El estado de los derechos humanos en Catar sigue siendo preocupante para muchas ONG. Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, denuncian que en Catar se violan derechos humanos fundamentales, especialmente derechos de los trabajadores migrantes, las mujeres y las personas LGBT.Qatar: Situación de los derechos humanos en Qatar 2022 Amnistía Internacional 18 de noviembre de 2022Qatar: Los abusos de derechos manchan la Copa Mundial de la FIFA Human Rights Watch 15 de noviembre de 2019QATAR, LA COPA MUNDIAL DE LA VERGÜENZA Human Rights Watch 11 de noviembre de 2019

Según Human Rights Watch, en junio de 2012, cientos de miles de trabajadores emigrantes de la construcción, procedentes sobre todo del sureste asiático, corrían el riesgo de sufrir explotación y abusos, llegando en ocasiones a trabajar en condiciones de esclavitud.Qatar: Trabajadores migrantes de la construcción enfrentan abusos Human Rights Watch 12 de junio de 2012

Derechos laborales

Trabajos forzosos Según el Departamento de Estado de los Estados Unidos, los trabajadores expatriados procedentes de Asia y algunas zonas de África son obligados rutinariamente a ejercer trabajos forzosos, y en algunos casos, la prostitución. La mayoría de estos trabajadores han emigrado voluntariamente a Catar como obreros poco cualificados o asistentes domésticos, pero se les somete a condiciones indicativas de servidumbre involuntaria. Entre las vulneraciones más comunes de los derechos laborales, los malos tratos físicos, falta de pago, cargar a los trabajadores gastos que son responsabilidad del empleador, severas restricciones de la libertad de movimientos (confiscación de pasaportes, documentos de viaje o permisos de salida), detención arbitraria, amenazas de acciones legales y agresiones sexuales. Muchos emigrantes llegan a Catar después de pagar sumas exorbitantes a las personas que los contrataron en sus países de origen, una práctica que hace a los trabajadores extremadamente vulnerables a los trabajos forzosos una vez en Catar.

Como otras monarquías del Golfo, Catar tiene leyes de apadrinamiento que han sido muy criticadas y tachadas de «moderna esclavitud». Según estas leyes, los patrocinadores tienen poder para cancelar unilateralmente los permisos de residencia de los trabajadores, negarles el derecho a cambiar de empleo, informar a la policía de la «fuga» de un trabajador e impedirles abandonar el país Como resultado, los patrocinadores pueden restringir los movimientos de los trabajadores, y estos temen denunciar los abusos o exigir sus derechos, lo que contribuye a su situación de trabajo forzoso.

Los empleados domésticos son especialmente vulnerables al tráfico de personas, ya que se encuentran aislados en casas particulares y no están cubiertos por las leyes laborales. Catar es también destino para muchas mujeres que emigran por motivos legítimos y acaban viéndose envueltas en la prostitución, pero se desconoce hasta qué punto estas mujeres son forzadas a ejercerla. Algunas de estas víctimas podrían ser trabajadoras domésticas huidas que han caído en las redes de la prostitución controlada por personas que explotan su situación ilegal.

El gobierno afirma estar haciendo un buen trabajo respecto a los derechos humanos. Según la fuente zawya.com, el enlace es «la traducción oficiosa realizada por el equipo Peninsula de las 57 páginas en árabe del informe emitido ayer por el Comité Nacional de Derechos Humanos» y al tratamiento de los trabajadores. En 2002 se fundó la Comisión Nacional de Derechos Humanos (NHRC) para salvaguardar y consolidar los derechos humanos de todas las personas sometidas a la jurisdicción del estado.https://web.archive.org/web/20120126144354/http://www.nhrc-qa.org/en/nhrc.aspx?page=48 En un intento por combatir el tráfico humano, la jequesa Mozah bint Nasser Al-Missned creó la Fundación para Combatir el Tráfico Humano (QFCHT).

Barwa, la agencia catarí de contrataciones, está construyendo una zona residencial para obreros conocida por Barwa Al Baraha (llamada también Ciudad de los trabajadores). El proyecto se puso en marcha tras un reciente escándalo en los campos de trabajo de Dubái, y pretende proporcionar unas condiciones de vida razonables según se definen en la nueva legislación de derechos humanos

Preparación del mundial de fútbol y supuestos abusos

El auge de la construcción previo a la celebración en Catar del Campeonato Mundial de Fútbol ha llevado supuestamente a un incremento de los abusos contra los derechos humanos. En 2013, Amnistía Internacional publicó informes según los cuales varios emigrantes pasaban hambre por falta de pago de su salario. El informe dice que los trabajadores son «tratados como ganado». Según un artículo de the Guardian (basado en documentos obtenidos en la embajada nepalí en Catar), en septiembre de 2013 docenas de obreros emigrantes nepalíes murieron en Catar en el espacio de pocas semanas, y cientos más soportaban espantosos abusos laborales. Según el análisis, las actuales prácticas de construcción habrán provocado más de 4000 muertes cuando se celebre el mundial de fútbol en 2022. En diciembre de 2013, la FIFA había investigado pero no había tomado medidas para obligar a Catar a mejorar las condiciones de los trabajadores.

Trabajo inmigrante y tráfico humano Catar es un destino para mujeres y hombres del sudeste y sur de Asia, que emigran por voluntad propia, pero acaban sumidos en una servidumbre involuntaria como trabajadores domésticos y obreros, y en menor medida, víctimas de la explotación sexual. El delito más común es el de obligar a los trabajadores a aceptar peores condiciones de trabajo que las ofrecidas cuando los contrataron. Otros delitos incluyen trabajo en sclavitud, negación de salario, restricciones de movimientos, detención arbitraria y abusos físicos, mentales y sexuales.

Según el informe «Tráfico de personas» del Departamento de Estado de los Estados Unidos, hombres son atraídos a Catar con de altos salarios y acaban forzados a trabajar sin paga. El informe afirma que las leyes cataríes contra el trabajo forzoso se aplican muy raramente, y que suelen terminar con la detención de las víctimas en centros de deportación, esperando que se complete el proceso legal. El informe describe Catar como un país que ni satisface los estándares mínimos ni parece hacer grandes esfuerzos para lograrlos.

El gobierno mantiene que Catar es un país de referencia en lo que respecta a los derechos humanos.

En Catar existen leyes de apadrinamiento, que han sido ampliamente criticadas, tildándolas de ser lo más parecido a la moderna esclavitud. El sistema kafala de apadrinamiento existe en todos los países del Golfo Pérsico excepto en Baréin, y significa que un trabajador (no se aplica a turistas) no puede entrar en el país sin un kafala o padrino, no puede abandonarlo sin permiso de este kafala (debe contar con un permiso de salida otorgado por el padrino o kafala), y el padrino tiene derecho a prohibir al empleado entrar en Catar entre 2 y 5 años después de su partida. Varios padrinos gubernamentales han ejercido recientemente este derecho para evitar que los empleados abandonen el país, reteniéndoles contra su voluntad sin motivo aparente. Algunas personas que han renunciado a su trabajo han visto cómo se les denegaba el permiso de salida, vulnerando su derecho básico a abandonar el país. Muchos padrinos no permiten la trasmisión de un empleado a otro padrino.

Derechos de la mujer El sistema discriminatorio de tutela masculina que se aplica en Catar niega a las mujeres el derecho a tomar decisiones fundamentales sobre sus vidas, según la organización Human Rights Watch. Las mujeres en Catar deben conseguir el permiso de sus tutores masculinos para casarse, estudiar en el extranjero con becas del Gobierno, acceder a muchos empleos gubernamentales, viajar al extranjero hasta cierta edad y recibir algunas formas de atención de la salud reproductiva. Este sistema discriminatorio también niega a las mujeres la posibilidad de desempeñarse como tutoras principales de sus hijos e hijas. Según las leyes cataríes, las mujeres deben obtener el permiso de sus esposos para casarse, independientemente de la edad o de su estado civil anterior. Una vez casada, se puede considerar que la mujer es “desobediente” si no obtiene el permiso de su esposo antes de trabajar o viajar, o si abandona el hogar o se niega a mantener relaciones sexuales con él.https://www.hrw.org/es/news/2021/03/29/qatar-la-tutela-masculina-cercena-los-derechos-de-las-mujeres

Las mujeres no pueden ser tutoras principales de sus propios hijos o hijas en ningún momento. No tienen autoridad para tomar decisiones independientes respecto de los documentos, finanzas, viajes de sus hijos y a veces ni siquiera respecto de su escolaridad y tratamiento médico, incluso si están divorciadas. Debido a la discriminación en las leyes relacionadas al divorcio y a las decisiones respecto de hijos e hijas, muchas mujeres quedan atrapadas en relaciones abusivas.

Derechos individuales

Pena de muerte Catar mantiene la pena de muerte, sobre todo para delitos de espionajeCatar: Pena de muerte, Firas Nassuh Salim Al-Majali | Amnistía Internacional y otras amenazas a la seguridad nacional.Journalism.co.uk :: Crusading journalist wins case against Al-Jazeera La apostasía también está considerada delito capital, junto con la sodomía y las relaciones fuera del matrimonio.

Castigos físicos En Catar se utiliza la Flagelación como castigo por el consumo de alcohol o las relaciones sexuales ilícitas. Según Amnistía Internacional, en 2012 al menos seis extranjeros fueron condenados a recibir entre 40 y 100 azotes.

Residencia y naturalización

Catar es uno de los países que más discrimina entre expatriados y ciudadanos. No tiene un patrón salarial para la mano de obra inmigrante, y no permite los sindicatos. Bajo la ley de apadrinamiento de Catar, los padrinos tienen poder unilateral para cancelar los permisos de residencia de los trabajadores, negarles la posibilidad de cambiar de trabajo, denunciar la «fuga» de un trabajador a las autoridades e impedirles abandonar el país. Como resultado, los padrinos pueden restringir los movimientos de los empleados y los trabajadores pueden llegar a tener miedo de denunciar abusos o reclamar sus derechosCatar en Wikipedia.org 23 de diciembre de 2012

El gobierno de Catar quiere proteger a toda costa el orden actual y no quiere comprometer sus valores culturales ni su modelo de vida permitiendo que los extranjeros se conviertan en una parte permanente de la sociedad. El único camino para convertirse en ciudadano naturalizado es por medio del matrimonio con un nacional; no obstante, tampoco eso garantiza la obtención de la ciudadanía, sobre todo a los no musulmanes.

Solo en circunstancias excepcionales, el gobierno de Catar puede conceder la ciudadanía a un extranjero que ha proporcionado notables servicios al estado durante varios años. Un patrono generoso puede recompensar a un trabajador leal que haya hecho una importante contribución a la empresa a lo largo de muchos años procurándole un trabajo y un permiso de residencia renovable anualmente, hasta que el empleado alcance los 60 años de edad. Pero tras su jubilación, el patrono tendrá que ser una figura de considerable influencia para mantener este «regalo» satisfaciendo a las autoridades laborales. En este caso, el trabajador no será ciudadano, sino que simplemente se le permitirá seguir en el país indefinidamente con permisos de residencia renovables cada año. No obstante, en la mayor parte de los casos, el trabajador que llega a los 60 debe dar por finalizado su contrato y abandonar el país, aunque puede volver si se le concede un visado especial.