miniaturadeimagen|300px|Quirófano híbrido en el hospital Gemelli de Roma Un quirófano híbrido es una sala quirúrgica equipada con dispositivos avanzados de formación de imagen médica, como arcos en C fijos, escáneres de TC o escáneres de MRI. Estos dispositivos de formación de imagen permiten una cirugía mínimamente invasiva, que es menos traumática para el paciente. Una cirugía mínimamente invasiva significa que el cirujano no tiene que abrir completamente al paciente para acceder a la región anatómica en la que desea realizar la cirugía, sino que puede insertar catéteres o endoscopios a través de pequeños orificios. Aunque la formación de imagen ha sido parte del QF desde hace mucho tiempo (con arcos en C móviles, ecógrafos y endoscopios), estos nuevos procedimientos mínimamente invasivos requieren técnicas de formación de imagen con las que poder visualizar regiones anatómicas más pequeñas, como vasos muy finos del músculo cardiaco, que pueden facilitarse mediante formación de imagen 3D intraoperatoria.

Aplicaciones clínicas Los quirófanos híbridos se usan principalmente en aplicaciones cardiacas, vasculares y de neurocirugía, pero pueden resultar adecuados para otras disciplinas quirúrgicas.

Cirugía cardiovascular La reparación de válvulas cardiacas enfermas y el tratamiento quirúrgico de perturbaciones del ritmo y de aneurismas aórticos pueden beneficiarse de las capacidades de formación de imagen de un QF híbrido. La cirugía cardiaca híbrida es un tratamiento generalizado para estas enfermedades.

Además, la tendencia hacia el tratamiento endovascular de los aneurismas aórticos abdominales ha potenciado la proliferación de sistemas angiográficos en los entornos QF vasculares. Un quirófano híbrido debería ser un requisito básico, sobre todo para endoinjertos complejos. También es adecuado para los tratamientos de urgencias.

Algunos cirujanos no solo verifican intraoperativamente la colocación de los endoinjertos complejos, sino que también utilizan el sistema angiográfico y las aplicaciones que ofrece para planificar el procedimiento. Como la anatomía cambia entre la TC preoperatoria y la escopia intraoperatoria debido al posicionamiento del paciente y a la inserción de materiales rígidos, se puede realizar una planificación mucho más precisa si el cirujano realiza una angiografía rotacional intraoperatoria, ejecuta una segmentación automática de la aorta, coloca marcadores en las arterias renales y otros puntos de referencia en 3D y luego superpone los contornos en la escopia 2D. Esta guía se actualiza con cualquier cambio de la angulación/posición del arco en C o de la posición de la mesa.

Neurocirugía En neurocirugía, las aplicaciones de los QF híbridos son, por ejemplo, la artrodesis vertebral y la embolización de aneurismas intracraneales. En ambos casos, parecen prometedores para mejorar los resultados. En los procedimientos de artrodesis vertebral, la integración con un sistema de navegación puede mejorar aún más el flujo de trabajo.

Cirugía torácica y procedimientos endobronquiales Recientemente, también se han realizado en quirófanos híbridos procedimientos para diagnosticar y tratar pequeños nódulos pulmonares. La guía intervencionista por imagen ofrece la ventaja de conocer con precisión la posición de los nódulos, particularmente en tumores opacos pequeños o del tipo vidrio esmerilado, metástasis y/o pacientes con función pulmonar reducida. Esto permite una navegación precisa en las biopsias y la resección en VATS. Y aún más importante, el uso de la formación de imagen intervencionista en VATS puede compensar la falta de retroalimentación táctil. Este nuevo método también tiene el potencial de conservar el tejido pulmonar sano gracias al conocimiento de la posición exacta del nódulo, lo que mejora la calidad de vida del paciente tras la operación. Normalmente, el proceso de diagnóstico y tratamiento consta de 3 pasos: Detección de nódulos en TC o radiografía torácica Biopsia del nódulo para evaluar la malignidad Si es necesario, tratamiento del nódulo mediante cirugía/radioterapia/quimioterapia (tratamiento curativo) o mediante quimioembolización/ablación (tratamiento paliativo). Un quirófano híbrido permite los pasos 2 y 3 (si se realiza cirugía) de este flujo de trabajo.

Biopsia Debe examinarse la malignidad de los pequeños nódulos pulmonares identificados en una TC torácica, por lo que se extrae una pequeña porción de tejido con una aguja. La aguja se desplaza por el árbol bronquial, o transtorácicamente, hacia la posición del nódulo. Para asegurarse de que se captura tejido del nódulo y no tejido pulmonar sano, se utilizan modalidades de formación de imagen como arcos en C móviles, ecógrafos o broncoscopios. La eficacia de las biopsias de pequeños nódulos es del 33-50% en tumores menores de 3 cm.

La formación de imagen intervencionista con arcos en C angiográficos ha demostrado mejorar la eficacia. La ventaja de la formación de imagen intraprocedimiento es que el paciente y el diafragma están en exactamente la misma posición durante la formación de imagen 2D/3D y la biopsia. De ahí que, normalmente, la precisión sea mucho mayor que cuando se usan datos preoperatorios. La angiografía rotacional muestra el árbol bronquial en 3D durante el procedimiento. Así el aire sirve de medio de contraste natural, por lo que los nódulos son bien visibles. En esta imagen 3D y con software específico, se pueden marcar los nódulos junto con la ruta planificada para la aguja de biopsia (endobronquial o transtorácicamente). Estas imágenes pueden superponerse luego a la escopia en tiempo real. Esto aporta al neumólogo una guía mejorada hacia los nódulos. Con este nuevo método se ha informado de niveles de eficacia del 90% en los nódulos de 1–2 cm y del 100% en nódulos > 2 cm.

Cirugía La VATS (cirugía toracoscópica asistida por vídeo) es una técnica mínimamente invasiva para reseccionar nódulos pulmonares que ahorra al paciente el trauma de una toracotomía. De esta forma, se utilizan pequeños puertos para acceder a los lóbulos pulmonares e introducir una cámara en un toracoscopio, junto con los instrumentos necesarios. Aunque este procedimiento acelera la recuperación y, potencialmente, reduce las complicaciones, la pérdida de visión directa y retroalimentación táctil hace difícil al cirujano localizar los nódulos, especialmente en casos de lesiones opacas no superficiales, tipo vidrio esmerilado y pequeñas. Como han demostrado diversos estudios, la eficacia para nódulos < 1 cm puede ser menor del 40%. Como consecuencia, a veces se resecciona más tejido sano del necesario para evitar dejar intactas partes de la lesión. El uso de formación de imagen intraoperatoria avanzada en el QF ayuda a localizar con precisión y reseccionar la lesión de forma rápida y, potencialmente, afectando a menos tejido sano. Para poder utilizar la guía por imagen durante la VATS, debe realizarse angiografía rotacional antes de introducir los puertos de acceso, es decir, antes de que el lóbulo en cuestión se desinfle. De esta forma, la lesión es visible gracias al contraste natural del aire. En un segundo paso se introducen arpones, agujas o medio de contraste (Lipiodol, Iopamidol) en o cerca de la lesión para asegurar la visibilidad en el angiograma tras desinflarse el pulmón. A continuación comienza la parte convencional de la VATS con la introducción de toracoscopios. Ahora el sistema de formación de imagen se utiliza en modo de escopia, en el que pueden verse bien los instrumentos introducidos y la lesión marcada anteriormente. Ahora es posible realizar una resección precisa. Si se ha utilizado medio de contraste para marcar la lesión, también se filtrará en los nódulos linfáticos regionales, que podrán reseccionarse en el mismo procedimiento.

Cirugía ortopédica de trauma En las fracturas complejas, como las de la pelvis, el calcáneo, la cabeza tibial, etc., es preciso colocar con exactitud tornillos y otros implantes quirúrgicos para tratar a los pacientes lo más rápido posible. Los métodos quirúrgicos mínimamente invasivos producen un trauma menor al paciente y permiten una recuperación más rápida. Sin embargo, no debe subestimarse el riesgo de mala colocación, revisiones y daños a los nervios (Malposition and revision rates of different imaging modalities for percutaneous iliosacral screw fixation following pelvic fractures: a systematic review and meta-analysis). La posibilidad de utilizar un sistema angiográfico con una resolución espacial de 0,1 mm, el gran campo de visión para captar la pelvis completa en una imagen y la alta tasa de KW ofrecen al cirujano imágenes de alta precisión sin comprometer la higiene (sistemas montados en el suelo) o el acceso al paciente (TC). Otras cirugías que pueden optimizarse en un QF híbrido: cirugía de la columna degenerativa, fracturas traumáticas de columna, fracturas oncológicas o cirugía de la escoliosis.<ref>AO Foundation, AOTrauma Webcast: [http://www.aovideo.ch/external/41029// Intraoperative 3D Imaging and Computer Guidance for MIS in Spinal Trauma] , University Hospital Um, Univ. Prof. Dr. Florian Gebhard, MD; Prof. Dr. Thomas R. Blattert, MD, July 10th, 2014</ref> El gran campo de visión y la alta tasa de kW permiten la formación de imagen óptima incluso de los pacientes obesos. Los sistemas de navegación o el uso de guía integrada por láser pueden ayudar y mejorar el flujo de trabajo.

Cirugía laparoscópica Como ocurrió con otras cirugías mínimamente invasivas, los primeros cirujanos laparoscópicos eran incomprendidos y la comunidad quirúrgica no creía en esta nueva tecnología. Hoy es el estándar para la mayoría de las cirugías. El método laparoscópico se está ampliando. Desde una simple apendectomía, pasando por resecciones renales parciales y resecciones hepáticas parciales, etc. La calidad de imagen, la posibilidad de formación de imagen del paciente en la posición quirúrgica y la guía de los instrumentos facilitan este método (Efficacy of DynaCT for surgical navigation during complex laparoscopic surgery: an initial experience.). La resección parcial del riñón, dejando todo el tejido sano posible (es decir, manteniendo la función renal del paciente) se ha descrito ya hace algún tiempo (Nephron sparing surgery for renal tumors: indications, techniques and outcomes.). Los desafíos a los que se enfrentan los cirujanos son la pérdida de la visión 3D natural y de la retroalimentación táctil. A través de pequeños puertos de acceso, el cirujano debe confiar en las imágenes ofrecidas por el endoscopio ya que no puede sentir el tejido. En un quirófano híbrido, la anatomía se puede actualizar y captar en tiempo real. Las imágenes 3D se pueden fusionar y/o superponer a la escopia en tiempo real o el endoscopio. (Real-time image guidance in laparoscopic liver surgery: first clinical experience with a guidance system based on intraoperative CT imaging.) La anatomía crucial, como los vasos o los tumores, puede evitarse y las complicaciones se reducen. En este momento se están realizando más investigaciones y pruebas. (Surgical navigation in urology. European perspective)

Urgencias En el tratamiento de los pacientes de trauma, cada minuto cuenta. Los pacientes con hemorragias graves tras accidentes de tráfico, explosiones, heridas de bala, disecciones aórticas, etc., necesitan una atención inmediata por la pérdida de sangre, que puede resultar mortal. En un quirófano híbrido puede realizarse un tratamiento tanto abierto como endovascular del paciente. Por ejemplo, puede reducirse la tensión en el cerebro debida a una hemorragia grave y pueden aplicarse coils a un aneurisma. El concepto de colocar al paciente de urgencias en una mesa de operaciones en cuanto entra en el hospital y realizar una exploración de TC si está estable o un procedimiento inmediato si está inestable en el quirófano híbrido sin tener que reposicionar al paciente, puede ahorrar un tiempo valioso y reducir el riesgo de otras lesiones.