Centurione Asen II Zaccaria (fallecido en 1432) fue el último príncipe de Acaya, que pertenecía a la familia genovesa Zaccaria. Hijo de Andrónico Asen Zaccaria, heredó las baronías de Chalandritsa y Arcadia, y en 1404 tomó el poder tras derrocar a su tía María II Zaccaria. Durante su gobierno entró en conflictos con los señores latinos, como Carlo I Tocco, y bizantinos, como Teodoro I Paleólogo, perdiendo importantes territorios. Aunque logró recuperar algunos dominios en 1414 con ayuda genovesa, tuvo que ceder puertos estratégicos como compensación.
A partir de 1417, los bizantinos liderados por Teodoro I y el emperador Juan VIII Paleólogo invadieron el principado, derrotándolo progresivamente sin que pudiera obtener victorias decisivas. En 1418 perdió Glarentza y quedó reducido a unos pocos territorios. Finalmente, en 1429 fue sitiado por Tomás Paleólogo, con quien llegó a un acuerdo: entregó a su hija Catalina en matrimonio y cedió sus últimas posesiones. Conservó solo la baronía de Arcadia hasta su muerte en 1432, tras la cual sus dominios pasaron definitivamente al control bizantino, marcando el fin del dominio latino en Morea.
Primeros años
miniatura|izquierda|El castillo de Arcadia (Ciparisia) en un grabado en cobre de Cornelis.
Centurione era hijo de Andrónico Asen Zaccaria y de Catalina Le Maure, hija de Erard III, barón de Arcadia. También era nieto de Centurione I Zaccaria, bailío del Principado de Acaya. En 1401, sucedió a su padre en la Baronía de Arcadia, que no debe confundirse con la región homónima, en la Baronía de Chalandritsa en 1401 y también ostentó el título de barón de Damala, perdida a manos de los bizantinos.
Después de la muerte del príncipe Pedro de San Superano, su viuda María II Zaccaria, hermana de Andrónico y tía de Centurione, tomó el mando del Principado, por lo que gobernó Acaya por derecho propio hasta que sus hijos alcanzaran la mayoría de edad. María nombró a su sobrino, en quien confiaba plenamente, como su bailío. En el pasado, Pedro había prometido 3000 ducados al rey de Ladislao de Nápoles a cambio del título de gobernante de Morea, cantidad que nunca entregó. El rey reavivó sus demandas pidiendo a la princesa realizar el pago de inmediato, quién tampoco pudo acceder. Centurione actuó en secreto y envió a una persona de confianza a Nápoles para informar de que su tía no podía entregarle el dinero, pero él estaba dispuesto a pagarle siempre y cuando se le reconociera como el único gobernante del Principado. El rey aceptó la inesperada oferta y declaró la caída de María y su descendencia del trono aqueo y en 1404 fue reconocido como príncipe. En realidad, la familia Zaccaria siguió las reglas de la Ley Sálica con hombres liderando la familia generación tras generación.
Centurione nombró entonces a su hermano Esteban como arzobispo latino de Patras. Además se casó con una dama bizantina perteneciente a las prestigiosas casas de Asen-Paleólogo y también a la familia Tzamblakon.
Guerra con los Tocco por Glarentza
miniatura|derecha|Mapa del Principado de Acaya en 1410.
En los primeros años del reinado de Centurione, el principal enemigo de los príncipes de Acaya era la familia Tocco. Carlo I Tocco, conde palatino de Cefalonia y Zacinto y duque de Léucade, consiguió que Ladislao lo absolviera de sus obligaciones feudales con Acaya en 1406 y luego se alió con Teodoro I Paleólogo, déspota de Morea. La muerte del déspota en 1407 rompió la alianza y salvó a Centurione de un fuerte adversario. El príncipe Pedro había ofrecido feudos a Leonardo II Tocco dentro del principado, pero en 1404 Centurione se apoderó de las propiedades, por lo que el rey le ordenó que se las entregara a Leonardo, pero lo más probable es que ignorara la orden. El autor de la Crónica de los Tocco justificó la invasión de los hermanos Tocco sobre Acaya afirmando que el príncipe había lanzado terribles incursiones contra las islas en poder de la familia. En 1405, Carlo logró desplazar a muchos albaneses de Etolia. La mayoría buscó refugio en las tierras de Centurione, pasando a Acaya por Lepanto. Sin embargo, los Tocco conquistaron Glarentza en 1408, el puerto marítimo más importante del Principado. El príncipe se vio obligado a aliarse con los venecianos y los Giustiniani, señores de Quíos. Durante ese mismo tiempo, Esteban cedió la diócesis de Patras a los venecianos en préstamo por cinco años. En 1414, mientras Carlo estaba ocupado luchando contra los albaneses de Arta, el príncipe, con el apoyo de los albaneses bajo su mando, logró retomar Glarentza y expulsar a los Tocco; tuvo tanto éxito en tierra y mar que los hermanos Tocco apelaron a Venecia para que los aceptara como vasallos. La República medió un armisticio de tres años en 1414 con el príncipe en control de Glarentza.
Conquista gradual del Principado por los Paleólogos
Posteriormente, durante tres años, Centurione no pudo obtener ayuda de Génova, presionado por el duque de Milán en tierra y por la Corona de Aragón en mar. En 1417, el ejército imperial de Constantinopla, liderado por el déspota Teodoro II y el emperador Juan VIII Paleólogo, invadió Acaya, que ocupó Mesenia y Elis y atrincheraron al príncipe en Glarentza, de donde huyó por mar en la primavera de 1418; solo gracias a la mediación de los venecianos que ocupaban Navarino, pudo conseguir una tregua. En 1418, Oliverio Franco, antiguo capitán de los Tocco, se apoderó de Glarentza y encarceló a Benedicto Zaccaria, hermano de Centurione, junto con su princesa Asen-Paleólogo y sus hijos, a la espera de un rescate por su liberación. El príncipe se vio obligado a entregar la mano de una de sus hijas al aventurero, junto con la fortaleza como dote. Sin embargo, en 1421 vendió la fortaleza a Carlo Tocco y abandonó Grecia.
Ante el peligro de los Paleólogos, en 1422, la familia Zaccaria intentó despertar el interés de los caballeros hospitalarios de Rodas por Morea en general e informarles de la intención de Esteban de ofrecer Patras a su orden. Los hospitalarios, en una carta dirigida a Centurione, Esteban y también al déspota Teodoro II, rechazaron la oferta, pues no querían volver a involucrarse en los asuntos internos de Morea. Justificaron su negativa alegando que estaban ocupados en el conflicto contra los piratas turcos de Asia Menor que recientemente habían atacado Éfeso.
Todo lo que quedaba del principado que una vez dominó el Peloponeso eran las baronías de Chalandritsa y Arcadia, que todavía resistían en manos de los Zaccaria. Durante esos tiempos difíciles, Centurione y los Tocco se aliaron contra los Paleólogos. Hopf sugirió que Centurione se casó con la sobrina de Carlo Tocco, hija de su hermano Leonardo II, a quien llamó Creusa. Sin embargo, investigaciones más contemporáneas han concluido que Creusa se casó con Constantino XI Paleólogo y posteriormente fue rebautizada como Teodora Tocco. Asimismo, Nada Zečević, en su exhaustiva historia de la familia Tocco, no menciona un segundo matrimonio con una dama Tocco y solo registra el matrimonio de Juan Asen Zaccaria con una hija de Leonardo Tocco. Esta última boda también está claramente atestiguada en la crónica de Jorge Esfrantzes. Ni el autor desconocido de la Crónica de los Tocco cita a una princesa de Tocco que se casara con el príncipe aqueo, aunque este escritor estaba muy familiarizado con los parientes de Carlo I.
Es evidente que el hijo ilegítimo de Carlo, Ercule Tocco, asistido por un pequeño grupo de soldados de Zaccaria, lanzó incursiones contra las tierras del Despotado de Morea. Pero en ese mismo año, Teodoro II, y Centurione se enfrentaron por algunas áreas en disputa, dónde esté último fue derrotado en batalla; el príncipe fue encarcelado por un corto tiempo y luego liberado.
En 1429, Tomás Paleólogo sitió a Centurione en Chalandritsa. El príncipe resistió durante un tiempo, pero finalmente se rindió. Tomás lo obligó a firmar un tratado por el cual su hija, Catalina, se casaría con el déspota, por el que lo convertía así en su heredero, pero le permitió conservar su herencia de Arcadia, donde se retiró en 1430, tras la consumación del matrimonio y murió dos años después en 1432. Todavía esperaba en vano la ayuda genovesa, pero sus dominios pasaron a manos bizantinas. Una fuente relata que Tomás le cortó los pies y las manos al príncipe luego de su derrota final.
Juan Asen Zaccaria, primogénito de Centurione, revivió en 1453 el título de príncipe de Acaya durante la gran revuelta de Morea y, a diferencia de Tomás, fue reconocido por las grandes potencias occidentales de la época como el único príncipe legítimo. Estas fueron el Reino de Nápoles, donde Alfonso V de Aragón lo nombró «príncipe Centurione III», Venecia y el papado en Roma.
De su reinado se conserva un documento en el que vemos al príncipe asignando tierras, viñedos, árboles y sirvientes a Egidio de Leonessa y sus descendientes.
Familia De su matrimonio con la dama Asen-Paleólogo, Centurione tuvo cuatro hijos: Juan Asen: restauró el Principado de Acaya por un breve período en 1453, pero posteriormente fue forzado al exilio por Tomás Paleólogo y sus aliados turcos. Estuvo casado con Magdalena Tocco y tuvo al menos tres hijos. Catalina: se casó con Tomás Paleólogo en 1430 en Mistra y se convirtió en despina de Morea. Martino: durante un tiempo fue considerado príncipe de Acaya, pero no se tiene constancia de nada más sobre él. Hija desconocida: se casó con Oliverio Franco después de que éste conquistara Glarentza en 1418. En 1421, Franco vendió la ciudad a Carlo Tocco, pero se desconoce su destino posterior.
Referencias
Bibliografía
Categoría:Príncipes de Acaya del siglo XV Categoría:Familia Zaccaria Categoría:Barones del Principado de Acaya