La historia de la infancia ha sido un tema de interés en historia social desde la publicación en 1960 del influyente libro El niño y la vida familiar en el Antiguo Régimen () escrito por el historiador francés Philippe Ariès. Él argumentaba que la “infancia” es un concepto creado por la sociedad moderna. Ariès estudió pinturas, lápidas, muebles, e historiales escolares y descubrió que antes del los niños eran representados como pequeños adultos.
Otros estudiosos han enfatizado que ni en la Edad Media ni en la temprana Edad Moderna el cuidado de los niños era indiferente, negligente o brutal. Haciendo hincapié en la pobreza preindustrial y la alta mortalidad infantil (con un tercio o más de los bebés muriendo), las prácticas para el cuidado de los niños representaban el comportamiento adecuado en estas circunstancias. Ariès señala un extenso cuidado paternal durante la enfermedad, un dolor por la muerte de los niños, sacrificios por parte de los padres para maximizar el bienestar infantil, y un gran culto a la infancia en las prácticas religiosas.Stephen Wilson, "The myth of motherhood a myth: the historical view of European child-rearing," Social History, May 1984, Vol. 9 Issue 2, pp 181-198 miniatura|derecha|300x300px|Niños Jugando, por el artista de la Dinastía Song Su Hanchen, c. 1150 AD.
Preindustrial y medieval Los historiadores habían asumido que las familias tradicionales en la era preindustrial involucraban a la familia extensa, con abuelos, padres, hijos y quizá otros familiares viviendo todos juntos y liderados por un patriarca anciano. Hubo ejemplos de esto en los Balcanes – y en familias aristócratas. Sin embargo, el típico modelo en la Europa Occidental era la sencilla familia nuclear con el marido, esposa y sus hijos (y quizá un sirviente, que podría ser un pariente). Los niños eran enviados habitualmente como sirvientes para ayudar a los parientes que lo necesitasen.King, "Concepts of Childhood: What We Know and Where We Might Go," Renaissance Quarterly (2007)
En la Europa medieval hubo un modelo de las distintas etapas de la vida, el cual marcaba cuando comenzaba la infancia y cuando terminaba. Un nuevo bebé era un evento notable. Los nobles comenzaban inmediatamente a pensar en un matrimonio que beneficiase a la familia. Los cumpleaños no eran grandes eventos ya que los niños celebraban el día del santo por el cual eran nombrados. Las leyes eclesiásticas y anglosajonas consideraban a los niños iguales a los adultos para algunos propósitos, y distintos para otros.Nicholas Orme, Medieval Children (2003)
La educación en el sentido de formación era la función exclusiva de las familias para la mayoría de los niños hasta el . En la Edad Media, con el fin de producir sacerdotes, las principales catedrales contaban con programas educativos destinados a un número reducido de adolescentes. Las universidades empezaron a aparecer para formar médicos, abogados, funcionarios y, mayormente, sacerdotes. Las primeras universidades aparecieron alrededor del año 1100; - la Universidad de Bolonia en 1088, la Universidad de París en 1150 y la de Universidad de Oxford en 1167. Los estudiantes ingresaban cuando tenían tan sólo 13 años y se quedaban durante 6 o 12 años.Olaf Pedersen, The First Universities (1997).
Temprana Edad Moderna
En la Inglaterra de la época isabelina, la transmisión de las normas sociales era un tema familiar y a los niños se les enseñaba cómo comportarse y a respetar a los demás. Algunos chicos acudían a la grammar school, normalmente con el sacerdote local como profesor.
Durante el , un cambio en las actitudes filosóficas y sociales hacia los niños y la noción de “infancia” comenzó en Europa. Los adultos veían cada vez más a los niños como seres aislados, inocentes y necesitados de la protección y la formación de los adultos a su alrededor. El filósofo inglés John Locke fue particularmente influyente al definir esta nueva actitud hacia los niños, especialmente con respecto a su teoría de la tabula rasa, promulgada en su Ensayo sobre el entendimiento humano, publicado en 1690. En la filosofía de Locke, tabula rasa era la teoría de que la mente (humana) es una “pizarra en blanco” al nacer, sin reglas para procesar datos, y esos datos son adquiridos y las reglas para su proceso formadas exclusivamente por las propias experiencias sensoriales. Un corolario de esta doctrina era que la mente del niño nacía en blanco, y que era deber de los padres imbuir al niño con las nociones correctas. El mismo Locke enfatizó la importancia de proveer al niño con “libros fáciles y agradables” para desarrollar sus mentes en lugar de usar la fuerza para obligarlas; “los niños pueden ser engañados para aprender las letras; aprender a leer sin percibirlo como algo más que un deporte, y llegar ellos mismos jugando a aquello a lo que otros son llevados a fuerza de azotes.”
Durante el período temprano del capitalismo, el ascenso de una gran clase media comercial, principalmente en los países protestantes de Holanda e Inglaterra, trajo consigo una nueva ideología familiar centrada en la educación de los niños. El puritanismo recalcaba la importancia de la salvación individual y la preocupación por el bienestar espiritual de los niños. Se reconoció ampliamente que los niños poseían derechos en su propio nombre. Esto incluía los derechos de los niños pobres al sustento, pertenencia a una comunidad, educación y formación laboral. La Ley para el Socorro de los Pobres en la Inglaterra isabelina otorgó a cada parroquia la responsabilidad de cuidar a todos los niños pobres del área.Vivian C. Fox, "Poor Children's Rights in Early Modern England," Journal of Psychohistory, Jan 1996, Vol. 23 Issue 3, pp 286-306
Era de la Ilustración
miniatura|izquierda|The Age of Innocence c.1785/8. Reynolds enfatizaba la gracia natural de los niños en sus pinturas|264x264px La noción moderna de la infancia con su propia autonomía y metas comenzó a emerger durante la Ilustración y el período romántico que la siguió. Jean Jacques Rousseau formuló la actitud romántica hacia los niños en su famosa novela del 1762 Emilio, o De la educación. Basándose en las ideas de John Locke y otros pensadores del , Rousseau describió la infancia como un corto período de santidad antes de que la gente se encuentre con los peligros y las dificultades de la edad adulta. “¿Por qué robar a estas inocentes criaturas de las alegrías que pasan tan deprisa?,” declaró Rousseau. “¿Por qué llenar con amargura los fugaces días de la infancia, días que no regresarán ni para ellos ni para usted?”David Cohen, The development of play (2006) p 20
Estas nuevas actitudes pueden discernirse a partir del dramático incremento de las representaciones artísticas de los niños de la época. En lugar de representar a los niños como pequeñas versiones de los adultos llevando a cabo tareas típicamente “adultas”, eran incrementalmente mostrados como física y emocionalmente diferentes y eran habitualmente usados como una alegoría de la inocencia. Los extensos retratos de niños de Sir Joshua Reynolds demostraban claramente las nuevas actitudes ilustradas hacia los niños pequeños. Su cuadro de 1788 La Edad de la Inocencia, enfatiza la inocencia y la gracia natural de la niña que posa y pronto se convirtió en uno de los favoritos del público.
Durante este período, la educación de los niños se hizo más común e institucionalizada, con el fin de proveer a la Iglesia y al Estado con funcionarios para servir como sus futuros administradores. Escuelas pequeñas locales donde los niños aprendían a leer y a escribir fueron establecidas por filántropos, mientras los niños y niñas de las élites nobles y burguesas recibían educaciones diferentes en las grammar schools y universidades.Carolyn C. Lougee, "'Noblesse,' Domesticity, and Social Reform: The Education of Girls by Fenelon and Saint-Cyr", History of Education Quarterly 1974 14(1): 87–113
Los derechos de los niños bajo la ley
Con el inicio de la industrialización en Inglaterra, una creciente división entre el idealismo romántico para con la infancia y la realidad del aumento de la explotación infantil en la zona laboral, se hizo cada vez más aparente. Aunque el trabajo infantil era común en la época preindustrial, generalmente los niños solían ayudar a sus padres con el cultivo o los oficios artesanales. A finales del , sin embargo, los niños eran empleados especialmente en las fábricas y minas como limpiachimeneas,Laura Del Col, West Virginia University, The Life of the Industrial Worker in Nineteenth-Century England habitualmente trabajando largas horas en trabajos peligrosos por un salario bajo.Barbara Daniels, Poverty and Families in the Victorian Era En Inglaterra y Escocia en 1788, dos tercios de los trabajadores en 143 fábricas de algodón de accionamiento hidráulico fueron descritos como niños."Child Labour and the Division of Labour in the Early English Cotton Mills ". Douglas A. Galbi. Centre for History and Economics, King's College, Cambridge CB2 1ST. En la Gran Bretaña del , un tercio de las familias pobres carecían de alguien que ganase el pan, como resultado de muerte o abandono, obligando a muchos niños a trabajar desde una temprana edad.
derecha|En las minas de carbón, los niños solían gatear por túneles muy bajos y estrechos para los adultos.Jane Humphries, Childhood And Child Labour in the British Industrial Revolution (2010) p 33 A medida que avanzaba el siglo, la contradicción entre las condiciones en el terreno para los niños pobres y la noción que la clase media tenía sobre la infancia, considerada un tiempo de inocencia, resultó en las primeras campañas por la imposición de protección legal para los niños. Los reformistas atacaron a la explotación infantil a partir de los años 1830, reafirmados por las horribles descripciones que hizo Charles Dickens sobre la vida callejera de Londres.Amberyl Malkovich, Charles Dickens and the Victorian Child: Romanticizing and Socializing the Imperfect Child (2011) La campaña que llevó a la Acta de Fábricas fue encabezada por ricos filántropos de la era, especialmente Lord Shaftesbury, quien introdujo proyectos de ley en el Parlamento para mitigar la explotación de los niños en el lugar de trabajo. En 1833 introdujo el Acta de Diez Horas de Trabajo en el derecho anglosajón, la cual establecía que los niños que trabajasen en la industria del algodón y la lana debían tener 9 años o más; ninguna persona por debajo de los 18 años debía trabajar más de diez horas al día u ocho horas los sábados; y nadie por debajo de los 25 años tenía permitido trabajar por las noches.Battiscombe, p. 88, p. 91. Las intervenciones legales a través del siglo aumentaron la protección de los niños, a pesar de la prevalencia de la actitud laissez-faire victoriana para con la intervención gubernamental. En 1856, la ley permitía el trabajo infantil a partir de los 9 años durante 60 horas a la semana. En 1901, la edad laboral permisible para el trabajo infantil se elevó a los 12 años."The Life of the Industrial Worker in Nineteenth-Century England". Laura Del Col, West Virginia University.The Factory and Workshop Act 1901
Infancia moderna