La administración bahá'í es un sistema de instituciones elegidas y designadas para gobernar los asuntos de la comunidad bahá'í. Su órgano supremo es la Casa Universal de Justicia, elegida cada cinco años.
Algunas características distinguen a la administración baháʼí de sistemas de gobierno similares: los representantes electos deben seguir su conciencia, en lugar de ser responsables ante las opiniones de los electores; están prohibidos las campañas políticas, las nominaciones y los partidos; y la estructura y autoridad de las instituciones que deben guiar a los baháʼís se derivan directamente del fundador de la religión, Baháʼu'lláh.
La administración baháʼí tiene cuatro documentos fundamentales, el Kitáb-i-Aqdas, las Tablas del Plan Divino, la Tabla de Carmel y el Testamento de ʻAbdu'l-Bahá.
Carácter
Consulta Un aspecto central y distintivo de la administración de la Fe Baháʼí es el enfoque hacia la toma de decisiones a través de la consulta. El objetivo final de la consulta es la búsqueda colectiva de la verdad y la investigación de la realidad de manera que se mantenga la unidad y la concordia. ʻAbdu'l-Bahá animó a los miembros elegidos a "consultar de modo tal que no pueda surgir motivo de resentimiento o discordias". Se alienta a los baháʼís a expresar sus opiniones en consulta de manera franca y serena, manteniéndose desprendidos de sus propias opiniones y escuchando los puntos de vista de los demás sin sentirse ofendidos. Después de una consulta exhaustiva sobre un tema, si una decisión no es unánime, la decisión puede ser tomada por un voto mayoritario.
Estructura miniaturadeimagen|400x400px|Diagrama de la estructura de la administración bahaí La administración baháʼí incluye instituciones tanto electas como nombradas. Los cuerpos gobernantes, compuestos por nueve miembros, son elegidos anualmente tanto a nivel local como nacional, y cada cinco años los miembros de todas las Asambleas Espirituales Nacionales se reúnen para elegir a la Casa Universal de Justicia, un cuerpo gobernante internacional que posee la autoridad para complementar y aplicar las leyes de Baháʼu'lláh. Las instituciones nombradas en el orden administrativo baháʼí incluyen el Centro Internacional de Enseñanza, los Cuerpos Continentales de Consejeros y los Cuerpos Auxiliares.
Como no hay clero en la Fe baháʼí, la administración baháʼí funciona a través de un tipo de autogobierno democrático no partidista. Los individuos elegidos para servir en instituciones de la comunidad baháʼí no tienen autoridad como individuos; solo el cuerpo electo en su conjunto toma decisiones. De igual manera, los individuos nombrados para servir en una capacidad institucional tampoco "tienen autoridad legislativa, ejecutiva o judicial", y en su lugar brindan consejo, estímulo y apoyo a los individuos de la comunidad y a las instituciones electas.
El individuo, la comunidad y las instituciones son vistos como protagonistas que tienen diferentes roles pero que se apoyan mutuamente para avanzar a lo largo de un continuo de desarrollo.
Método de elección derecha|miniaturadeimagen|Los baháʼís vietnamitas eligen su Asamblea Espiritual Nacional en Danang, en 2009. Las Asambleas Espirituales Locales se eligen cada año en el primer día de Ridván (generalmente el 20 o 21 de abril). Los nueve miembros de la Asamblea Espiritual Local son elegidos mediante voto secreto, sin proceso de campaña o nominación. En general, todos los baháʼís adultos registrados en la comunidad pueden votar en la elección y también son elegibles para recibir votos. Cada individuo escribe en su balota de votación los nombres de nueve personas en la comunidad que, a su parecer, demuestran mejor las "cualidades necesarias de lealtad incuestionable, de devoción sin egoísmos, de mente bien preparada, de reconocida habilidad y madura experiencia." Para decidir para quién votar, se anima a los baháʼís a conocerse a fondo, a intercambiar opiniones y a discutir libremente los requisitos y las calificaciones para el servicio en las instituciones; sin embargo, esto debe hacerse sin la más mínima referencia a personas específicas.
A nivel nacional, se utiliza un proceso electoral en dos etapas. En cada unidad electoral dentro de un país, los miembros de la comunidad eligen anualmente un número especificado de delegados, los cuales se asignan proporcionalmente a la población de cada unidad, y estos delegados se reúnen en una Convención Nacional para elegir a los miembros de la Asamblea Espiritual Nacional. De manera similar, cada cinco años los miembros de cada Asamblea Espiritual Nacional se reúnen en una Convención Internacional para elegir a los miembros de la Casa Universal de Justicia.
No afiliación política Shoghi Effendi condenó severamente la política partidista y ciertas otras prácticas comunes en las democracias occidentales, como las campañas políticas y las nominaciones. Como resultado, en las elecciones bahá'ís:
Las nominaciones y las campañas están prohibidas. Los baháʼís no deben buscar promoverse a sí mismos como candidatos. Se insta a los votantes a no consultar entre sí sobre la idoneidad de los individuos particulares. Los votantes deben "intercambiar puntos de vista... mezclarse libremente y discutir entre ellos los requisitos y cualificaciones" para la membresía de la asamblea. Sin embargo, la discusión no debe referirse a personas en particular. Se anima encarecidamente a los votantes a estudiar y discutir, en abstracto, las cualidades mencionadas por Shoghi Effendi como necesarias en aquellos elegidos para servir, sin referirse a individuos. Las cualidades son "lealtad incuestionable, de devoción sin egoísmos, de mente bien preparada, de reconocida habilidad y madura experiencia" y ser "fiel, sincero, experimentado, capaz y competente". Los votantes deben actuar "sin el menor rastro de pasión o prejuicio, e independientemente de cualquier consideración material".
Instituciones elegidas A veces referidos por Baháʼu'lláh como "los Gobernantes", los bahá'ís eligen a los miembros de los consejos que están investidos con la autoridad en la comunidad. Los mismos miembros de estos consejos no tienen autoridad individual. Sin embargo, cuando están debidamente constituidos, y específicamente cuando deciden asuntos como cuerpo colegiado, estos consejos actúan como los líderes de la comunidad. Baháʼu'lláh concibió una Casa de Justicia Suprema, con Casas de Justicia locales en cada comunidad donde residan nueve o más bahá'ís adultos. ʻAbdu'l-Bahá desveló la "Secundaria" o Casa Nacional de Justicia en su testamento. Consideradas como instituciones embrionarias, las Casas de Justicia nacionales y locales reciben actualmente la designación temporal de "Asambleas Espirituales" y se espera que, con el tiempo, evolucionen hacia Casas de Justicia plenamente funcionales.
La Casa Universal de Justicia se considera moralmente infalible, aunque esta creencia tiene sutilezas, ya que la Casa Universal de Justicia puede tanto promulgar nuevas leyes baháʼís como derogar sus propias leyes. No puede alterar las leyes escriturales definidas por Baháʼu'lláh y ʻAbdu'l-Bahá. Se espera que las Asambleas Espirituales Nacionales y Locales reciban deferencia y obediencia, pero sus decisiones pueden ser anuladas por una institución superior elegida. Todas las decisiones de estos cuerpos deben ser tomadas y se consideran válidas solamente si el cuerpo está debidamente constituido y se reúne como un cuerpo con un quórum de miembros presentes. Estas decisiones se toman mediante un proceso específico de consulta.
Casa Universal de Justicia derecha|miniaturadeimagen|250x250px|Sede de la Casa Universal de Justicia en Haifa, Israel Cada cinco años desde 1963, los miembros de todas las Asambleas Espirituales Nacionales son llamados a votar en una Convención Internacional en el Centro Mundial Baháʼí en Haifa, Israel, para elegir a los miembros de la Casa Universal de Justicia. Estos miembros actúan como delegados de manera similar a las elecciones nacionales baháʼíes. Aquellos que no pueden asistir envían votos por via postal.
La Casa Universal de Justicia es el cuerpo de gobierno supremo de la Fe baháʼí. Los escritos baháʼís afirman que es "la fuente de todo bien y libre de todo error".
Asambleas Espirituales Nacionales Una Asamblea Espiritual Nacional (AEN) normalmente representa a un país, aunque a veces se asignan regiones específicas su propia AEN (por ejemplo, Alaska). En ocasiones, varios países se agrupan en una sola Asamblea, como los Estados Bálticos, o (originalmente) Canadá y los Estados Unidos. Estos límites están sujetos a la discreción de la Casa Universal de Justicia y pueden cambiar, por ejemplo, Canadá y EE. UU. ahora tienen sus propias Asambleas Nacionales independientes. Estas asambleas se eligen anualmente a través de delegados elegidos localmente.
Las asambleas nacionales (o los consejos regionales) nombran varios comités, juntas, o individuos para implementar varias funciones: Juntas Regionales de Institutos, Comités de Enseñanza de Área, Facilitadores de Crecimiento de Agrupaciones, Coordinadores de Institutos de Agrupaciones, Coordinadores del Programa de Empoderamiento Espiritual de Jóvenes en Agrupaciones y Coordinadores de Clases de Niños de Agrupaciones, como ejemplos.
Consejos Regionales Baháʼís Los Consejos Regionales Baháʼís (CRB) también se han establecido en varias comunidades baháʼís nacionales más grandes como un nivel intermedio de administración entre las asambleas espirituales nacionales y locales, de modo que se pueda proporcionar un medio de toma de decisiones descentralizado donde esto sea deseable. Esto suele ocurrir cuando el tamaño del país es muy grande (por ejemplo, EE. UU. e India). Actúan bajo la dirección de una Asamblea Espiritual Nacional. Un unos países son elegidos directamente por los miembros de las Asambleas Espirituales Locales en su jurisdicción, y en otros países la votación por las Asambleas Locales se hace en calidad de sugerencias a la Asamblea Nacional quien nombra los Consejos. Cada vez asumen más actividades de crecimiento y desarrollo comunitario, y brindan orientación y estructura para la coordinación de las comunidades locales en estas actividades.
Asambleas Espirituales Locales Una Asamblea Espiritual Local (AEL) representa una ciudad, municipio o condado, y se eligen anualmente mediante elección directa. Las Asambleas Locales dirigen la vida comunitaria baháʼí a nivel local y administran los asuntos de toda la comunidad, incluyendo la coordinación de la Fiesta de Diecinueve Días, observancias de días sagrados, servicios funerarios, asesoramiento matrimonial y muchas otras tareas, aunque generalmente estas se llevan a cabo a través de la designación de comités.
Instituciones nombradas Baháʼu'lláh hace referencia a "los eruditos" entre su pueblo. Las funciones de esta rama fueron originalmente llevadas a cabo por las Manos de la Causa de Dios designadas por Baháʼu'lláh, ʻAbdu'l-Bahá y Shoghi Effendi. Cuando se determinó que no se podrían nombrar más "Manos", la Casa Universal de Justicia estableció la institución de los Consejeros para cumplir con sus deberes. Los miembros designados actúan como individuos y ocupan principalmente un papel inspirador y consultivo. Sus deberes se dividen en las dos categorías generales de protección y propagación de la Fe Baháʼí.
Consejeros Internacionales Los Consejeros Internacionales son nueve individuos nombrados para el Centro Internacional de Enseñanza, que es un organismo que asiste directamente a la Casa Universal de Justicia en el Centro Mundial Baháʼí. Asesoran a los baháʼís a nivel internacional y coordinan los esfuerzos de los Consejeros Continentales.
Consejeros Continentales