Userkara (cuyo nombre significa «Poderoso es el espíritu de Ra»; también escrito Woserkara o Weserkara) fue el segundo rey de la Sexta Dinastía de Egipto durante el período del Imperio Antiguo. Reinó brevemente, entre dos y cuatro años, a finales del o principios del Se desconoce su relación familiar con su predecesor, Teti, y su sucesor, Pepi I, y su reinado sigue siendo enigmático.

Aunque está atestiguado en algunas fuentes históricas —es decir, estas dan fe de su existencia—, no se le menciona en las inscripciones funerarias de los funcionarios egipcios que vivieron durante su reinado y que solían consignar los nombres de los reyes a los que sirvieron. Las representaciones de algunos altos funcionarios de la época fueron deliberadamente cinceladas en sus tumbas y sus títulos alterados —por ejemplo, sustituyendo la palabra «rey» por «desierto»—. Por ello, los egiptólogos sospechan que Pepi I pudo intentar borrar toda memoria de Userkara de los registros oficiales, monumentos, tumbas y artefactos. El sacerdote egipcio Manetón, quien escribió una historia de Egipto más de 2000 años después, en el , afirmó que su predecesor, Teti, fue asesinado, pero no dice nada más respecto al faraón. En consecuencia, algunos egiptólogos consideran que Userkara fue un usurpador efímero del trono. Alternativamente, pudo haber sido un gobernante legítimo de reinado breve, un hermano menor de un Pepi I más ambicioso, o un regente que gobernó durante la infancia de Pepi I antes de su ascenso al trono.

La identidad de sus padres es conjetural y depende de si fue legítimo o no. Si lo fue, pudo ser hijo de Teti con una de sus reinas, posiblemente Khuit II o Jhentkaus IV. Si fue un usurpador, podría descender de una rama colateral de la precedente Quinta Dinastía, como sugiere que su nombre esté construido a la manera de los reyes de esa dinastía. Su tumba aún no ha sido identificada, ya sea porque nunca se terminó o porque Pepi I borró los rastros del gobierno de su predecesor. De haberse iniciado, los egiptólogos conjeturan que estaría ubicada en el sur de Saqqara.

Fuentes

Fuentes contemporáneas

Atestaciones seguras Se han conservado muy pocos artefactos de su época. Las únicas atestaciones seguras contemporáneas a su reinado son dos sellos cilíndricos y un martillo de cobre. El primer sello, fabricado en esteatita vidriada en verde, lleva la inscripción: «(El) buen dios Userkara, amado de los dioses (y) de Hathor». El segundo, de esteatita negra, muestra su cartucho junto al disco solar. El martillo de cobre de la colección Michaelides presenta una pequeña inscripción con el nombre de un equipo de trabajadores —«Los amados de Userkara» o «Userkara es amado»— que procedía de Uadyet, el décimo nomo del Alto Egipto, situado en torno a Tjebu, al sur de Asyut.

Atestaciones posibles Los egiptólogos Michel Baud y Vassil Dobrev también han planteado que una cabeza de hacha de cobre descubierta en Siria podría pertenecerle. Esta herramienta ostenta el nombre de otro equipo de trabajadores, denominado «Los amados de los Dos Halcones de Oro», siendo «Dos Halcones de Oro» el nombre de Horus de oro de un faraón. Aunque tanto Keops como Sahura portaron este título —y cualquiera de los dos podría ser el dueño del hacha—, Baud y Dobrev señalan que los nombres de Horus de oro de Teti y Pepi I eran, respectivamente, «Halcón Dorado que Une» y «Tres Halcones Dorados». Dado el papel de este nombre como símbolo de la transmisión del poder real durante el Imperio Antiguo, Dobrev propone que el eslabón perdido entre las titulaturas de Teti y Pepi sería precisamente «Dos Halcones Dorados», el cual correspondería lógicamente al breve reinado intermedio de Userkara. Por consiguiente, este hacha constituiría una atestación de su gobierno.

Otras posibles evidencias de su reinado incluyen una inscripción en el arquitrabe de la tumba de Mehi —que se analiza en detalle más adelante— y un bloque procedente de Tanis que muestra el cartucho «User[...]ra», aunque este último podría atribuirse con igual fundamento al faraón Nyuserra. Además, cabe mencionar un bloque con el cartucho «Uni» hallado en Ezbet Rushdi, cerca de Tell el-Dab'a, que quizás guarde relación con este soberano.

Por su parte, el egiptólogo Flinders Petrie identificó de manera tentativa a Userkara con un rey llamado Ity, atestiguado únicamente por una inscripción rupestre en el Uadi Hammamat. El texto, fechado en el primer año de reinado de Ity, menciona una expedición de 200 marineros y 200 canteros —bajo el mando de los supervisores Ihyemsaf e Irenakhet— enviada a extraer piedra para la pirámide del rey, llamada «Bau Ity» (traducido como «Gloria de Ity» o «Los Bas de Ity»). La hipótesis de Petrie se basa únicamente en su datación de la inscripción en la Sexta Dinastía y en el hecho de que Userkara es el único monarca de este período cuya titulatura completa se desconoce. Hasta 2025, esta identificación se considera, en el mejor de los casos, una conjetura o ha sido rechazada por completo, habiéndose propuesto para Ity diversas cronologías situadas en el Primer Periodo Intermedio (.).

Piedra del sur de Saqqara Además de las atestaciones contemporáneas ya mencionadas, detalles sobre su reinado figuran en la llamada Piedra del sur de Saqqara —un anal real de la Sexta Dinastía redactado durante el reinado de Merenra o de Pepi II—. Este fragmento fue descubierto por Gustave Jéquier en un almacén del templo funerario de Iput II, al noroeste del complejo piramidal de Pepi II. La piedra había sido reutilizada como tapa del sarcófago de la reina Ankhesenpepi III, aunque originalmente no pertenecía a él.

Desafortunadamente, aproximadamente el 92% del texto original se perdió cuando la piedra fue toscamente pulimentada, probablemente entre el final del Primer Periodo Intermedio y los inicios del Imperio Medio (hacia 2050-1650 a. C.). A pesar de ello, la presencia de Userkara en este anal puede inferirse por el amplio espacio dejado entre las secciones correspondientes a los reinados de Teti y Pepi I, así como por los vestigios de una titulatura real aún visibles en ese hueco. Aunque las actividades específicas de su gobierno se han perdido, la extensión del espacio reservado sugiere que reinó en Egipto entre dos y cuatro años, considerándose la duración más corta como la menos probable.

Fuentes históricas Varias fuentes antiguas lo mencionan. La primera es la Lista Real de Abidos, redactada durante el reinado de Seti I (), más de mil años después de los hechos. El cartucho de Userkara ocupa la entrada número 35 de la lista, entre los de Teti y Pepi I, lo que lo confirma como el segundo faraón de la dinastía.

Además, es probable que figurara en el Canon de Turín, una lista de reyes compuesta bajo el reinado de Ramsés II (1279-1213 a. C.). Sin embargo, una laguna afecta precisamente la parte de la segunda línea de la cuarta columna del papiro —el lugar donde debería hallarse su nombre. De ser así, los vestigios de su entrada indicarían que se le atribuyeron 20 años de reinado, una cifra que se considera insostenible a la luz de la evidencia proporcionada por la Piedra de sur de Saqqara.

Reinado miniaturadeimagen|350x350px|La Piedra del sur de Saqqara, los anales reales de la VI dinastía, que detallaban el reinado de Userkara en lo que ahora es una sección ilegible de su texto. Existe consenso entre los egiptólogos modernos al situar su reinado entre los de Teti y Pepi I, a inicios de la Sexta Dinastía. Para Michel Baud, la ausencia de monumentos, sumada a la escasez de artefactos y documentos de su época, apuntan sin duda a la brevedad de su gobierno.

Por las mismas razones, sus vínculos familiares y políticos con su predecesor y sucesor son inciertos, lo que ha dado pie a diversas hipótesis sobre su identidad y la naturaleza de su reinado. En términos generales, estas se dividen en dos escenarios contradictorios: uno que lo considera un gobernante legítimo o un regente, y otro que lo percibe como un usurpador, posiblemente responsable del asesinato de su antecesor, Teti. Una opinión minoritaria, sostenida por los egiptólogos Oleg D. Berlev y Yury Perepelkin, propone que no fue un soberano independiente, sino un nombre alternativo del propio Teti.

Como gobernante legítimo miniaturadeimagen|450x450px|De acuerdo a Manetón, Teti (en la imagen), el predecesor de Userkara, fue asesinado. Los egiptólogos William Stevenson Smith, William C. Hayes y Nicolas Grimal sostienen que gobernó Egipto brevemente, ya sea como un soberano legítimo e interino o como regente junto a la reina Iput I. De hecho, Pepi I, hijo de Teti, reinó unos cincuenta años, lo que sugiere que debía de ser muy joven —y probablemente menor de edad— al morir su padre, por lo que no pudo asumir el trono de inmediato. Sin embargo, la teoría de que fue solo un regente es rechazada por Naguib Kanawati. Este argumenta que su mención en el Canon de Turín —una lista que solo incluye reyes—, su presencia en la Lista de Abidos y el uso de una titulatura real completa, reservada en exclusiva a los faraones reinantes, apuntan a que fue un monarca por derecho propio. En apoyo de la hipótesis de un gobernante legítimo, Grimal subraya que está bien atestiguado tanto por fuentes históricas como contemporáneas, en particular por la Piedra del sur de Saqqara. Esto parece contradecir la idea de que, por ser ilegítimo, fue víctima de una damnatio memoriae por parte de su sucesor, Pepi I, quien habría intentado borrar su memoria de los registros oficiales. Además, no existe evidencia directa en el registro arqueológico de dificultades asociadas al ascenso al trono de Pepi I, algo que cabría esperar si Userkara hubiera sido un usurpador. Rainer Stadelmann y Michel Baud, por su parte, insisten en que no hay pruebas claras de una damnatio memoriae dirigida contra el faraón. Por ejemplo, es posible que su complejo funerario se planificara pero nunca se llegara a construir, lo que explicaría mejor su ausencia que una intentona «especulativa» por parte de Pepi I para borrar todo rastro de su predecesor. Otra posibilidad es que fuera legítimo y reinara en una verdadera corregencia con Pepi I, aunque, como señala el egiptólogo Christoffer Theis, esta hipótesis carece también de evidencia directa.

Vivianne Gae Callender —quien considera que Userkara fue objeto de una suerte de damnatio memoriae— propone otra teoría: el soberano habría sido un hijo legítimo de Teti, nacido durante el reinado de su padre, pero no su primogénito. Según esta hipótesis, su derecho al trono se basaría precisamente en haber nacido cuando Teti ya era faraón, mientras que Pepi I sería el hijo mayor, pero nacido antes de que su padre accediera al poder. Los ocho a doce años de reinado de Teti implicarían que Userkara tendría solo unos diez años al ser coronado, enfrentándose a un hermano mayor resentido, lo que explicaría la escasez de testimonios de su gobierno. En una línea similar, Morris Bierbrier llega a sugerir que el «ambicioso» futuro faraón Pepi I pudo haber ordenado que lo asesinaran. Aunque no va tan lejos, Karola Zibelius-Chen también cree que era un hijo legítimo de Teti que se enfrentó a la oposición de su medio hermano. Señala, en particular, la existencia de dos reinas distintas de Teti que portaron el título de «Madre del Rey»: una es Iput, madre de Pepi, y la identidad de la otra es incierta. Para Zibelius-Chen y Callender, esta segunda podría ser la reina que luego conspiró contra Pepi I y fue procesada cuando se descubrió el complot.

Como usurpador del trono miniaturadeimagen|El hijo de Teti, Pepi I (en la imagen), pudo haber instituido una damnatio memoriae contra Userkara.