thumb|280px|Niñas de una escuela de Guinea. Educación femenina o Educación de la mujer es una expresión que engloba un amplio tema de debate en torno a la educación y la condición femenina; Se refiere a los distintos niveles y ámbitos educativos, como la educación primaria, educación secundaria, educación superior, formación profesional,World Health Organization. (1998). Health Promotion Glossary. Fuente citada en Health educationasí como a los estudios de género (gender studies). El concepto de igualdad de la mujer se centra en el derecho a la educación de niñas y mujeres de todas las edades y condiciones ya sean económicas, religiosas o étnicas. Para comprender mejor este tema, es importante partir del concepto de educación. Según Segura Graiño es “la preparación para desempeñar en la sociedad la función a la que se le destina”1, por lo que es un concepto con múltiples significados.
Mientras que el movimiento feminista ha promovido la importancia de los problemas relacionados con la educación femenina, la discusión es amplia y de significados definidos con precisión, llegando a incluir, por ejemplo, consideraciones en torno a la educación sexual y la prevención de enfermedades como el SIDA.Robert J. Brent, Does female education prevent the spread of HIV-AIDS in Sub-Saharan Africa?, Applied Economics, 2006, vol. 38, issue 5, pages 491-503
La educación universal, entendida como la obligación del estado de proporcionar una educación básica a toda la población como parte del derecho a la educación (reconocido como uno de los derechos humanos), todavía no es una norma universal, aunque sí se asume en los países desarrollados. En el mundo occidental las mujeres sobrepasan estadísticamente a los varones en muchos niveles educativos; por ejemplo, los datos de Estados Unidos en los años 2005/2006 muestran que el 62% de las mujeres obtienen una carrera técnica, el 58% una licenciatura, el 60% una maestría y el 50% un doctorado. También se ha progresado en la educación dirigida a mujeres con algún tipo de discapacidad. En 2011 se graduó en la Universidad de Palermo la primera mujer con síndrome de Down (Giusi Spagnolo).
La mejora de los niveles educativos de las mujeres ha demostrado tener impacto en los niveles económicos y de salud no sólo de éstas, sino de todo el conjunto de la sociedad. La tasa de mortalidad infantil de bebés cuyas madres han recibido educación primaria, es la mitad de la de los niños cuyas madres son iletradas. En los países con menor distribución de la riqueza, la mitad de las niñas no reciben educación más allá de la escuela primaria. Se ha calculado que cada año de escolarización añadida aumenta la esperanza de vida de las mujeres en un 15%. Las mejoras en la educación femenina no sólo incrementan el potencial de las mujeres, sino el de sus futuros hijos. Todavía se mantienen muchos obstáculos a la educación de las niñas. En algunos países africanos, como Burkina Faso, las razones que lo impiden son tan básicas como la ausencia de aseos separados de los de los niños.
El incremento en las tasas de escolarización en todos los niveles, particularmente en los países en desarrollo, ha capacitado a las mujeres para desarrollar carreras profesionales y acceder a mayores salarios y puestos de responsabilidad. A mayor nivel educativo, más se retrasa la iniciación en la actividad sexual, el matrimonio y la maternidad, así como aumenta la posibilidad de mantener la soltería o acceder a métodos anticonceptivos; todo ello como opciones voluntarias, que en una sociedad preindustrial son difícilmente concebibles para la mayoría de las mujeres. La educación aumenta el nivel de recursos al alcance de las mujeres ("empoderamiento") para evitar la violencia de género o acceder al divorcio, relacionarse con socios, patronos o empleados, participar en política o ejercer cargos.
La oposición violenta a la educación de la mujer se ha convertido en un rasgo característico de determinados movimientos, como los talibán en Afganistán o Boko Haram en Nigeria. La estudiante pakistaní Malala Yousafzai fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2014 por su lucha a favor de la educación femenina, por la que fue víctima de un atentado terrorista.
Tradición en algunos países thumb|200px|right|Clase de niñas en Afganistán, 2002.La mujer islámica ha desempeñado un papel importante en las fundaciones de muchas instituciones educativas islámicas, tales como Fatima al-Fihri's, fundadora de la Universidad de Qarawiyyin en 859. Esto continuó a través de la Dinastía ayubí en los siglos XII y XIII, cuando 160 mezquitas (lugares de culto) y madrazas (escuelas) fueron establecidas en Damasco, 26 de las cuales fueron fundadas por mujeres a través del sistema waqf. La mitad de todos los clientes reales para estas instituciones eran también mujeres.
Según el erudito sunita Ibn Asakir en el siglo XII, había oportunidades para la educación femenina en la edad dorada del Islam. Asakir escribió que las mujeres podían estudiar, ganar ijazah y calificar como Ulema. Este fue especialmente el caso de familias escolarizadas u eruditas, quienes querían asegurar la educación más alta posible, tanto a sus hijos como a sus hijas. El mismo Ibn Asakir estudió con 80 profesoras en su tiempo. De acuerdo con el hadith atribuido a Muhammad, él elogió a las mujeres de Medina por su deseo de conocimiento religioso.
Mientras no era común para las mujeres matricularse como estudiantes en clases formales, era común para ellas atender a lecturas informales y sesiones de estudio en las mezquitas, madrazas y otros lugares públicos. Mientras no había restricciones legales en la educación femenina, algunos hombres, como Muhammad ibn al-Hajj (d. 1336), desaprobaban esta práctica y se horrorizó por el comportamiento de algunas mujeres, quienes informalmente escuchaban lecturas en su tiempo.
Aunque las mujeres representaban no más de 1% de los eruditos islámicos del siglo XII, hubo un gran incremento de las estudiantes después de este. En el siglo XV, al-Sakhawi dedicó uno de sus doce volúmenes de diccionarios biográficos al-Daw, al- Iami, a mujeres estudiantes, proporcionando información sobre 1,075 de ellas. Más recientemente, el erudito Mohammad Akram Nadwi, actual investigador del Centro de Estudios Islámicos de Oxford, ha escrito 40 volúmenes de las muhaddith (mujeres que estudiaban el Hadith), encontrando al menos 8,000 de ellas.
Educación de la mujer en la República islámica de Irán
Desde la revolución de 1979, Irán estaba bajo el control de las leyes islámicas, el progreso de la educación femenina fue afectada por la monarquía islámica. Las mujeres fueron forzadas a usar velos y se les impidió ir a las mismas escuelas que los varones; tuvieron que aprender con diferentes versiones de los libros de texto, los cuales eran ediciones especiales para mujeres. Las mujeres que no estaban casadas no podían recibir ayuda económica si estudiaban en el extranjero. Durante los últimos años, hasta ahora, el problema de la educación femenina ha estado en debate.
Las mujeres iraníes tienen la capacidad y el deseo de continuar su formación académica. Una estudiante iraní de educación media puede obtener un diploma después de estudiar por tres años. Si las estudiantes pretenden ingresar a las universidades, ellas deberán cursar el cuarto año en la educación media. De acuerdo con las investigaciones, el 42% de las estudiantes elige cursar el cuarto año en la educación media pero solo el 28% de los estudiantes varones eligen estudia para ingresar a la universidad. Además, las mujeres tienen más probabilidad que los hombres de pasar los exámenes de admisión para la universidad. Las mujeres islámicas están en necesidad de lograr una educación más alta y resultó que sus capacidades son suficientes para conseguirla. Las oportunidades para la educación femenina requieren mayor atención nacional y menos regulación.
Durante 1978 y 1979 la proporción de mujeres que asistió a universidades o facultades como estudiantes es algo baja. 31% de los estudiantes admitidos en las universidades son mujeres. Para la composición de género en la facultad, el 14% son mujeres. Esta situación ha cambiado con el paso del tiempo. La matrícula universitaria ha disminuido bajo la influencia de la Revolución Cultural Iraní. La matrícula en general declinó durante ese tiempo. Después de la revolución cultural, el porcentaje de matrícula aumentó. El incremento en el número de estudiantes universitarios es acompañado con un aumento en la cantidad de estudiantes universitarias.
La educación superior islámica contiene 5 niveles, los cuales son: título de asociado, bachillerato, maestría, doctorado profesional y doctorado especializado. Antes de la revolución, la brecha de género era en un nivel de maestría y doctorado especializado, el cual era únicamente 20% y 27%. Eso ha cambiado después de 30 años. En el 2007, el porcentaje femenino en grado de maestría aumentó al 43%; y para el grado de doctorado especializado, creció en un 33%.
La tasa de mujeres no solamente incrementó en cuanto a estudiantes, sino también en las facultades. Hace 20 años sólo el 6% de todos los profesores y el 8% de los profesores asociados eran mujeres. Ahora el 8% de todos los profesores y el 17% de todos los profesores asociados son mujeres.thumb|left|Una estudiante de los Cursos BestuzhevRochelle Goldberg Ruthchild, fuente citada en Bestuzhev Courses de San Petersburgo, 1880. África En el siglo XIX, los misioneros cristianos inauguraron métodos modernos tradicionales enfocados principalmente en varones. Después de varios experimentos, decidieron promover la educación doméstica dirigido hacia las mujeres.Fiona Leach, "Resisting conformity: Anglican mission women and the schooling of girls in early nineteenth-century West Africa" History of Education (2012) 41#2 2, pp133-153. En el sur de África, después de 1820, los misioneros escoceses decidieron que las mujeres solo necesitaban de la educación más básica para la propagación del cristianismo desde casa, así que prepararon a mujeres para que se dedicaran a la labor educativa en el territorio de las misiones escocesas. Aplazaron el establecimiento de un departamento de mujeres en Lovedale. Finalmente, llegó una nueva dirección, la cual tenía una nueva visión más amplia para sustentar la manera en la que las mujeres nativas podían promover el cristianismo y los códicos de género occidentales.Natasha Erlank, "'Raising Up the Degraded Daughters of Africa': The Provision of Education for Xhosa Women in the Mid-Nineteenth Century," South African Historical Journal (2000) Issue 43, pp 24-38 online Los musulmanes de la India que llegaron al este de África trajeron a lo largo del siglo XIX políticas altamente restrictivas contra la escolarización de las mujeres.Rashida Keshavjee, "The elusive access to education for Muslim women in Kenya from the late nineteenth century to the 'Winds of Change' in Africa (1890s to 1960s)," Paedagogica Historica (2010) 46#1 pp 99-115.
Asia thumb|Niña de una escuela de la India.
China Junto con la costumbre del vendado de pies entre mujeres chinas, que duró hasta el final del siglo XIX, se creía que la virtud en las mujeres recaía en su escasez de conocimiento. Como resultado, la educación femenina no era considerada merecedora de atención. Con la llegada a China de numerosos misioneros cristianos del Reino Unido y Estados Unidos en el siglo XIX, algunos de ellos se involucraron en la construcción de escuelas para mujeres y, en consecuencia, se empezó a prestar atención a la educación femenina.