El Instituto Nacional Central para Varones -INCV- es una institución de educación media de Guatemala, especializada en la formación de bachilleres en ciencias y letras Surgió en 1875, cuando el Colegio Tridentino fue expropiado a la Iglesia Católica durante el gobierno liberal del general Justo Rufino Barrios. Está ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, y fue la institución educativa de educación media para varones más prestigiosa de Guatemala. durante los regímenes que se iniciaron con la Reforma Liberal en 1871 y terminaron con la renuncia de Jorge Ubico Castañeda en 1944. Asimismo, fue la entidad rectora de la educación media durante los gobiernos del Dr. Juan José Arévalo Bermejo y del coronel Jacobo Árbenz Guzmán, aunque con un enfoque social en vez del liberal con que se fundó.

Tras la caída del régimen del coronel Árbenz en 1954 el Instituto Central perdió su relevancia, la cual fue tomada por instituciones de educación media de tendencia católica que surgieron en la segunda mitad de la década de 1950.

Historia

Fundación

miniaturadeimagen|200px|Estudiantes aventajados de la Escuela de Derecho de Guatemala en 1897. Ellos eran: Julián Cruz, Luis Dardón, Pío M. Riépele, Filadelfo Salazar y Julián Irías. Solamente el nicaragüense Irías no era egresado del Instituto Central para Varones.

Cuando el Instituto Central empezó a funcionar en 1875 su primer Director fue el intelectual cubano Hildebrando Martí -hermano del poeta y héroe cubano José Martí- y el año siguiente se encargó su dirección al Dr. Santos Toruño. Su primera planta docente estuvo integrada por:

Pedro de León Valenzuela Julio I. Rodríguez Gregorio Aguilar Dr. Darío Gonzáles: quien tuvo a su cargo las disciplinas físico-matemáticas<, y quien también ofrecía consejos oportunos en cuestiones de carácter pedagógico, como lo demostró en el primer congreso educativo, llevado a cabo en 1881 Valero Pujol: que se distinguió en las disciplinas de carácter filosófico e histórico. Dr. Francisco Abella: destacado profesor de química. Ing. Edwin Rockstroh: profesor alemán de matemática y astronomía; contribuyó a la organización de un observatorio en el propio establecimiento, publicaba las observaciones meteorológicas que se hacían en dicho observatorio, y donaba animales disecados al Museo de Ciencias Naturales del Instituto tras sus frecuentes viajes a la selva lacandona. Contribuyó a la documentación de la geografía de las fronteras de Guatemala con México y Honduras y fue administrador de la revista científico-didáctica El Instituto Nacional. Vicente Rivas: profesor de geografía. Rivas escribió una obra de Geografía Universal que ha sido ampliamente consultada. Julio Rosignon: destacado profesor de Ciencias Naturales

El plan de estudios y los programas del nuevo establecimiento recibieron la influencia de la corriente filosófica «Positivista», la que en el campo educativo se manifestaba con la tendencia de estudios exhaustivo y sistemático de las Ciencias. Santos Toruño tomó posesión de la dirección a partir de agosto de 1876, y de inmediato tropezó con el problema de la mala infraestructura del edificio; para solventar la situación se empeñó en su reparación general, en la cual se invirtieron cerca de trece mil pesos. Ya con condiciones materiales aceptables, Toruño inició la labor docente que elevó la calidad académica del Instituto Central. En 1879 se unió la Escuela Normal Central para Varones y en 1881, Toruño organizó las «Conferencias Pedagógicas» y la publicación del periódico El Instituto Nacional, que empezó a circular el 15 de septiembre de 1882.

Comisión científica en Ilopango

200px|miniaturadeimagen|Logo del Instituto Nacional, revista científica publicada por el Central para Varores; editada por Santos Toruño y Edwin Rockstroh.

En 1879 ocurrieron varios fenómenos en el lago de Ilopango, similares a los de la formación del volcán de Izalco, los que motivaron al director del Instituto Central, Dr. Santos Toruño a establecer una comisión del establecimiento para que estudiara los fenómenos en El Salvador; la comisión fue conformada por Manuel R. Ortega, ingeniero topógrafo y profesor del Instituto; Gregorio Aguilar, alumno, y el ingeniero Edwin Rockstroh. Debido al prestigio de la institución, esta comisión fue atendida personalmente por Rafael Zaldívar, presidente de El Salvador; y el gobernador Ángel Paredes.

Estancia de Salvador Mendieta

En 1892 llegó a Guatemala el futuro intelectual unionista nicaragüense Salvador Mendieta como alumno externo. Mendieta formó parte de una comunidad estudiantil constituida por jóvenes oriundos de distintas partes del istmo, quienes mediante el diálogo y la convivencia diaria adquirirían conocimientos de las realidades políticas de los países vecinos y una percepción regional de Centroamérica como totalidad histórica. En 1894, Mendieta fue el líder de la primera sociedad estudiantil unionista, la cual tuvo una existencia efímera, pues en julio de ese año Mendieta –junto a sus compañeros de sociedad– fue expulsado del Instituto por orden del presidente de Guatemala, general José María Reina Barrios tras haber promovido un movimiento contra el director de la institución.

Uniforme del central en la década de 1890

En 1897, La Ilustración Guatemalteca, revista cultural del gobierno de José María Reyna Barrios, publicó un artículo sobre los estudiantes distinguidos de los cinco cursos de la carrera de Derecho en la Facultad del Centro. Los estudiantes, -todos ellos graduados del Instituto Nacional Central para Varones exceptuando Julián Irías quien era oriendo de Nueva Segovia, Nicaragua- se distinguieron en Derecho Constitucional, Derecho Internacional, Oratoria Forense, Literatura Española y Americana y en Filosofía de la Historia. Pero, por otra parte, debido a la crisis económica derivada del embellecimiento de la infraestructura y el fracaso de la Exposición Centroamericana que se celebró ese año, hubo serios problemas económicos en el país, los que se reflejaron en la educación.. En una publicación del Diario de Centro América del 20 de febrero de ese año, se exigió al director del Instituto Nacional que se esforzara en pagar un buen profesor de matemáticas, geometría y trigonometría, ya que hacía tres años que dicha educación estaba descuidada y a los estudiantes que deseaban ingresar a la Escuela Facultativa de Ingeniería se les obligaba a sostener un examen previo.

En 1898, el recién iniciado gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera trasladó a la Escuela Normal a la finca «La Aurora» y en 1923, el entonces presidente general José María Orellana, donó un reloj que fue instalado en una de las dos torres que tenía el Instituto. Este reloj funcionó perfectamente hasta 1976, cuando el terremoto del 4 de febrero de ese año lo dañó severamente.

El ingeniero alemán Edwin Rockstroh, excatedrático de astronomía y matemática que se había retirado por motivos de saludo, escribió un artículo técnico sobre el terremoto de San Perfecto que dañó Quetzaltenango en la revista científica Nature.

El Instituto tenía laboratorios de Química y Física, un Observatorio Astronómico (-instalado en la torre del edificio-), un museo de historia natural y una biblioteca.

Gobierno de Manuel Estrada Cabrera

170px|miniaturadeimagen|izquierda|Exterior del Instituto Central a principios del siglo . 200px|miniaturadeimagen|Estudiantes del Instituto Central en el desfile militar de las Fiestas Minervalias de 1907. 200px|miniaturadeimagen|Ruinas del edificio del Instituto Central tras los terremotos de 1917-18.

Mediante el decreto emitido 16 de junio de 1900, el presidente Manuel Estrada Cabrera militarizó todos los centros educativos. Todos los institutos públicos y privados participan en las celebraciones de las Fiestas Minervalias, las que se realizaban a finales del mes de octubre de cada año durante el gobierno de Estrada Cabrera.

La cantidad de estudiantes que tenían acceso a las principales entidades educativas era minúscula; por ejemplo, en la memoria de la Secretaría de Instrucción Pública de 1907, el ministro Angel M. Bocanegra reporta que en el Instituto Nacional Central para Varones había ciento ochenta y un estudiantes inscritos en secundaria y setenta y dos en primaria, y que se graduaron diecisiete educandos el año anterior. Por su parte, en el Instituto Nacional Central de Señoritas había setenta y nueva estudiantes de secundaria y trescientas cincuenta y cinco de primera, con únicamente diez egresadas de maestras y dos de bachilleres en Ciencias y Letras. Finalmente, la Escuela Normal Central para Varones tenía dieciséis estudiantes normalistas y ciento veinte estudiantes en las escuelas de aplicación y graduó tan sólo a tres maestros.

En la educación departamental, el Instituto de Señoritas de Orienta graduó a cinco maestras y el Instituto de Varones de Oriente graduó a un maestro y a ocho bachilleres.

Gobiernos militares de Orellana y Chacón

El proyecto educativo que inició el gobierno de José María Orellana (1921-1926) y que tuvo como base fundamental la “desanalfabetización”, es decir, la eliminación del analfabetismo, continuó durante el gobierno del general Lázaro Chacón. (1926-1930). El gobierno, al igual que el de Orellana, realizó varios concursos para elegir a los más aventajados estudiantes que culminaban su carrera como maestros y otorgarles una beca que les permitiera continuar sus estudios en otros países convirtiéndose en profesionales de la pedagogía para que, de vuelta a Guatemala, pudieran encargarse de formar a los nuevos maestros.La repercusión más importante de esta decisión fue la formación de Juan José Arévalo Bermejo quien viajó a Argentina con una de estas becas tras graduarse de maestro en la Escuela Normal para Varones y fue quien finalmente pudo llevar a la práctica el proyecto y hacer los cambios más importantes que ha recibido la educación en Guatemala cuando fue presidente de 1945 a 1951

El gobierno de Lázaro Chacón intentó realizar estos cambios en el sistema educativo guatemalteco:

Decreto 1500 del 3 de mayo de 1927: establecía el Consejo Nacional de Educación con carácter de Cuerpo Técnico Consultivo de la Secretaría de Educación Pública. Sus objetivos eran todos los trabajos técnicos de reforma, organización y reglamentación, relativos a las enseñanzas primaria, normal, secundaria y especial. Una de las primeras tareas del Consejo fue recopilar todas las leyes, que en materia educativa, habían sido dictadas para conseguir su unificación y crear así la «Ley Orgánica de Educación Pública».

Ley Orgánica y Reglamentaria del Personal Docente de la República de Guatemala: la educación se enfrentaba en estos momentos al grave problema de la falta de maestros calificados. En el gobierno anterior se había hecho el cálculo de unos cuatrocientos cuarenta y cinco maestros titulados, y dos mil seiscientos cincuenta y dos maestros empíricos. Para 1927, si bien había habido un aumento, la magnitud del problema no permitía que el cambio fuera significativo. Se calculaba para entonces setecientos veintiocho maestros titulados y dos mil ochocientos cincuenta y seis empíricos. Esta ley orgánica constituyó el antecedente de la Ley de Escalafón que se decretaría años más tarde en el gobierno del doctor Juan José Arévalo. El objetivo de ella era formar categorías entre los maestros, de acuerdo a su tiempo de servicio y aptitudes, y por supuesto, incrementos salariales aunque estos últimos no se hicieron realidad durante este gobierno debido a la Gran Depresión.

Creó nuevios centros educativos como la Escuela Normal de Maestras para párvulos y la Escuela Normal Superior. También se creó el Instituto Técnico Industrial con el objeto de tecnificar a los obreros.