El marquesado de Casa Rábago —documentado también con la grafía Casa Rávago— es un título nobiliario español concedido por Carlos IV en 1794 a Francisco Fernández de Rábago y Rábago, comerciante de la Carrera de Indias y regidor perpetuo de Cádiz. La Gaceta de Madrid anunció la merced el 8 de abril de aquel año; el Portal de Archivos Españoles (PARES) fecha el título, con el vizcondado previo de Peñasagra, el 31 de mayo.
El título permaneció vinculado durante el siglo XIX a la descendencia del primer marqués y recayó sucesivamente en Josefa Fernández de Rábago y O’Ryan y María Josefa de Artecona y Lafuente. En 1912 se mandó expedir una nueva real carta a Joaquín Rubio y de Artecona. El marquesado fue rehabilitado por decreto en 1951 a favor de Joaquín Rubio y Ramírez de Verger. Desde 2023 lo ostenta María Flora Rubio Sancho D’Avila.
Origen y creación
miniatura|derecha|upright=1.3|alt=Plano histórico de Cádiz y su bahía|Cádiz y sus contornos en un plano de Vicente Tofiño de San Miguel de 1789, contemporáneo de la actividad mercantil y municipal del primer marqués.
Francisco Fernández de Rábago procedía de Lombraña, en el valle de Polaciones (Cantabria). PARES sitúa su nacimiento el 12 de noviembre de 1732 y lo identifica como hijo de Lorenzo Fernández de Rábago y María de Rábago. Se matriculó en el comercio de Cádiz en 1760, cuando tenía veintiocho años, y efectuó tres viajes a Nueva España, en 1760, 1765 y 1768. El estudio de Guadalupe Carrasco González y Pablo Ortega del Cerro lo incluye entre las familias mercantiles que se enriquecieron mediante el comercio gaditano entre 1760 y 1790 y combinaron esa actividad con una estrategia de ascenso social.
Entre 1765 y 1768 aparece como deudor en seis escrituras de riesgo marítimo por un total de 114 349 pesos; en años posteriores figura como acreedor en dieciocho operaciones por 331 997 pesos. En 1772 compró los oficios de regidor perpetuo, procurador y alguacil mayor del servicio de Millones, y en 1784 obtuvo ejecutoria de hidalguía de la Real Chancillería de Valladolid. Contrajo matrimonio con Mariana O’Rian Perry, natural de Mahón y citada también como María Ana O’Rian y María Ana O’Ryan; su dote fue de 20 000 pesos y el matrimonio tuvo una única hija, María Josefa.
miniatura|derecha|Página de la Gaceta de Madrid del 8 de abril de 1794 en la que se anunció la concesión del marquesado a Francisco Fernández de Rábago.
La promoción institucional de Fernández de Rábago acompañó a su actividad económica. En enero de 1794, durante la Guerra del Rosellón, la Gaceta de Madrid registró que ofreció a la Corona dos casas de su propiedad en Cádiz «para lo que S. M. se sirva destinarlas». La Gaceta anunció en abril la merced de título de Castilla con la denominación de marqués de Casa Rábago, y PARES registra como fecha del título el 31 de mayo de aquel año.
Cuando la coyuntura del comercio gaditano empeoró a partir de 1796, redujo progresivamente su actividad mercantil, aunque continuó como regidor, pasó temporadas en Madrid como diputado del Consulado de Cádiz en la corte y formó parte de la Junta de Sanidad en 1799 y 1800. Él y su esposa mantuvieron correspondencia con el duque de Osuna y la condesa de Benavente, a quienes solicitaron apoyo para algunos familiares.
Por el testamento otorgado en 1808 en virtud de un poder anterior se conoce que había recibido el mayorazgo de su tío Felipe Rábago Terán, capitán de los presidios de México. El vínculo comprendía un solar en Cádiz donde mandó levantar hasta cuatro casas. La última actuación personal localizada data del 30 de marzo de 1802. Como el testamento en virtud de poder fue formalizado el 21 de marzo de 1808 —modalidad en la que el comisario otorgaba el instrumento después de la muerte del poderdante—, Fernández de Rábago falleció entre ambas fechas. En 1811, la Gazeta de la Regencia denominaba ya a su esposa «marquesa viuda de Casa-Rábago». La fecha exacta del fallecimiento no está establecida por las fuentes consultadas. Después, la familia vendió tres de las cuatro casas del antiguo mayorazgo y abandonó la actividad mercantil.
Armas
El Elenco de grandezas y títulos nobiliarios españoles describe las armas de Casa Rábago como un escudo cortado. El primer cuartel presenta, sobre campo de gules, un castillo de oro; el segundo, sobre oro, un árbol de sinople acompañado por un león y una flor de lis, ambos de gules.
Continuidad familiar y obra social en el siglo XIX
miniatura|derecha|upright=1.25|alt=Vista histórica de Cádiz desde la bahía|Vista general de Cádiz publicada en 1812, durante el periodo de actividad de la Junta Patriótica de Señoras.
Durante la Guerra de la Independencia, Mariana O’Rian ejerció como segunda directora de la Sociedad Patriótica de Señoras de Fernando VII, cargo descrito por estudios modernos como una vicepresidencia, mientras que su hija Josefa participó también en aquella organización. La Junta, activa desde 1811 en la ciudad sitiada, recaudó fondos, suministró vestuario al ejército y prestó ayuda a hospitales de campaña.
Tras el fallecimiento del primer marqués, el título pasó a su hija Josefa Fernández de Rábago y O’Ryan, nacida en Cádiz en 1775 y casada con el militar Antonio de Artecona. Había participado en los primeros intentos, iniciados en 1817, de incorporar una sección femenina a la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Cádiz; la Junta de Damas quedó constituida definitivamente el 8 de marzo de 1827 y Josefa Fernández de Rábago desarrolló una larga trayectoria al frente de ella hasta su muerte, el 10 de julio de 1861.
La Junta abrió el 1 de junio de 1827 una escuela gratuita para niñas sin recursos, que durante los años del reformismo social atendió a una media anual de 116 alumnas. Desde 1829 participó asimismo en la organización y gestión de la Casa de Expósitos de Santa María Magdalena. En 1836, durante la Primera Guerra Carlista, la marquesa promovió desde la escuela la confección de hilas y vendajes para los hospitales militares; la iniciativa llegó a producir cincuenta libras de hilas y fue difundida por la prensa local y madrileña.
La Ley de Beneficencia de 1849 reorganizó la asistencia pública y convirtió la Junta de Señoras gaditana en delegada de la Junta Provincial de Beneficencia. En 1852 se constituyó la Sociedad Protectora y Conservadora de Maternidad y Expósitos de la Provincia de Cádiz, que mantuvo los cargos desempeñados hasta entonces por la Junta de Damas y amplió su capacidad de gestión a las organizaciones sucursales de la provincia.
Sucesión de 1862 y expediente de 1912
El 21 de febrero de 1862 se mandó expedir real carta de sucesión a María Josefa de Artecona y Lafuente. La real carta conservada en el Archivo Histórico Nacional está fechada el 31 de marzo de ese año. María Josefa estuvo casada con Joaquín Rubio Bosichy, a quien la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando registra como III marqués consorte de Casa Rábago. Rodríguez Caparrini identifica a Joaquín Rubio y de Artecona como hijo de Rubio Bosichy, y la Gaceta de Madrid lo documenta como hijo de María Josefa de Artecona.
La Guía oficial de Cádiz de 1878 domiciliaba a María Josefa de Artecona y Lafuente, III marquesa de Casa Rábago, a su esposo Joaquín Rubio Bosichy —a quien identificaba como marqués de Casa-Rábago, abogado y propietario— y a su hijo Joaquín Rubio y Artecona, empleado de la sucursal del Banco de España, en el número 13 de la calle Verónica. La antigua calle Verónica corresponde a la actual calle José del Toro; en ese inmueble se levanta la Torre de la Bella Escondida.
La Gaceta de Madrid anunció por segunda vez la vacante del título en enero de 1912, después de que hubiera transcurrido el plazo del primer anuncio sin que constase que alguien lo hubiese obtenido. En julio se publicaron las solicitudes separadas de Joaquín Rubio y de Artecona y Joaquín Rubio y Sánchez de Alarcón. Mediante resolución de 19 de julio se mandó expedir la real carta al primero por fallecimiento de su madre.
Rehabilitación en el siglo XX
En 1949, Joaquín Rubio y Ramírez de Verger solicitó que se reanudara el expediente de sucesión. El decreto de 30 de marzo de 1951 rehabilitó el marquesado a su favor, «para sí, sus hijos y sucesores legítimos», sin perjuicio de tercero de mejor derecho.
Sucesiones contemporáneas
El 21 de octubre de 2005, Joaquín Rubio y Ramírez de Verger otorgó escritura pública de cesión de sus derechos nobiliarios a favor de su hijo Joaquín Rubio Sancho D’Avila, quien solicitó la sucesión el 8 de noviembre como primogénito varón. El cedente falleció el 25 de noviembre, antes de que se resolviera el expediente y se mandara expedir la real carta. El 6 de febrero de 2006, María Flora Rubio Sancho D’Avila, hija mayor del último titular, solicitó a su vez la sucesión por fallecimiento de su padre, y el Ministerio de Justicia acumuló ambas pretensiones.
Al entrar en vigor la Ley 33/2006, su régimen transitorio se aplicó a los dos expedientes todavía pendientes y, en consecuencia, la Orden JUS/2437/2008 mandó expedir la real carta a favor de María Flora. Fue la primera sucesión del marquesado resuelta conforme a dicha ley, dejando sin aplicación el orden sucesorio original del marquesado.
La siguiente cronología ordena los actos principales por la fecha en que se produjeron, no por la de su posterior publicación oficial:
+ Cronología sucesoria contemporánea Fecha Actuación 21 oct. 2005 Joaquín Rubio y Ramírez de Verger otorgó escritura pública de cesión de sus derechos nobiliarios a favor de su primogénito varón Joaquín Rubio Sancho D’Avila. 8 nov. 2005Anuncio: 2 dic. 2005BOE: 6 ene. 2006 Joaquín Rubio Sancho D’Avila solicitó la sucesión por cesión de su padre. 25 nov. 2005 Falleció el cedente con el expediente de su hijo aún pendiente y antes de que se hubiera mandado expedir la real carta a favor de este. 6 feb. 2006Anuncio: 23 mar. 2006BOE: 7 jul. 2006 María Flora Rubio Sancho D’Avila, hija mayor del último titular, solicitó la sucesión por fallecimiento de su padre. Su pretensión se acumuló a la ya presentada por su hermano. 20 nov. 2006BOE: 31 oct. 2006 Entró en vigor la Ley 33/2006, que suprimió la preferencia del varón y cuyo régimen transitorio alcanzaba a los expedientes pendientes el 27 de julio de 2005 y a los promovidos desde entonces hasta la entrada en vigor. 3 jul. 2008 El Consejo de Estado dictaminó que María Flora tenía mejor derecho. 24 jul. 2008BOE: 18 ago. 2008 La Orden JUS/2437/2008 mandó expedir la real carta a favor de María Flora Rubio Sancho D’Avila por fallecimiento de su padre. 25 feb. 2009BOE: 23 mar. 2009 Joaquín Rubio Sancho D’Avila solicitó nuevamente la sucesión, esta vez por cesión de su hermana, María Flora Rubio Sancho D’Avila. 10 jun. 2009BOE: 27 jun. 2009 La Orden JUS/1717/2009 mandó expedir la real carta a favor de Joaquín Rubio Sancho D’Avila por cesión de su hermana. 31 mar. 2023BOE: 14 abr. 2023 María Flora Rubio Sancho D’Avila solicitó la sucesión por fallecimiento de su hermano, Joaquín Rubio Sancho D’Avila. 6 jun. 2023BOE: 23 jun. 2023 La Orden JUS/663/2023 mandó expedir nuevamente la real carta a María Flora Rubio Sancho D’Avila por fallecimiento de su hermano.
Titulares y actos sucesorios