Falkland Islands Holdings plc () o FIH es un conglomerado británico que juega un papel clave en la economía de las islas Malvinas a través de la Falkland Islands Company (FIC). Sus otros negocios principales son el puerto de Portsmouth Ferry Company, que opera el Gosport Ferry en el sur de Inglaterra, y una empresa de almacenamiento y transporte de arte con sede en Londres llamado Momart. El director general de la FIC es John Foster, quien reemplazó a Roger Spink.

La oficina central está en Bishop’s Stortford, Inglaterra.

Históricamente, la Falklands Islands Company fue una poderosa empresa que manejó tanto la economía como la vida política de las islas, concentrando el comercio, el tráfico y la explotación ovina. Con el tiempo se transformó en un poder paralelo al de la autoridad colonial británica, llegando a condicionar las relaciones entre la Argentina y el Reino Unido tanto como para llegar a frustrar un intento de acercamiento diplomático concreto por la disputa de la soberanía las islas en 1968. La compañía concretó un grupo de presión en defensa de su monopolio económico que fue central para plasmar la política británica al respecto.

La FIC es uno de los símbolos principales de la presencia británica en el archipiélago y una de sus instalaciones conforma un edificio emblemático de Puerto Argentino/Stanley.

Información financiera Las acciones del FIH cotizan en el Alternative Investment Market (AIM) de Londres desde el 13 de enero de 2003. En julio de 2010, el valor de mercado de la FIH fue de alrededor 36 millones de libras. La empresa también obtuvo un beneficio fiscal.

Historia Antecedentes y formación La filial clave de la compañía, la Falkland Islands Company (FIC), se constituyó en 1851 y recibió su carta real el 10 de enero de 1852. Establecido con un capital autorizado de £ 100.000, su propósito era llevar a cabo actividades comerciales agrícolas y generales, además de establecer vínculos de envíos con el Reino Unido.

La FIC nació gracias a Samuel Lafone, comerciante y hombre de negocios británico residente en Uruguay que, tras la ocupación británica de las islas en 1833 comenzó un emprendimiento para fomentar la colonización británica.Stanley and Vicinity: History Su hermano Alejandro también desempeñó un papel importante. Luis Vernet, gobernador argentino entre 1829 y 1832, vendió parte de sus participaciones en las islas a George T. Whittington, un comerciante británico que formó la Asociación Agrícola y de Pesca Comercial de las Malvinas en 1839. Esta organización fue un factor clave para presionar al gobierno británico para establecer una colonia en las islas, en lugar de una base militar. Él proporcionó a Lafone mapas de la isla Soledad y conocimiento de las potencialidades de la población de ganado salvaje, adquiridos indirectamente de Vernet.

En octubre de 1840, Whittington envió a su hermano John B. Whittington con dos buques, colonos y tiendas a Puerto Soledad, donde llegaron en enero de 1841 con el propósito de formar una colonia. Whittington exigió a su llegada a ser puesto en posesión de la tierra que supuestamente su hermano había adquirido de Vernet. El representante británico teniente John Tyssen no había sido advertido de los hechos y dijo que no tenía autoridad para poner a Whittington en posesión de cualquier tierra. De todas formas se estableció en Puerto Soledad, construyó una casa de nueve habitaciones para su empresa, y estableció un negocio de pescado salado en un edificio utilizado durante la colonia argentina. Whittington estaba acompañado por John Markham Dean, que se estableció rápidamente como un comerciante de renombre en las islas.

Alejandro Lafone, se informó sobre las Malvinas luego de que Richard Moody, primer gobernador colonial británico, hiciera imprimir en Londres folletos para atraer inversores y colonos. Samuel ya conocía sobre Malvinas y Vernet. De hecho, intentó que Vernet se asocie a su empresa pero Vernet esperaba que se solucione la cuestión de la ocupación británica por la vía diplomática.

La sociedad de los hermanos Lafone se constituyó el 30 de marzo de 1843 y se renovó nuevamente el 4 de diciembre de 1855. En 1844 se realizó un reconocimiento del archipiélago para los Lafone. El observador enviado por los comerciantes fue Marcelino Martínez, estanciero de la provincia de Buenos Aires, entregando informes atractivos para colonizar, criar ovinos y vacunos, así como, para la instalación de un establecimiento en el sur para la caza y explotación de la ballena.

thumb|250px|Gauchos en el establecimiento de Valle Esperanza de Lafone hacia 1850. thumb|250px|La FIC fue la dueña de todas las tierras de Lafonia. Alejandro Ross Lafone se trasladó a Londres y suscribió un convenio con la propia reina Victoria en enero de 1846, por el cual Su Majestad Británica vendía la parte sur de la Isla Soledad (denominada Rincón del Toro y actualmente Lafonia), el mismo nombre del vapor que hacía la carrera entre Lafonia y Montevideo, además de pequeñas islas adyacentes y medio acre de la ciudad capital y 25 acres de la zona suburbana por 6 años y 6 meses, mediante un pago inicial de £ 10.000 y de £ 20.000 en diez años a partir del 1 de enero de 1852. Lafone también adquirió los derechos de propiedad de todo el ganado salvaje presente y se comprometío a construir ranchos y corrales.

En 1846, la empresa de Lafone fundó Valle Esperanza (Hope Place) en el norte de Lafonia y en 1849 se construyó un muro de césped a través del istmo de Darwin para ayudar a controlar los movimientos de carga. El establecimiento de Valle Esperanza fue el área del archipiélago malvinense que más empleó a los gauchos. El auge del asentamiento fue a mediados del . Allí funcionó un corral hecho por los gauchos y un saladero.Spruce, Joan. Corrals and Gauchos: Some of the people and places involved in the cattle industry. Falklands Conservation Publication. Bangor: Peregrine Publishing, 1992. 48 pp.

Moody quedó consternado por el acuerdo entre la Corona con Lafone, ya que le impedía asignar ganado salvaje para nuevos colonos. Puerto Argentino/Stanley, fundado por Moody en 1845, debía depender de la empresa de Lafone para el suministro de carne vacuna. Aunque su concesión obligaba a Lafone a llevar colonos del Reino Unido, la mayoría de los colonos que llevó eran gauchos e indígenas de Uruguay. Richard Williams, administrador de Lafone, pasó varios meses en Uruguay donde contrató a un grupo de gauchos liderador por su capataz Lorenzo Fernández. Su nombre aún está presente en la toponimia local. A diferencia de Vernet y otros comerciantes, Samuel Lafone nunca viajó a las Malvinas.

Hacia 1849 Lafone estaba negociando con sus acreedores en Londres para el lanzamiento de una sociedad por acciones. El motivo principal fue que las ganancias no eran tan abundantes como esperaba y decidió mejorar la situación. La nueva sociedad tendría como objetivo «dedicarse a la captura del ganado bagual, transporte de animales mansos y de gauchos, desarrollo de ovinos, establecimiento de un almacén en Puerto Stanley, exportación e importación». En 1850 la compañía fue nombrada en los anuncios como The Royal Falkland Land, Cattle, Seal and Fishery Company, cambiando a The Falkland Islands Company Limited en 1951. El 24 de abril de 1851, una asamblea de accionistas británicos funda oficialmente la FIC. Se realizó un acta de constitución de la sociedad y se designó a Thomas Havers como el primer secretario ejecutivo. Lafone se convirtió en un director, y su cuñado J. P. Dale, en el primer gerente de la compañía en las islas.

La compañía heredó y amplió la posesión de las tierras de Lafone (en el sur de la isla Soledad), otorgadas por la reina Victoria en 1846. La FIC intervino con sus influencias para que la cabecera de sus actividades comerciales se centrara allí. Lafone, sobreestimó las potencialidades productivas de las tierras y provocando que la FIC lo demande judicialmente por engaño. Lafone admitió su responsabilidad y se comprometió a abonar una compensación.

Hacia ese momento la mayoría del ganado vacuno salvaje había sido cazado por los gauchos de Lafone y la compañía comenzó a dirigir su atención a la cría de ovejas. En 1857 las operaciones de la compañía se trasladaron de Valle Esperanza, que resultó ser una ubicación agrícola pobre, a Puerto Darwin.

Monopolio thumb|250px|Edificio histórico de la Falkland Islands Company en Puerto Argentino/Stanley. thumb|250px|En Puerto Darwin se concentraron las operaciones de la compañía y allí fue donde vivía el gerente.

El crecimiento económico de las islas como colonia británica comenzó solo después que la FIC introdujo con éxito ovejas Cheviot para la obtención de lana, estimulando otras granjas a seguir su ejemplo. Desde entonces, las islas se consolidaron como una colonia pastoril del Reino Unido dedicada a la cría de ovejas, instalando más familias de colonos, oriundos principalmente de Escocia, quienes reemplazaron a los gauchos rioplatenses. Estos colonos reclutados, atraídos o enviados a las islas, fueron los ancestros de los kelpers.

Las primeras ovejas habían sido llevadas a las islas por John Whittington en 1841. Eran de razas Merino, Leicester y Lincoln. Los primeros años de la actividad ovina de las islas fueron dificultosos por las condiciones del viaje, del clima y de enfermedades como la sarna, ya que los animales fallecían, sobreviviendo unos pocos. Lafone llevó ovejas y carneros desde la actual provincia argentina de Río Negro.

En 1860 se terminó el contrato que la empresa había asumido el control con Lafone, quedando la FIC con la posesión absoluta de Lafonia y los derechos exclusivos sobre el ganado que contenía. El gobierno colonial emitió un aviso público anunciando que cualquier persona que caze, hiera, capture o destruya cualquier ganado salvaje de Lafonia sin el permiso escrito del gobernador podía ser multado.

La FIC estableció tiendas y una línea de transporte marítimo. En 1888, compró la firma J M Dean & Sons por acciones. John Markham Dean fue el principal competidor de Lafone, ya que vendía más barato, daba crédito y los colonos confiaban en él. Él había llegado a las islas en noviembre de 1840, administraba un almacén en la capital isleña (West Store, aún en funcionamiento), abrió una plata para desecar pescado, construyó un astillero, compró las explotaciones de algunos colonos, prestaba dinero y fue agente del barco Lloyds. En 1888, cuando falleció, sus hijos vendieron la mayor parte de sus negocios a la FIC, salvo West Store y algunas estancias.

A partir de entonces, la FIC se consolidó como un auténtico monopolio controlando todo en las islas, principalmente el comercio, el transporte y la explotación ovina, hasta la década de 1990. La empresa se transformó en el verdadero poder de la colonia británica. Sus gerentes y encargados fueron figuras importantes en la política de la colonia. Algunas personas atribuyen a la empresa y a la sobreexplotación ovina, el estancamiento de la economía de las islas y el agotamiento de las pasturas.

La FIC también contribuyó a la idea de que los habitantes de las islas (sobre todo antes de 1982), eran «siervos ignorantes» y tratados como ciudadanos de segunda clase por las autoridades de la metrópoli colonial, ya que había mucha dependencia de Inglaterra y todas las tierras estaban a nombre de británicos, habiendo mucha desigualdad socioeconómica hacia los isleños.«Second Class Citizens, The Argentine View of the Falkland Islanders», Falkland Islands Association Newsletter, No.53, noviembre de 1992, pp. 10-11.