«Cherish» es una canción interpretada por la cantante estadounidense Madonna, incluida en su cuarto álbum de estudio, Like a Prayer (1989). Fue compuesta y producida por Madonna y Patrick Leonard, quien la convenció de crear canciones para el álbum que representaran experiencias emocionales. La cantante se encontraba de buen humor cuando escribió la letra y se inspiró en un estado de ánimo positivo en su vida, que sabía que no duraría mucho. «Cherish» se basa en la tragedia Romeo y Julieta de William Shakespeare, que la artista leía mientras ensayaba para la obra de teatro Speed-the-Plow, así como en la canción del mismo nombre de la banda The Association. La grabación tuvo lugar en los estudios Johnny Yuma Recording, en Burbank, e inició el mismo día que fue compuesta. De hecho, la primera toma vocal que Madonna grabó el día en que compusieron la canción fue la misma que se utilizó en la versión final.
De géneros pop, doo wop y bubblegum pop, es una canción alegre y optimista compuesta al estilo de una balada de los grupos de chicas de los años 1960. Evoca el estilo pop y sunshine pop de esa época, especialmente la obra de bandas clásicas como The Shangri-Las y The Chiffons, así como la música soul producida por Phil Spector. La letra, que ha sido objeto de comentarios y análisis por parte de periodistas y académicos, aborda el amor verdadero y duradero, y describe la devoción y el hecho de tener a su lado a su enamorado, a quien nunca dejaría. Las compañías discográficas Sire y Warner Bros. Records la publicaron el 1 de agosto de 1989 como el tercer sencillo de Like a Prayer en vinilos de siete y doce pulgadas, casete y mini CD. En varios de estos formatos, el lado B fue «Supernatural», una canción compuesta y grabada durante las sesiones del álbum, pero que finalmente no formó parte del material.
En términos generales, «Cherish» obtuvo reseñas favorables de críticos y periodistas musicales, quienes resaltaron varios aspectos como la composición, la producción, el tono optimista, la interpretación vocal de Madonna y el atractivo comercial de la canción, además de considerarla una de las más destacadas de Like a Prayer. No obstante, las comparaciones con el anterior sencillo de la cantante, «True Blue» (1986), fueron una constante entre varios autores. Desde el punto de vista comercial, alcanzó el primer lugar en Canadá y se ubicó entre los cinco primeros en Australia, Ecuador, Irlanda, Italia, Nueva Zelanda, Paraguay, Portugal y el Reino Unido. En los Estados Unidos, ocupó la segunda posición en la lista Billboard Hot 100, siendo el decimosexto top cinco consecutivo de Madonna, con lo cual logró la racha más larga de éxitos sucesivos entre los cinco primeros, hazaña que figuró en el Libro Guinness de los récords, y superó el récord que hasta ese momento mantenía The Beatles.
El videoclip se rodó en la playa Paradise Cove de Malibú bajo la dirección del fotógrafo estadounidense y amigo de Madonna, Herb Ritts. Filmado en blanco y negro, presenta a tres modelos personificados como tritones o «sirenos». El concepto de Madonna era incluir un cambio de roles, en el que los tritones fueran representados como los objetos de deseo. La trama es simple y evoca una fantasía en la que la cantante juega en las olas y baila en la arena con un niño, mientras los modelos nadan y retozan en el océano. El vídeo recibió elogios tanto por su naturaleza fantasiosa y alegre como por la cinematografía de Ritts, y se lo considera uno de los más destacados y memorables de la cantante. Además, atrajo análisis y comentarios de académicos y periodistas, quienes compararon la faceta simple del videoclip con la de los anteriores sencillos del álbum y discutieron la alusión al cuento La Sirenita, de Hans Christian Andersen. Otros temas analizados incluyen la representación de los tritones y referencias a otros tópicos como roles de género, sexualidad y homoerotismo.
Madonna interpretó la canción únicamente en la gira Blond Ambition World Tour (1990), en donde formó parte del tercer segmento del espectáculo. La actuación consistió en una recreación del videoclip; en este sentido, la cantante se acompañaba de tres bailarines personificados como tritones agrupados en torno a una gran arpa. La presentación obtuvo comentarios favorables y la crítica observó que el número simbolizó una redefinición de los roles de género y un cambio en las ideas preconcebidas sobre la sexualidad humana. Tras su lanzamiento, artistas de distintas nacionalidades grabaron una versión de «Cherish», tales como los brasileños Renato Russo, Sylvio de Oliveira y Marianna Leporace, la japonesa Lisa y las bandas filipinas The Serenadas y MYMP, así como el reparto de la serie de televisión estadounidense Glee. Muchas de estas versiones diferían en sonidos y géneros musicales, como el bossa nova, funk, samba, indie rock y glam metal.
Antecedentes Cuando Madonna empezó a trabajar en su cuarto álbum de estudio, Like a Prayer, se encontraba en un estado muy emocional a raíz de varios problemas profesionales y personales, como las reseñas desfavorables de sus últimas películas Shanghai Surprise (1986) y Who's That Girl (1987), su divorcio con el actor Sean Penn y el hecho de haber cumplido treinta años, la misma edad que tenía su madre cuando falleció. Sumado a ello, su actuación en la producción de Boradway Speed-the-Plow también había obtenido comentarios negativos, lo que le generó más frustración y depresión, y la educación católica que recibió de joven influyó en su estado de ánimo y en las canciones del disco. En palabras de la periodista y biógrafa Lucy O'Brien: «Encontró en el nuevo álbum un foco para la locura de su divorcio. [...] Hacer el disco fue su salvación».
Madonna llegó a la conclusión de que era momento de alejarse del mercado adolescente y atraer un público más adulto para lograr longevidad dentro de la industria discográfica. Además, su objetivo era que su nuevo sonido fuera calculador —más que instintivo— e indicativo de lo que estaba de moda. Sabía que su nuevo trabajo debía ser «vibrante, desafiante y diferente» y quería que sus fanáticos «pensaran». Con ese fin, comenzó a desarrollar temas que hasta entonces habían sido meditaciones personales que nunca compartió con el público de manera tan abierta y directa. Recordó: «¿Qué era lo que quería decir? Quería que el álbum hablara de cosas que tenía en mente. Fue un momento complejo en mi vida». La cantante leyó detenidamente sus diarios y apuntes personales y comenzó a considerar opciones. Para el álbum, trabajó con los productores Patrick Leonard y Stephen Bray, sus principales colaboradores creativos, quienes coprodujeron su anterior álbum de estudio, True Blue.
Desarrollo thumb|izquierda|«Cherish» está inspirada en la canción del mismo nombre de 1966 de la banda estadounidense The Association.
Mientras Madonna consideraba sus alternativas, los productores individualmente creaban pistas instrumentales e ideas musicales para presentárselas. La relación entre Madonna y Leonard había sido estrecha y productiva, y este último la convenció de crear canciones que fueran experiencias «intensamente emocionales». De esta manera, él componía la música durante las mañanas, en tanto que Madonna buscaba inspiración de sus experiencias recientes y trabajaba en las letras por las tardes. De las once canciones del disco, ocho fueron compuestas y producidas en conjunto con Leonard, entre ellas «Cherish», «Spanish Eyes», «Till Death Do Us Part», «Dear Jessie», «Promise to Try» y «Like a Prayer», que crearon en menos de dos semanas, una al día.
La cantante se encontraba de buen humor cuando escribió la letra de «Cherish», que fue poco antes de que se trasladara a Nueva York para actuar en Speed-the-Plow. En una entrevista con la actriz Carrie Fisher para la revista Rolling Stone, expresó que la canción surgió de un lugar «puro» y que la escribió «en un estado de ánimo súper hiperpositivo que sabía que no iba a durar». Leonard, que adoptó un enfoque más melódico en «Cherish», declaró que el proceso de composición tomaba unas pocas horas y «ya estaba hecha». En un principio, no iba a incluirse en el álbum porque Madonna creía que su tono alegre y optimista no encajaba con el resto del material, aunque al poco tiempo cambió de opinión.
«Cherish» está inspirada en la tragedia Romeo y Julieta de William Shakespeare, que Madonna leía mientras ensayaba para la obra de teatro, así como en la canción del mismo nombre de la banda The Association. Fue el propio Leonard quien añadió a la letra el verso Cherish is the word I use («Aprecio es la palabra que utilizo») en un «guiño» al tema de The Association, que iniciaba y terminaba con la frase completa to describe all the feeling that I have hiding here for you inside («para describir todo el sentimiento que tengo escondido aquí dentro para ti»). Años después, en diálogo con Rolling Stone, Madonna declaró que había sido una de las canciones más «tontas» que compuso, pero que le sorprendió el éxito que obtuvo.
Grabación
Junto con el resto de las canciones de Like a Prayer, la grabación de «Cherish» tuvo lugar entre septiembre de 1988 a enero de 1989 en los estudios Johnny Yuma de Burbank (Los Ángeles). Bajo la producción de Madonna y Leonard, la ingeniería y mezcla estuvieron a cargo de Bill Bottrell en los Smoke Tree Studios (Chatsworth), y Bob Ludwig fue el responsable de la masterización en Masterdisk (Nueva York). La grabación inició el mismo día en que fue compuesta; en este sentido, la versión inicial incluía solo la voz principal de Madonna y algunos acompañamientos, sin músicos en vivo ni coros o instrumentos. Ambos profundizaron el trabajo a partir de esta primera versión y luego añadieron un solo de armónica en el puente y un break a capela hacia el final. Según Leonard, la primera toma vocal que Madonna grabó el día en que compusieron la canción fue la misma que se utilizó en la versión final, una práctica habitual que aprendieron cuando grabaron True Blue. Comentó: «Ni siquiera modificábamos la voz principal. Yo ponía la pista, ella cantaba y estaba hecho. Eso era todo. Aprendimos de eso. La idea de una sesión vocal ritualista no tiene sentido». Jeff Porcaro, quien colaboró en otras canciones del álbum, tocó la batería y aportó un shuffle descrito como el «elemento vital» de «Cherish».
Donna De Lory y Niki Haris, las coristas de Madonna que habían participado en el Who's That Girl World Tour de 1987, colaboraron en la grabación de «Cherish». La buena relación que mantuvieron en la gira se trasladó al estudio; Haris comentó que, más que «embellecer» su sonido, lo que se intentó fue «enriquecerlo», mientras que De Lory declaró que habían trabajado hasta que «estábamos realmente sincronizadas». Además, señaló que «Madonna sabía exactamente lo que quería y cómo desglosarlo». La cantante y compositora Marilyn Martin también fue corista en esta canción. En ese momento, se encontraba trabajando con Leonard cuando este le sugirió que se uniera a las otras chicas en el estudio: «Fue divertido e interesante conocer a Madonna. Es una persona con fuerte personalidad. Fue maravilloso». A finales de julio de 2019, Leonard subió a su cuenta oficial de YouTube varias maquetas de Like a Prayer, entre ellas una de «Cherish», en un intento de frustrar una subasta no autorizada por la cantante con objetos personales, entre los que se encontraba un casete con las primeras versiones de la canción, grabada el día en que fue compuesta.
Lado B