You Can Dance es el primer álbum de remezclas de la cantante estadounidense Madonna, publicado en noviembre de 1987 por las compañías Sire y Warner Bros. Records. Contiene remezclas dance de canciones de sus tres primeros álbumes de estudio —Madonna (1983), Like a Virgin (1984) y True Blue (1986)— así como una pista inédita titulada «Spotlight». En la década de 1980, el concepto de álbum de remezclas resultó «revolucionario» y fue ampliamente considerado una nueva dirección para la industria musical. Su característica principal radicaba en que una frase vocal podía copiarse, repetirse, fragmentarse, transponerse, modificarse en tono, añadírsele ecos o reverberación e incluso alterar su clave, sumado a que se incluían pausas de percusión adicionales, introducciones y finales extendidos. Esta nueva alternativa representó un beneficio para las compañías discográficas, ya que la misma pieza musical podía publicarse en un disco con varias mezclas, lo que generaba una fuente de ingresos adicional tanto para el artista como para el sello. Madonna, quien en un principio había declarado que detestaba que otros remezclaran sus canciones, se sintió atraída por esta tendencia y conceptualizó su propio proyecto en You Can Dance, dedicado a sus admiradores.
Las remezclas de You Can Dance estuvieron a cargo de los productores y DJ John «Jellybean» Benitez, Bruce Forest, Frank Heller, Steve Thompson, Michael Barbiero y Shep Pettibone. Para ello, utilizaron las versiones originales de las canciones como base y añadieron efectos rítmicos y pasajes instrumentales. Aunado a ello, se incluyó la pista inédita «Spotlight», grabada originalmente durante las sesiones de True Blue en 1986. Todos los temas se reproducen de manera continua, sin interrupciones, de modo que cada uno «fluye» hacia el siguiente. Editado en vinilo, casete y CD, You Can Dance salió a la venta el 13 de noviembre de 1987 en Europa y Oceanía y cuatro días después en Estados Unidos. El fotógrafo estadounidense Herb Ritts, colaborador habitual de Madonna, fue el encargado de las imágenes de la portada, en la que la artista aparece con el cabello rubio corto y una chaqueta de bolero roja, similar al atuendo de un torero, un estilo característico que ya había empleado anteriormente en la gira Who's That Girl World Tour.
En términos generales, el material obtuvo reseñas favorables de críticos y periodistas musicales, quienes elogiaron el trabajo de los remezcladores y las nuevas versiones. Asimismo, apareció en varias listas de los mejores álbumes del año. Desde el punto de vista comercial, alcanzó el decimocuarto puesto en el ranquin estadounidense Billboard 200 y obtuvo un disco de platino por parte de la Recording Industry Association of America (RIAA) en reconocimiento a un millón de unidades vendidas. En el resto de los mercados musicales, estuvo entre los diez primeros lugares en Argentina, Canadá, Finlandia, Francia, Islandia, Italia, Japón, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Reino Unido, Singapur, Suecia y Uruguay. Con un total de cinco millones de copias comercializadas en el mundo, mantuvo el récord del álbum de remezclas más vendido de la historia durante diez años, hasta la publicación de Blood on the Dance Floor de Michael Jackson en 1997. «Spotlight» fue lanzado como único sencillo, aunque únicamente en Japón, donde alcanzó la 68.ª posición. No obstante, ingresó en algunos conteos estadounidenses gracias a la difusión que recibió en varias estaciones de radio del país. En reseñas retrospectivas, You Can Dance ha sido reconocido por establecer el estándar de los álbumes de remezclas posteriores, tanto en lo conceptual como en el éxito comercial en las listas musicales.
Antecedentes Durante la década de 1980, con el dance post-disco en pleno apogeo, el álbum de remezclas —recopilaciones de canciones populares mejoradas en el estudio de grabación para alterar su tempo y sonido— representó un concepto «revolucionario» y fue ampliamente considerado una nueva dirección para la industria musical. El público deseaba escuchar cómo sonarían algunas de las canciones de sus artistas favoritos si se modificaban para hacerlas más bailables. El proceso de remezcla se originó en la música disco, donde los productores remezclaban grabaciones pop/R&B específicamente para ese mercado y luego se publicaban sencillos dance extendidos de 12", además de las versiones originales más cortas. Al principio, las compañías discográficas solo enviaban estas versiones a las discotecas con fines promocionales, pero, ante la demanda del público, comenzaron a ponerlas a la venta en las tiendas de discos del país. De esta manera, las discotecas y los DJ pasaron a ser un canal para que las discográficas promocionaran la música dance, de la misma manera que las principales emisoras de radio promocionaban los géneros pop, rock y soul. Para entonces, el concepto de remezcla había ganado popularidad; las canciones de varios artistas se remezclaban y recopilaban para formar un álbum. Para los principales sellos discográficos, resultaba mucho más económico implementar esta nueva tendencia: en lugar de acudir al estudio y grabar varias pistas desde cero, la misma pieza musical podía reproducirse en un disco con varias mezclas. En relación con esto, no solo ofrecía una fuente sencilla de ingresos tanto para el artista como para la compañía —en su mayor parte por el interés del público—, sino que también permitía reinventar los temas en contextos diferentes y acercar la música a un público nuevo.
thumb|upright|Madonna, reticente a que otros remezclaran sus canciones, decidió conceptualizar su propio proyecto de remezclas en You Can Dance, dedicado a sus admiradores. En la imagen, la cantante durante la gira Who's That Girl en 1987, meses antes de la publicación del disco.
La tecnología de la remezcla aún era reciente a mediados de los años 1980; el concepto de copiar, repetir y jugar con el tono seguía en su etapa inicial y las diferencias —frases vocales repetidas, pausas de percusión adicionales, introducciones y finales extendidos— se reflejaban en gran medida. El proceso de mezcla era interpretativo: solía participar el artista pero, generalmente, se ocupaba el productor, cuyas decisiones creativas cambiaban el resultado final. Las diferentes partes de una canción —voces principales, coros, instrumentos y efectos de sonido— pasaban por el proceso de mezcla, donde se decidía el volumen relativo de los instrumentos, los efectos aplicados a cada uno y su ubicación en el campo estéreo (izquierda, centro o derecha). Los avances tecnológicos en los estudios de grabación permitieron que las posibilidades para dar forma al sonido una vez grabado fuesen ilimitadas. En este sentido, cuando un instrumento dejaba de escucharse no era porque el intérprete hubiera dejado de tocar en ese compás, sino porque durante el proceso de mezcla se disminuía el fundido —el control de volumen de una pista— y luego aumentaba cuando el instrumento aparecía nuevamente. Esta tecnología digital también permitió samplear varios sonidos y reproducirlos empleando la técnica loop para que se repitieran a una frecuencia determinada. De esta manera, una frase vocal podía copiarse, repetirse, fragmentarse, transponerse y modificarse en tono, además de añadírsele eco, reverberación o alterarse de tonalidad.
Esta nueva dirección había repercutido en la discografía de Madonna, especialmente en sus sencillos de 12", dado que, en lugar de aportar material nuevo, se tendía a «reciclar» su trabajo con versiones extendidas de las mismas canciones. De este modo, sus lados B solían ser otros temas de un mismo álbum o bien múltiples remezclas del lado A. Fue esta nueva tendencia la que intrigó a la cantante mientras grababa su tercer álbum de estudio, True Blue, en 1986. Anteriormente, había remarcado: «Odio cuando la gente hace remezclas de mis grabaciones. No quiero escuchar mis canciones cambiadas así. No sé si me gusta que la gente se meta con mis discos y los remezcle. Está fuera de discusión para mí». A pesar de esta opinión, Madonna, que era la artista dance más importante de la época, desarrolló su propio proyecto de remezclas y subrayó: «A mis admiradores les gusta y, en realidad, esto fue para ellos, para los chicos de las discotecas a los que les gustan estas canciones y querían escucharlas de una forma nueva y fresca». El escritor y editor Robert Matthew-Walker observó que la gira mundial Who's That Girl World Tour había generado «un interés tan enorme que había que satisfacerlo y capitalizarlo con un nuevo lanzamiento». De esta forma, Sire Records programó el lanzamiento mundial de You Can Dance, un álbum con versiones inéditas y remezcladas de canciones dance de Madonna.
Desarrollo thumb|izquierda|Madonna interpretando «Holiday» en la gira The Celebration Tour (2023-2024). La remezcla de dicha canción estuvo a cargo del DJ John «Jellybean» Benitez, quien afirmó que era la versión que siempre había querido producir.
Seis canciones uptempo de los tres primeros álbumes de estudio de Madonna fueron elegidas para formar parte de You Can Dance: «Everybody», «Holiday» y «Physical Attraction» de Madonna (1983), «Over and Over» e «Into the Groove» de Like a Virgin (1984) y «Where's the Party» de True Blue (1986). Con la excepción de «Physical Attraction», que es la versión original de 12" ya incluida en Madonna, las remezclas de los demás temas estuvieron a cargo de los productores y DJ John «Jellybean» Benitez, Bruce Forest, Frank Heller, Steve Thompson, Michael Barbiero y Shep Pettibone. Para ello, reconstruyeron las canciones utilizando la versión original como esqueleto y les añadieron efectos rítmicos variados de alta tecnología y extensos pasajes instrumentales que, a menudo, surgían de improvisaciones sobre la línea melódica principal. Todos los temas se reproducen de manera continua, sin interrupciones, de tal forma que cada uno «fluye» hacia el siguiente como si el oyente estuviera en una discoteca; Benitez fue el responsable de realizar esta técnica de secuenciación.
Benitez, que trabajó en la nueva versión de «Holiday», comentó que era la remezcla que siempre había querido producir, pero que nunca había podido concretar, debido a que la versión original se envió a las discotecas en un vinilo de 12" promocional en 1983. Remarcó que la versión original estaba orientada al dance y tenía un ritmo que no necesitaba mejoras, aunque para este álbum decidió agregarle algunos sonidos nuevos. Thompson y Barbiero realizaron la remezcla de «Over and Over», destacada por su «energía». Si bien su objetivo consistió en aportar nuevas ideas y mantener la «integridad» de la canción y de la artista, en este caso particular «había mucha intensidad», según Thompson, quien añadió: «[El percusionista] Jimmy [Maelen] protestaba de verdad, [porque] tocaba la percusión en vivo con una pista de caja de ritmos». Bruce Forest señaló que su remezcla de «Everybody», con teclados de David Cole, pretendía «hacer de este clásico underground una invitación aún más enérgica al baile».