Martín Ruiz Anglada (Milmarcos, Guadalajara, 13 de noviembre de 1929 - Zaragoza, 28 de diciembre de 2001), conocido por el nombre artístico de Ruizanglada al juntar sus apellidos en la firma de sus obras, fue un pintor español del , académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de HungríaPrensa Heraldo de Aragón, 1977 agosto 26. Ruizanglada, académico de la Real de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla - Artículo y entrevista de Alfonso Zapater de Sevilla desde 1977, y académico numerario electo de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San LuisPrensa Heraldo de Aragón, 1 de abril de 1995. Guitart y Ruiz Anglada nuevos académicos de la de San Luis. de Zaragoza desde 1995. Siendo Zaragoza su ciudad de adopción desde la edad de ocho años, el ayuntamiento puso su nombre a una de las calles que confluye en el centro urbano con la calle de Francisco de Goya y Lucientes en noviembre de 2001 poco antes de fallecer el artista.Junta Municipal solicita nombrar Calle de Ruizanglada en Zaragoza

Biografía thumb|left|190px|Piedad 162x130 1978 O/L thumb|left|190px|Procesión de la Virgen 89x116 «Ruizanglada», nombre artístico con el que siempre ha firmado sus obras, asiste como alumno libre en la Escuela de Artes y Oficios y en el Estudio Goya de Zaragoza. De siempre se interesa por el paisaje, año 1966, y amplía su temática al bodegón y la figura, para añadir el tema religioso, el taurino y, en ocasiones, el bélico desde parámetros críticos. Hacia 1971 atraviesa una etapa de dominio claramente expresionista que encontrará su máximo desarrollo en los temas taurinos de los años 80.

El pintor tuvo como constante en toda su obra la exaltación de los motivos religiosos, tratando temas como la Piedad, las procesiones y los cartujos, con los que mantuvo una fuerte fidelidad a un humanismo cristiano que le hizo derivar hacia la denuncia de la opresión y la violencia en sus últimas telas. Destacan en esta última época los grandes retablos murales que creó para la Iglesia parroquial de la Presentación de la Virgen, en Zaragoza; la Iglesia parroquial de Benasque,Iglesia parroquial de Benasque Romanico aragonés o el retablo que alberga la relíquia de la Vera Cruz en la Iglesia parroquial de Santa María Magdalena,Iglesia parroquial de Santa María Magdalena Gobierno de AragónPublicación oficial de la comarca del Cinca - Imagen del Retablo de Ruizanglada y artículo página 2 en Conchel.

Con cierta frecuencia se pueden encontrar reseñas en hemerotecas de prensa definiendo al artista en su época más avanzada como un pintor de "Arte Religioso". Esto es debido al motivo del artículo y a su repercusión social, inusual en el arte contemporáneo, de pintar "trasaltares" de iglesias y de incorporar otras obras en las paredes de los recintos de culto, al ser su obra de una modernidad pictórica que no descompone las formas en exceso y se integra en el habitáculo formando parte del motivo sagrado al que están destinadas las iglesias. Si bien, desde sus inicios, la pintura de temática religiosa en el autor supone alrededor de una cuarta parte del total, siendo ligeramente menor la obra taurina, y de alrededor de un 35% la integrada por paisajes y bodegones.

Numerosas son sus exposiciones tanto en Aragón como en otras capitales de España desde el año 1968 en el que se presentó por primera vez al público en la galería N«Art de Zaragoza. Expuso también en Carmel California, EE. UU., tras vivir en Monterrey durante unos meses y pintar allí nueva obra, en Biarritz, Francia, y diversas participaciones en exposiciones colectivas en otros países de Europa. Destacan las dos grandes muestras en el Palacio de la Lonja de Zaragoza (1978 y 1984) y la retrospectiva de toda su obra en el Palacio de SástagoPrensa ABC Hemeroteca 1995 - Retrospectiva de Ruizanglada en el Palacio de SastagoHemeroteca - Catalogo General del Ayuntamiento de Zaragoza - Consulta no online del catálogo de Ruizanglada en la exposición del Palacio de Sastago 1995 en el año 1995, organizada por la Diputación Provincial de Zaragoza.

En esta última se mostraron un total de 81 obras de los 20 años precedentes y el artista, emocionado, comentaba: «Yo lo que pinto es lo que siento, lo que sale de mí. Creo que el arte consiste en cerrar los ojos, pensar en lo que uno quiere transmitir, y hacerlo. La técnica de mi pintura es la mancha. Soy un admirador de Goya y El Greco y me gusta dejar mis cuadros abocetados; no me interesa dejarlos terminados, porque sería algo propio de artesanos. Me gusta el verdadero parto del arte, que no es otra cosa que el registro rápido, sencillo y directo de una emoción. Me va en el carácter la pincelada de Goya, la espiritualidad del artista de Fuendetodos».Prensa ABC Hemeroteca 1981 - Ruizanglada junto a otros artistas donan obras para una subasta que ayude a mantener la Casa de Goya thumb|190px|Con Don Camilo José Cela Los reiterados reconocimientos públicos avalan la actividad profesional de Ruizanglada, entre ellos, la Medalla al Mérito Cultural en 1997Prensa ABC Hemeroteca 1997 - La Reina Fabiola entrega Medalla al Mérito Cultural a Ruizanglada 1997 entregada por la Reina Fabiola de Mora y Aragón, o el Premio Aragón-Goya de pintura del año 1997. El artista respondió a este último galardón donando a la comunidad autónoma el cuadro «Homenaje a Goya», pintado con motivo del 250 aniversario del nacimiento del artista de Fuendetodos.

Fue académico de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, y desde el año 1995, de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis de Zaragoza.

Texturas y transparencias, ritmo dominado y una amplia gama cromática, configuran una totalidad al servicio temático, de manera que éste adquiere variantes como intensidad y fuerza expresiva, intimismo y ajustado tono dramático, sin olvidar una inclinación para con el vigor de la soledad en algunos paisajes. Añádase la adecuada supresión de elementos formales y la idónea interrelación de los planos geométricos.

Su obra

Paisajes y bodegones

thumb|left|175px|La Mesa Negra thumb|175px|Paisaje Serie Negra I Paisajes y bodegones evolucionan durante toda la vida del pintor y todos guardan la impronta que les hace reconocibles de su mano. Los paisajes son hasta sus últimos años de tierras, sobre todo, aragonesas. De sus tres provincias con tierras distintas. En el descanso de sus últimos años, durante estancias en Tarragona, pinta estas tierras nuevas y añade más que nunca en su trayectoria las marinas, en formato pequeño, en miniaturas que enmarca con capricho.

Los bodegones mantienen su genuina expresión -una vez pasada la primera época- hasta el final de sus días. Son los que más se aproximaron a una muy ligera abstracción y en donde mantuvo esta licencia, ese espacio para sus recursos pictóricos, donde la ausencia de necesidad para definir los objetos le permitió jugar entre el mobiliario definido y el que está por adivinar, y entre estos, como en todas sus obras, la luz.

Sobre los paisajes escribió Don Domingo J. Buesa CondeDon Domingo J Buesa Conde Bellas Artes de San Luis académico de Bellas Artes de San Luis y San Fernando en 1996: "Las tierras del Sistema Ibérico son tierras de inviernos largos y duros, tierras en las que cada rayo de luz es una llamada al calor o a la esperanza de poder vivir en el frío de la nieve hecha luz heladora. Por eso no tiene nada de extraño que Martín Ruizanglada haya hecho de los destellos de luz el símbolo de la vida que inunda sus pinturas. Esa misma luz que al perfilarse en la infinita soledad del paisaje montañoso nos acerca a Dios, nos eleva sobre los surcos de lo cotidiano para trascendernos a la eternidad. Las piedras del monte invernal se han quedado frías como las piedras de esas humildes paredes que definen espacios para vivir, espacios por los que nadie puede evitar que transite firme y vigoroso ese rayo de luz que viene de fuera para hacerse prisionero pincelada a pincelada."

Tauromaquia thumb|175px|left|Toreros 114x146 O/L Cartel Taurino Fiestas del Pilar 1992 Ruizanglada, sin ser partícipe del sufrimiento del animal como declaró en ocasiones, encontró en el mundo del toro las entregas y pasiones humanas que afloran en la fiesta. La tensión de los momentos previos, la ausencia casi religiosa del miedo, la afronta al destino jugando entre el libre albedrío se plasman en sus cuadros. Nunca se reflejan en ellos el repudio o la aceptación del público, no son costumbristas sino regios, la disposición a tentar la suerte y entregar maestría es en sí el hecho, es la mirada desde el interior hacia el cielo, y el después es para Ruizanglada entre bambalinas, íntimo del torero. No pinta aplausos, tan solo en un par de lienzos alza en la mano, el torero, un trofeo, y lejos de definir al público, el torero aparece él solo entre luces de color que evocan los sentimientos. Como en lo religioso pinta Ruizanglada el momento y todos los previos, el momento es uno y se hace eterno, es respetuoso. En otro único lienzo muestra la muerte, pero esta no sucede en el ruedo, le llega al torero postrado en cama entre sus compañeros, su cuadrilla, en una intimidad fría y oscura, y pinta como el alma del diestro se eleva, como se desprende del cuerpo (Cara y Cruz 200x250 1984 A/L Donado a la Real Academia de Bellas Artes de San Luis con motivo de su ingreso como miembro).

thumb|175px|Manola en azul 61x50 A/L Sus Manolas son grandes, silentes, genuinamente goyescas, testigos de la suerte y de la muerte, del valor y de la entrega, más que mostrar emociones se erigen en pureza femenina, son presencia. Como mucho, se adivina en ellas, una sinuosa o imaginada sonrisa.

Sobre la Tauromaquia en la pintura de Ruizanglada escribió Don José Pascual de Quintos y de los Ríos Vicedirector de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis: "No está en la barrera ni en el tendido, coparticipa en la lidia con el maestro. Sus ojos captan y plasman lo que captan los del alguacilillo, los del matador, el banderillero, el peón, reflejando sus respectivos estados anímicos. Plasma en el lienzo lo que no ve el público, aprovechando su envidiable situación en el propio coso, fruto de su inspiración, reflejando a su vez lo que no puede sentir el respetable. Es el único que desde nuestra ignorancia nos atrevemos a calificar como un pintor de albero, especie de invisible Tancredo que desde su privilegiada situación corre todos y cada uno de los riesgos, sintiendo metafóricamente hasta el olor de la res que le hociquea".

En 1992 se imprimió el cuadro "Toreros 114x146 O/L" de Ruizanglada como Cartel Taurino de las Fiestas del Pilar de Zaragoza repartiéndose por toda la ciudad en fiestas.

Joteros, Figuras y Social thumb|left|175px|Pescadora 33x41 O/T thumb|190px|Jota en azules 61x50 O/T El baile regional de la Jota Aragonesa también fue una constante en su obra. El pintor impregnaba en rápidos brochazos el movimiento, saltos y giros, de los danzantes a un compás acelerado de 3/4. Los joteros de Ruizanglada fueron ganando en colores vivos con el paso de los años, al igual que sucedió en otras temáticas como la taurina o el paisaje y la marina. Las grandes pinceladas que años atrás impregnaban amplios lienzos, se convirtieron a fuerza de maestría en pequeñas pinceladas rápidas sobre formato pequeño, cada vez más vivas en el color, sin perder por ello la fuerza y el movimiento, y sin apenas cabida para el retoque en segundas, dado que en obra pequeña hubiese resaltado más una pincelada sobre otra.