La Compañía Británica de Sudáfrica (en inglés, British South Africa Company, abreviada BSAC o BSACo) fue una compañía privilegiada del Reino Unido establecida luego de la fusión de la Central Search Association de Cecil Rhodes y la Exploring Company Ltd. con sede en Londres, las cuales originalmente competían para explotar la esperada riqueza mineral de Mashonalandia, pero se unieron debido a intereses económicos comunes y para asegurar el apoyo del gobierno británico. La compañía recibió una Carta Real en 1899 basada en la que había sido emitida para la Compañía Británica de las Indias Orientales. Entre sus primeros directores estuvieron James Hamilton, el mismo Rhodes y el financista sudafricano Alfred Beit. Rhodes esperaba que la BSAC promoviera la colonización y explotación económica a lo largo de gran parte del centro-sur de Sudáfrica, parte del reparto de África. Sin embargo, su principal enfoque fue al sur del río Zambezi, en Mashonalandia y las zonas costeras al este del mismo, desde las cuales creía que los portugueses podían ser expulsados a la fuerza o ser comprados, y en Transvaal, la cual el esperaba que regresara bajo control británico.J S Galbraith, (1974). Crown and Charter: The early Years of the British South Africa Company, pp. 88, 90.

Orígenes e Historia Corporativa

Carta Real La Carta Real de la Compañía Británica de Sudáfrica (BSAC según sus siglas en inglés) se hizo efectiva el 20 de diciembre de 1889. Inicialmente lo hizo por un periodo de 25 años, luego extendida por diez más, expirando así en 1924.Charter of the British South Africa Company. http://www.rhodesia.me.uk/Charter.htm

La compañía había sido incorporada en octubre de 1888, y mucho del tiempo después de que Rhodes llegara a Londres en marzo de 1889 y antes de que se le otorgara la carta fue utilizado para discutir las condiciones. En estas discusiones, Rhodes era el negociador principal de la BSAC. Aunque el gobierno británico apoyaba ampliamente el proyecto, demandó que el gobierno mismo y el Alto Comisionado para África del Sur que éste designe tengan la responsabilidad máxima por cualquier territorio que la BSAC adquiriera y la de aprobar o rechazar todas las acciones de la BSAC. Aunque la Cláusula 3 de la Carta parecía otorgarle a la BSAC poderes para administrar una amplia área (aunque no especificada) de África Central a nombre del gobierno británico, esto estaba sujeto a que obtenga dichos poderes a través de tratados con los líderes locales. Bajo las Cláusulas 4 y 9, el gobierno británico también tenía que aceptar esos tratados y acordar asumir cualquier poder para gobernar que los líderes hayan otorgado antes de autorizar a la BSAC para que ejerza esos poderes en su nombre.A Keppel-Jones (1983) Rhodes and Rhodesia: The White Conquest of Zimbabwe 1884–1902, pp. 112–3, 133–6, 315.

Junta Directiva thumb|La primera junta directiva de la Compañía Británica de Sudáfrica, 1889. Fila superior: Horace Farquhar; Albert Grey; el Duque de Fife; C. J. Rhodes (Fundador y director administrativo en Sudáfrica); el Duque de Abercron. Fila inferior: Lord Gifford, V.C.; Herbert Canning (secretario); George Cawston. BSAC fue una fusión de un grupo con sede en Londres liderado por Lord Gifford y George Cawston y apoyado fiancieramente por Nathan de Rothschild, y Rhodes y sus socios sudafricanos, entre ellos Alfred Beit con recursos del Sindicato De Beers y los yacimientos de oro de Sudáfrica. Estos dos grupos originalmente habían sido competidores pero se unieron debido a que tenían intereses económicos comunes. Los intereses de Gifford y Cawston estaban representados por la Compañía de Exploración de Bechuanalandia y su descendiente, la Compañía Exploradora. Rhodes y sus socios aseguraron una concesión del rey ndebele, Lobengula, la cual fue transferida a la Asociación Central de Búsqueda, Central Search Association en inglés, (renombrada más tarde como la Compañía de Concesión Unida, en inglés United Concession Company) y la Compañía Exploradora recibió aproximadamente un cuarto las acciones en ella. La Compañía Británica de Sudáfrica recibió concesiones mineras por parte de la Asociación Central de Búsqueda, pagándole la mitad de las ganancias surgidas de explotación minera.J S Galbraith, (1970). The British South Africa Company and the Jameson Raid, pp. 146-7.J S Galbraith, (1974). Crown and Charter: The early Years of the British South Africa Company, pp. 87, 202-3.

Desde un principio, Gifford no gustaba de Rhodes, quien él creía había adquirido mucho poder en la BSAC y lo había marginado. Cawston apoyó a Rhodes solo en aquellas actividades comerciales que tenían el potencial de generar ganancias y no en otros proyectos menos comerciales. Los otros cuatro directores fueron designados para representar a otros accionistas. Los duques de Abercorn y Fife, respectivamente el presidente y el vicepresidente, fueron nombrados para darle prestigio a la compañía pero participaron muy poco en las operaciones de la compañía. Ninguno de ellos había tenido algún interés anterior en África y Fife no tenía ninguna experiencia en el mundo comercial. Albert Grey tuvo un rol activo como el enlace entre Rhodes en Sudáfrica y los funcionarios gubernamentales en Londres. Él y Horace Farguhar, un importante banquero londinense, completaban la primera junta directiva.J S Galbraith, (1970). The British South Africa Company and the Jameson Raid, pp. 114, 116-7.

Incursión de Jameson y consecuencias

Sir Henry Loch, el Alto Comisionado para África del Sur, había planeado el derrocamiento del gobierno de Transvaal desde 1893 en caso de que los súbditos británicos en Johannesburgo a los que se les habían negado derechos civiles y políticos se rebelasen, y el Secretario Colonial, Frederick Robinson no hizo nada para interponerse a esto. El sucesor de Loch como Alto Comisionado a partir de 1895, Sir Hercules Robinson heredó estos planes, pero ni Loch, Robinson ni Ripon tomaron acción para promover esta rebelión. Joseph Chamberlain, quien sucedió a Ripon en 1895 estaba casi seguro que Rhodes estaban planeando este levantamiento, pero no conocía los detalles.P Slinn, (1971). Commercial Concessions and Politics during the Colonial Period: The Role of the British South Africa Company in Northern Rhodesia 1890-1964, pp. 145-6. Rhodes y Jameson hicieron planes para asistir, y probablemente para promover una rebelión en Johannesburgo. Grey era el único de los directores de Londres que sabía de los planes de la Incursión de Jameson, y él, al igual que Rhodes y Beit, no compartieron el conocimiento de ello con los otros directores de la BSAC. Grey comunicó por lo menos parte del plan a Joseph Chamberlain, quien evitó apoyarlo en forma específica.P J S Galbraith, (1970). The British South Africa Company and the Jameson Raid, pp. 148-9.

Las noticias de la incursión sorprendieron a los directores de la BSAC, quienes, con excepción de Beit y Grey, no tenían conocimiento del plan. Rhodes negó cualquier responsabilidad por las acciones de Jameson en un principio, pero una vez se produjeron más revelaciones, asumió toda la responsabilidad. La junta de la BSAC reconoció que la compañía sería atacada, y solicitó a Rhodes que se dirija a Londres para reunirse con ellos. En una reunión de la junta directiva del 5 de febrero de 1896, Rhodes dijo que le había dado permiso a Jameson para que provea asistencia a la rebelión, no que inicie una,y que creía que tenía el apoyo del gobierno británico. Ofreció renunciar como administrador, pero la decisión fue pospuesta pese a que Cawston y Gifford demandaron que la renuncia sea aceptada. Sin embargo, luego de que el juicio de los incursionistas de Jameson involucrara a Rhodes aún más, además de la presión ejercida por Chamberlain, Rhodes y Beit fueron expulsados de la junta directiva en junio de 1896.J S Galbraith, (1970). The British South Africa Company and the Jameson Raid, pp. 154-7.

Luego ser expulsado de la junta directiva, Rhodes continuó siendo uno de los accionistas más importantes de la BSAC y continuó involucrándose extraoficialmente en sus asuntos. En 1898, el Duque de Fife y Lord Farquhar renunciaron a la junta; Rhodes y Beit los reemplazaron y otro simpatizante de Rhodes también se unió a la junta. Dado que Rhodes se había vuelto a hacer del control total de la compañía, Cawston decidió renunciar. Lord Gifford, sin embargo, se mantuvo en la junta, la cual fue dominada por Rhodes hasta su muerte.J S Galbraith, (1970). The British South Africa Company and the Jameson Raid, p. 159.

Después de Rhodes Rhodes mantuvo control efectivo de la compañía hasta su muerte en 1902, pero luego de la Incursión de Jameson las relaciones con Ministerio de las Colonias en relación con Rodesia fueron difíciles, ya que el Ministerio no estaba dispuesto a reconocer que la compañía debía darle prioridad a sus intereses comerciales en lugar de la administración. Luego de la muerte de Rhodes, los directores de la BSAC trataron de hacer a la compañía rentable comercialmente, pero hasta 1924 fue muy insolvente debido a que sus costos administrativos superaban a sus ingresos comerciales y jamás llegó a pagar un solo dividiendo en esa época. Luego de una crisis financiera en el Reino Unido en 1908, el valor de sus acciones cayó rápidamente: su capital social debió ser incrementado de £6 millones a £12 millones entre 1908 y 1912, y requirió de gruesos préstamos para mantener sus operaciones.P Slinn, (1971). Commercial Concessions and Politics during the Colonial Period: The Role of the British South Africa Company in Northern Rhodesia 1890-1964, pp. 366, 371-2.

Desde aproximadamente 1920, la compañía favoreció la unión de Rodesia Septentrional y Rodesia Meridional, seguida por su inclusión en la Unión de Sudáfrica, formó parte de las discusiones con líderes sudafricanos sobre esto. Sudáfrica ofreció términos favorables para comprar los intereses de la BSAC, y la compañía sería aliviada de cualquier costo administrativo posterior. La BSAC no quería quedarse con la responsabilidad de administrar Rodesia Septentrional una vez que el sur obtuviese gobierno responsable, pero sí quería preservar sus intereses comerciales allí, en particular sus derechos mineros y de tierras. Con este fin, tenía que negociar un acuerdo con el gobierno británico para ambas partes de Rodesia. Se reunieron para iniciar negociaciones en una atmósfera de sospecha mutua a finales de 1922, pero finalmente llegaron a un acuerdo el 29 de septiembre de 1923 cerrando así todos los temas relacionados tanto a Rodesia Septentrional como Rodesia Meridional.P Slinn, (1971). Commercial Concessions and Politics during the Colonial Period: The Role of the British South Africa Company in Northern Rhodesia 1890-1964, pp. 370-2.

Luego de 1924 los derechos de la BSAC le permitieron recibir grandes cantidades de dinero en regalías, en especial del desarrollo del Cinturón de Cobre de Rodesia Septentrional, desde finales de los años 1920 hasta que sus derechos mineros fueron liquidados justo antes de la independencia de Zambia en 1964. En los años 1930 la BSAC logró cobrar regalías sobre todo el cobre extraído y era una accionista importante en las principales industrias mineras. Para 1937 sus ingresos anuales por minería eran de £311.000.P Slinn, (1971). Commercial Concessions and Politics during the Colonial Period: The Role of the British South Africa Company in Northern Rhodesia 1890-1964, pp. 367, 374.

Adquisiciones territoriales Rodesia