Sistemas mediáticos comparados: tres modelos de relación entre los medios de comunicación y la política (2004), de Daniel C. Hallin y Paolo Mancini, es un estudio pionero en el campo de la investigación internacional comparativa del sistema de medios de comunicación. El estudio compara los sistemas de medios de comunicación de 18 democracias occidentales, incluyendo nueve países del norte de Europa (Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Suiza), cinco países del sur de Europa (Francia, Grecia, Italia, Portugal y España) y cuatro países del Atlántico (Canadá, Gran Bretaña, Irlanda y los Estados Unidos de América).
El marco conceptual desarrollado en este estudio resultó ser una contribución Citas como ejemplo: "Este trabajo, al que se reconoce como un texto clave en un subcampo emergente.” (Jones, 2008, p. 128) “Sistemas mediáticos comparados es, ciertamente, un volumen que abre un camino, y que servirá como un modelo para los análisis de comunicación comparativos actuales.” (Graber, 2006, p. 935) “Lo que no está abierto a especulación es la importancia de este trabajo. El esfuerzo pionero de Hallin y Mancini será lo que defina la investigación de los medios comparativos durante los próximos años.” (Patterson, 2007, p. 331) “Una gran contribución reciente a la tradición en la investigación comparativa“ (Hardy, 2008, p. 17) importante para el campo de la investigación comparativa de los sistemas de comunicación, ya que proporcionó un enfoque sistemático y pertinente mediante el cual analizar las diferencias y similitudes de las relaciones entre los medios de comunicación y la política.
Desde la publicación del libro de Hallin y Mancini en 2004 se ha mantenido una vívida discusión académica (Desarrollos recientes), en particular en lo que respecta a la adecuación del marco que sugirieron para entender las variaciones entre los diferentes sistemas de todo el mundo, localizados en diferentes contextos culturales, sociales, y/o políticos. Como consecuencia, se puede afirmar un enorme progreso en el campo de la investigación comparativa de sistemas de comunicación.
Contextualización
Investigación comparativa de los sistemas de comunicación
El campo de la investigación comparativa de sistemas de comunicación tiene una larga tradición que se remonta al estudio Four Theories of the Press, que comenzaron Siebert, Peterson y Schramm en 1956. Este libro fue el origen del debate académico sobre la comparación y la clasificación de los sistemas de comunicación,cf. Hardy (2008), p. 11. considerando que estaba sesgadocf. Hardy (2008), p. 15. normativamente y muy influenciado por las ideologías de la época de la Guerra Fría.Siebert y sus compañeros desarrollaron una clasificación normativa de cuatro sistemas mediáticos ideales: el libertario, el social responsable, el soviético comunista y el modelo autoritario. Consecuentemente, la tipología del autor hacía referencia a la entonces ideológica segmentación del mundo: un mundo libre liberal democrático en el Este (llamado el Primer Mundo), una esfera comunista soviética (llamada el Segundo Mundo), y los estados autoritarios (llamados el Tercer Mundo)(cf. Hardy, 2008, p. 11). A pesar de que este enfoque ha sido a menudo criticadocf. Patterson (2007), p. 329 (por ejemplo, debido a su etnocentrismo, su estructura inconsistente, tipologías cuestionables, o su escasa base empírica del análisiscf. Hardy (2008), pp. 12-13.), supuso un punto de partida para posteriores teoríascf. Jackubowicz (2010), p. 2.Como Hardy (2008) y Jakubowicz (2010) señalan, se produjeron modificaciones en las tipologías originales (p. ej. por Denis McQuail (1987), Raymond Williams (1968), o Robert G. Picard (1985)), además de esquemas alternativos, que iban más allá de las tipologías originales (p. ej. J. Herbert Altschull (1984)). normativas de los medios de comunicación y el desarrollo de este campo.
La investigación comparativa de sistemas de comunicación ha sido objeto de varios cambios desde su creación. cf. Jakubowicz (2010), p. 1. El número de categorías para describir los sistemas mediáticos creció y alcanzó enfoques más complejos. Otra tendencia es que los investigadores se implican en los sistemas políticos de forma más intensa para explicar y comparar los sistemas de medios de comunicación. Un progreso más fundamental es el giro del enfoque normativo a uno de base empírica.
Todavía hay en varios países problemas de estudios comparativos de medios de comunicación que se deben solucionar. La validez del procedimiento de muestreo del país es uno de ellos, además de la definición adecuada del alcance de la comparación para satisfacer las características nacionales específicas de los casos, y la definición de indicadores adecuados como base para la comparación.cf. Sparks (2006), p. 24. Además, los modelos desarrollados son todavía relativamente estáticos, pues no son capaces de describir adecuadamente los cambios y los medios de comunicación en línea se han descuidado en gran medida, aunque su importancia ha ido en aumento desde finales de 1990.cf. Jakubowicz (2010), p. 1.
Sin embargo, los estudios de sistemas de medios de comunicación comparativos son un instrumento importante para los fenómenos de comunicación contemporáneos en estudio. El diseño comparativo es un puente entre los estudios tradicionales y los nación-centrados en los sistemas de medios de comunicación y los nuevos medios de comunicación, así como las perspectivascf. Hardy (2008), p. 21. de la globalización. Jakubowicz señala que los análisis del sistema de medios de comunicación comparativa son vistos contemporáneamente como el enfoque clave para entender los procesos de globalización de los medios de comunicación.cf. Jakubowicz (2010), p. 1.
Clasificación sistemática del enfoque
La investigación de la comparación de los sistemas de comunicación es un posible enfoque para estudiar los procesos de comunicación transnacionales y el cruce de fronteras en todo el mundo. Una sistematización muy útil y heurística del amplio campo de la comunicación transnacional y el cruce de fronteras proviene de Wessler y Brüggemann (2012) cf. Wessler y Brüggemann (2012, en la prensa). (véase también Dimensiones de análisis). De acuerdo con esta heurística, el enfoque de Hallin y Mancini puede ser identificado y localizado como una combinación específica de los componentes a lo largo de estas tres dimensiones de análisis. Su perspectiva de análisis se centra en la comparación de los sistemas de medios de comunicación dentro de las democracias occidentales. Por consiguiente, su nivel de análisis se centra en los sistemas de medios de comunicación en el contexto de los estados nacionales. Su objetivo principal es la relación medios-política, principalmente a nivel de las estructuras; pero además de eso, consideran todos los objetos de análisis para obtener una abarcadora comprensión de estas relaciones.
Objetivos Para Hallin y Mancini era fundamental desarrollar un marco conceptual unificado para la comparación de sistemas de medios de comunicación. Se centraron en crear una nueva teoría en vez de en probar otras anteriores, ya que las Cuatro Teorías sobre la Prensa que prevalecían hasta entonces y sus subsecuentes modificaciones normativas posteriores mostraron deficiencias para analizar correctamente los medios de comunicación actuales. Por consiguiente, Hallin y Mancini se centraron en un estudio empírico que consistía en “tratar estos sistemas, no como ideales abstractos, sino como formaciones sociales concretas que se desarrollan en unas condiciones históricas particulares.”Hallin y Mancini (2012a), pp. 1-2. Hallin y Mancini, en un primer momento, eligieron un diseño de “los sistemas más similares”, es decir, que consistía en comparar sistemas parecidos en cuanto a estructura y funcionamiento para comprender en qué aspectos diferían unos de los otros y de este modo, descubrir características específicas de cada uno de los sistemas. Al seguir este diseño, conceptualizaron dimensiones que contenían variables independientes para analizar las similitudes y diferencias que presentaban los 18 países donde se realizó el estudio. Su objetivo era encontrar en su muestra patrones más o menos semejantes que se pudieran unificar, posiblemente, en un tipo ideal en términos conceptuales de Max Weber. Desde que las dimensiones y los modelos resultantes abarcaron las relaciones entre los sistemas de medios de comunicación y los sistemas políticos del mundo occidental, Hallin y Mancini no reclamaron ninguna validez (lógica) universal de su trabajo. Así pues, se debe volver a conceptualizar para conocer las condiciones específicas de la relación entre los medios y la política en el mundo occidental.cf. Hallin y Mancini (2012b).
El marco propuesto por Hallin y Mancini El marco conceptual de Hallin y ManciniLas dimensiones que Hallin y Mancini usan para su marco teórico no fueron concebidas originalmente por ellos. Siguen la línea de conceptos ya existentes (p. ej. la dimensión del paralelismo político fue desarrollada inicialmente por Seymour-Ure (1974)) pero "yendo más allá de los investigadores anteriores al amplificar esas dimensiones y explorar sus conexiones" (Patterson, 2007, p. 329). se conforma de cuatro dimensiones: la estructura de los medios de comunicación, el paralelismo político, el profesionalismo periodístico, y la intervención estatal en los medios de comunicación; y en cuanto a las cinco dimensiones: el papel del Estado, el tipo de democracia (democracia por consenso frente por mayoría), el tipo de pluralismo (pluralismo individual frente a pluralismo organizado), el grado de autoridad racional-legal, y el grado de pluralismo (pluralismo moderado frente a pluralismo polarizado) haciendo referencia a los contextos políticos de los medios de comunicación. Según la organización específica de cada una de las variables en estas dimensiones, Hallin y Mancini conceptualizaron los tres modelos de los medios de comunicación y la política. Dimensiones: medios de comunicación La estructura de los mercados de comunicacióncf. Hallin y Mancini (2004), pp. 22-26. La estructura de los medios de comunicación está íntimamente ligada con el desarrollo delmedio de comunicación de masas. Los autores subrayan diversas variables que se pueden utilizar para describir las características de la prensa escrita: La magnitud de la tirada (impresión) La relación entre los periódicos y los lectores (la élite frente a la orientación de la masa) Las diferencias de género que llegan a contener los periódicos La relativa importancia que tienen los periódicos y la televisión como fuentes de noticias La ratio local, regional, y nacional de los periódicos El grado de una separación determinante entre la prensa sensacionalista y la prensa de calidad La segmentación de los mercados de telecomunicaciones; regional o lingüística La influencia de los países fronterizos en los medios nacionales
Paralelismo políticocf. Hallin y Mancini (2004), pp. 26-33. El paralelismo político se refiere “al hecho de que, en algunos países, los medios de comunicación tienen distintas orientaciones políticas, mientras que en otros países no es así.”Hallin y Mancini (2004), p. 27. Los autores establecieron 5 factores o indicadores para evaluar las medidas del paralelismo político: La influencia de la orientación política en el contenido de los medios de comunicación La tendencia de los representantes de los medios a formar parte de la vida política Partidismo de la audiencia mediática El papel de los periodistas respecto a su posicionamiento y función (p.ej. periodistas, abogados frente a árbitros neutrales; opinión y orientación frente a la opinión y posicionamiento del estilo del informe; separar frente a mezclar los comentarios y la información)