt en 1855:Liszt, Franz. (1981). Robert Schumann (1855), en: Schriften zur Tonkunst (ed. W. Marggraf), Leipzig, p. 246f.
Ernst Bücken en 1941:Bücken, Ernst. (1941). Robert Schumann, Colonia, p. 47.
Hans Pfitzner:Pfitzner, Hans. Die neue Ästhetik der musikalischen Impotenz, en: Gesammelte Schriften, Vol. II, p. 189f.
Adaptaciones Las Kinderszenen han sido arregladas para diversas instrumentaciones: Arreglo para guitarra hecho por Andrés Segovia.Segovia, Andrés (1935). Schumann, Kinderszenen. B. Schott's Söhne. Arreglo para cuarteto de cuerdas hecho por Benjamin Godard.Godard, Benjamin (1874). Schumann, Kinderszenen. Durand, Schoenewerk. Arreglo para quinteto de viento metal hecho por Peter Knudsvig.Knudsvig, Peter (1999). Schumann, Kinderszenen. Bim, Sion.
Además, existen numerosos arreglos de movimientos individuales (especialmente Träumerei), por ejemplo, para violín y piano, para violonchelo y piano, así como para diversas instrumentaciones de cuarteto.
En la cultura popular Estas obras han servido de inspiración a artistas musicales de diversos géneros para crear sus propias versiones. Tanto las adaptaciones como las interpretaciones de la pieza original han sido incluidas en bandas sonoras de películas, programas de televisión, videojuegos, etc.
N.º 7. Träumerei (Ensueño) 1944 – Träumerei. La pieza n.º 7 Träumerei es una de las obras más conocidas de Schumann, cuyo título se utilizó para la película alemana sobre la vida del compositor. 1947 – Pasión inmortal (Song of Love), película protagonizada por Katharine Hepburn en el papel de Clara Wieck en la que se utiliza esta pieza como tema inicial y final en la banda sonora.
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos
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