Sister Act es un musical basado en la película homónima de 1992, con música de Alan Menken, letras de Glenn Slater, libreto de Bill Steinkellner y Cheri Steinkellner, y texto adicional de Douglas Carter Beane. Su trama central gira en torno a Deloris Van Cartier, una joven cantante que sueña convertirse en una estrella de la música. Cuando accidentalmente presencia cómo su novio, el gánster Curtis Jackson, comete un asesinato, Deloris se ve obligada a acogerse a un programa policial de protección de testigos y adoptar una nueva identidad como monja en un convento de Filadelfia.

El espectáculo debutó en 2006 en Pasadena, California, y en 2009 dio el salto al West End londinense, producido por Stage Entertainment y Whoopi Goldberg. Desde entonces también se ha representado en Broadway y en numerosas ciudades a lo largo de todo el mundo.

Argumento Acto I La acción se sitúa en Filadelfia, en la Nochebuena de 1977. Deloris Van Cartier, una joven cantante que sueña con convertirse en una estrella de la música, se encuentra actuando junto a sus coristas Michelle y Tina para su novio, el gánster Curtis Jackson («Take Me to Heaven»). Deloris está muy ilusionada porque cree que su novio le va a dar la oportunidad de cantar en su club, pero pronto descubre que este no tiene la menor intención de hacerlo. Por si fuera poco, Curtis le dice que no puede pasar el día de Navidad con ella y para compensárselo le regala un abrigo de piel azul perteneciente a su esposa. Dolida y frustrada, la joven se desahoga con Michelle y Tina, y comparte con ellas su deseo de ser reconocida como cantante («Fabulous, Baby!»). Deloris toma la determinación de romper con todo y dejar Filadelfia para perseguir su sueño, pero cuando se dispone a comunicárselo a Curtis, accidentalmente presencia cómo este asesina a uno de sus secuaces, Ernie, al que acusa de colaborar con la policía.

Horrorizada, Deloris sale corriendo y Curtis envía a sus esbirros Joey, TJ y Pablo tras ella. La joven se refugia en una comisaría de policía y le cuenta lo ocurrido al inspector Eddie Souther. Los dos se reconocen de cuando iban juntos al instituto y Deloris recuerda divertida cómo entonces ella solía llamarle «pring-eddie» debido a su sudoración excesiva. Eddie le cuenta que Curtis está en el punto de mira de la policía desde hace tiempo y que esperan poder llevarlo a juicio pronto. También le pide que, cuando llegue el momento, testifique contra él para así asegurarse de que vaya a la cárcel. Consciente de que Curtis la matará si la encuentra, Deloris accede a cooperar y Eddie decide esconderla en el lugar más insospechado: un convento.

Deloris se entrevista con la Madre Superiora y, para su desesperación, esta le comunica que mientras permanezca en el convento tendrá que acatar las normas de la congregación, limitando el contacto con el exterior y vistiendo el mismo hábito que las demás hermanas («Here Within These Walls»). Esa misma noche, la joven se une al resto de monjas para la cena, presentándose como la Hermana Mary Clarence, y conoce a algunas de sus compañeras: Mary Patrick, una alegre monja que siempre está de buen humor, Mary Lazarus, la temperamental directora del coro, y Mary Robert, una tímida novicia. Deloris se comporta de manera inapropiada en el refectorio y la Madre Superiora le impone un ayuno obligatorio como castigo. La joven también descubre cuán limitada es la vida en el convento y no puede entender que las otras monjas estén felices con su condición («It's Good to Be a Nun»).

Mientras tanto, Curtis se pregunta dónde podrá haberse metido Deloris y ordena a Joey, TJ y Pablo que no descansen hasta dar con ella («When I Find My Baby»). En el convento, Deloris está hambrienta por el ayuno y decide escaparse a un bar cercano. Mary Patrick y Mary Robert se dan cuenta y la siguen hasta allí, experimentando lo divertido que puede ser el mundo fuera de la congregación. De pronto, Deloris descubre que Joey, TJ y Pablo también están en el bar, y tiene que salir huyendo con sus compañeras aprovechando un momento de confusión. En la calle tropiezan con la Madre Superiora y Eddie, quienes alarmados por su desaparición habían salido en su búsqueda. Eddie advierte a Deloris que debe amoldarse a las reglas de la comunidad para pasar lo más desapercibida posible mientras esperan a que se celebre el juicio contra Curtis. Una vez que las monjas se marchan, el joven policía, con la única compañía de borrachos y mendigos, expresa su deseo de ser un tipo cool para impresionar a Deloris («I Could Be That Guy»).

De vuelta al convento, la Madre Superiora informa a Deloris de que a partir de ahora deberá levantarse temprano para asistir a los ensayos del coro. Monseñor O'Hara, el párroco de la iglesia, llega con malas noticias: debido al ruinoso estado del convento, la archidiócesis ha decidido deshacerse del edificio y va a vendérselo a unos anticuarios («Here Within These Walls (Reprise)»). A la mañana siguiente, Deloris se incorpora al coro que dirige Mary Lazarus y comprueba espantada lo mal que suena. La joven se ofrece a tomar la batuta y durante los siguientes días enseña a las monjas a cantar, logrando un resultado asombroso. Incluso la retraída Mary Robert consigue vencer la vergüenza y demuestra tener una magnífica voz («Raise Your Voice»). El día de Año Nuevo, el coro ofrece una festiva actuación durante la misa oficiada por Monseñor O'Hara, atrayendo a nuevos feligreses y haciendo que aumenten los donativos para restaurar el edificio. La Madre Superiora se muestra escandalizada ante semejante sacrilegio y pide a Eddie que saque a Deloris del convento cuanto antes («Take Me to Heaven (Reprise)»).

Acto II El coro continúa actuando bajo la dirección de Deloris, volviéndose cada vez más popular a la par que los donativos no dejan de llegar. Monseñor O'Hara se muestra exultante, al contrario que la Madre Superiora, cuya paciencia está llegando al límite, y Eddie, quien comienza a sentirse intranquilo porque la fama que está adquiriendo su protegida podría llamar la atención de Curtis. Las hermanas se enteran por Monseñor O’Hara de una gran noticia: el éxito del coro ha llegado a oídos del Papa Pablo VI y este desea asistir a una de sus actuaciones («Sunday Morning Fever»).

Curtis, Joey, TJ y Pablo ven en la televisión un reportaje sobre el coro de monjas y reconocen a Deloris. El gánster ordena a sus esbirros que vayan al convento a por ella y, cuando estos se quedan a solas, discuten sobre cuál es la mejor manera para acercarse a una mujer, y en particular a una monja («Lady in the Long Black Dress»).

La noche antes de la actuación ante el Papa, la Madre Superiora reza a Dios para que haga desaparecer a Deloris de sus vidas de una vez («Haven't Got a Prayer»). De pronto recibe una llamada telefónica de Eddie con novedades sobre el caso Curtis Jackson. Las hermanas despiertan a Deloris y le piden que les ayude a bendecir su actuación para que todo salga bien («Bless Our Show»). La Madre Superiora llega e informa a Deloris de que el juicio contra Curtis ha sido adelantado, por lo que tiene que abandonar el convento inmediatamente. Las otras monjas escuchan la conversación sin entender nada y Deloris no tiene más remedio que contarles la verdad. La joven se marcha apresuradamente a recoger sus cosas mientras las hermanas se retiran a sus celdas decepcionadas.

Deloris se está preparando para partir cuando aparece Mary Robert y le ruega que la lleve con ella. La novicia confiesa que gracias a su amistad se ha convertido en una persona más fuerte capaz de hacer cosas que nunca antes se atrevió («The Life I Never Led»). Deloris le responde que no puede ayudarla y que a partir de ahora deberá salir adelante por sí misma. Eddie llega al convento y se lleva a Deloris a su casa para esconderla de Curtis. Allí, la joven comienza a emocionarse ante la perspectiva de poder retomar su vida de siempre y dedicarse a lanzar su carrera musical. Pero al mismo tiempo, se siente culpable por haber abandonado a sus hermanas cuando más la necesitaban («Fabulous, Baby! (Reprise)»). Deloris reflexiona sobre su vida y se da cuenta de que, aunque consiga fama y fortuna, si no piensa más que en ella misma al final terminará quedándose sola («Sister Act»). Arrepentida, decide regresar al convento para cantar junto a sus hermanas.

Curtis reparte disfraces de monja entre sus secuaces para que se infiltren en el convento y se lancen a la búsqueda de su exnovia («When I Find My Baby (Reprise)»). El coro se encuentra ensayando su actuación cuando aparece Deloris por sorpresa. Todas las monjas se alegran de verla, pero la Madre Superiora le pide que se marche por la propia seguridad de las hermanas. Entonces, Mary Robert estalla y le dice que no piensa quedarse de brazos cruzados mientras su amiga está en peligro («The Life I Never Led (Reprise)»). De pronto se escucha un ruido de cristales rotos, revelando la presencia de Joey, TJ y Pablo en el edificio. Las monjas se enfrentan a los intrusos y consiguen derrotarlos. Sin embargo, Curtis encuentra a Deloris y la arrincona a punta de pistola. Cuando está a punto de dispararle, la Madre Superiora y las hermanas se interponen y le dicen que antes tendrá que matarlas a ellas («Sister Act (Reprise)»). En ese momento, Eddie irrumpe heroicamente y logra reducir a Curtis antes de que abra fuego. Deloris y Eddie se besan apasionadamente.

La Madre Superiora y Deloris hacen las paces y aceptan que, después de todo, tal vez no sean tan diferentes la una de la otra. La actuación frente al Papa finalmente tiene lugar y el convento al completo se une para celebrar el amor («Spread the Love Around»).

Producciones Pasadena/Atlanta Antes de su estreno en el West End, una primera versión de Sister Act pudo verse en la Playhouse de Pasadena, California, entre el 3 de noviembre y el 23 de diciembre de 2006,«Sister Act opens world-premiere run» playbill.com, 3 de noviembre de 2006«Sister Act musical ends run in Pasadena» playbill.com, 23 de diciembre de 2006 batiendo el récord de recaudación del propio teatro con unos ingresos de más de un millón de dólares.«Sister Act sets Pasadena Playhouse record» broadwayworld.com, 8 de diciembre de 2006 Tras su estancia en Pasadena, el musical fue transferido al Alliance Theatre de Atlanta, Georgia, entre el 17 de enero y el 25 de febrero de 2007.

Dirigida por Peter Schneider, esta primera puesta en escena estuvo protagonizada por Dawnn Lewis como Deloris Van Cartier, Elizabeth Ward Land como Madre Superiora, Harrison White como Curtis Shank, David Jennings como Eddie Souther, Beth Malone como Hermana Mary Robert, Amy K. Murray como Hermana Mary Patrick, Audrie Neenan como Hermana Mary Lazarus y Henry Polic II como Monseñor Howard. Patina Miller, quien posteriormente interpretaría a Deloris Van Cartier en Londres y Broadway, formó parte de la compañía como ensamble y suplente de ese mismo personaje. El resto del equipo artístico lo completaron Marguerite Derricks en la coreografía, David Potts en el diseño de escenografía, Garry Lennon en el diseño de vestuario, Donald Holder en el diseño de iluminación, Carl Casella y Domonic Sack en el diseño de sonido, Michael Kosarin en la supervisión musical y Brent-Alan Huffman en la dirección musical.

West End 2009 El estreno en Londres tuvo lugar el 2 de junio de 2009 en el London Palladium del West End, bajo la producción de Stage Entertainment y Whoopi Goldberg. Dirigido por Peter Schneider, quien ya había estado al frente del espectáculo en Pasadena y Atlanta, este montaje contó con coreografía de Anthony Van Laast, diseño de escenografía de Klara Zieglerova, diseño de vestuario de Lez Brotherston, diseño de iluminación de Natasha Katz, diseño de sonido de Mick Potter, supervisión musical de Michael Kosarin y dirección musical de Nick Skilbeck.«Se anuncia el reparto de la producción londinense de Sister Act» todomusicales.com, 29 de enero de 2009