Laguna del Cisne es una laguna subtropical ubicada en el departamento de Canelones, Uruguay. Forma parte de la cuenca del arroyo Pando, a través del arroyo Tropa Vieja, y constituye la principal fuente de abastecimiento de agua potable para una parte de la Costa de Oro. Debido a su importancia como reserva de agua dulce, su cuenca es objeto de medidas de gestión y conservación ambiental.

Geografía La Laguna del Cisne se ubica en el sur del departamento de Canelones, en las proximidades de las localidades de Salinas y Empalme Olmos. Posee una superficie media de 1,8 km², mientras que su cuenca hidrográfica abarca aproximadamente 50 km².

Sus aguas desaguan hacia el arroyo Tropa Vieja, afluente del arroyo Pando, formando parte de la vertiente del río de la Plata. Hacia el este se extiende el Humedal del Estero, un ecosistema asociado de dimensiones similares al espejo de agua de la laguna, que cumple un papel fundamental en la regulación hídrica, la retención de sedimentos y nutrientes y la conservación de la biodiversidad.

La cuenca está integrada por áreas rurales, pequeñas localidades y zonas de producción agropecuaria, cuya evolución ha condicionado el estado ambiental de la laguna y la calidad de sus aguas.

Historia La Laguna del Cisne constituyó históricamente un cuerpo de agua dulce rodeado por humedales y establecimientos rurales. Durante gran parte del siglo XX fue utilizada principalmente para actividades agropecuarias y como reserva natural de agua.

El crecimiento demográfico experimentado por la Costa de Oro durante las décadas de 1960 y 1970 impulsó la necesidad de asegurar nuevas fuentes de abastecimiento de agua potable para la región. En ese contexto, la Administración Nacional de las Obras Sanitarias del Estado instaló en 1971 la planta potabilizadora Laguna del Cisne, destinada a abastecer a las localidades balnearias del este de Canelones.

Posteriormente se construyó un dique sobre el arroyo Tropa Vieja para incrementar la capacidad de almacenamiento de la laguna y garantizar el suministro durante los períodos de menor disponibilidad hídrica. En 2008 la planta fue ampliada para aumentar su capacidad de producción.

Desde comienzos del siglo XXI, el incremento de las actividades agrícolas, la expansión urbana y otros cambios en el uso del suelo generaron un deterioro progresivo de la calidad del agua, dando lugar a diversos conflictos ambientales y a la adopción de medidas de protección de la cuenca. Entre ellas destacan la creación de la Comisión de Cuenca de la Laguna del Cisne en 2014 y la implementación de obras destinadas a diversificar las fuentes de abastecimiento, como el trasvase desde el arroyo Solís Chico.

Abastecimiento de agua potable miniaturadeimagen|Vista de los accesos a la Usina de las Obras Sanitarias del Estado en la laguna del Cisne.

Desde 1971, la Laguna del Cisne constituye la principal fuente de abastecimiento de agua potable para una parte de la Costa de Oro, mediante la planta potabilizadora de las Obras Sanitarias del Estado.

Durante décadas la laguna fue la única fuente de abastecimiento para la zona. En la actualidad, el sistema funciona de forma complementaria con el sistema metropolitano de OSE, permitiendo una mayor seguridad en el suministro.

En 2020 se ejecutaron obras para incorporar un trasvase de agua desde el arroyo Solís Chico, con el objetivo de reforzar la disponibilidad de agua durante los períodos de déficit hídrico.

Medio ambiente

La Laguna del Cisne constituye uno de los principales ecosistemas de agua dulce del sur del departamento de Canelones. Su cuenca comprende un conjunto de lagunas, bañados, cursos de agua y áreas rurales que desempeñan un papel fundamental en la regulación hídrica, la conservación de la biodiversidad y el abastecimiento de agua potable para la Costa de Oro. Debido a su importancia ambiental, la cuenca ha sido objeto de diversos estudios científicos y de medidas destinadas a preservar la calidad de sus aguas y el funcionamiento de sus ecosistemas.

Calidad del agua

La calidad ambiental de la laguna ha sido objeto de monitoreo permanente debido a que constituye una fuente de agua para consumo humano. Desde la década de 1980 se ha constatado un deterioro progresivo asociado a los cambios en el uso del suelo, particularmente por la intensificación de las actividades agrícolas y el incremento del uso de fertilizantes y plaguicidas en la cuenca.

Como consecuencia de estos procesos, el ecosistema presenta fenómenos de eutrofización, incremento de nutrientes y contaminación por agroquímicos, situación que ha motivado la adopción de medidas de protección y regulación ambiental.

Eutrofización La Laguna del Cisne presentaba procesos de eutrofización desde la década de 1980, aunque estos se intensificaron a partir de la expansión de la agricultura en la cuenca. El aumento del aporte de fósforo favoreció el desarrollo de floraciones de cianobacterias y otros organismos microscópicos que alteran la calidad del agua.

Entre 1990 y 2015 la concentración de fósforo se multiplicó aproximadamente por siete respecto a los valores registrados durante la década de 1980. Antes de la construcción del dique predominaban las plantas acuáticas flotantes, cuya presencia, junto con la limitada disponibilidad de nitrógeno, contribuía a reducir la ocurrencia de floraciones nocivas. Las modificaciones hidrológicas y el incremento del aporte de nutrientes alteraron ese equilibrio ecológico.

En 2013 se registraron floraciones de cianobacterias que ocasionaron problemas de olor y sabor en el agua destinada al consumo humano. Desde entonces, la planta potabilizadora incorporó sistemas de tratamiento con carbón activado para reducir sus efectos durante el proceso de potabilización.

Diversos estudios han advertido que el aumento de la temperatura y las modificaciones en el régimen de precipitaciones asociadas al cambio climático podrían agravar estos procesos

Contaminación por plaguicidas La intensificación agrícola también ha favorecido el ingreso de plaguicidas a la laguna y a los cursos de agua de su cuenca.

Un estudio realizado entre abril de 2018 y marzo de 2019 detectó residuos de veintiocho plaguicidas distintos en el agua y en peces de la laguna. Entre ellos se identificaron tanto compuestos actualmente utilizados como sustancias persistentes prohibidas desde décadas atrás. La investigación concluyó que la variación estacional de los residuos guarda relación con las actividades productivas desarrolladas en la cuenca, señalando a los plaguicidas organoclorados como uno de los principales motivos de preocupación ambiental.

Biodiversidad La laguna y los humedales asociados constituyen un importante refugio para la fauna silvestre del sur de Canelones. En el área se han registrado más de cuarenta especies de vertebrados, entre ellas anfibios, peces y una destacada diversidad de aves acuáticas y de pastizal.

Avifauna Entre las especies observadas con mayor frecuencia se encuentran el cisne de cuello negro, la coscoroba, el chajá, el carao, la espátula rosada, la jacana, diversas especies de garzas, patos y martines pescadores, además de numerosas aves características de los pastizales y humedales del sur del Uruguay.

La riqueza de aves ha convertido a la laguna en un sitio de interés para el avistamiento de fauna y para actividades de educación ambiental desarrolladas por instituciones locales y organizaciones vinculadas a la conservación.

Especies prioritarias para la conservación Entre las especies registradas en la cuenca figuran varias consideradas prioritarias para la conservación en Uruguay, como el dragón, el espartillero enano, Viudita blanca,pajonalera pico recto, pajonalera pico curvo, el tachurí canela, el dominó, el federal y el gavilán ceniciento.

Gestión y conservación

La importancia de la Laguna del Cisne como fuente de abastecimiento de agua potable ha motivado la implementación de diversas medidas destinadas a preservar la calidad de sus aguas y promover el uso sostenible de su cuenca. Estas acciones involucran a organismos públicos, instituciones académicas, organizaciones sociales y productores rurales.

Comisión de Cuenca En 2014, la Dirección Nacional de Aguas, a solicitud de la Intendencia de Canelones, creó la Comisión de Cuenca de la Laguna del Cisne, en el marco de la Política Nacional de Aguas.

La comisión funciona como un ámbito de participación y coordinación entre organismos del Estado, gobiernos departamentales, instituciones académicas, organizaciones sociales y vecinos de la cuenca. Entre sus principales cometidos se encuentran el seguimiento de la calidad del agua, la elaboración de propuestas de manejo ambiental y la promoción de acciones orientadas a la protección de los recursos hídricos.

Protección de la cuenca Como consecuencia del deterioro ambiental registrado en la cuenca, la Intendencia de Canelones aprobó una reglamentación destinada a preservar la calidad del agua y reducir los impactos derivados de las actividades productivas.

La normativa restringe aquellas actividades incompatibles con la conservación de la cuenca, entre ellas la extracción de áridos, la instalación de industrias y emprendimientos potencialmente contaminantes, la ganadería intensiva, la disposición de residuos peligrosos y el transporte de sustancias de riesgo, además de limitar el uso de fertilizantes y herbicidas en las áreas de mayor sensibilidad ambiental.

Asimismo, la reglamentación promueve la transición hacia sistemas de producción agroecológica y establece instrumentos de control y sanción para quienes incumplan las disposiciones ambientales vigentes.

Circuito del Agua y la Vida Como parte de las estrategias de conservación y educación ambiental, en la cuenca se desarrolla el Circuito del Agua y la Vida, un emprendimiento de carácter social, educativo y turístico que reúne establecimientos rurales, centros educativos y organizaciones locales. El circuito comprende más de veinte establecimientos distribuidos en distintos puntos de la cuenca, incluyendo las escuelas rurales N.º 127, N.º 128 y N.º 169. A través de recorridos guiados, actividades de interpretación ambiental y propuestas de turismo rural, busca difundir la importancia de la conservación de los recursos hídricos y promover prácticas productivas sostenibles.

Además de su valor educativo, el circuito fomenta el avistamiento de aves y el conocimiento de los ecosistemas asociados a la Laguna del Cisne.

Conflictos socioambientales Desde comienzos del siglo XXI, la cuenca de la Laguna del Cisne ha sido escenario de diversos conflictos socioambientales relacionados con la expansión de las actividades agropecuarias, los proyectos de infraestructura y los desarrollos inmobiliarios. La condición de la laguna como fuente de abastecimiento de agua potable para la Costa de Oro ha situado la protección de la cuenca en el centro del debate público, enfrentando distintos modelos de uso del territorio..Karina Sassano, Paola Iccardi, Gabriel Giordano, Rodrigo García, Guidahí Parrilla, Agustín Reyes, Paula García. Análisis del conflicto ambiental de la Cuenca de la Laguna del Cisne: territorio en disputa.

Expansión agrícola A partir de la década de 2000, la expansión de la agricultura de secano, particularmente del cultivo de soja, modificó significativamente el uso del suelo en la cuenca. El incremento del empleo de fertilizantes y plaguicidas, sumado a la proximidad de los cultivos con los cursos de agua, generó preocupación entre vecinos, organizaciones ambientales e investigadores por sus efectos sobre la calidad del agua.

Entre 2010 y 2016 se desarrolló uno de los principales conflictos ambientales de la cuenca. Habitantes de la zona denunciaron episodios de deriva de plaguicidas y reclamaron mayores controles sobre las actividades agrícolas, mientras diversos estudios científicos advirtieron sobre el incremento de nutrientes y agroquímicos en la laguna.