La Prisión de Tadmur (en árabe: سجن تدمر), situada a las afueras de Palmira, fue durante décadas uno de los centros penitenciarios más conocidos de Siria y de Oriente Medio debido a su uso sistemático como instrumento de represión política. Diversos testimonios de supervivientes, investigaciones periodísticas y organizaciones de derechos humanos documentaron en este centro graves violaciones, incluidas torturas sistemáticas, ejecuciones extrajudiciales y muertes bajo custodia.BBC Mundo (2015). «La historia de la tenebrosa prisión de Tadmur, destruida por Estado Islámico».Amnistía Internacional (2001). Siria: Tortura, desesperación y deshumanización en la Prisión Militar de Tadmur. Informe MDE 24/014/2001.

Orígenes y uso inicial El complejo fue construido originalmente por las autoridades francesas durante el Mandato como establo para caballos, antes de ser transformado en prisión durante la década de 1970.Al Jazeera (2024). «سجن تدمر.. بناه الفرنسيون إسطبلاً للخيول وتحول لأحد أسوأ سجون العالم». Su ubicación remota en el desierto sirio facilitó el aislamiento físico y psicológico de los detenidos y limitó la supervisión externa.El Salto Diario (2018). «Mustafa Khalifa: el objetivo de la cárcel siria era exterminar».

Desde sus primeros años de funcionamiento, la prisión fue administrada por cuerpos militares y de seguridad del Estado sirio, consolidándose como uno de los principales instrumentos de control político.BBC Mundo (2015).

Condiciones de reclusión Según Amnistía Internacional, la prisión fue diseñada para infligir sufrimiento extremo a los detenidos mediante condiciones de reclusión inhumanas.Amnistía Internacional (2001). Las celdas colectivas albergaban entre 130 y 250 prisioneros en espacios reducidos, con ventilación insuficiente y condiciones higiénicas deficientes.

El informe documenta asimismo la existencia de celdas subterráneas destinadas al aislamiento total, donde los detenidos permanecían durante largos períodos en completa oscuridad.

Torturas sistemáticas Amnistía Internacional identificó más de treinta métodos de tortura utilizados de forma rutinaria en la prisión. Entre los más documentados se encuentran:

Falaqa: golpes repetidos en la planta de los pies. Dullab: inmovilización del detenido dentro de un neumático para facilitar las palizas. La denominada silla alemana, un dispositivo diseñado para forzar la columna vertebral y el cuello.

Estas prácticas se aplicaban tanto durante interrogatorios individuales como en castigos colectivos. El denominado período de “recepción” incluía palizas masivas y humillaciones sistemáticas durante los primeros días de detención.

Muertes bajo custodia El informe de Amnistía Internacional documenta numerosas muertes relacionadas con tortura, enfermedades no tratadas y negligencia médica deliberada. Entre los casos registrados figuran el del médico Zahi Abbadi, fallecido bajo tortura en 1990, y el de Attiyeh Dhiab Attiyeh, muerto en 2000 por falta de atención médica. Estas muertes no fueron investigadas oficialmente por las autoridades sirias.

La masacre del 27 de junio de 1980 Uno de los episodios más graves ocurrió el 27 de junio de 1980, cuando unidades de las Brigadas de Defensa y de la Brigada 138 irrumpieron en la prisión y ejecutaron a entre 500 y 1000 prisioneros. Según BBC Mundo, la acción constituyó una represalia tras un intento fallido de asesinato contra el presidente Hafez al-Ásad. Los cuerpos fueron enterrados en fosas comunes sin notificación a las familias.

Evolución durante los años noventa Durante los años ochenta y principios de los noventa, la prisión continuó siendo escenario de torturas diarias y muertes frecuentes. Aunque la amnistía presidencial de 1991 redujo temporalmente la intensidad de los abusos, las violaciones de derechos humanos persistieron, incluyendo juicios ante tribunales militares sin garantías procesales y ejecuciones documentadas hasta al menos 1994.

Testimonios y memoria El escritor sirio Mustafa Khalifa relató su experiencia como prisionero en la obra La concha, en la que describió la prisión como un espacio destinado a la aniquilación física y moral de los detenidos.El Salto Diario (2018). Su testimonio es considerado una referencia clave para el estudio del sistema penitenciario sirio.

Destrucción por el Estado Islámico En mayo de 2015, tras la toma de Palmira, el Estado Islámico destruyó amplias partes del complejo penitenciario mediante explosivos.20minutos (2015). «El Estado Islámico vuela la simbólica prisión de Palmira». Imágenes difundidas mostraron la demolición de celdas y estructuras administrativas.El Mundo (2015). «El Estado Islámico conquista Palmira y se hace con su histórica prisión». Según BBC Mundo, la destrucción tuvo un fuerte componente simbólico al dirigirse contra uno de los principales iconos de la represión estatal en Siria.

Legado A pesar de su destrucción, la Prisión de Tadmur continúa figurando en análisis internacionales como una de las cárceles más peligrosas del mundo.El Confidencial (2022). «Las cárceles más peligrosas del mundo». Para miles de familias sirias, el nombre de Tadmur sigue asociado a desapariciones forzadas, tortura sistemática y violencia institucional.Cadena SER (2017). «Diario de un hombre que vio el horror en las cárceles sirias».

Referencias

Categoría:Prisiones de Siria Categoría:Edificios y estructuras demolidos en 2015