La iglesia parroquial de San Cipriano es un templo católico situado en la localidad española de Fontiveros, perteneciente a la provincia de Ávila, en la comunidad autónoma de Castilla y León.

A la construcción original de tres naves, de estilo mudéjar y edificada en un momento indeterminado entre los siglos y , se le han incorporado con las diferentes remodelaciones de los siglos y elementos góticos (la cabecera) y renacentistas (la torre). El 3 de julio de 1546 sufrió un incendio que destruyó todo el artesonado y Cristóbal de Zabala se encargó de la construcción del nuevo, aunque se perdió gran parte del mismo en el .

La iglesia fue declarada monumento histórico-artístico —antecedente de la figura de bien de interés cultural— por Decreto de 26 de mayo de 1943.

Historia y características miniatura|izquierda|Detalle de la torre campanario A finales del , Fontiveros era la aldea de mayor importancia económica y demográfica del norte de Ávila, en la que además se asentaron varias familias de nobles e hidalgos. Esto es lo que propició la construcción de una iglesia de tales dimensiones (56 m x 24 m) posiblemente ampliando otra iglesia del . La construcción primitiva estaba levantada con muros de cal y canto entre hiladas de ladrillo. El interior dividido en tres naves separadas arcos formeros ligeramente apuntados, con alfiz, y de un estilo románico-mudéjar inspirado en la catedral vieja de Salamanca o la colegiata de Toro, ya que también están en proceso de construcción. Esta corriente se define muy bien en la puerta sur, en la que vemos un arco apuntado de doble arquivolta, en el que el arco de medio punto románico comienza a ser el apuntado gótico, pero con una técnica de construcción mudéjar y decorada con los frisos en esquinilla y sardinel. Sin embargo, la puerta norte, de fecha posterior, el arco es claramente apuntado, no peraltado, con una hilera que define el capitel y también con doble arquivolta, pero con alfiz sobresaliente y friso a sardinel.

La cabecera original fue sustituida en 1536 por Lucas Giraldo, posteriormente sustituida por Rodrigo Gil de Hontañón en 1558-1572, y la torre construida en 1700 por Cristóbal Muñoz y Montesinos. La posible cabecera tiple mudéjar original del , fue sustituida en 1536-1546 por Lucas Giraldo, arquitecto y escultor de la catedral de Ávila. En 1546, una vez terminada la nueva capilla, se derriba la antigua, y poco tiempo después se produce un incendio que la deja muy dañada. La nueva obra fue llevada a cabo por Rodrigo Gil de Hontañón entre 1558-1572, considerado uno de los mejores arquitectos del Renacimiento en España. Hontañón crea una cabecera de gran altura con bóvedas de crucería estrellada con combados en la central y de crucería y combados simples en las laterales. Del lado del altar se apoyan en pilares de columnillas góticas reutilizadas de la obra de Giraldo, adaptadas por una pequeña moldura con friso. Del lado de la nave central, se sustentan por dos grandes columnas con las ménsulas de Giraldo, al que se le añade un cuerpo con moldura de Hontañón. En los muros laterales se apoyan sobre unas ménsulas decoradas con volutas, hojas de acanto y unos querubines. Las claves tienes una decoración plateresca de flores, ángeles y veneras, destacando las de la nave sur por la heráldica minuciosamente tallada y policromada. El lado del altar mayor tendría la ventana central y derecha, hoy tapadas, pero por el exterior podemos ver que son de medio punto, en piedra de villamayor, y una de ellas conserva una exquisita decoración plateresca, obra de Vasco de la Zarza. La sacristía es la base de la torre, de Lucas Giraldo, para la que hizo la entrada de piedra y en la que sorprendentemente, se conserva la puerta original, y la escalera de caracol, simple en la parte inferior pero después en forma de espiral. La torre había quedado dañada después del incendio y quedaría desproporcionada con la nueva cabecera, por lo que a comienzos del se construye una nueva de la mano de Cristóbal Muñoz y Montesinos. Esta nueva torre barroca de ladrillo añade dos cuerpos a la sacristía, dividido entre ellos por una moldura y un friso con metopas, y compuesto el del medio por pilastras y cuatro vanos adintelados; y el superior con pilastras terminando en una complicada cornisa, y abierto por ocho grandes arcos de medio punto para albergar las campanas. Armadura El edificio se cubriría en un principio con una armadura de par y nudillo en la nave central y colgadizos en los laterales a diferente altura, como es habitual, pero esto se destruyó en el incendio del 2 de julio de 1546. Es la razón por la que se encarga esta obra monumental a Cristóbal de Zabala, el cual contará con un taller de 96 carpinteros que lo terminarán con bastante rapidez, en sólo dos años.</p>

La nueva techumbre consta de tres cubiertas de par y nudillo, algo único junto con su decoración, y les cubre un único tejado. La mayor parte fue cambiada a lo largo de los siglos y hoy conservamos en la parte de los pies del edificio, la armadura sur y la central. La armadura sur es de un tirante y tiene una decoración en aspa en los faldones y harneruelo, con línea doble y pintado en triángulos blancos y negros en los cantos. La central, es una obra única por su decoración de evolución entre lo mudéjar y lo clásico, junto con la recarga decorativa de los faldones y los tirantes dobles. El harneruelo está compuesto por artesones hexagonales, con florones en el interior y formando rombos entre ellos. Los faldones tienen una estructura añadida en aspa entre los pares y todo ello decorado con talla de cuerda y motivos vegetales. Este estilo ya ha evolucionado de la decoración de lazo, con pinjantes y mocárabes, puramente islámica; a una decoración vegetal y geométrica, cómo influencia clásica renacentista dentro de una técnica mudéjar. Esta obra fue restaurada en 2007 por la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León (hoy Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico), la diócesis de Ávila y la parroquia de San Cipriano. Capilla de la Pila Bautismal En esta pila fue bautizado San Juan de la Cruz, aproximadamente en 1542 aunque no tenemos su partida de bautismo ya que se destruyó en el incendio años más tarde. En 1680 se coloca este placa conmemorativa del hecho que dice:

En esta pila se bautizo el místico doctor San Juan de la Cruz, primer carmelita descalzo, ilustre honra de esta nobilísima villa, por haber sido natural de ella. Nació el año de 1542 a 24 de junio. Murió el de 1591 a 14 de diciembre. Hízose siendo cura el licenciado Joseph Velado. Año de 1680

En la pared este encontramos la alacena decorada en su interior con la escena del bautismo de Jesucristo del . En 1856 se hace la capilla de estilo neoclásico compuesta de cuatro pilares con molduras y una cúpula rebajada sobre pechinas. En ellas encontramos medallones con la representación de Santa Teresa (Trasverberación), Santa Bárbara con la torre, Santa Águeda con los senos en el plato y Santa lucía con los ojos en un plato. Antes de la entrada está el altar de la Purísima Concepción, con una imagen del y un altar neogótico de principios del . Coro y Tumba de Gonzalo de Yepes y Luis de Yepes Álvarez Rodeado por una reja encontramos la sepultura de Gonzalo de Yepes y Luis de Yepes Álvarez, padre y hermano pequeño de San Juan de la Cruz, los cuales murieron cuando éste era pequeño, y fue el motivo de que tuviesen que irse de la villa en busca de una mejor vida. Los restos originalmente fueron enterrados en el cementerio exterior, al lado norte de la iglesia, pero en 1680 se trasladaron aquí. A los pies de la iglesia está el coro, realizado durante la reforma de finales del pero que nunca llegó a completarse. Posiblemente fuese utilizado para eventos no religiosos como concejos de la villa, recaudación de impuestos y la representación teatral de escenas religiosas. A ambos lados hay dos relicarios con los buscos de dos mujeres de finales del de estilo renacentista. En la pared del fondo hay tres pinturas con la representación de un Cristo y la Virgen de Loreto del y el central con dos vírgenes, del .

El órgano Este órgano fue hecho en Toledo por Pedro Llañeza en 1779. Es de tipo castellano, con trompetas y una sola hilera de teclas. El magnífico mueble es de estilo rococó con una composición piramidal y en tonos azul, rojo y dorado. Fue restaurado en para la conmemoración del centenario de San Juan de la Cruz en 1992 y actualmente se utiliza para eventos religiosos y para el Festival de Órgano de Ávila. En 1999 se grabó Iberische Orgelmusik des Siglo de Oro por Gerhard Gnann.

El Altar Mayor El gran altar barroco fue construido en 1763 por Miguel Martínez de Quintana, a excepción de la parte baja central de un altar anterior, en el que se encuentra un cristo de marfil del , y que tendría un misterio articulado junto con los cuatro ángeles situados en el ático. El retablo de Martínez de la Quintana es una obra barroca de grandes dimensiones, adaptada al marco arquitectónico con una decoración exuberante y dorada. Está compuesto por tres carriles separados por columnas de orden gigante, y tres alturas, con un friso desde dónde comienza el ático que se amolda al ábside nervado. En la hornacina central está representado San Cipriano, patrón de la iglesia, portando el libro y un gran báculo, y portando la capa roja de mártir. A ambos lados le acompañan Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, junto con San Segundo, patrón de la diócesis de Ávila en lo alto. En frente encontramos los dos púlpitos del finales del , con dos tornavoces decorativos de forma piramidal del . Detrás de estas columnas encontramos altares de antiguas iglesias desamortizadas dónde encontramos las imágenes del Carmen, San José o Santa Águeda destacando a San Antón, por su celebración de los Quintos en torno al 17 de enero, y Santa Bárbara, por ser un bello ejemplo de una escultura refinada del barroco dieciochesco.

Capilla de los Pamo