miniaturadeimagen|Visita de Richard Nixon a la República Popular China en 1972: El presidente estadounidense se da la mano con el presidente chino Mao Zedong.

La historia de las relaciones entre China y Estados Unidos se consolidó con el Tratado de Wanghia de 1845. En China, la Dinastía Qing estableció las primeras relaciones diplomáticas modernas a finales del . Después de la Revolución de Xinhai de 1911, la recién formada república de China mantuvo relaciones diplomáticas con los EE. UU. Durante la Segunda Guerra Mundial, China fue un aliado cercano de los estadounidenses, pero tras la guerra civil china y la fundación de la República Popular China en 1949, EE. UU. reconoció a la república de China en la Isla de Taiwán como el gobierno legítimo de China y no mantuvo relaciones diplomáticas con la RPC en el continente. Ya en la posguerra de la Segunda Guerra Mundial EE. UU. luchó militarmente contra la RPC en la guerra de Corea.

En febrero de 1972, el presidente Richard Nixon viajó a la RPC. Tras este viaje, EE. UU. y la RPC emitieron el Comunicado de Shanghái, por el que ambas naciones se comprometieron a trabajar para normalizar las relaciones diplomáticas. Esto no se tradujo en el reconocimiento inmediato de la RPC, pero se establecieron "oficinas de enlace" en Pekín y en Washington. EE. UU. reconoció la posición de China de que todos los chinos de ambos lados del Estrecho de Taiwán sostienen que solo existe una China y que Taiwán es parte de esta. La declaración facilitó a EE. UU. y a la RPC el poder dejar a un lado temporalmente la cuestión de Taiwán y abrir el comercio y la comunicación.No obstante, no fue hasta enero de 1979 que el gobierno estadounidense cambió el reconocimiento de Taipéi a Pekín, así como sus relaciones diplomáticas. Este acercamiento benefició a al RPC y aumentó su seguridad durante el resto de la Guerra Fría. Tanto China como Estados Unidos respaldaron a combatientes en África contra los movimientos soviéticos. Los beneficios económicos de la normalización fueron lentos y tomó décadas que los productos estadounidenses penetraran en el amplio mercado chino.

Las relaciones entre la RPC y los EE. UU. se mantuvieron estables durante el resto del , sobre todo después de la disolución de la Unión Soviética, la cual eliminó a un enemigo común y marcó el comienzo de un mundo caracterizado por el dominio estadounidense. Estados Unidos y sus aliados expresaron preocupación por los Derechos humanos en la RPC y la situación política de la Isla de Taiwán. Las relaciones se deterioraron bajo el presidente Donald Trump, cuya administración calificó a China de «competidor estratégico» a partir de la Estrategia de Seguridad Nacional de 2017. Posteriormente, lanzó una guerra comercial contra China, prohibió a las compañías estadounidenses vender equipos a Huawei y otras compañías vinculadas a lo que denominó el "etnocidio uigur", aumentó las restricciones de visa para estudiantes y académicos de nacionalidad china y designó a China como manipulador de divisas. Para mayo de 2020, las relaciones se habían deteriorado ya que ambas partes estaban reclutando aliados para atacar a la otra con respecto a la culpa por la pandemia de COVID-19. Las relaciones empeoraron por la decisión del gobierno chino de autorizar una ley de seguridad nacional de Hong Kong en 2020. Como resultado, los observadores políticos han comenzado a advertir que está surgiendo una Nueva Guerra Fría.

Relaciones Qing-Estados Unidos

Comercio con la antigua China

El resultado fue la considerable exportación de especias, ginseng, y las pieles a China, y la mucho mayor afluencia de té, algodón, seda, porcelana y muebles hacia los Estados Unidos. Los comerciantes, quienes servían de intermediarios entre los consumidores chinos y estadounidenses, se volvieron fabulosamente ricos con este comercio, finalmente dando lugar a la primera generación estadounidense de millonarios. Además, muchos artesanos chinos comenzaron a notar el deseo de los estadounidenses por artículos exóticos y en consecuencia, ajustaron sus prácticas de producción para hacer espacio a la fabricación de bienes hechos específicamente para la exportación. Estos bienes de exportación a menudo estaban hechas con características estadounidenses o europeas con el fin de aprovechar de manera plena las características demográficas de éstos consumidores.

Las guerras del opio

El final de la primera guerra del Opio llevó en 1842 al frente anglo-chino hacia el Tratado de Nankín, el cual forzó a varios puertos chinos a abrir sus horizontes hacia el comercio extranjero. Hasta entonces, las relaciones chino-estadounidenses se habían llevado a cabo exclusivamente a través del comercio, pero este nuevo pacto entre Gran Bretaña y China amenazó severamente el desarrollo del comercio americano en la región. La administración del presidente John Tyler aseguró el Tratado de Wanghia en 1844, que no solo puso el comercio estadounidense a la par del británico, sino que también aseguró a los estadounidenses el derecho de Extraterritorialidad. Este tratado puso fin a la era del comercio con la antigua China, dando a los Estados Unidos tantos privilegios comerciales como los que tenían otras potencias extranjeras.

Después de la derrota de China en la segunda guerra del Opio, el emperador Xianfeng escapó de Pekín. Su hermano, Yixin, Príncipe Gong, ratificó el Tratado de Tianjin en la Convención de Pekín el 18 de octubre de 1860. Éste tratado estipula, entre otras cosas, que junto con Gran Bretaña, Francia y Rusia, los Estados Unidos tendrían el derecho de la estación en Pekín, ciudad cerrada en ese entonces.

El tratado de burlingame y la ley de exclusión china thumb|La primera página de la Ley de Exclusión China de 1882.

En 1868, el gobierno de la Dinastía Qing nombró a Anson Burlingame como su emisario en los Estados Unidos, quien recorrió el país para conseguir apoyo para un trato justo y equitativo hacia China y los emigrantes chinos. El Tratado de Burlingame en 1882 incluye estos principios. en 1871, la Misión Educativa China trajo el primero de dos grupos de 120 niños chinos para estudiar en los Estados Unidos. Ellos fueron traídos por Yung Wing el primer chino en graduarse de una universidad estadounidense.

Durante la Fiebre del oro de California y la construcción del Primer ferrocarril transcontinental de Estados Unidos, un gran número de chinos emigraron hacia los Estados Unidos, estimulando la animosidad de los ciudadanos estadounidenses. Después de ser sacados por la fuerza de las minas, la mayoría de los chinos se establecieron en lo que hoy se conocen como barrio chino en ciudades como San Francisco (California), asumiendo trabajos con salarios bajos, como limpieza de restaurantes y lavandería. Con la economía de la etapa posguerra civil en declive durante la década de 1870, la animosidad contra la minoría china se politizó por el líder sindical Denis Kearney y su partido laboral, así como por el gobernador en ese entonces de California, John Bigler. Ambos culparon a los Culí´s chinos por los bajos niveles de salario.

Como la primera restricción significativa sobre la libre inmigración en la historia de los Estados Unidos, el congreso aprobó el 6 de mayo de 1882 la Ley de Exclusión China, tras haber hecho en 1880 modificaciones al Tratado de Burlingame. Dichas modificaciones permitían a los Estados Unidos el suspender la inmigración y el congreso actuó con rapidez para implementar la suspensión de la inmigración china y excluir a los "obreros calificados y no calificados en la minería y en otros oficios" de procedencia china de entrar al país durante 10 años, bajo pena de cárcel y deportación. La prohibición fue renovada varias veces, durando más de 60 años.

En búsqueda del mercado chino La compañía de Desarrollo china de América, fundada por J. P. Morgan y Andrew Carnegie, trató de proporcionar el capital y la administración estadounidense que generaría una rápida industrialización en China. Esta comenzó la construcción de la línea de ferrocarril Hankow-Cantón, con el fin de vincular el centro y el sur de China, aunque solo se las arregló para terminar 30 millas de la línea. Los estadounidenses pronto se desilusionaron, y vendieron el proyecto a un sindicato belga, rival de la compañía.William R. Braisted, "The United States and the American China Development Company," Far Eastern Quarterly 11 (1952): 147-165. En general, el sueño americano de hacerse rico después de invertir en China o venderle a cientos de millones de chinos se había vuelto casi un fracaso. la venta estándar de combustibles si tuvo éxito en vender queroseno dentro del mercado de China, pero muy pocas otras industrias generaron ingresos.Paul A. Varg, "The Myth of the China Market, 1890-1914," American Historical Review (1968) 73#3 pp. 742-758 in JSTOR

El levantamiento de los bóxers thumb|Las tropas estadounidenses en China durante el levantamiento de los bóxers en 1900.

En 1899, un movimiento de chinos nacionalistas, quienes se llamaban a sí mismos como "los puños rectos y harmoniosos", comenzaron una revuelta violenta en China,a la que se refirieron los occidentales como el Levantamiento de los bóxers, en contra de la influencia extranjera sobre el comercio, la política, la religión y la tecnología. Estas campañas tuvieron lugar a partir de noviembre de 1899 hasta el 7 de septiembre de 1901, durante los años finales del gobierno Manchú bajo el poder de la Dinastía Qing. La sublevación comenzó como un movimiento anti-extranjero, antiimperialista, con base campesina en el norte de China. Los insurgentes atacaron a los extranjeros, quienes estaban construyendo los ferrocarriles y violando el Feng shui, y a los cristianos, quienes eran tomados como los responsables de la dominación extranjera de China. En junio de 1900, los bóxers entraron a Pekín, matando a 230 extranjeros (incluyendo a diplomáticos) así como a miles de chinos cristianos, mayormente en las provincias de Shanxi y Shandong. El 21 de junio, la emperatriz viuda Cixí declaró la guerra en contra de todos los poderes occidentales. Los diplomáticos, civiles extranjeros, soldados y chinos cristianos fueron sitiados durante el Asedio del barrio de las delegaciones en Pekín durante 55 días. Una coalición denominada como la Alianza de las Ocho Naciones, la cual incluía al Imperio austrohúngaro, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia, el Reino Unido y los Estados Unidos enviaron a 20,000 tropas para su rescate. Las fuerzas multinacionales fueron inicialmente derrotadas por una armada chino-musulmana en la Batalla de Langfang, pero un segundo intento fue exitoso debido a la rivalidad interna dentro de las fuerzas chinas. El gobierno de China fue forzado a indemnizar a las víctimas y a realizar varias concesiones adicionales. Reformas posteriores implementadas después de la rebelión contribuyeron al final de la Dinastía Qing y el establecimiento de una república china moderna. Los Estados Unidos jugaron un papel secundario pero importante en la supresión del levantamiento de los bóxers, en gran parte debido a la presencia de barcos y tropas estadounidense desplegadas en las Filipinas desde la conquista de América en la guerra hispano-estadounidense y la guerra filipino-estadounidense. Dentro de las fuerzas armadas estadounidenses, a la supresión del levantamiento de los bóxers se le conoció como la Expedición de alivio de China.

Política de puertas abiertas thumb|La antigua residencia de Wu Tingfang y la oficina de la delegación Qing en Estados Unidos, localizada en el Dupont Circle en Washington D. C.