La reserva de lobos marinos del puerto de Mar del Plata o reserva faunística de lobos marinos es una pequeña área protegida urbana situada en la costa marítima de la ciudad de Mar del Plata, específicamente en el puerto homónimo, al sudeste de la provincia de Buenos Aires, centro-este de la Argentina. Además de ser un habitual paseo turístico, su objetivo es proteger la colonia de pinnípedos más septentrional del país.
Historia y características generales
La región donde hoy se sitúa la ciudad de Mar del Plata presenta un frente litoral sobre el mar Argentino del océano Atlántico suboriental, el cual históricamente era asiento de numerosas loberías de dos especies de pinípedos el lobo marino de un pelo o sudamericano (Otaria flavescens, anteriormente clasificado como O. byronia) y el lobo marino de dos pelos o sudamericano (Arctophoca australis australis, también clasificado como Arctocephalus australis australis). Estos apostaderos fueron diezmados por el hombre, primero para obtener sus cueros carne y grasa, y finalmente por simple “caza deportiva”, por lo que virtualmente desapareció de la zona.
Este centro urbano posee un puerto sumamente activo, donde operan más de 400 naves, destacando especialmente por ser el mayor desembarque de productos pesqueros del país, siendo además puerto cerealero de ultramar.(doc) Declaración por parte de la Honorable Cámara de Diputados de Buenos Aires como de Interés Legislativo el “Programa de Conservación, Investigación y Educación Ambiental”, desarrollado por la Fundación Fauna Argentina en la colonia de lobos marinos de un pelo (Otaria flavescens) existente en el Puerto Mar del Plata.
El puerto de Mar del Plata se empezó a diseñar a fines del y se inauguró en 1924. Es artificial, creándose al excavar un espacio costero y dragándolo para formar una profunda hoya (con calado actual de 32 pies), encerrándola con dos importantes escolleras, la Norte y la Sur; esta última es la más larga, incluyendo su morro terminal, penetra en las aguas 2750 metros. El canal de acceso posee un ancho de 80 m y una profundidad de 8 m.
Los lobos marinos de un pelo que migraban por las aguas litorales comenzaron primero a interesarse por los barcos pesqueros para obtener alimento del descarte de pesca, y posteriormente empezaron a penetrar en el puerto en la década de 1940, siendo que para el año 1960 comenzaron a asentarse agrupaciones en forma permanente, haciéndose su presencia cada vez más habitual mientras que a la par su número se iba acrecentando, ya que la oferta de descartes de las faenas pesqueras era un constante alimento fácil de obtener. Permanecían en el puerto todo el día, deambulando y recorriendo todos los sectores, tanto acuáticos como terrestres. Como se asentaban sobre las cubiertas de las lanchas pesqueras, buques, muelles y áreas de labores portuarias entraron en conflicto con los trabajadores del puerto y los pescadores, lo que derivó en agresiones para con los animales.
A comienzos de la década de 1980, ante la aparición de lobos con aros de plástico que los lastimaban y con el objetivo de aunar energías para poder retirarlos, se crea la Fundación Fauna Argentina, la que se tornaría con el tiempo en una institución ampliamente reconocida en la región sudeste bonaerense. Esta ONG dedicó especial esfuerzo en preservar la lobería del puerto marplatense.
Para el año 1982, los lobos se asentaban disgregados y desprotegidos; algunos descansaban sobre las embarcaciones, otros sobre pilotes de muelles y banquinas. El grupo más numeroso ocupaba el morro del espigón 7 del Club Náutico. Es por ello que se decidió ofrecerles un lugar más reparado como área de descanso para que se establezcan.
Primero en el año 1986 se logró que un grupo se ubicara en el muelle 10 de la escollera Sur, en el área interna más cercana a la base.Rodríguez, D. H. (1990). Aspectos biológicos, ecológicos e históricos de la colonia de lobos marinos de un pelo, Otaria flavescens (Shaw, 1800), del Puerto de Mar del Plata (Doctoral dissertation, Tesis de Grado inédita. Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad Nacional de Mar del Plata, Mar del Plata, Argentina. Posteriormente se comenzó la construcción de la estructura de la lobería, aprovechando una plataforma de piedra situada unos 100 metros hacia la punta. Se colocó allí una importante cantidad de arena y piedras, quedando así conformado un morro amplio, alto, rocoso y con un pequeño borde de playa. Estaba separado del tránsito automovilístico y de las personas por una cerca doble, lo que permitía que los lobos que se recostasen sobre la propia cerca aún queden separados por una franja entre alambradas, evitando de este modo el contacto directo entre personas y animales. Una de las ventajas de la creación del apostadero fue que los lobos dejaron de ofrecer una imagen de individuos aislados y pasaron a ser vistos como partes de una unidad (lobería), lo que favoreció que la especie sea tenida en cuenta como un componente destacado del propio puerto.Lorenzani, A . C.; Lorenzani, J.A.; Lorenzani, J.C.; Bo, S. & Inchausti, M. I. (1990). Construcción de un asentamiento artificial de Otaria byronia.
La Fundación Fauna Argentina, además de promover la conservación de la lobería, ha emprendido estudios del comportamiento de la especie, de su salud y a partir de 1991 de sus migraciones, en este caso mediante originales técnicas de marcado de ejemplares utilizando sellos intercambiables, agua oxigenada y decolorante.Lorenzani, J. A., & Lorenzani, J. (1992). Resultados preliminares de marcación de lobos marino de un pelo, “Otaria flavescens”, de la colonia del puerto de Mar del Plata. Resum. Va. Reun. Espec. Mamif. Acuat. Amer. Sur, 28(9), 92-2.Fossi, María Cristina The use of non-destructive biomarkers to assess the health status of endangered species of marine mammals in the Southwest Atlantic. Commission of the European Community.
También ha confeccionado folletería explicativa sobre la especie y el apostadero, ha realizado difusión de la misma mediante conferencias, visitas guiadas y charlas audiovisuales en colegios de la zona, como herramientas de educación ambiental. Todas estas tareas conforman el denominado “Programa de Conservación, Investigación y Educación Ambiental”, el cual la Cámara de Diputados de Buenos Aires declaró de Interés Legislativo.
Ante el crecimiento de las actividades portuarias, en enero de 2002 el consorcio Portuario Regional otorgó a la fundación un sector del puerto lindero a la escollera Sur, pasando la Posta de Inflamables, a 800 metros del área anterior y a solo 700 metros de la boca de entrada del puerto, por lo que la calidad de sus aguas es decididamente mucho mejor que en la anterior ubicación. Allí se construyó un área de estacionamiento y se proyecta la edificación de un edificio que cuente con un centro de interpretación y un sector para uso de los científicos y los voluntarios que asisten a los lobos.
El nuevo apostadero posee entre 230 y 330 metros de largo por 40 m de ancho máximo. Presenta una orografía escalonada, con el nivel más elevado a la altura de los visitantes y el inferior es una suave y amplia playa. Se encuentra localizado en las coordenadas: . 250px|thumb|right|La lobería vista desde el mar.
Biología de la colonia
En este apostadero se protege a la colonia o lobería más septentrional de la Argentina del lobo marino de un pelo o sudamericano (Otaria flavescens). Es una especie con notable dimorfismo sexual. El macho adulto es de color pardo oscuro, de cuello masivo, cabeza ancha, hocico corto y respingado. Todo su cuello está cubierto por una «melena» formada por una notoria capa de pelo castaño rojizo. Mide de 230 a 250 cm de largo y pesa alrededor de 300 kg (con máximos de 280 cm y 350 kg). La hembra en cambio mide en promedio 180 cm y pesa 140 kg (con máximos de 2 m y 180 kg), siendo de coloración marrón clara estando el pelo seco; posee formas más gráciles y proporcionadas, hocico más agudo, cabeza más angosta al igual que el cuello, el que carece de melena. Viven entre 25 y 50 años.Chiozza & Figueira -directores- (1982). El lobo marino de un pelo. Revista Fauna Argentina Nº 33 CEAL. Buenos Aires, Argentina.
Esta colonia posee un carácter no reproductivo, al estar integrada casi exclusivamente por ejemplares machos. Esto se debe a que la especie posee un sistema de reproducción del tipo en harén. La gestación dura casi un año. En el verano austral (diciembre a febrero) los machos llegan y forman territorios. Luego llegan las hembras, cada una de estas a los 2 días pare una única cría. A la semana es copulada por el “sultán” (el dueño del harén), un macho de edad promedio, grande y fuerte, el cual disputa el control de las hembras mediante feroces combates con otros machos. De esta manera agrupa a un conjunto de hembras (en promedio 9), las que solo copularán con él, y serán tantas como pueda defender.Jefferson T. A., S. Leatherwood and M. A. Webber (1993). FAO species identification guide. Marine Mammals of the World. Roma, FAO. 320 pp.
Esto genera un excedente de machos, tanto los senescentes, los lesionados, los juveniles (que esperan terminar de madurar y completar su desarrollo físico para disputar su derecho a copular) y los de edad adecuada pero que por distintas razones han resultado ineficaces en constituir su propio harén. Todos estos machos sobrantes tienden a agruparse para su protección en colonias no reproductivas, las que actúan como satélites de las loberías reproductivas, situadas en una amplia región.Reeves, R. R., Stewart, B. S., Leatherwood, S. and Folkens, P. A. (1992). The Sierra Club handbook of seals and sirenians (p. 359). San Francisco: Sierra Club Books. Las más próximas a esta se encuentran hacia latitudes mayores en el sur de Buenos Aires, en punta Bermeja al este de Río Negro y en la península Valdés (nordeste del Chubut),Crespo, E. A., & Pedraza, S. N. (1991). Estado actual y tendencia de la población de lobos marinos de un pelo (Otaria flavescens) en el litoral norpatagónico. Ecología Austral, 1(2), 87-95. mientras que hacia el norte en la isla de la isla de Lobos, frente a las costas de Punta del Este, Uruguay, y otras colonias del litoral marítimo uruguayo.Páez, E. (2006). Situación de la administración del recurso lobos y leones marinos en Uruguay. Bases para la conservación y el manejo de la costa uruguaya, 557-581.
Estructura social de la colonia
250px|thumb|right|Un ejemplar macho adulto de lobo de un pelo.Este apostadero se compone por un número variable de ejemplares machos de lobo de un pelo, promediando los 600 individuos, de cuatro clases de edades: crías, juveniles, adultos y seniles. Las crías machos se incorporan a la lobería y permanecen en ella como juveniles hasta que logran alcanzar la adultez. Son predominantes los juveniles y subadultos, si bien su número es dinámico y fluctuante. En cambio los adultos presenta una baja densidad, pero con cifras más estables y constantes. En noviembre, al aproximarse el verano austral, la mayor parte de la población comienza a abandonar el apostadero marplatense para concentrarse en las colonias reproductivas del Atlántico Sur, volviendo al mismo a partir de mediados de febrero, muchos de ellos exhibiendo heridas, consecuencia de los combates por los intentos para acceder a las hembras.Rodríguez, D., Bastida, R., & Morón, S. (1992). Estructura social y dinámica de la colonia de lobos marinos de un pelo “Otaria flavescens”, del Puerto de Mar del Plata (Argentina). Resúmenes de la Quinta Reunión de Especialistas en Mamíferos Acuáticos de América del Sur, 57.
Conservación
Aunque la caza y la explotación directa de los lobos en la región de Mar del Plata han cesado hace tiempo, los lobos sufren la interacción negativa con todo tipo de pesquerías y de muy diversa forma.