La batalla de Guadalhorce, conocida también como batalla del Guadalhorce,La mayoría de los historiadores modernos, como Braulio Vázquez Campos, no dan ningún nombre a la batalla, y afirman simplemente que tuvo lugar en las cercanías de Teba y en el curso alto del río Guadalhorce. Cf. Vázquez Campos (2006), p. 312. fue un combate librado a orillas del río Guadalhorce entre las tropas del reino de Castilla, al mando del célebre escritor Don Juan Manuel, Príncipe de Villena y nieto del rey Fernando III de Castilla, y las del reino nazarí de Granada, comandadas por el general Uthmán b. Abi l-Ula, más conocido como Ozmín por los castellanos, que resultaron derrotadas.

Algunos autores señalan que tuvo lugar en las cercanías de Teba y en el curso alto del Guadalhorce, aunque otros afirman que se libró en la vega de Archidona, y el propio Don Juan Manuel consignó en su Chronicon Domini Ioannis EmmanuelisEn el Chronicon Domini Ioannis Emmanuelis, publicado en 1860 por Antonio Benavides Fernández de Navarrete en el tomo I de sus Memorias de Fernando IV de Castilla, consta lo siguiente: «ERA MCCCLXIII in mense Augusti Feria VI, in Festo decollationis S. Joannis, Domino juvante devicit Dns. omnem potestatem Regis Granatae». Cfr. Benavides (1860), p. 678. Y el padre Enrique Flórez, que publicó por primera vez dicho Chronicon en el tomo II de su España sagrada, también consignó casi exactamente lo mismo, aunque con unas pequeñas variantes: «Era M.CCC.LXIII in menfe Augufti Feria VI, in Fefto Decollationis S. Joannis, Domino juvante devicit Dns Joannes omnem poteftatem Regis Granatae». Cfr. Flórez (1747), p. 214. que la batalla se libró el día 29 de agosto de 1326, en que la Iglesia católica celebra la festividad del martirio de San Juan Bautista, y la mayoría de los historiadores coinciden con él y señalan que muy posiblemente sea esa la fecha exacta, aunque otros, como Luis Suárez Fernández y Salvador de Moxó, afirmaron que tuvo lugar en los meses de junio o julio de ese mismo.

Don Juan Manuel, al que muchos historiadores atribuyen erróneamente el título de infante sin que lo fuera, ya que era nieto y no hijo de rey, fue uno de los mayores magnates castellanos en su época y una de las más destacadas figuras políticas durante el reinado de Alfonso XI de Castilla, debido a sus enormes posesiones, y gracias a esta importante victoria consiguió un gran prestigio.En el Poema de Alfonso Onceno la campaña llevada a cabo por Don Juan Manuel y esta batalla fueron descritas del siguiente modo: «Don Juan, con gran plaser, / Quando ffue adelantado, / Ayuntó muy gran poder, / En Córdoua fue entrado. / Con grand poder de mesnada, / Commo caudillo ssotil, / Entró en tierras de Granada, / Passó aguas de Xinnyl / Su camino luego andó, e fue correr Antequera, / El con don Osmin lidió, / E con grant gente rrefartera. / Todo el poder de Granada, / Con Osmin fueron venidos, / En gran lid aplasada / los moros fueron vençidos. / Mal fueron desbaratados, / Dios quisso por ssu bondat, / En Guadalfforçe arrancados, / E muerta grand potestad. / El Osmin escapó uil, El que mató los infantes, / E dejó bien trese mill, / Muertos e malandantes. / E entrado ffue por Granada, / Con muy gran pesar ssyn tiento: / Don Juan fiso tornada, / Con la onrra del vencimiento». Cfr. Yáñez (1863), estrofas 188-194.

Fuentes Las principales fuentes para conocer el desarrollo de la batalla y sus consecuencias son la Crónica de Alfonso XI, escrita en 1344 por Fernán Sánchez de Valladolid, y la Gran Crónica de Alfonso XI, del mismo autor que la anterior. Y esta última, que es la que proporciona más detalles sobre la campaña y el desarrollo de la batalla, es favorable al magnate Don Juan Manuel y debió ser escrita, según diversos autores, entre 1376 y 1379 aproximadamente, es decir, en los últimos años del reinado de Enrique II de Castilla, que contrajo matrimonio con Juana Manuel de Villena, hija de Don Juan Manuel. Y de dicho matrimonio provendría, según dicho historiador, la simpatía que el autor de la Gran Crónica manifestó hacia dicho magnate.

Sin embargo, la Crónica y la Gran Crónica de Alfonso XI difieren notablemente en sus puntos de vista, como señaló Diego Catalán, ya que mientras la primera es manifiestamente hostil a Don Juan Manuel e intentó justificar la ausencia del rey en la campaña, a la que consideró una acción defensiva, por su extrema juventud, la segunda elogió abiertamente al vencedor y describió esta campaña no como una acción defensiva, sino como una iniciativa personal del célebre escritor contra los musulmanes granadinos.

Antecedentes thumb|220px|Retrato que se supone representa a Don Juan Manuel, nieto del rey Fernando III de Castilla. (Catedral de Murcia). En junio de 1319 el mismo general Ozmín que resultó derrotado en esta batalla, había infligido una grave derrota a los castellanos en el Desastre de la Vega de Granada, donde murieron los infantes Juan y Pedro de Castilla, que eran los jefes del ejército cristiano y los tutores del rey Alfonso XI durante su minoría de edad junto con la reina María de Molina, que quedó oficialmente como única tutora de su nieto. Además, la muerte de dichos infantes supuso el ascenso al poder absoluto en la Corte castellana del infante Felipe de Castilla, hijo de la reina María de Molina y apoyado por esta, de Don Juan Manuel, nieto de Fernando III, y de Juan el Tuerto, hijo del infante Juan y nieto de Alfonso X,, ya que cada uno de ellos controlaba una determinada zona geográfica de Castilla e intentaban alcanzar un mayor protagonismo político. Y los tres personajes, gracias a su linaje e influencia, fueron los tutores del rey Alfonso XI durante el último periodo de su minoría de edad.

El 18 de junio de 1320, casi un año después del desastre en la Vega granadina, los integrantes de la Hermandad General de Andalucía, representados por Pay Arias de Castro, acordaron una tregua de ocho años en Baena con el rey Ismaíl I de Granada, a la que también se adhirieron más tarde el infante Felipe de Castilla, el reino de Murcia y su adelantado mayor Don Juan Manuel, y el rey Jaime II de Aragón, que se limitó a renovar la tregua que había acordado anteriormente con los granadinos.

Sin embargo, la ciudad de Córdoba y su reino quedaron excluidos de la tregua por haber reconocido a Don Juan Manuel como tutor del rey, en el otoño de 1320, en contra de lo acordado anteriormente por los concejos de la Hermandad general andaluza, ya que todos ellos se comprometieron a no reconocer a ninguno que no hubiera sido designado por todos ellos de común acuerdo, y en 1324, aprovechando la anarquía existente en Castilla por la minoría de edad del rey Ismail I de Granada recuperó en una rápida campaña las localidades de Huéscar, Orce, Galera y Baza, y en 1325, un año después, conquistó y saqueó la villa de jienense de Martos empleando cañones.

La derrota castellana en el Desastre de la Vega de Granada alteró el rumbo de los acontecimientos en el sur de la península ibérica y en el reino de Castilla durante varios años, hasta que Alfonso XI alcanzó la mayoría de edad, que fue confirmada en las Cortes de Valladolid de 1325, y comenzó a gobernar personalmente sus reinos. Y con ello finalizaba el periodo de la minoría de edad del rey, caracterizado por la anarquía, la violencia y la inestabilidad, que provocaron la destrucción de muchos lugares y graves perjuicios a los habitantes de Castilla, por lo que el joven monarca orientó su política hacia el restablecimiento de la autoridad real y de la justicia en todo su territorio, que se habían visto muy mermadas tras varios años de desgobierno e inestabilidad.320px|thumb|Vista del castillo de Peñafiel, que perteneció a Don Juan Manuel. (Provincia de Valladolid).

Don Juan Manuel, Juan el Tuerto y el infante Felipe de Castilla fueron convocados por el rey en 1325 para que asistieran a las Cortes de Valladolid, y una vez reunidos allí, los tres renunciaron a la tutoría del rey, y el infante Felipe y Juan el Tuerto le entregaron las cartas blancas que tenían selladas con el sello real, y Don Juan Manuel el sello real que había utilizado para emitir documentos en las villas y ciudades donde había ejercido como tutor del rey. Sin embargo, este último y Juan el Tuerto intentaron aliarse para hacer frente al monarca y a sus nuevos privados y acordaron que una hija de Don Juan Manuel, llamada Constanza Manuel de Villena, se casaría con Juan el Tuerto, aunque Alfonso XI, con el propósito de deshacer esa alianza, que pondría en su contra a los dos mayores magnates del reino, propuso a Don Juan Manuel que él mismo se casaría con esa hija suya, y que «le farie merçed e que le darie gran parte en los ofiçios del rreyno», según consta en el capítulo LIII de la Gran Crónica de Alfonso XI, y Don Juan Manuel aceptó la proposición del rey, y acordaron que lo harían así.

Don Juan Manuel fue nombrado poco después mayordomo mayor del rey y adelantado mayor del reino de Murcia, ya que en una carta que dicho magnate remitió al concejo de la ciudad de Murcia el 5 de septiembre de 1325, anunciándole que el periodo de la minoría de edad del rey había concluido, aparecía ya con esos dos títulos.Don Juan Manuel informó a su suegro, el rey Jaime II de Aragón, de que el periodo de la minoría de edad del rey había concluido y de que el monarca le había devuelto todos los oficios que él antes ocupaba, y en una carta fechada el 21 de septiembre de 1325, el monarca aragonés se dio «por enterado» de todo ello. Y el historiador Braulio Vázquez Campos señaló que esos oficios que el rey había devuelto a Don Juan Manuel debían ser la mayordomía mayor del rey y el adelantamiento mayor del reino de Murcia. Cfr. Vázquez Campos (2006), p. 304. Y en octubre de 1325 Alfonso XI nombró además a Don Juan Manuel adelantado mayor de la frontera de Andalucía, y el día 14 de octubre de ese mismo año, desde su villa de Peñafiel, el célebre escritor comunicó al concejo de Murcia, ostentando ya ese título, el acuerdo que había alcanzado con el rey para que su hija Constanza Manuel se casase con él.

Don Juan Manuel, adelantado mayor de la frontera de Andalucía (1325) 420px|thumb|Vista de la Alhambra. (Provincia de Granada).Cuando Alfonso XI nombró a Don Juan Manuel adelantado mayor de la frontera de Andalucía, le entregó cartas destinadas a los ricoshombres y a los concejos de las villas y ciudades de la frontera para que lo reconociesen como adelantado, según consta en el capítulo LIV de la Gran Crónica de Alfonso XI:

Y el historiador Braulio Vázquez Campos señaló que, tras ser nombrado adelantado mayor de la frontera, Don Juan Manuel se dirigió rápidamente a esta para combatir a los musulmanes, cumpliendo así las órdenes del rey, que aunque deseaba ardientemente combatir a sus enemigos, era demasiado joven para ir a la guerra y estaba ocupado sofocando algunas rebeliones internas, aunque desde que alcanzó la mayoría de edad, comenzó a reunir los bastimentos necesarios para el mantenimiento de las fortalezas fronterizas. Y aunque ello no es mencionado en la Gran Crónica, en la Crónica de Alfonso XI sí consta que cuando el rey Muhammed IV de Granada, que era menor de edad, fue informado de que Don Juan Manuel había sido nombrado adelantado mayor de la frontera, envió a su general Ozmín «con todo su poder» para que penetrase en territorio cristiano y lo «corriese» y devastase hasta cerca de las puertas de Córdoba. Sin embargo, antes de combatir a los granadinos Don Juan Manuel pacificó internamente la frontera y puso fin a los enfrentamientos entre las distintas banderías, siendo todo ello relatado en el capítulo LVIII de la Gran Crónica de Alfonso XI: