La inmigración en Costa Rica es un fenómeno de destacada importancia histórica para la nación, pues se desarrolla continuamente desde antes de la colonización española, cuando el territorio del país era un puente social y geográfico para las culturas amerindias del norte y sur de América. Después, durante la época colonial recibe abundante inmigración europea y africana, debido a la necesidad de poblamiento y mano de obra para el desarrollo de infraestructura. Luego de la independencia, a lo largo de los y el el país acoge importantes flujos y olas de inmigrantes de España, Italia, Francia, Polonia, Alemania, China, Norteamérica, el Caribe y el Cercano Oriente, que aumentan considerablemente la población e inyectan una gran influencia cultural, económica y social. Ya para las décadas de 1980 y 1990 aumenta radicalmente la inmigración desde naciones centroamericanas y limítrofes como Nicaragua, Panamá, Honduras y Guatemala.

Actualmente la inmigración en Costa Rica es la más grande de toda América Latina, pues representa a más de un 10% de su población, siendo una de las pocas naciones latinoamericanas con un saldo migratorio positivo, es decir, con más inmigrantes que emigrantes. También representa el mayor fenómeno inmigratorio de América Central, con más de medio millón de extranjeros radicados en el país. Para 2014 las principales colectividades presentes en territorio costarricense son las provenientes de Nicaragua, Colombia, Estados Unidos, España, Canadá y Panamá, aunque se registran otras aglomeraciones de más de 150 países.

Historia Desde su independencia de España en 1821 Costa Rica comenzó a recibir a los primeros inmigrantes, mayormente alemanes, británicos y estadounidenses, que llegaban al país aspirando a aprovechar las oportunidades que brindaba la incipiente nación. Ya formando parte de las Provincias Unidas de Centroamérica (1821-1848) el gobierno costarricense firmó un contrato con el británico John Hale para colonizar áreas despobladas con cien familias inglesas.Bermúdez-Valverde, Quendy Las leyes anti-inmigratorias y la inmigración china a Costa Rica Acta Académica N° 50, 2012 El proyecto no se concretó, pero fue el comienzo de diferentes iniciativas similares que se llevaron a cabo por los gobernantes del país ansiosos de colonizar un territorio escasamente poblado, lo cual afectaba la economía y el desarrollo. thumb|left|Inmigrantes afrocaribeños trabajando en una bananera En 1848 el presidente José María Castro Madriz proclama la libertad de culto esperando atraer nuevos extranjeros. Firmó además acuerdos con Berlín para la traída de colonos alemanes al país. Juan Rafael Mora Porras crearía la Junta Protectora de Colonias, aunque esta tendría corta existencia. En 1862 bajo la administración de José María Montealegre se emitiría la Ley de Bases y Colonización que autorizaba al Poder Ejecutivo a disponer de las tierras baldías para su colonización por parte de inmigrantes siempre y cuando no fueran negros o chinos, quienes estaban expresamente excluidos. Aunque las condiciones de dureza del clima y los territorios no atrajeron las masas europeas deseadas, existe constancia de la llegada de españoles, alemanes y británicos al país. Cuando los proyectos colonizadores fracasaban la mayoría de estos se asentaban en el Valle Central mezclándose con la población. Otros tantos europeos y norteamericanos emigraron con fortunas personales dispuestos a invertir en el país y se mezclaron sin mucha dificultad entre la aristocracia criolla.

Para 1872 comienza una entrada masiva de inmigrantes provenientes de todo el mundo, especialmente de Europa. Asimismo, el gobierno se plantea la necesidad de mano de obra barata que trabaje en la construcción de infraestructura y en las minas de Abangares, por lo que se flexibilizan las restricciones al ingreso de inmigrantes no blancos, particularmente chinos de Cantón y negros de toda la Cuenca del Caribe. Muchos de estos demostrarían talento en algo más que el trabajo físico, como labores domésticas, comercio y servicios, así que se permitiría la entrada de trabajadores chinos para servir en las haciendas y mansiones como trabajadores de campo y sirvientes domésticos, en algunos casos en situación de virtual servidumbre, otros tantos serían enrolados en las bananeras de la United Fruit Company de Minor Keith.

En 1896 se promulga el Decreto Ejecutivo n.º 59 del 19 de julio que restringe el ingreso al país de razas perjudiciales para la forma de ser costarricense:

El Decreto Ejecutivo n.º 6 del 20 de mayo de 1897 fue más específico aún prohibiendo expresamente el ingreso de chinos al país, aunque permitió a los ya residentes permanecer.

Es así como, durante el el país recibe una verdadera oleada multitudinaria de inmigración europea, asiática y afroantillana que deriva en una fuerte influencia cultural, social y económica; en la construcción de infraestructura como el Ferrocarril al Atlántico y en un crecimiento sostenido de la población. La mayoría de estos inmigrantes se asentó en el Valle Central, en Puntarenas o en Limón.

Durante la administración de Ascensión Esquivel Ibarra (1902-1906) se prohibió la inmigración a personas de origen árabe, chino, armenio, turco, culí y gitano de cualquier nacionalidad,Martínez Esquivel, Ricardo. Inmigrantes libaneses en Costa Rica y sus participaciones en la masonería del país (primera mitad del siglo XX) 25 de octubre de 2010. además prohibió el ingreso de: inmigrantes con trastornos mentales, enfermedades como la lepra, peste bubónica, indigentes, procesados por delitos o crímenes, o por deficiencias físicas como ciegos o sordomudos.

En todo caso, la entrada masiva de europeos crecería todavía más durante la primera mitad del , impulsada por las guerras mundiales, la desolación en Europa, el auge económico costarricense y la construcción del canal interoceánico en la vecina Panamá. En esta época serían particularmente importantes las entradas de españoles, italianos, croatas y polacos.

También durante este período las restricciones étnicas a la inmigración serían flexibilizadas, en especial ante la necesidad de mano de obra para diversos proyectos infraestructurales. De hecho, la importación de mano de obra china, jamaiquina e italiana fue de trascendental importancia para construir el entramado férreo nacional. En 1930 Cleto González Víquez crea el Registro de Identidad Inmigratoria que dota a los inmigrantes de una cédula de identidad migratoria.

León Cortés Castro (1936-1940), restringiría la inmigración específicamente de judíos durante su período, por razón de prejuicios antisemitas.Jacobo Schifter, Lowell Gudmundson y Mario Solera, El Judío en Costa Rica Esta también sería levantada en tiempos de Teodoro Picado (1944-1948). Así mismo por razones de la Segunda Guerra Mundial la inmigración de alemanes, italianos y japoneses se frenó tras la declaratoria de guerra a Alemania.

En 1940 se crea la Oficina de Migración adscrita a la cartera de Gobernación. En 1942 bajo el gobierno de Rafael Ángel Calderón Guardia se reforma la Ley de Extranjería aunque se mantienen las prohibiciones a las etnias indeseables. En 1943 se realiza un Congreso Demográfico Interamericano, el delegado costarricense y ministro de Justicia Román Jugo Lamiq abogó por la derogación de las restricciones raciales a la inmigración, muy comunes en toda Latinoamérica en esa época, argumentando que no existían razas puras, en especial en Latinoamérica donde el mestizaje era común. Su postura fue aceptada por la mayoría de delegados y el congreso emitió como recomendación: Que los gobiernos americanos supriman de su legislación la palabra indeseable o la idea de indeseabilidad, referida a una nacionalidad determinada. thumb|José Figueres Ferrer, presidente del país, hijo de inmigrantes catalanes Esta iniciativa tuvo éxito en la reforma de las leyes migratorias latinoamericanas, empezando por Costa Rica pues el 29 de diciembre de 1943 el Congreso Constitucional aprueba la Ley 51 que reza:

La promulgación de la Ley Nº1902 el 26 de junio de 1955 por la Asamblea Legislativa y promovida por el diputado Alex Curling, hijo de inmigrantes jamaiquinos, finalmente ordenó jurídicamente los procesos migratorios y de naturalización sin distingos de raza.Unicef Afrodescendientes de valía Limón, 2010

A partir de 1949 la inmigración sería mayormente latinoamericana, salvo algunas excepciones como la colonización cuáquera de Monteverde, la menonita de San Carlos, la alemana de Sarapiquí, la italiana de San Vito y los diversos flujos migratorios aislados de europeos, árabes y asiáticos.

Por otro lado, desde la segunda mitad del , Costa Rica se transformó en un destino importante para colonias de expatriados de regímenes autoritarios como chilenos, argentinos, españoles, cubanos y recientemente ha recibido una importante emigración de refugiados políticos venezolanos. Otros tantos que dejan sus países por situaciones de violencia o pobreza como colombianos, salvadoreños, guatemaltecos, peruanos, hondureños y mexicanos, y por supuesto, los migrantes nicaragüenses que no sólo son los más numerosos de todos (76% de todos los inmigrantes) sino además que dejaron su país en diferentes momentos históricos motivados por todas las causas anteriores.

En Centroamérica, Costa Rica es el único país donde los inmigrantes superan las 300.000 personas, pasando de cerca de 89.000 personas nacidas en el extranjero (3.7%) en 1984 a un poco más de 350.000 (9%) en el 2014, característica que se debió fundamentalmente al «peso de la población de origen centroamericano».Acuña González, Guillermo. La migración en Costa Rica 2005. Ministerio de Salud Pública.

Origen y asentamiento de los inmigrantes La inmensa mayoría de los inmigrantes de Costa Rica provienen de América Latina, principalmente de Nicaragua y el resto de Centroamérica. Sin embargo, en el país están presente importantes colectividades minoritarias de más de 140 países, destacando la presencia de: africanos, antillanos, asiáticos, austriacos, israelíes, griegos, polacos, portugueses, rusos y turcos.

La mayoría de los inmigrantes radican en el Valle Central, principalmente en la ciudad de San José y su área metropolitana. Otras ciudades tradicionalmente preferidas por los migrantes son Puntarenas y Limón, además de regiones colonizadas por extranjeros, como: Monteverde, Sarapiquí, San Carlos o San Vito.

Según datos estimados por Migración y Extranjería, el Censo Nacional de 2011-12 del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo de Costa Rica y la OIM la población inmigrante del país roza el medio millón de personas y se conforma de:

Inmigración europea

Alemania

miniaturadeimagen|Familia de inmigrantes alemanes, radicados en el país. La inmigración de alemanes a Costa Rica fue uno de los fenómenos migratorios provenientes de Europa más importantes para el país durante el y , con el asentamiento de cientos de germanos en el territorio, que trajeron al país un gran aporte sociocultural y económico. Este se puede dividir en tres fases: de sus inicios a 1871, año en cual se fundó el imperio alemán; de 1871 a 1918, fecha en que terminó la Primera Guerra Mundial; y de 1918/19 hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939.

El gobierno también promovió la colonización de alemanes en el país, diversos programas de colonización se llevaron a cabo para intentar poblar terrenos baldíos a lo largo y ancho de la nación. Por diversos motivos como el aislamiento y las atrocidades del clima, estas colonizaciones no se consolidaron, provocando el fracaso del proyecto y que los colonos alemanes volvieran a su país o se asentaran en el Valle Central. Sin embargo algunas comunidades sí se poblaron de inmigrantes germanos, como una colonia ubicada en Sarapiquí, donde incluso se habla y estudia el platzdutch, un dialecto alemán.