Argentina vs. Inglaterra fue un partido correspondiente a los cuartos de final de la Copa Mundial de Fútbol de 1986, disputada en México. Se jugó el 22 de junio en el estadio Azteca de México, Distrito Federal, y concluyó con una victoria 2–1 del equipo argentino, resultado que significó la eliminación de la selección inglesa del torneo. El partido es recordado por haberse disputado cuatro años después de la guerra de las Malvinas, conflicto bélico librado entre Argentina y el Reino Unido en 1982.

El encuentro tuvo una amplia repercusión internacional debido al contexto político derivado de la disputa territorial de las islas Malvinas y a la histórica rivalidad futbolística entre ambas selecciones, iniciada en la Copa Mundial de Fútbol de 1966. Durante el partido, Diego Maradona convirtió los dos goles argentinos: el primero, a los 51 minutos, mediante una acción con la mano izquierda que el árbitro convalidó y que posteriormente sería conocida como la «Mano de Dios»; el segundo, cuatro minutos más tarde, tras recorrer más de la mitad del campo eludiendo a cinco futbolistas ingleses y al guardameta Peter Shilton, jugada que sería denominada el «Gol del Siglo». El descuento de Inglaterra fue anotado por Gary Lineker a los 81 minutos, estableciendo el resultado definitivo de 2–1. El partido tendría a su vez la distinción de ser el único encuentro de los cuartos de final de aquella Copa Mundial que no se definió por tanda de penales.

El partido es considerado uno de los más emblemáticos en la historia de la Copa Mundial de Fútbol, tanto por el contexto en el que se disputó como por la actuación de Maradona. La «Mano de Dios» generó una prolongada controversia por la infracción no advertida por el equipo arbitral, mientras que el «Gol del Siglo» ha sido reconocido como uno de los mejores goles de la historia del torneo. Asimismo, la victoria consolidó la figura de Maradona como uno de los futbolistas más destacados de su generación y adquirió un fuerte significado simbólico en Argentina al producirse cuatro años después de la guerra de las Malvinas.

Rivalidad

Futbolística

miniaturadeimagen|Rattín es expulsado por el árbitro Rudolf Kreitlein. La rivalidad entre los seleccionados de Argentina e Inglaterra se remonta a la Copa del Mundo de 1966, en el partido por los cuartos de final jugado en el Estadio de Wembley, en Londres. En un partido agresivo, con 19 faltas realizadas por los argentinos y 33 por los ingleses, el capitán argentino Antonio Rattín fue expulsado a los 35 minutos del campo de juego tras discutir con el árbitro, el alemán Rudolf Kreitlein. Según palabras del argentino él solo había pedido un intérprete para poder comunicarse, dado que no hablaba alemán y el árbitro no hablaba español. Según Kreitlein, a pesar de no hablar el idioma, la mirada que tenía Rattín fue suficiente para entender el contexto.

El jugador, creyendo que el árbitro alemán que dirigía el encuentro no era imparcial, se negó a retirarse del campo de juego y mantuvo las protestas y el intercambio de insultos con el público por diez minutos. Esto llevó al técnico inglés Alf Ramsey a calificar a los argentinos como «animales», comentarios que fueron vistos como racistas por los sudamericanos.

La guerra de las Malvinas

miniaturadeimagen|Prisioneros de guerra argentinos luego de la rendición. La guerra de Malvinas fue un conflicto bélico entre Argentina y el Reino Unido que tuvo lugar en las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, territorios considerados en litigio. La guerra se inició el 2 de abril de 1982, cuando tropas de las Fuerzas Armadas argentinas desembarcaron en las islas Malvinas y las ocuparon con la intención de reclamar la soberanía, y finalizó el 14 de junio, luego de 74 días, tras la rendición argentina. El conflicto le costó la vida a 649 soldados argentinos, 255 británicos y 3 civiles e interrumpió las relaciones diplomáticas entre las dos naciones durante ocho años, restableciéndose en 1990, aunque sin que ninguno renunciara a la soberanía, con el Tratado de Madrid.

Las «clases 62 y 63»

miniaturadeimagen|Jorge Burruchaga.

En las filas de las Fuerzas Armadas Argentinas no se encontraban solo soldados profesionales, pues más de la mitad de las tropas enviadas fueron conscriptos. La gran mayoría de ellos había nacido entre 1962 y 1963 , y la selección de fútbol argentina tenía cinco jugadores pertenecientes a la «clase 62» que, si bien eran de la misma generación, por diferentes razones no participaron del conflicto bélico. Sergio Batista y Héctor Enrique no hicieron el servicio militar porque no fueron seleccionados en el sorteo. Néstor Clausen a principios de los 80 ya jugaba en la Primera División argentina para el Club Atlético Independiente, y las gestiones del club permitieron que no fuera obligado a realizarlo. Jorge Burruchaga y Carlos Tapia, en cambio, sí realizaron el servicio militar, pero no fueron enviados al combate.

Clasificación a los cuartos de final Argentina

miniaturadeimagen|Carlos Bilardo, entrenador de la selección argentina.

Argentina se había clasificado para la fase final del Mundial tras obtener la primera posición de su grupo en la clasificación de la CONMEBOL, luego de empatar contra la selección de Perú por 2 a 2 a pocos minutos del final del partido. El juego de la selección había sido muy criticado por la prensa, principalmente por el diario Clarín, y esas críticas se encontraban influenciadas por el conflicto entre el entrenador Carlos Bilardo y César Luis Menotti, quien había estado a cargo de la dirección técnica hasta 1983.

Durante los partidos previos al Mundial el juego del equipo no había mejorado y, luego de una gira de partidos por Europa, en la que perdió 2 a 0 frente a Francia y obtuvo dos triunfos deslucidos frente al Nápoles por 2 a 1 y al Grasshoppers por 1 a 0, las críticas se mantuvieron. También surgieron presiones para destituir a Bilardo de otros lugares además del periodismo: Rodolfo O'Reilly, secretario de Deportes, realizó críticas públicas al juego de la selección por pedido del presidente Raúl Alfonsín. Varios periodistas y Diego Maradona respaldaron a Bilardo, así como también la máxima autoridad de la Asociación del Fútbol Argentino, Julio Grondona. Menotti, en cambio, declaró en defensa de O'Reilly:

El equipo partió de Buenos Aires el 24 de abril y, luego de un amistoso contra Noruega, en el que perdió 1 a 0 y un triunfo frente a Israel por 7 a 2, arribó a la Ciudad de México el 5 de mayo, veintiséis días antes del debut, para comenzar a acostumbrarse a la altura y el calor. Solo abandonaron la ciudad para jugar un amistoso en Barranquilla el 15 de mayo frente a Junior, que terminó en un empate sin goles, para volver inmediatamente a México.

La situación del capitán del equipo, Diego Maradona, tampoco era la mejor: a los problemas físicos que tenía en la rodilla derecha causados por un golpe de un hincha durante las eliminatorias se le sumaba el conflicto con varios jugadores que tenían una buena relación con Menotti, especialmente con quien había sido el capitán durante su dirección técnica, Daniel Passarella. Tanto en Barranquilla como en México el plantel decidió realizar una serie de reuniones sin el director técnico, para intentar solucionar sus problemas internos. Sin embargo la relación entre Maradona y Pasarrella nunca mejoró y con la cercanía de la Copa del Mundo Maradona recuperaría su plenitud física y Passarella, en cambio, tendría una serie de problemas de salud que lo marginarían del torneo.

miniaturadeimagen|El equipo frente a Corea del Sur.

Argentina estableció su búnker en el predio del Club América, a pocos minutos del Estadio Azteca, en Coapa, al sudeste de la Ciudad de México. La preparación había comenzado meses antes, cuando en el mes de enero catorce jugadores que jugaban en el fútbol argentino viajaron a Tilcara, en el norte argentino, con la intención de aclimatarse a la altura. En las semanas previas al torneo realizaron algunos partidos amistosos contra clubes que terminaron en victorias: contra el América por 3 a 2, el Atlante por 3 a 0 y el Neza por 3 a 1. El entrenamiento fue exigente hasta el primer partido, cuando el entrenador decidió no realizar más preparación física:

El debut en la fase de grupos fue el 2 de junio frente a Corea del Sur por 3 a 1, con dos goles de Jorge Valdano y uno de Oscar Ruggeri. Tres días después consiguió un empate 1 a 1 frente a Italia, con un gol de Maradona, y logró la clasificación y el primer lugar el 10 de junio tras un 2 a 0 frente a Bulgaria, con goles de Valdano y Jorge Burruchaga. Por los octavos de final se enfrentó a Uruguay el 16 de junio, derrotándolo por 1 a 0 con un gol de Pedro Pasculli.

Detalle

Inglaterra

miniaturadeimagen|Bobby Robson, entrenador de Inglaterra.

La selección de Inglaterra finalizó su clasificación en las eliminatorias de la UEFA en el primer lugar del Grupo 3 en forma invicta, dejando en segundo lugar a Irlanda del Norte que también se clasificaría a la Copa del Mundo. A principios de 1986 realizó varios partidos amistosos con muy buenos resultados para el seleccionado: victorias por 4 a 0 a Egipto, 2 a 1 a Israel y 1 a 0 a la Unión Soviética, jugados entre los meses de enero y abril.

La preparación para México fue planificada por el entrenador Bobby Robson y comenzó en el mes de mayo en Colorado Springs, Estados Unidos, con un entrenamiento en altura en las instalaciones de la Academia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Hasta allí viajaron dieciocho jugadores, a los que luego se les sumarían cuatro jugadores del Everton que debían disputar la final de la FA Cup: Gary Stevens, Gary Lineker, Peter Reid y Trevor Steven.

Antes de viajar a México jugaron tres partidos amistosos contra selecciones: 4 a 1 a Corea del Sur el 14 de mayo, 3 a 0 a México tres días después y 1 a 0 a Canadá el 24 de ese mes. Sin embargo, durante esos partidos tanto Bryan Robson como Lineker sufrieron lesiones que pusieron en riesgo su participación, Robson con molestias en el hombro y en los músculos isquiotibiales y Lineker con problemas en la muñeca.

Desde Vancouver el equipó viajó directamente a Monterrey, ciudad donde terminarían su preparación y jugarían la fase de grupos. Tras un partido amistoso frente a Monterrey el 28 de mayo que finalizó con una victoria por 4 a 1, la recuperación de Robson y la habilitación de la FIFA para que Lineker pudiera jugar con un yeso en su muñeca, Inglaterra estaba lista para comenzar su participación en la Copa del Mundo.

El debut fue un 3 de junio contra Portugal, en el Estadio Tecnológico. A pesar de los buenos resultados que habían tenido hasta el momento el partido finalizó con un derrota por 1 a 0, con el equipo teniendo problemas para aclimatarse a las altas temperaturas y teniendo que utilizar tanques de oxígeno durante el entretiempo. El segundo partido, contra Marruecos, no solo fue un fracaso por terminar en un empate sin goles, sino que se vio agravado por la expulsión de Ray Wilkins y la lesión, nuevamente en el hombro, de Bryan Robson. Con críticas de la prensa y la necesidad de ganar para clasificar a la próxima fase, se enfrentó a Polonia en Monterrey. Gracias a tres goles de Lineker en el primer tiempo Inglaterra obtenía el segundo lugar del grupo y la clasificación a los octavos de final.

Para la segunda fase el equipo viajó a la Ciudad de México, ya que el próximo partido contra Paraguay se disputaría en el Estadio Azteca. La FA había elegido un hotel ubicado en una zona ruidosa de la ciudad que no permitía dormir a los jugadores, por lo que terminaron cambiando el hotel y hospedándose en el mismo que la selección italiana. A pesar de los problemas previos el partido no fue complicado: dos goles de Lineker y uno de Peter Beardsley sellaron una victoria por 3 a 0 y le aseguraron al equipo un lugar entre los mejores ocho equipos del torneo. {|class="wikitable" style="width:100%" |- !Detalle |- style="text-align: center;" |