miniatura |Teatro romano de Palmira. La scaena se construye como la fachada de un edificio palaciego delante del que se desarrolla la acción de las obras que se representan. Unidades clásicas, unidades aristotélicas o tres unidades son reglas literarias, diseñadas especialmente para el teatro, pero que tienen una extensión más amplia como criterio estético y de teoría del arte, al exigir que una obra artística (específicamente la literaria) debe tener un cierto carácter unitario.

Concepto Derivan de algunos pasajes de la Poética de Aristóteles, y en la forma en que se establecieron posteriormente, con criterios propios de la literatura neoclásica, eran las siguientes:

Unidad de acción: la obra debe seguir el curso de una única acción principal, sin desviarse en acciones secundarias, esto es, debe contar una sola historia. Unidad de tiempo: la acción no debe transcurrir en un tiempo superior a las 24 horas, y debe ser lineal, sin anacronías (saltos temporales al pasado o futuro). Unidad de lugar: la obra debe representarse en un espacio físico único, sin intentar comprimir la geografía representando más de un lugar.

Estas reglas ya las había sintetizado el francés Nicolás Boileau en su Art Poétique (1674), canto III, 45-46:

Junto a las tres unidades, los franceses fueron uniendo una cuarta unidad entre los siglos y , la unidad de estilo: no mezclar verso y prosa, usar siempre el mismo tipo de verso y de estrofa, procurar que el lenguaje y la estructura fueran homogéneos y no mezclar de ninguna manera lo trágico y lo cómico. En el , Manuel José Quintana las formuló en uno de los tercetos de su poema didáctico Las reglas del drama (1791):

Las unidades en Aristóteles miniatura |De Poetica, edición inglesa de 1780. Aristóteles, que escribió su tratado literario entre el 335 y el 323 a. C., trata el asunto de la unidad de acción con algún detalle, bajo el tema general de la definición de la tragedia:

Más adelante, continúa:

Su única referencia al tiempo en el mundo de la ficción la hace al distinguir la épica de la tragedia:

A pesar de su actitud prescriptiva, Aristóteles sólo enuncia la duración típica de la acción en la tragedia, lo que no implica ningún imperativo. De hecho, muchos dramaturgos griegos de su época, la posterior a la edad de oro de los grandes trágicos, escribían teatro que no seguía estas convenciones.

Aristóteles no menciona en absoluto la unidad de lugar, que es una adición neoclásica. De hecho la única unidad prescriptiva para Aristóteles es la de acción, pero la interpretación prevalente de la Poética durante la Edad Media se inclinaba hacia interpretar el tiempo como otra «unidad».

Literatura de la Edad Moderna La crítica literaria italiana del , desde Lodovico Castelvetro (La poetica di Aristotele vulgarizzata, 1570), así como luego la crítica francesa del XVII, sentaron las bases del Neoclasicismo del , que expandió las unidades aristotélicas. El resultado fue un conjunto de reglas o prescripciones mucho más rígidas que las planteadas por Aristóteles, con las que se pretendía dar un marco en el que toda obra teatral debiera estructurarse.

miniatura |El estudio de la Casa-Museo de Lope de Vega en Madrid. El teatro clásico francés del (Molière y Racine) era altamente regular, mientras que el teatro clásico inglés (de época isabelina y jacobina),«Jacobean Style Guide». British Galleries. Victoria and Albert Museum. al igual que el teatro clásico español (de la Edad de Oro), prescindían de tales rigideces. Lope de Vega, en su Arte nuevo de hacer comedias (1609) describe su trabajo teatral como una subversión de las reglas clásicas en beneficio de la popularidad:

No obstante, a finales del los dramaturgos ingleses (bajo la influencia de la crítica francesa con la que entraron en contacto durante la estancia en Francia de algunos de ellos, exiliados a causa de los conflictos del interregno) comenzaron a aplicar las reglas en sus obras. Así, John Dryden (Essay of Dramatick Poesie, 1668) compara al «irregular» Shakespeare (solo dos de cuyas obras se conforman con las unidades, The Comedy of Errors y The Tempest) con el «regular» Ben Jonson. En este pasaje, en el que critica las obras históricas de Shakespeare, hace uso de la unidad de tiempo:

A pesar de ello, finalmente Dryden declara a Shakespeare «incomparable» precisamente a causa de su negligencia intencionada de las convenciones:

miniatura |Ilustración de Dunciad de Pope (un burro cargando con libros, sobre los que se posa una lechuza).

Alexander Pope criticó la violación de las unidades en su Dunciad.John Butt, fuente citada en The Dunciad. En la versión de 1728 de ese poema, la diosa Dulness dice: «Time himself stands still at her command,/ Realms shift their place, and Ocean turns to land».Pope, Dunciad, 1728, i, 69–70. Además, nota una violación de la unidad de acción en la mezcla de géneros: tragedia y comedia.

También Samuel Johnson somete el genio shakespiriano al criterio de las unidades en sus Prefaces to Shakespeare (1765). No obstante, Johnson está bien advertido de que Aristóteles sólo recomendaba la unidad de acción, y sabía que son las reglas las que han de servir al teatro, y no el teatro a las reglas:

Las unidades clásicas mantuvieron su influencia en la crítica teatral hasta la irrupción del teatro romántico, con el sonoro escándalo de la «batalla de Hernani» (el estreno del Hernani de Victor Hugo en 1830).

Cine Aunque la narrativa cinematográfica ha desarrollado sus convenciones de forma completamente diferente a las del teatro, algunas notables películas siguen las restricciones de las unidades aristotélicas. De entre ellas, algunas se circunscriben a un entorno cerrado en el que se desarrolla toda la acción.Cine "de sala" en la sala de cine En casos extremos, el recurso técnico denominado "plano secuencia" ha sido utilizado para el planteamiento de una película completa.

Ladri di biciclette («Ladrón de bicicletas», de Vittorio de Sica, 1948) Rope («La Soga», de Hitchcock, 1948) High Noon («Solo ante el peligro», de Zinnemann, 1952) Doce hombres sin piedad (1957 —basada en una obra televisiva—) Såsom i en spegel («Detrás de un vidrio oscuro», de Bergman, 1961) Nóż w wodzie («El cuchillo en el agua», de Polanski, 1962) Stalker («La Zona», de Tarkovski, 1979) My Dinner with Andre («Mi cena con André», de Louis Malle, 1981) The Breakfast Club (1985) Clue (1985) Die Hard («Jungla de cristal», 1988) Do the Right Thing («Haz lo que debas», de Spike Lee, 1989) The Chinese Restaurant (1991 —episodio de Seinfeld—) Reservoir Dogs (de Tarantino, 1992) Le Dîner de Cons («La cena de los idiotas», 1998 —basada en una obra teatral—) Deterrence (1999)Traducible como «disuasión». IMDb. Phone Booth (2002) Collateral (2004) Carnage (película) (2006, —basada en Le dieu du carnage, obra teatral—) The Man from Earth (2007) Buried (2010) Compliance (2012)Traducible como «conformidad». IMDb. Dredd (2012)

Referencias

Bibliografía

Categoría:Teoría del arte Categoría:Teatro de la Antigua Grecia