Memoria visual de una nación es un mural realizado por el pintor chileno Mario Toral, de 1200 metros cuadrados, temáticamente dividido en dos partes: Pasado y Presente, que corresponden a los sectores oriente y poniente de la estación Universidad de Chile a nivel de los andenes, separados por la mesanina. La gran pieza pictórica recrea como una «verdadera narración visual» la historia general de Chile, rescatando sus hitos más significativos desde la mirada del artista, quien desarrolla una obra heredera de la tradición muralística latinoamericana, fundada en el México de comienzos del .

En 2011, la editorial de viajes turísticos Lonely Planet nombró a la estación Universidad de Chile una de las 10 «más artísticas del mundo», siendo la única seleccionada de Latinoamérica.

Proyecto MetroArte

La materialización de Memoria visual de una nación surge a través de la iniciativa MetroArte, la corporación cultural de Metro S.A. que promueve las instalaciones de obras de gran formato en las estaciones del metro de Santiago. Tras su fundación en 1993, se invitó «a los artistas más representativos del país a crear propuestas que permitan enriquecer, a través del arte, los espacios públicos que se ubican en las estaciones del Metro». Interior urbano, del artista Hernán Miranda, fue la primera en ser inaugurada, en 1993.

Ese mismo año, Mario Toral, mientras residía en Nueva York, fue invitado por MetroArte para crear un mural en la estación Universidad de Chile. Como comenta el pintor, tuvo una inmediata fijación «en la Historia de Chile como tema». «Era una manera de reencontrarme con mis raíces después de estar tanto tiempo ausente, (como) también de narrarla de una manera que todos nos viéramos representados en ella», explicó.

Obra thumb|left|El Dios de la Guerra. La obra, dividida temáticamente en Pasado y Presente está compuesta por una serie de murales ubicados sobre las bocas de los túneles, en las paredes de ambos andenes y en el muro a los pies de las escaleras. Los paneles del Pasado ocupan el sector oriente, mientras que en el poniente están los del Presente; estos sectores están separados por la mesanina y cada uno tiene 600 m² de pinturas. Los del primer sector (Pasado) son Antiguos pobladores (andén norte), El encuentro (sobre la boca del túnel) y La conquista (andén sur), además de la Adoración del canelo (NE) y Crucifixión (SE), en los muros al final de las escaleras. Corresponden al segundo sector (Presente) Tributo a nuestro océano (sobre la boca del túnel) Homenaje a la poesía (SW) y Los conflictos (NW), y en los muros al pie de las escaleras Arturo Prat (NW) e Isla de Pascua (SW).

Los paneles sobre los túneles y en las paredes de los andenes tienen cada uno varias escenas y frisos, mientras que los de las escaleras solo una, relacionada con el tema del mural del andén más cercano (es decir, Arturo Prat con Los conflictos; Isla de Pascua complemento de Homenaje a la poesía; Crucifixión con La conquista; y Adoración del canelo con Antiguos pobladores).

Los paneles del Pasado fueron inaugurados el 25 de mayo de 1996. Los ayudantes de Toral en esta primera etapa fueron Boris Parra, Manuel Pérez y Francisca Toral. El Presente se inauguró el 12 de junio de 1999 y colaboraron con el pintor Boris Parra, Manuel Pérez, Gloria Fierro y Mario Paublo.

Según la crítica, Memoria visual de una nación es una narración pictórica, que puede ser leída como un texto que «recompone un relato de la identidad chilena a partir de imágenes de determinados hechos históricos, geografía y personajes (presidentes y poetas) que recorrerían el trayecto de la nación, desde sus orígenes hasta el presente, desde el pasado prehispánico, pasando por la violencia de la conquista, la constitución del Estado republicano, hasta la máxima expresión de la modernidad urbana que representaría el espacio en el que está inserta: el Metro de Santiago».

Paneles PartePanelFotoEscenasPasado(1996, sector oriente) Antiguos pobladores (N) 300px Representación de la fecundidad, símbolo del nacimiento de América (centro); Creación del mundo según la mitología mapuche (derecha), Muestras de la vida natural de los indígenas (izquierda). Adoración del canelo (N) 200px Un mapuche de rodillas ante la rama de su árbol sagrado, el canelo, ensartada en un corazón de animal.El encuentro (E) 300px Un mapuche joven mira hacia sus ancestros, mitos y modos de vida (izquierda); El sol desmembrado que anuncia la tragedia (centro); a la derecha, avanza el Dios de la Guerra con el puño en alto y abajo de este los caballos y yelmos de los conquistadores.La conquista (S) 300px Galvarino (centro), Caupolicán en el suplicio de la pica (derecha), Batalla entre españoles y mapuches (izquierdas).Crucifixión (S) 300px La cruz con la que llegaron los conquistadores; la Crucifixión sobre las montañas; abajo, al fondo, el arcoíris de la esperanza.Presente(1999, sector poniente) Los conflictos 300px En la foto: Fusilamiento de Portales; Vida y muerte en las minas de carbón; y Masacre en la escuela Santa María de Iquique (friso bajo las dos escenas precedentes); a estas tres pinturas siguen: Suicidio de Balmaceda; Ley Maldita Bombardeo de La Moneda; bajo este: Martirio de Rodrigo Rojas y Carmen Gloria Quintana (friso), Matanza del Seguro Obrero; Capitán Popper, cazador de onas (friso).Arturo Prat (N) 300px «...Dios nos guía y lo que sucedes es siempre lo mejor que pueda suceder» (de una carta a su esposa).Tributo a nuestro océano (W) 300px Mascarón; caracolas.Homenaje a la poesía (S) 300px Simbología de los cuatro grandes de la poesía chilena: De Rokha, Huidobro, Mistral y Neruda. Isla de Pascua (S) 200px El nadador con el huevo del pájaro manutara.

Descripción Los murales tienen notas con explicaciones del mismo Toral, que han sido colocadas en unas especies de pizarras en la estación, con pequeñas fotos de los paneles y de sus escenas, para que el pasajero interesado se pueda orientar en las pinturas y su significado (el texto que sigue está basado en dichas notas y los entrecomillados en esta sección son citas de ellas).

En el centro de los Antiguos pobladores, homenaje a los indígenas que habitaban el territorio de lo que hoy es Chile, hay una representación de la fecundidad, "imagen repetida" en las culturas de Mesoamérica y el Imperio incaico, que simboliza "el nacimiento de América, homenaje a la continuidad de la vida"; la calavera con alas que está abajo es "representación mitológica, del sur de Chile, sobre la muerte. La imagen de la mujer pariendo, que a veces es representada por un hombre, tiene rayos o formas diagonales que organizan la composición de este panel".

thumb|Creación del mundo según la mitología mapuche En su extremo derecho, la creación del mundo que, según señala Toral, la mitología mapuche considera obra de dos serpientes: Mai-Mai y Ten-Ten, que también lo destruyeron. La cabeza es la de Pillán dios de los volcanes y del fuego, deidad "benevolente que protege a los hombres". El ave de piedra es un choroy, 'que con su aparición marca el cambio de las estaciones'; se pueden ver también un rehue o tótem mapuche, con sus siete peldaños para subir al cielo y una figura de piedra que representa al guerrero araucano, puesto que la guerra es "la actividad más noble de la raza". "Lleva una representación de la clava, objeto de hueso o piedra, símbolo de la investidura del toqui o jefe; hay asimismo escenas de la vida cotidiana, cuerpos en un río, cactus, conchas. Hacia el centro, arriba, una mujer mapuche juega con sus trenzas y una flor. Un cántaro de greda con cabeza de pájaro como ejemplo de la alfarería diaguita".Notas de Toral sobre Antiguos pobladores; pizarra explicativa, estación Universidad de Chile

A la izquierda de la diosa pariendo, una pintura sobre la vida de los indígenas, la caza, la pesca. Al final, "los conflictos por los espacios de la caza, pesca, recolección de piñones, que terminan en la guerra. Un cuerpo clavado con flechas, un muerto ya hecho carroña que devora un ave de rapiña".

Este panel tiene frisos que describen la vida de los onas y alacalufes; se muestra la mujer-pez y las "extrañas pinturas corporales y las fogatas donde sancochaban sus alimentos y se calentaban, lo que hizo a la expedición de Magallanes llamas a estos lugares Tierra del Fuego".

El friso central ilustra la importancia de la araucaria y su fruto, el piñón, como alimento de los mapuches. Una machi o chamán y el resultado de sus maleficios: cuerpos contrahechos, habilidad de causar dolor físico.

El friso del extremo izquierdo es un homenaje a la tradición oral mapuche y diaguita con dos epigramas mapuches —Las piedras y el piñón, las estrellas y el viento son gente de antes; Ahora di con firmeza, yo el hombre, aún permanezco— y uno diaguita: Es la guerra; es un arcoíris negro que avanza.

La Adoración del canelo muestra una clava magnificada con relieves y figuras humanas en dirección radial; un joven reza de rodillas frente a la rama del canelo, árbol sagrado de los mapuches, ensartada en un corazón de animal.

Sobre El encuentro, Toral explica: "Un gran sol desmembrado anuncia la tragedia de la guerra por venir, guerra que se extenderá hasta avanzada la República. Un mapuche joven, un mocetón, dirige su mirada hacia sus ancestros, sus mitos y modos de vida. A sus pies está el cultrún, tambor sagrado. Los rodean los símbolos de su raza, las dos serpientes, el cetro de mando, las máscaras talladas. Al otro lado viene el Dios de la Guerra con el puño levantado. Los yelmos, las lanzas y los caballos de los conquistadores".Notas de Toral sobre El encuentro, pizarra explicativa, estación Universidad de Chile

thumb|left|Caupolicán en el suplicio de la pica La conquista posee una composición similar al panel Antiguos pobladores; en el centro, aparece Galvarino a caballo con los brazos cortados. "De sus muñones cae sangre que riega la tierra y hacer brotar una planta. Una antorcha simbolizando la libertad se confunde con el sol. Un rehue, de cuyo rostro brotan lágrimas, representa el fin de un género de vida". Debajo de Galvarino hay un árbol de pergaminos con personalidades de la historia de Chile: Bernardo O'Higgins, Pedro de Valdivia, Camilo Henríquez, José Miguel Carrera, Galvarino, Lautaro, Inés de Suárez, José Gil de Castro, Manuel Rodríguez, Fresia, Caupolicán.Notas de Toral sobre La conquista, pizarra explicativa, estación Universidad de Chile

En el extremo derecho, Caupolicán sufre el suplicio de la pica, entre el paisaje árido de volcanes y cactus; en el friso bajo este, caballos, araucanos y una mano que escribe: «Yo Alonso de Ercilla», porque, como explica Toral, "las páginas de La Araucana han inspirado estos murales".

Al lado izquierdo, una batalla entre mapuches y españoles. "Cañones, perros, el caballo, la pólvora, el hierro de las lanzas de los conquistadores. Las flechas y mazas de los mapuches, atacando emboscados desde la sombra". El friso debajo de la batalla simboliza el poderío del imperio español, los blasones de Castilla, León y de los Habsburgos. En el centro, el padre Luis de Valdivia ayuda a un indio herido. Dos armaduras, en sentido inverso, representan con la cruz y la espada la duplicidad de la política de los conquistadores. En un pergamino, el comienzo del canto primero de La Araucana: «No las damas, amor, no gentileza…» Un sol negro está al centro de la composición.

En Crucifixión, una imagen de Cristo crucificado flota sobre las montañas del nuevo continente; "el idioma, la religión y el cruce de dos razas dan origen a un nuevo pueblo y a una nueva cultura. Un arcoiris simbiliza un futuro basado en la justicia social".Notas de Toral sobre Crucifixión; pizarra explicativa, estación Universidad de Chile