miniaturadeimagen|Curación de contenido La expresión curación de contenidos (en inglés content curation) fue acuñada por profesionales del mundo del marketing, y actualmente ha trascendido a todo tipo de ámbitos públicos o privados. Responde a la necesidad de las empresas y organizaciones, los profesionales, los estudiosos y los propios ciudadanos, de localizar, filtrar, modificar y distribuir, de forma segmentada, parte de la ingente cantidad de contenidos que se generan en Internet. El término hace referencia, por tanto, a la actividad que consiste en definir la temática que va a centrar nuestra búsqueda de información, localizar en las redes la más relevante y de interés respecto a la materia de que se trate, filtrarla, organizar y clasificar los datos filtrados, añadir valor, difundir y medir los resultados obtenidos entre la audiencia a la que van destinados.

Etimológicamente, la palabra "curador" procede del latín curator -oris. En inglés, el término se define como "cuidador de" y en dicho sentido se utiliza en América, referente al comisario de exposiciones que se conoce en España como curador de Exposiciones. De hecho, es en los museos donde encontramos el origen de la actividad de curación ejercida por un comisario artístico.

En el diccionario de la Real Academia Española, el curador o curadora es quien tiene cuidado de algo, quien cura, o la persona nombrada para cuidar de los bienes o negocios de un menor o de quien no puede administrarlos por sí.

Orígenes y definición Curar contenidos es un concepto especializado en un área que tiene muy limitados tanto su objeto de estudio como su ámbito de aplicación. La curación de contenidos (también denominada curaduría de contenidos) no es un fenómeno nuevo aunque su aplicación en las estrategias de marketing del ámbito empresarial sí es muy reciente. Históricamente, museos y galerías de arte han utilizado esta técnica para seleccionar y exponer sus obras de la forma más ordenada y segmentada posible.

En los últimos años, a causa de la cantidad de información que los individuos reciben al estar constantemente conectados puede llevar a un problema que es cuando la abundancia de información recibida sobrepasa la capacidad de las personas para utilizarla, y genera intranquilidad y confusión. Por tanto, el ruido informacional es muy demandado por la sociedad que esta conectada entre sí y la curación de contenidos aparece como un método que se basa en la búsqueda, recopilación, filtración y selección de información sobresale en Internet para ser seguidamente difundida. Otro inconveniente se encuentra en la web 2.0 para difundir conocimientos instantáneamente sin ningún tipo de filtro a la hora de comprobar la fiabilidad de la información ni la fuente de origen. Otra dificultad que se encuentra a la hora de compartir informaciones es que los mensajes y textos que se comparten hoy en día en redes sociales contienen una alta intencionalidad, por lo tanto le otorgan al mensaje un carácter subjetivo. Para evitar estos problemas es necesario que el curador de contenidos tenga en cuenta una serie de aspectos clave a la hora de analizar la información a analizar. Algunos autores recomiendan que se debe de escoger las herramientas concretas para tratar la información, valorar el tipo de receptor al cual se dirige principalmente el mensaje, debe ser un experto en la materia a tratar y conocer a la perfección las propiedades intelectuales y las licencias de información.

El origen de la expresión content curation se suele situar en un artículo de Rohit Barghava de 2009. Este artículo es un manifiesto donde se destaca que ante el crecimiento continuo de la información en Internet y el hecho de que los sistemas automatizados difícilmente pueden encontrar contenido de calidad, se necesitan profesionales expertos no en crear más contenidos, sino en dar sentido al contenido que otros han creado, encontrando, filtrando y compartiendo contenidos de calidad relevantes para sus usuarios / clientes. Su definición del curador de contenidos recogida en el mismo manifiesto dice que es alguien que encuentra, agrupa, organiza y comparte continuamente el mejor y más relevante contenido sobre un tema en línea.

Curar contenidos facilita a los usuarios de la red una información de calidad, ya que al introducir un término en el buscador de Internet se seleccionan miles de páginas de información de las cuales es muy difícil analizarlas en su totalidad por lo tanto es necesario que un especialista pueda determinar que resultados son los más adecuados a la búsqueda. Por esta razón Bhargava define a los curadores de contenidos como las personas encargadas de seleccionar, organizar, analizar y compartir el contenido sobre un tema específico. Por otra parte su labor no solamente se centra en crear un nuevo contenido, sino darle forma y perfilar el contenidos que los demás usuarios generan. https://www.fundeu.es/recomendacion/responsable-de-contenidos-mejor-que-content-curator/

Fases de la curación de contenidos Una de las definiciones por pasos explica el proceso de curación de contenidos, como una figura en espiral. Este modelo parte con una «conceptualización», iniciada con la planificación del trabajo a realizar. Siguiendo con la «Creación y recepción» en la que se trabaja en la creación de los metadatos y se establecen referencias para la obtención de información. Hemos de seleccionar información adecuada en este amplio mundo digital.

Seguidamente, encontramos la valoración y selección cuya misión es evaluar la información y escoger la que se desea preservar. Lo que algunos autores denominan destilación. La información ha de ajustarse a las necesidades de cada comunidad en línea.

Seguimos con la conversión de los datos, lo que denominan mashup, aquí vamos a generar publicaciones nuevas a partir de las ya publicadas. La preservación que tiene que ver con su cuidado (limpiado, validado y asignación de metadatos de preservación).

En las etapas finales, encontramos la etapa llamada almacenamiento, que guarda la información siguiendo el consenso establecido.

Para finalizar, se identifican las etapas de acceso, uso y reutilización, que asegura la accesibilidad posterior de la información. La transformación es una reacomodación o recreación de la información a partir de la original.

Metodología

La metodología que se utiliza para la curación de contenidos forma parte de un proceso de elaboración estructurado en las siguientes fases: Contextualización: al objeto de determinar la materia a tratar en función de la curación y la estrategia que se va a seguir. Selección de la información relevante y agregación del contenido: Filtrado: de la información obtenida para depurarla. Análisis: Tras el filtrado, se analizan los contenidos recopilados, para proceder a la elección y modificación de los seleccionados. Incorporación de información de valor: es el momento clave de la curación en el que lo recopilado y destilado se mezcla, adicionándose ingredientes propios que pueden consistir en experiencias personales, datos complementarios, estilo de presentación etc..y que definen el toque personal de cada curador o curadora. Difusión y distribución del contenido curado: una vez que hemos seleccionado y modificado los contenidos de interés para una audiencia determinada, será necesaria la distribución del resultado final, de forma inteligente y a través de aquellos canales de interés, para que las búsquedas relacionadas con el contenido en cuestión, sean efectivas y alcancen la audiencia seleccionada. Medición de los resultados obtenidos: en función de los seguidores obtenidos, y de las opiniones y reacciones de los destinatarios del contenido curado. Es el momento del feedback.

Dentro de las diversas propuestas que presentan los autores de este ámbito se pueden señalar como referencia las de Robin Good, Beth Kanter, Eva Sanagustín o el método de las 4S's de Javier Guallar y Javier Leiva. Tomando este último como ejemplo, el procedimiento se estructura en cuatro fases: Búsqueda de la información generalmente excesiva y desordenada que presenta internet sobre un tema Selección de lo que es realmente relevante para el propósito de la curación Caracterización de los contenidos seleccionados bajo los criterios que marque la forma de hacer del curador Difusión del resultado final de forma inteligente, por canales adecuados y potenciando la vinculación con la audiencia

A estas cuatro fases habría que añadir una fase previa de diseño de la curación y una posterior de evaluación de la misma.

De todas las fases es la de caracterización o "sense making" la que aporta más valor añadido y hace patente más claramente el trabajo del curador de contenidos. Para llevar a cabo la caracterización hay diferentes técnicas. Por ejemplo, según Deshpande, las de extractar, retitular, resumir, citar, storyboarding y paralelizar.

El ciclo curatorial Wolff y Mulholland (2013) y enumeran las etapas de un proceso curatorial usando contenido web. Estas son:

Investigación: elección de un objeto de aprendizaje y definición de los límites de la tarea. Selección y recopilación: filtrado de recursos para eliminar contenidos inadecuados, no pertinentes o irrelevantes. Interpretación de contenido individual: identificación de los puntos salientes de cada material seleccionado. Interpretación transversal: notas desde una perspectiva integral, encontrando las relaciones que vinculan contenidos y anotaciones. Organización: del contenido y las anotaciones, con vistas al armado de un guion coherente que aborde el objeto de aprendizaje. Narración: presentación a una audiencia a través de un medio. Investigación / recuperación: proceso en el que la audiencia participa de una construcción narrativa colaborativa sobre la base del resultado previamente curado. Incluye una fase reflexiva, en la que el autor puede reescribir para mejorar su comprensión respecto del objeto.

Por otro lado, Bhargava, R. (2011) explica desde su punto de vista, 5 modelos de curación posibles en la creación o narración de la información nueva a partir de la original (The 5 models of content curation. Influential Marketing Blog. ):

Agregación: Consiste en reunir la información más relevante sobre un tema específico en una misma publicación o plataforma. Destilación: Se trata de analizar una o más informaciones para llevar a cabo una presentación más simple y unificada de las ideas principales con capacidad crítica. Elevación: Consiste en la identificación de tendencias y en su difusión en pequeñas piezas de información o posts en redes sociales Mashup: Consiste en la combinación de contenidos seleccionados para crear un nuevo contenido con un punto de vista más o menos original. Se considera parte del proceso creativo e indispensable para la innovación. Cronología: Procura establecer relaciones causa-efecto sobre la base de reunir información histórica organizada para mostrar la evolución de un tema en particular y se exponen las relaciones causa-efecto para identificar posibles patrones. Líneas de tiempo e infografías elaboradas por curación podrían corresponder a buenos ejemplos para esta modalidad.

Si bien los tres primeros puntos son similares a los modelos y metodologías presentadas, el punto 4 "Mashup" y 5 "Cronología" aportan a las propuestas anteriores dos técnicas nuevas.

El proceso conlleva una serie de pasos que el profesional que se encarga de recopilar y filtrar la información debe tener en cuenta.

Reconocer las necesidades. Antes de comenzar con la recopilación de información, las necesidades deben estar seleccionadas. Búsqueda. Se trata de una búsqueda organizada, estableciendo las referencias y fuentes a tener en cuenta con la mayor calidad posible. Filtrado.A partir de toda la información encontrada, se debe de escoger aquellos textos que realmente aportarán valor añadido al contenido.