Alina González (San José, 1959) es una artista visual, curadora de arte, escritora y poeta costarricense. Es reconocida por su trayectoria dentro del arte contemporáneo en el país y por incorporar en su obra reflexiones sobre el género, la transfeminidad, el erotismo, la violencia simbólica y diversidad sexual. Su trabajo se caracteriza por la apropiación de imágenes históricas, referencias religiosas y reinterpretaciones de mitología desde una perspectiva queer y transfeminista.
A lo largo de más de cuatro décadas de producción artística, González ha desarrollado una obra centrada en el cuerpo, el autorretrato y la representación de identidades marginalizadas. Fue integrante del grupo artístico Bocaracá y curadora del Museo de Arte Costarricense y de los Museos del Banco Central de Costa Rica. Es ganadora del Premio Nacional Aquileo J. Echeverría en Artes Plásticas. Desde 2021 asumió públicamente su identidad como mujer trans.
Biografía Es sobrina de la escritora costarricense Luisa González y durante su infancia convivió con figuras vinculadas al ámbito cultural y político del país, entre ellas Emilia Prieto y Carlos Luis Sáenz. En la adolescencia, cuando González se iniciaba en la poesía, Carlos Rafael Duverrán la motivó a seguir escribiendo. González ha señalado en entrevistas que estas influencias marcaron tempranamente su sensibilidad artística y crítica.
Su formación se inicia en la Casa del Artista (1975 – 1977) y en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica, obteniendo su licenciatura en artes plásticas, con énfasis en pintura en 1985. En 1976, a González le otorgaron el primero y segundo premio en el Segundo Congreso Intercolegial de Poesía organizado por el Colegio La Salle. Paralelamente comenzó a desarrollarse como investigadora y curadora de arte en instituciones culturales costarricenses.
Posteriormente fue becada por el Servicio de estudios de intercambio alemán (DAAD) de 1992 a 1995, donde trabajó como “frei kunst” en la Fachhochschule Kunst und Design-Hannover y la Kustakademie-Düseldorf en el campo de grabado en metal y serigrafía. Durante esos años llevó a cabo un proyecto en gráfica sobre la obra de Holbein, titulado “La danza de la muerte”. Durante su estancia en Alemania entró en contacto con corrientes expresionistas y con artistas vinculados al arte contemporáneo alemán. Esta experiencia influyó en su producción posterior.
Desde 1994 ha participado en varios concursos de pintura; ha sido una activa promotora del arte costarricense como curadora, escritora, jurado de varios concursos y profesora. Ha escrito diversos ensayos sobre las artes plásticas costarricenses. Tiene, además, obra poética inédita.
Trayectoria laboral Entre 1984 y 1987 trabajó en el Museo de Arte Costarricense, en el que hizo posible la creación del Departamento de Registro y Cataloguización. De 1987 a 1989 fue curadora de artes plásticas en los Museos del Banco Central de Costa Rica, mientras que de 1990 a 2014 fue la primera curadora en planta del Museo de Arte Costarricense. También ejerció ese mismo cargo en el Museo de Arte Costarricense de 1991 a 1992 y luego de 1995 hasta el 2014. Ambos períodos fueron interrumpidos por los estudios en Alemania mencionados con anterioridad. Durante esos años también impartió cursos sobre arte costarricense e historia del arte en la Universidad de Costa Rica y participó en seminarios internacionales de museografía y curaduría.
A partir de 2009 comenzó un proceso de cuestionamiento de los roles de género y de exploración de identidades queer y transfemeninas. Según ha relatado, el contacto con imágenes de personas trans, lecturas de teoría queer y encuentros con comunidades trans costarricenses transformaron radicalmente su visión del arte y de ella misma. Desde entonces incorporó en su trabajo representaciones de cuerpos trans, andróginos e intersex, así como reinterpretaciones críticas de relatos religiosos y mitológicos occidentales. En 2023 realizó su primera exposición como mujer transgénero en la Galería Nacional del Museo de los Niños.
Se ha encargado de 40 curadurías. Ha llevado 30 exposiciones individuales; 61 exposiciones colectivas, por las que ha recibido varios premios individuales y colectivos.
Trayectoria artística A lo largo de su carrera González ha desarrollado series como Imágenes de poder (1989) en la Galería Nacional de Arte Contemporáneo (GANAC), Amatorio (1996) en la Galería Enrique Echandi y Ese tenue hilo de la vida que nos separa (1999) en la Galería Valanti. La obra plástica que realizó de 1984 a 2007 está marcada por la imagen del poder, la institución y lo religioso a través de las series: Trangresiones (1986), Imágenes de poder (1989), Misericordia (1991), Contra-atacando (2002) y Juego sucio (2007); así como de una visión normativa del género mediante las obras: Amatorio (1997) y Ese tenue hijo de la vida que nos separa (1999).
A partir de 2009, cuando González empieza su transición de género sin aún identificarse como mujer trans, desarrolló la series Les Apósteles (2009). En esta serie reflexionó desde una óptica crítica la percepción y exclusión de las mujeres. El nombre utiliza "les" en vez de "los" para, a través del lenguaje inclusivo, incluir a otros géneros como forma de visibilización.
A partir de la serie Las flores del mal (2012) aparecen las primeras imágenes trans en la obra de González. En este momento es que la artista comienza a investigar tanto plástica como teóricamente sobre el género. Esta serie hacer referencia a Charles Baudelaire, quien hace mención a "las mujeres condenadas" ya sean trabajadoras sexuales o lesbianas. A través de este discurso González trabaja los cuerpos trans que han sido cuerpos victimizados por la exclusión social.
En el 2014, los Museos del Banco Central llevaron a cabo una retrospectiva a cargo de la curadora María José Monge. En esa muestra González reunió obra desde Imágenes de poder (1989) y otras series, así como obras que venía produciendo que hacían referencia al género.
Posteriormente, la exposición El cuerpo trans/gredido (2018) realizada en el Museo Calderón Guardia se convirtió en una de las primeras muestras en Costa Rica dedicadas explícitamente a la diversidad de género desde las artes visuales. En esta serie González cuestiona el binarismo de género y la cisheteronormatividad desde un plano más inclusivo que en sus obras previas. Representó cuerpos no binarios, así como retratos de personas trans femeninas y trans masculinas como Judith Butler, Adreja Pejic y Hari Nef. La pieza central de esta serie es "Eva/Adán" en la que González trastoca el discurso bíblico y la mirada masculinizante. De manera intencionada, la artista incluye como personajes figuras del mundo trans/porno como Bailey Jay.
En 2023 expuso La razón de la sinrazón en la Galería Nacional de Costa Rica. Esta muestra se caracterizó por un recorrido que la artista hace del retrato con el uso del blanco y negro, así como el rojo. En esta incluyó las series Imágenes de poder (1988-1989), Les Apósteles (2009), Rojos (2015-2016) y La noche hace sus secuestros (2018-2020).
En 2024, González presentó la serie Pinturas negras en el Museo Regional de San Ramón. Para esta exposición reunió un compendio de pinturas negras que reunía de varias series. El título de la serie es tomado de Pinturas negras de Francisco de Goya.
Su serie De mitos y otras narraciones profanas (2018-2024) incluye figuras mitológicas para cuestionar a los mitos que han sido interpretados a lo largo de la historia del arte. En esto la mujer es vista como un mito porque el desnudo era considerado obsceno. Más recientemente, González ha realizado la serie Poema para una mujer que renace (2025-2026), en donde la presencia del autorretrato es constante como una autorreflexión del cuerpo mismo a través del proceso de transición. En ambas series la artista incluye autorretratos, fragmentos de su cuerpo, la poética de la flor o la feminidad y el eros.
Seguidamente a estas series González inició otra llamada Solo mujeres... que no falte ninguna (2026) a partir de retratos de diversas mujeres intelectuales, activistas, escritoras y artistas que han producido un fuerte impacto en ella.
La obra de González ha sido descrita como una contribución pionera a la visibilización de las identidades trans y queer dentro del arte costarricense contemporáneo. Su producción se caracteriza por utilizar la pintura como una herramienta de resistencia política y de resignificación del cuerpo transfemenino dentro del canon artístico occidental. A través de la concepción de "La transfeminidad como un acto de sublevación", la artista reflexiona respecto al arte que desarrolla como un acto político y de visibilización de la diversidad de género y en torno a la trans/feminidad.
Además de su producción visual, González ha escrito ensayos sobre arte donde reflexiona sobre el arte costarricense y, más recientemente, al homoerotismo y la feminidad. Lo mismo en poesía, donde alude a temas como el poder, el recuerdo, el amor/desamor y lo queer. En 2026 publicó su primer poemario: Amatorio. Este es un libro arte que reúne poesía de 1976 a 2009. El título es tomado de la serie de González con el mismo nombre.
Premios Entre los premios recibidos hay que destacar: la Beca Taller del Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes por su proyecto Los insepultos (1985), el Premio Áncora de la cultura 1985-1986, otorgado por la sección de artes plásticas del periódico La Nación (1987), una Mención de Honor en la III Bienal de arte costarricense Lachner & Sáenz, San José, Costa Rica, por su obra Silvia y yo (1988), una mención honorífica en el Salón Nacional de Pintura organizado por el Museo de Arte Costarricense (1989). Además, fue seleccionado en el evento nacional Bienarte para representar a Costa Rica en la Bienal Centroamericana en el año 2000. En 2014 obtuvo el Premio Nacional Aquileo J. Echeverría en Artes Plásticas.
Exposiciones Entre sus exposiciones individuales destacan: Los insepultos (1984), Imágenes del poder (1989), Misericordia (1991), Ese tenue hilo de la vida que nos separa (1999), América, no invoco tu nombre en vano (2001), Contraatacando (2002), Juego Sucio (2007) y Ensayo sobre el rostro (2008). En el año 2014, los Museos del Banco Central de Costa Rica llevan a cabo una gran retrospectiva de carácter antológico, por la que le otorgarán el Premio Nacional Aquileo J. Echeverría de manera compartida con el pintor Gerardo González.
Obras Sus obras se encuentran en varias colecciones privadas y de varios museos dentro como fuera del país. Vale la pena mencionar el Museum of Latin American Art (MoLAA) en Los Ángeles, el San Diego Museum of Art en California, el Miami Dade Community College, la Kunstakademie-Düsseldorf en Alemania, el Museo de Arte Costarricense, el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (Costa Rica) y los Museos del Banco Central de Costa Rica, entre otros.
Obras en proceso Estas incluyen: "El terco desencanto", "Nadie", "Noche última" y "Poemas sueltos". También ha estado investigando sobre el tema del homoerotismo y la poesía centrada en lo queer.
Véase también Pintura de Costa Rica
Referencias
Bibliografía Editorial Costa Rica: José Miguel Rojas González Banco Central de Costa Rica – Museos: Exhibición Actual - Juego sucio, artista José Miguel Rojas. San José, Costa Rica
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