El yacimiento arqueológico de Los Bañales se corresponde con los restos de una ciudad romana cuyo nombre todavía es incierto. Debió ocupar una extensión de algo más de veinte hectáreas de terreno, delimitadas al norte por un monumental espacio residencial, al sur por el cerro de El Huso y La Rueca, al este por Puy Foradado y el trazado elevado de un acueducto romano, y al oeste por la supuesta necrópolis al pie del cerro de El Pueyo.
De esta ciudad, durante muchos años, se han estudiado con detalle su sistema hidráulico, sus termas monumentales, construidas a finales del d. C., y el acueducto que llevaba el agua a la ciudad desde un posible embalse próximo. Fueron precisamente las termas las que debieron dar nombre al lugar y a la antigua advocación de Nuestra Señora de Los Bañales, cuya ermita se encuentra junto al área arqueológica. En los últimos años, desde 2008, gracias a la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón, se ha retomado la investigación arqueológica del lugar que ha puesto al descubierto espacios del urbanismo de la ciudad, y encontrado también objetos que formaron parte de la vida material cotidiana del .
En la actualidad los trabajos arqueológicos de investigación y de formación de ellos derivados, para poner en valor el yacimiento arqueológico, cuentan con el apoyo de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, de la comarca de las Cinco Villas y de los Ayuntamientos de Uncastillo, Sádaba, Layana y Biota. Además, mediante un modelo en gestión del patrimonio arqueológico innovador, se incluyen aportaciones de empresas privadas (E.On, General Eólica Aragonesa o la Fundación ACS) y otras de forma esporádica, que también patrocinan el proyecto.
En diciembre de 2025 se inscribe en el Registro de Fundaciones de Aragón la Fundación Los Bañales-Roma en Cinco Villas, cuya finalidad principal es la protección, conservación, investigación, puesta en valor, y difusión del patrimonio arqueológico, histórico y cultural vinculado a los vestigios del legado romano en la Comarca de Cinco Villas y, en particular, del yacimiento romano de Los Bañales, así como la promoción del desarrollo cultural y educativo en la Comarca de las Cinco Villas y su entorno.«ORDEN HAP/1801/2025, de 4 de diciembre, por la que se inscribe en el Registro de Fundaciones de la Comunidad Autónoma de Aragón la Fundación Los Bañales-Roma en Cinco Villas.», Boletín Oficial de Aragón (BOA), n.º 246, 22 de diciembre de 2025. El jueves 22 de enero de 2026 se presentó en sociedad la citada Fundación en el Museo del Teatro de Caesaragusta.
Historia Antes de llegar a Los Bañales, la vía que unía Caesaraugusta con el Pirineo, que accedía al lugar atravesando el término municipal de Biota, pasaba por la ciudad romana que hubo en Ejea de los Caballeros, tal vez la Segia de las fuentes antiguas.
Se ignora el nombre que la ciudad tuvo para quienes la habitaron, y también aquel con el que pudieran conocerla los romanos a su llegada a la zona hacia el 195 a. C. En los años que se han dedicado al estudio de este yacimiento han sido muchos los posibles nombres antiguos que se le han atribuido, como Clarina, Muscaria o Atiliana. Pero el que actualmente se considera más plausible es el de Tarraga,Es la propuesta de Alicia M. Canto en 1997, en su detenido estudio "La Tierra del Toro. Ensayo de identificación de ciudades vasconas", en Archivo Español de Arqueología nº 70, 1997, págs. 31-70 y en especial págs. 52-53, cap. II.9 "Tarraga/Teracha = ¿Layana-Sádaba?" y su mapa de la fig. 13, basándose para la identificación sobre todo en las calzadas y los miliarios romanos, y en dos famosos roteros del siglo XVI, los de Villuga y Meneses. la Teracha listada en el Ravenate (IV 311, 11), que es una civitas foederata según los listados de Plinio (Nat. Hist. III, 24) relativos al convento jurídico de Caesaraugusta, que sería la Tarraga vascona citada por Ptolomeo (II 6, 66), en la vía de Caesaraugusta a Pompelo, aunque dicha vía no se cite en el Itinerario de Antonino. En cualquier caso, solo la aparición de alguna inscripción pública en las excavaciones futuras, en la que figure el nombre de la ciudad, podrá resolver esta incógnita.
Según proponen los últimos datos conocidos, la ciudad tuvo —al menos en su parte baja, la más monumental— un primer y casi general abandono en torno al d. C., un traslado de sus élites locales a fincas rurales explotadas ya desde el a. C., y una retracción de su poblamiento hacia El Pueyo, el montículo prominente de la ciudad, donde parece sobrevivir hasta el d. C.Andreu, Javier: “Rationes rei publicae uexatae y oppida labentia. La crisis urbana de los siglos II y III d. C. a la luz del caso del municipio de Los Bañales de Uncastillo (Zaragoza, España)”, en VAQUERIZO, D., GARRIGUET, J. A., y LEÓN, A (eds.): Ciudad y territorio: transformaciones materiales e ideológicas entre la época clásica y el Altomedioevo , Córdoba, 2014, pp. 251-264.
Actividad arqueológica En junio de 1931, la Gaceta de Madrid antecesora del Boletín Oficial del Estado incluyó Los Bañales de Uncastillo y otros monumentos de la zona como el Mausoleo de los Atilios y la Sinagoga de Sádaba en el Tesoro Artístico Nacional. Setenta años más tarde, en marzo de 2003, estos conjuntos son declarados bien de interés cultural por la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón. Durante ese extenso periodo comprendido entre los años 1931 y 2003, el yacimiento fue escenario de actuaciones arqueológicas en tres ocasiones: Entre 1942 y 1947 dirigidas por José Galiay. Excavó las termas, El Pueyo, la zona de las dos columnas y el ángulo noroeste del foro, que interpretó como un templo.GALIAY, J.: Las excavaciones del Plan Nacional de Los Bañales de Sádaba (Zaragoza) , Madrid, 1944.GALIAY, J.: Segunda campaña del Plan Nacional en Los Bañales (Zaragoza) , Madrid, 1949. Entre 1972 y 1979 dirigidas por Antonio Beltrán. Excavó las termas en su totalidad, incluyendo su reconstrucción, una manzana en El Pueyo, ya excavada por Galiay, hizo estudios completos sobre el acueducto y el sistema hidráulico, y en las últimas campañas excavó de nuevo la zona de las dos columnas, erróneamente tratada como un mercado (macellum).BELTRÁN MARTÍNEZ, A.: “Excavaciones arqueológicas de Los Bañales, Uncastillo (Zaragoza), 1975”, Noticiario Arqueológico Hispánico, 5, Madrid, 1977, pp. 62-68., J., y BELTRÁN MARTÍNEZ, A.: “Las excavaciones arqueológicas de Los Bañales”, CAESARAVGVSTA, 82, 2011, pp. 101-159. Entre 1998 y 2001 dirigidas por José María Viladés y Miguel Ángel Zapater. Excavaron una zona al este de las termas. En la actualidad y sin interrupción desde el año 2008, el yacimiento es objeto de un plan de investigación encargado por la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón al equipo formado por el historiador Javier Andreu Pintado y por el arqueólogo Juan José Bienes. Desde la campaña de 2025, tras la jubilación de Juan José Bienes, la directora técnica es la arqueóloga María García-Barberena. Actuaciones del Plan de Investigación en Los Bañales (2008- )AñoExcavacionesProspeccionesCampañas en El PueyoGeoarqueología2008 Campañas I, II y III 2009Campaña I.Campaña IV 2010Campaña II.Campaña V. 2011Campaña III.Campaña VI Campaña I2012Campaña IV.Campaña VIICampañas I y IICampaña II2013Campaña V.Campaña VIIICampaña IIICampaña III2014Campaña VI.Campaña IX.Campaña IVCampaña IV.2015Campaña VII.Campaña X. Campaña V2016Campaña VIII.Campaña XI. 2017Campaña IX.Campaña XII 2018Campaña X. 2019Campaña XI. 2020Campaña XII. 2021Campaña XIII.Campaña XIII. 2022Campaña XIV. 2023Campaña XV. 2024Campaña XVI. Campaña VI2025Campaña XVII. 2026Campaña XVIII.
Conjunto monumental La amplia partida del sur del término municipal de Uncastillo que se conoce como Los Bañales esconde los restos de una ciudad romana de nombre aún desconocido, cuya visita permite comprender cuales fueron los principales retos a los que Roma hubo de enfrentarse para instalar en este lugar un centro urbano que se contó entre los más prósperos y monumentales del valle del Ebro. Aún en proceso de estudio, a día de hoy sus restos ofrecen sensacionales ejemplos de la arquitectura pública y privada romanas y, en especial, de la ingeniería hidráulica. thumb|izda|Estructuras de un posible templo en la cumbre de El Pueyothumb|izda|Tinaja encontrada, entre otras muchas piezas, en El Pueyo de Los Bañales (S. VIII-IX)
El Pueyo Teniendo en cuenta los resultados de las distintas campañas de prospecciones realizadas en el entorno de Los Bañales hasta la fecha, se calcula que la ciudad ocupó una superficie aproximada de 24 hectáreas, entre la ladera sur del cerro de El Pueyo y el montículo de El Huso y La Rueca (503 m.), al fondo del valle, dos grandes y toscas piedras en posición vertical, levantadas en época romana y cargadas de viejas leyendas de gigantes y de sansones, posiblemente un hito terminal de la ciudad, al pie del paso de la vía.
thumb|Escápula con texto en árabe encontrada en El Pueyo.El cerro de El Pueyo, un pequeño promontorio de 567 metros de cota y algo menos de un centenar sobre las tierras circundantes, es posiblemente el punto de origen del poblamiento de la zona en época prerromana, romanizado en distinta medida en cada una de las tres terrazas en las que está estructurado y según las últimas evidencias conocidas, muy probablemente ocupado hasta el de nuestra era, cuando la ciudad ya hacía siglos que estaba en proceso de desmantelamiento y sus habitantes dispersos por el territorio.
Desde el punto de vista doméstico, el sistema urbanístico varió en cada una de las terrazas. Así, en la más inmediata al foro, una calle central -parcialmente excavada por José Galiay y aún hoy visible- servía de eje para que las viviendas se dispusieran en torno a ella de modo radial. Protegiendo la segunda terraza se conservan restos de una muralla realizada con grandes sillares y en el punto más alto del cerro vestigios de un edificio monumental, tal vez un templo de factura romana, manteniendo el uso que pudo tener esta misma zona en época prerromana, ya que desde este punto se domina visualmente todo el valle.
Las excavaciones de 2016 y 2017 en el lugar han aportado un notable lote de material cerámico de los siglos VIII y así como el hallazgo de una singular escápula de hueso con texto en árabe.
Foro La primera terraza de El Pueyo, pudo estar reservada a fines de carácter público. Así permiten evidenciarlo los restos de la edificación que José Galiay denominó «templo» en sus excavaciones de la década de 1940, consistentes en una importante concentración de pedestales y elementos moldurados de notable envergadura junto a un muro de cierre en ángulo hacia el cerro y que no habían vuelto a ser motivo de estudio hasta el inicio del actual plan de investigación, revelando ya sin lugar a dudas, que se trata en realidad de un foro monumental del que hasta el momento solo se conocen parte de sus laterales norte y oeste.
Las actuaciones realizadas en las últimas campañas de excavación -desde 2008- han desvelado que el foro se sustentaba sobre grandes cajas de cimentación asentadas sobre la propia roca y realizadas con grandes sillares almohadillados, lo que hace intuir que los espacios superiores fueron de una majestuosidad imponente. Esto unido a su situación elevada y aterrazada en una amplia área comprendida entre la ermita de Nuestra Señora de Los Bañales y el camino de subida a El Pueyo hacen suponer que el foro sería ostensiblemente visible desde la vía, a su paso a cierta distancia al sur de la ciudad cruzando el valle.
Las últimas campañas de excavaciones de verano en este espacio de la ciudad romana no han dejado de desvelar elementos que vienen a confirmar esa gran magnificencia que debió tener la plaza pública de la ciudad: