derecha|miniaturadeimagen|431x431px| Reinterpretación heráldica modernista de las armas antiguas de Portugal. Vidrieras de António Lino en la Rectoría de la Universidad de Lisboa La heráldica portuguesa abarca las tradiciones históricas y actuales de la heráldica en Portugal, incluyendo los antiguos territorios portugueses de ultramar u otros que de algún modo estuvieron bajo la influencia heráldica portuguesa.
La heráldica practicada en Portugal desde al menos finales del , se origina en su tradición latina y más concretamente en la rama ibérica de aquella. Con todo, divergía parcialmente de esta tradición a partir del , cuando sufre una fuerte influencia de las armerías inglesas. Así, si bien mantuvo algunas características específicas de la tradición ibérica, como la tolerancia al uso de lemas dentro del propio escudo, adoptó otras marcadamente ajenas a esta, como el uso generalizado de cimeras heráldicas. La heráldica portuguesa alcanzó su apogeo a principios del , cuando el rey Manuel I de Portugal estableció la legislación que la regulaba y en la que ganó personalidad y tradición propias.
En Portugal, la heráldica entró en un período considerado de acentuada decadencia a partir del . Esta decadencia se materializó sobre todo por el rechazo de muchas reglas de la heráldica, particularmente las relacionadas con la estilización, diferenciación y titularidad de las armas. Con todo, la heráldica siguió siendo vista como un símbolo de prestigio, ampliamente prácticada, con la realización de representaciones de gran calidad artística. Después de un leve tentativa de revivir la heráldica a partir de la segunda mitad del , experimentó un fuerte renacimiento a partir de principios del . Este renacimiento ahora no está inducido por la heráldica familiar tradicional, sino por el desarrollo de la heráldica cívica y corporativa.
A partir del reinado de Juan I de Portugal, se creó una corporación de oficiales de armas de la Corona encargada de regular la armería. Entre estos oficiales se incluyen reyes de armas, heraldos y persevantes, atribuyéndose la exclusividad de este reglamento desde el reinado de Alfonso V de Portugal. El funcionamiento y responsabilidades de la corporación de oficiales de armas están plenamente regulados por la legislación heráldica de Manuel I. También se creó el Cartório da Nobreza (registro de nobleza), a cargo del escribano de la nobleza, con la función de registrar los símbolos heráldicos concedidos. Durante el período de decadencia en el que los oficiales de armas eran nombrados con funciones meramente protocolarias, sin conocimientos de heráldica, el Cartório da Nobreza asumió la función efectiva de autoridad heráldica, hasta el final de la monarquía en 1910.
Históricamente, la heráldica portuguesa abarcaba armerías individuales (generalmente miembros de la familia real, nobleza o clero), órdenes religiosas y municipios. Más recientemente, se sumaron los escudos de armas de unidades administrativas supra e inframunicipales, cuerpos militares y militarizados, corporaciones profesionales, culturales y asistenciales, así como una serie de otras instituciones.
Características generales derecha|miniaturadeimagen|313x313px| El caballero Domingos Joanes, equipado a caballo y portando su escudo de armas. Escultura del maestro Pero en la Capela dos Ferreiros, Oliveira do Hospital, . La heráldica portuguesa continuó la heráldica nacida y practicada en los distintos reinos medievales de la península ibérica, que a su vez se desarrolló como una rama de la tradición heráldica latina. Es por ello que muchos de los aspectos particulares de la heráldica ibérica se han mantenido hasta nuestros días. A finales del las armerías en Portugal comenzaron a estar mejor reguladas, bajo una fuerte influencia de la heráldica inglesa y adoptando también muchas de sus características. La heráldica portuguesa tuvo una evolución más propia y a principios del ya mostraba una personalidad particular y una identidad consolidada. Su apogeo se produjo por esa época, marcado por la publicación de un paquete legislativo de Manuel I, que estableció estrictas normas heráldicas, incluida la definición del estatuto de los reyes y oficiales de armas.
Entre los aspectos típicos de la tradición ibérica que se mantuvieron dentro de la heráldica portuguesa se sitúa el uso frecuente de la orla, la tolerancia de lemas y leyendas en el campo del escudo y el uso frecuente de algunas figuras típicas como una caldera –el símbolo parlante del ricohombre–, llamado "señor del pendón y la caldera" –y el castillo– que representa el lugar donde se produjo una memorable gesta militar. Otros aspectos, sin embargo, la distancia de esa tradición, acercándola a la inglesa, como el uso generalizado de cimeras, poco frecuente en el resto de la armería latina en general y en la ibérica en particular.
La expansión ultramarina marcó profundamente a la heráldica portuguesa, con la aparición de muchos escudos de armas que incluían elementos, figuras y piezas relacionadas con el momento. Entre estos se encuentran patrones y barcos, armas y banderas, cabezas de moros y africanos, plantas y animales exóticos, así como otros motivos.
En los escudos portugueses que incluyen una corona, esta se coloca sobre el yelmo, no debajo de él. También es común ver un escudo sin el yelmo correspondiente, con la corona o el virol y el respectivo timbre colocado directamente sobre el escudo. En la heráldica portuguesa es raro otorgar armas que incorporen tenentes o soportes, pero es común la inclusión de estos elementos en representaciones artísticas.
Esmaltes Los esmaltes usados por la heráldica portuguesa se reducen a los dos metales (oro y plata), los cinco colores tradicionales (rojo, azul, púrpura, negro y verde) y los dos forros (armiños y veros). Además de los esmaltes clásicos, también se utilizan ocasionalmente la carnación (coloración clara de la piel humana) y la expresión "de su propio color" (que indica la coloración natural de los seres animales o vegetales).MATTOS, Armando. Manual de Heráldica Portuguesa. Nova Edição [ed.2]. Porto: Livraria Fernando Machado, 1941.
Otros esmaltes utilizados en la heráldica extranjera, como el naranja o el sanguíneo, no se usan en la armería portuguesa. Sin embargo, algunas armas concedidas en Portugal en el –en plena época de decadencia heráldica– fueron encargadas con esmaltes poco convencionales como el azul celeste y el carmesí.NÓBREGA, Artur Vaz-Osório da, Compêndio Português de Heráldica de Família, Lisboa: Mediatexto, 2003
El amarillo y el blanco no se consideran esmaltes distintos del oro y la plata, respectivamente. Con todo, el que sería indicado en los ordenamientos de escudos de armas como "oro" o "plata", se indica expresamente como "amarillo" y "blanco" en muchas ordenamientos de banderas. Esto sucede porque los metales no se incluyen normalmente entre los materiales que componen las banderas, generalmente textiles.ABRANTES, Marquês de, Introdução ao estudo da heráldica, Lisboa: Instituto de Cultura e Língua Portuguesa, 1992
En las armerías de otros países, los esmaltes de los escudos de armas se adornan mediante el uso de una jerga especializada consistente en antiguos términos de origen normando esencialmente. La heráldica portuguesa, sin embargo, raramente utiliza esta jerga, dando tradicionalmente preferencia al uso de términos vernáculos de la lengua portuguesa. Así, mientras que en este vocabulario se usan términos como "sinople" y "gules", en la heráldica portuguesa se refieren a los mismos esmaltes simplemente como "verde" y "rojo". Con todo, ocasionalmente se usa la jerga, especialmente entre heraldistas aficionados con poca erudición en el tema, influenciados por las obras heráldicas de origen anglosajón donde se emplea.LINHARES, Miguel, "O Esmalte" em Apontamentos de Heráldica
Siguen abajo los esmaltes usados en la heráldica portuguesa, con sus respectivas designaciones en jerga heráldica y en lengua vernácula portuguesa. Los metales y los colores se representan en su color original y en el sistema plumeado (representación en blanco y negro). Esmaltes77x77px77x77px77x77px77x77px77x77px77x77px77x77px67x67px77x77px Jerga Oro Argén Azur Gules Vert o sinople Púrpura Sable Armiño Vero Vernáculo Oro Plata Azul Rojo Verde Púrpura Negro Armiño Veros
Piezas y figuras Algunas piezas y figuras son típicas de la heráldica portuguesa, en la que adquieren ocasionalmente designaciones particulares. La mayoría de ellos se relacionan con el escudo de Portugal u otros emblemas heráldicos nacionales, siendo frecuentemente usados como aumentos honoríficos. derecha|miniaturadeimagen|upright| Las quinas de Portugal
El actual escudo de Portugal Unas de las principales figuras son las quinas. El término "quina", de origen latino,quīni, -æ, -a, significa "de cinco en cinco, cinco de cada uno". Véase designa cada uno de los cinco escudos que componen las armas de Portugal, que heráldicamente se describía como escudete de azul, con cinco besantes de plata dispuestos en sotuer. El escudo de Portugal contiene como elemento central, en campo de plata, cinco quinas sembradas en aspa. La denominación hace referencia a la forma popular de llamar a la cara del "cinco" en un dado de juego y se comenzó a aplicar a los escudos cuando fueron cinco el número de besantes fijados que llevaban dispuestos en sotuer, durante el . Antes de esa época, no había un número fijo de besantes, representándose los escudos en color azul, con algunos besantes dispersos.
Por sinécdoque, las armas propias de Portugal en su conjunto pasaron a ser conocidas como las "Cinco Quinas" o simplemente las "Quinas". El término también se acabó aplicando de forma amplia a otros elementos representativos del país que utilizan las quinas como emblema, como es el caso de la bandera nacional ("Bandera de las Quinas") o cada una de las selecciones deportivas nacionales ("Selección de las Quinas").
Las quinas aparecen representadas en muchos escudos portugueses, ya sea individualmente o agrupadas en número variable, incluso grupos de cinco dispuestos en aspa como en las armas de Portugal. Ocasionalmente aparece también representada la versión arcaica de las quinas, formada por escudetes azules, cada uno de los cuales está sembrado de besantes. Las cinco quinas dispuestas en aspa también se utilizan como emblema en sí mismas, siendo en este caso representadas sin estar insertadas en escudo alguno.
El antiguo escudo de Portugal miniaturadeimagen|379x379px|Escudo de armas de Juan V de Portugal (1744) diseñado por Johann Friederich Ludwig. La versión del escudo de Portugal sin la bordura de castillos, descrita heráldicamente como escudo de plata, con cinco quinas en aspa, se conoce en armería como el "escudo de la antigua Portugal". Con todo, esta designación es engañosa, ya que el llamado escudo de Portugal antiguo no es realmente la versión antigua del escudo de Portugal. La genuína versión antigua del escudo, –que precedió a la introducción de la bordura de los castillos y a la que en ocasiones también se hace referencia como el "Portugal antiguo"–, era semejante, pero los escudetes tenían un sembrado de besantes en lugar de solo cinco, al igual que los escudetes de la derecha y izquierda eran dirigidos y apuntaban al centro y no a los derechos. Después de la introducción de la bordura en las armas de Portugal en el reinado de Alfonso III (1238-1253) y hasta finales del , el Portugal antiguo se usó como signo de bastardía real, siendo incorporando en las armas de los hijos ilegítimos de los monarcas lusos. A partir de finales del se empezó a utilizar el Portugal antiguo como complemento al honor concedido por el monarca. En determinadas ocasiones, también se utilizó frecuentemente como representación simplificada del escudo de Portugal.MATTOS, Armando de A Heráldica dos Bastardos Reais Portugueses, Porto: Editora F. Machado, 1940