Jimmy Smith (Norristown, Pensilvania, 8 de diciembre de 1928-Scottsdale, Arizona, 8 de febrero de 2005) fue músico estadounidense de jazz que convirtió el órgano Hammond B-3 en un instrumento central del jazz moderno y ayudó a definir el soul jazz a partir de mediados de los años cincuenta. Su fusión de blues, gospel, R&B y bebop le situaron entre los grandes innovadores del género, con un impacto duradero en generaciones de organistas y en escenas como el acid jazz. Sus sesiones para Blue Note entre 1956 y 1963 se han convertido en clásicos del jazz y siguen siendo tan influyentes como lo fueron entonces.

Primeros años e influencias Nacido en el seno de una familia con tradición musical, Smith aprendió a tocar el piano con su padre. A los nueve años, ganó un concurso de talentos en el popular programa de radio Major Bowes Amateur Hour en Filadelfia interpretando un boogie-woogie. Como confesó Smith en una entrevista con el periodista Dan Ouellette en 1994, al recordar aquel momento de su vida:

Debido a los problemas de salud de su progenitor, abandonó la escuela para trabajar junto a él como pianista y bailarín, alternando diversos empleos temporales para sostener a su familia.

A los 15 años se alistó en la Marina, donde tocó el piano y el contrabajo en una banda segregada. Tras licenciarse en 1947, se acogió a la prestación G.I. Bill para estudiar armonía y teoría musical en la Halsey School of Music, contrabajo en la Hamilton School of Music (1948) y piano en la Ornstein School of Music (1949-1950), todas en Filadelfia. En esa época, comenzó a tocar el piano en agrupaciones de R&B, destacando su participación en los Sonotones junto al cantante y baterista Don Gardner.

Pronto se cansó del piano, declarando en una ocasión: «Los pianos siempre estaban tan desafinados que era ridículo». A principios de los años 50, tras asistir a una actuación de Wild Bill Davis —pionero del trío de órgano— en el Harlem Club de Atlantic City, Smith descubrió el órgano eléctrico. Esta experiencia resultó transformadora y supo que ese sería su instrumento definitivo; cuando Smith le preguntó cuánto tiempo requeriría aprender a tocarlo, Davis respondió que solo el dominio de los pedales de bajo le tomaría años. Sin desanimarse, Smith pidió dinero prestado, compró un órgano Hammond B2 y se recluyó durante meses en un almacén de Filadelfia. Allí practicó intensamente -llegando a colocar un gráfico de los pedales en la pared para memorizarlos- hasta desarrollar un estilo propio.

Influenciado por el sonido de saxofonistas como Illinois Jacquet, Arnett Cobb, Sonny Stitt, Dexter Gordon, Coleman Hawkins y Gene Ammons, Smith irrumpió en 1955 en el mundo del jazz con su propio trío. Comenzó a actuar en clubes de Filadelfia y Atlantic City, adoptando de inmediato el entonces novedoso modelo B3 del órgano Hammond. Su técnica, además de la influencia de Bill Davis, integraba conceptos armónicos y melódicos de Bud Powell, Horace Silver y Charlie Parker.

El año 1956 marcó un hito fundamental en la carrera de Jimmy Smith. Su creciente reputación lo llevó a Nueva York, donde causó sensación con su debut en el Café Bohemia y en el Small's Paradise de Harlem. Fue precisamente en este último club donde llamó la atención de Alfred Lion y Francis Wolff, fundadores del sello Blue Note, con quienes firmó su primer contrato discográfico. A este éxito inicial le siguieron presentaciones destacadas en el emblemático club Birdland y una actuación consagratoria en el Festival de Jazz de Newport de 1957, al frente de su trío integrado por Eddie McFadden en la guitarra y Donald Bailey en la batería. Estos eventos no solo potenciaron su carrera a nivel nacional, sino que prepararon el terreno para su reconocimiento internacional, consolidándolo como la primera gran estrella del órgano de jazz.

Carrera profesional

Etapa Blue Note (1956–1962) Grabó más de treinta álbumes para Blue Note, que abarcan tanto sesiones en formato de trío como colaboraciones con destacados músicos como, Kenny Burrell, Lee Morgan, Lou Donaldson, Tina Brooks, Jackie McLean, Ike Quebec y Stanley Turrentine, entre otros. Durante esta etapa, Smith lanzó una serie de álbumes que se han convertido en la base del soul-jazz y en referentes principales para las escenas actuales de jam sessions y acid jazz, contribuyendo a consolidar a Blue Note como un sello discográfico de jazz de primer nivel. miniatura|izquierda|Foto promocional de Jimmy Smith de 1958 La crítica lo apodó «The Incredible Jimmy Smith» (El increíble Jimmy Smith) y se le atribuye haber sido el primer organista de jazz en fusionar las raíces del blues y el R&B con las estructuras armónicas y rítmicas del bebop.

Su debut en 1956 con el álbum A New Sound, A New Star: Jimmy Smith at the Organ, editado en dos volúmenes, tuvo una gran acogida e introdujo una sonoridad inédita en el género. En el volumen 2 se incluyó el tema «The Champ», cuyo sencillo que se convirtió en un éxito en las máquinas de discos (jukeboxes), un logro poco común para los artistas de jazz de la época.

En 1958 grabó dos de sus álbumes más destacados: The Sermon! y House Party. En el tema que da título al primero, Smith y el resto de músicos desarrollan una improvisación de carácter reposado ("cool") que supera los veinte minutos de duración, permitiendo extensos solos para cada integrante. El álbum House Party lo abría el clásico de Charlie Parker «Au Privave», una magnífica grabación de más de 15 minutos en la que Smith demuestra tanto su fuerza en el blues como su virtuosismo en el bebop, acompañado por figuras de la talla del trompetista Lee Morgan y los saxofonistas Lou Donaldson y Tina Brooks.

Otros trabajos esenciales de este periodo incluyen dos álbumes de referencia del soul jazz: Back at the Chicken Shack y Midnight Special, ambos grabados por Smith en los estudios Van Gelder en una única sesión de grabación del 25 de abril de 1960, junto a Stanley Turrentine en el saxo tenor, Kenny Burrell en la guitarra y Donald Bailey en la batería.

Etapa Verve (1962–1972)

Tras su salida de Blue Note, Smith cosechó grandes éxitos con el sello Verve Records, para el que grabó 27 álbumes entre 1962 y 1972. Esta etapa marcó un punto de inflexión estilístico en su carrera, tanto en el repertorio como en la instrumentación, transitando desde el sonido crudo y directo de sus tríos de las grabaciones de Blue Note, hacia producciones más ambiciosas y de mayor presupuesto. Bajo la producción de Creed Taylor, Smith comenzó a colaborar con destacados arreglistas como Oliver Nelson y Lalo Schifrin. Esta etapa se caracteriza por:

• Sonido big band: Smith se alejó del formato de pequeño combo para liderar grandes orquestas, dotando a su música de un aire más cinematográfico y sofisticado, aunque en ocasiones los arreglos orquestales restaban protagonismo al sonido del órgano.

• Éxito comercial: Sus álbumes comenzaron a entrar regularmente en las listas de éxitos del pop. Sencillos como «Walk on the Wild Side» (1962), «Hobo Flats» (1963) y «Who's Afraid of Virginia Woolf?» (1964), alcanzaron el Top 20 en los Estados Unidos.

• Colaboraciones estelares: Destacan sus grabaciones junto al guitarrista Wes Montgomery, con quien formó un dúo fundamental para el jazz de la década de 1960. De esta unión surgieron álbumes como Jimmy & Wes: The Dynamic Duo (1966) y Further Adventures of Jimmy and Wes (1968).

De este período destacan también una serie de álbumes que se convirtieron en clásicos del jazz, como Bashin’: The Unpredictable Jimmy Smith (1962), una sesión de gran amplitud estilística que equilibra la fuerza orquestal con el ritmo del trío, exploraciones de blues y versiones del Great American Songbook. Asimismo, sobresale The Cat (1964), un lanzamiento que alcanzó el n.º 12 en el Billboard 200; su tema principal, «The Cat», fue un éxito de la banda sonora de la película Les Félins (Los felinos), de René Clément, protagonizada por Jane Fonda y Alain Delon, y por la cual su compositor, arreglista y director de orquesta, Lalo Schifrin, recibió en 1965 el Grammy a la mejor composición de jazz original. Finalmente, Peter and the Wolf (1966) representa un híbrido entre música clásica y jazz; en esta adaptación de la obra de Prokófiev, el director Oliver Nelson realizó arreglos para orquesta de jazz añadiendo elementos de blues y rock con el fin de proporcionar a Smith un entorno adecuado para la improvisación.

Años setenta y ochenta

La etapa de Smith en Verve concluyó en 1972. Al igual que muchos otros músicos de jazz en los años 70, su carrera se vio afectada cuando las compañías discográficas empezaron a priorizar el rock y el R&B sobre el jazz. El jazz de órgano estuvo estancado durante años y, aunque Smith siguió siendo su principal exponente, lideraba un estilo que ya no estaba de moda. Aún así, gracias a su carisma en el escenario, a lo largo de los años setenta (y también después en los ochenta) Smith mantuvo un sólido circuito de actuaciones en vivo y realizó varias giras mundiales, visitando Israel y Europa en 1974 y 1975.

Durante este periodo experimentó con los sintetizadores y, junto a su esposa abrió el "Jimmy Smith Supper Club" en el Valle de San Fernando, Los Ángeles, donde actuaba con regularidad. Sin embargo, el establecimiento tuvo una vida corta y cerró en 1973.

Tras una serie de grabaciones discretas para sellos como Milestone y Decca, Smith entregó en 1982 el infravalorado álbum Off The Top. Esta excelente sesión para el sello Elektra Musician presenta material poco habitual -como una versión de "Endless Love" de Lionel Richie- y cuenta con un elenco de acompañamiento particularmente sólido: el guitarrista George Benson, el saxofonista Stanley Turrentine, el bajista Ron Carter y el batería Grady Tate.

En 1985, veintitrés años después de haber dejado el sello, Smith regresó a Blue Note para grabar discos de gran calidad, como Go for Whatcha' Know (1986). En este álbum, además de reencontrarse con dos de sus antiguos colaboradores de la etapa clásica del sello (Kenny Burrell y Stanley Turrentine), Smith contó con músicos de la talla del pianista Monty Alexander, el bajista Buster Williams y, de nuevo, Grady Tate.

En este periodo, Smith también destacó como músico de sesión para artistas de diversos estilos. Destacan sus colaboraciones con Quincy Jones, no solo en su álbum de fusión Smackwater Jack (1971), sino también como integrante de la orquesta de estudio reunida por Jones para las sesiones del álbum de Frank Sinatra L.A. Is My Lady (1984), cuyas sesiones se grabaron en vivo y en tiempo real por preferencia del cantante. Asimismo, bajo la producción de Jones, participó en la grabación del tema «Bad», perteneciente al álbum homónimo de Michael Jackson de 1987.

Últimos años y muerte (1990–2005)

A finales de la década de 1980 y principios de los 90, Smith experimentó un renacimiento artístico impulsado por el auge del acid jazz en Londres. Este estilo, que enfatizaba las cualidades rítmicas y de blues del jazz para las pistas de baile, recuperó sus grabaciones de los años 50 y 60, las cuales comenzaron a ser frecuentemente sampleadas por DJs y raperos. Durante este periodo, Smith trabajó estrechamente con su discípulo y colaborador, Joey DeFrancesco. de quien Smith recordaba con cariño: «Le enseñé desde que tenía siete años hasta los catorce. Toca a lo Jimmy Smith. Él dice que no, pero miente. Es un buen chico, pero no puede evitar tocar como yo».

En 1995, Smith regresó al sello Verve, publicando los álbumes Damn! y Angel Eyes: Ballads & Slow Jams. La discográfica aprovechó el tirón comercial para relanzar su catálogo con la compilación Jimmy Smith - Talkin’ Verve: Roots of Acid-Jazz (1996). miniatura|izquierda|Jimmy Smith en el Festival de Blues de Liri en Isola del Liri, Italia, (2004).