thumb|right|Bert Trautmann terminó el partido a pesar de sufrir una grave lesión tras un choque. La final de la FA Cup de 1956 fue un partido de fútbol disputado el 5 de mayo de 1956 en el antiguo estadio de Wembley de Londres, Inglaterra, entre los ganadores de las semifinales de la Football Association Challenge Cup, más conocida como la FA Cup: el Manchester City y el Birmingham City. Noventa minutos de juego decidieron el equipo campeón del torneo. Fue la sexta aparición en esta ronda para el Manchester, mientras que el Birmingham luchó por su primer campeonato, después de que hubiese perdido en la final de la edición de 1931.
Ambos equipos tuvieron que ganar cinco partidos para llegar a la final. Las victorias del Manchester City fueron por la mínima ventaja y, además, necesitaron repetir el partido contra el Liverpool tras un empate a cero en Maine Road. El avance en el torneo fue más cómodo para el Birmingham City: consiguieron anotar dieciocho goles, mientras que solo recibieron dos, y pasaron de ronda a la primera en todas las ocasiones, a pesar de tener que jugar todos sus encuentros lejos de su estadio. Así pues, se convirtieron en el primer conjunto en llegar a la final de esta competición sin jugar ningún partido en su campo.
El Birmingham City llegó como favorito al partido. Un total de 100 000 personas presenció la final desde el estadio, a las que se sumaron otras 5 millones que lo vieron por televisión. El Manchester City se adelantó gracias a un tanto de Joe Hayes, pero Noel Kinsey marcó el empate a mediados de la primera parte. Los goles de Jack Dyson y Bobby Johnstone le dieron la victoria al Manchester por 3 a 1. El partido se recuerda por el heroísmo del portero del Manchester City, Bert Trautmann, quien continuó jugando a pesar de haberse roto un hueso del cuello en una colisión con el jugador rival Peter Murphy.
Camino a la final Manchester City Ronda Oponente Lugar Resultado Tercera Blackpool Local 2-1 Cuarta Southend United Visita 1-0 Quinta Liverpool Local 0-0 Liverpool Visita 2-1 Sexta Everton Local 2-1 Semifinal Tottenham Hotspur Neutral 1-0 Al pertenecer ambos clubes a la First Division —la primera categoría del fútbol inglés antes de la creación de la Premier League en el año 1992—, accedieron a la competición en la tercera ronda. La participación del Manchester City comenzó con una eliminatoria en casa contra el Blackpool. Los visitantes se adelantaron tras solo diez segundos de juego —el gol más rápido de su historia—, pero la niebla cubrió el estadio de Maine Road. El partido se suspendió durante la segunda mitad, justo después de que el Manchester City anotase el gol del empate, y se reinició el siguiente miércoles. El City se impuso por 2 a 1 y avanzó a la cuarta ronda, en la que se enfrentó al Southend United en Roots Hall. El equipo de Essex había inaugurado su estadio tan solo cinco meses antes y este sufría problemas de drenaje. La lluvia torrencial ocurrida una semana antes de la disputa del encuentro supuso que los operarios del club tuviesen que cavar una zanja en el campo y añadir arena. La participación del Southend en la Third Division South —división en la que la mayoría de los terrenos de juego eran de tierra—, provocó que el partido estuviese muy disputado pese a la diferencia de categoría entre ambos. Los locales trataron de lograr un tanto y Bert Trautmann tuvo que hacer numerosas paradas, pero Joe Hayes marcó el único gol en un contraataque de los visitantes, lo que dio al equipo de Mánchester el pase a la quinta ronda, eliminatoria en la que se enfrentó al Liverpool.
El partido correspondiente a la quinta ronda, celebrado en Maine Road hubo de ser repetido en Anfield, ya que ningún equipo consiguió anotar un gol. Los goles de Jack Dyson y Bobby Johnstone le dieron una ventaja de un gol al Manchester City —2-1—. No obstante, el encuentro acabó con una decisión polémica del colegiado: cuando Billy Liddell, jugador del Liverpool, disponía de una clara ocasión para materializar el empate, el árbitro dio el partido por finalizado. Liddell mandó el balón a las mallas de la portería, pero el tanto no contó ya que el partido había acabado oficialmente. En los cuartos de final, el Manchester tuvo que enfrentarse de nuevo a un conjunto de la ciudad de Liverpool; esta vez, al Everton en Maine Road. El encuentro llegó al descanso con 0-1 a favor de los visitantes gracias a un gol de Jimmy Harris. Sin embargo, los locales supieron sobreponerse a esta situación, y Hayes y Jonhstone obtuvieron el pase a las semifinales, donde se encontrarían con el Tottenham Hotspur. Esta ronda estuvo marcada nuevamente por la polémica. Con el marcador 1-0 para los «citizens»,Es uno de los apodos o sobrenombres con los que se conoce al Manchester City. Su traducción al español sería «ciudadanos», relativa al nombre del conjunto —«City» es ciudad—. el árbitro no concedió un penalti para los visitantes después de que el portero Trautman agarrase la pierna del delantero George Robb. Tras este incidente no hubo ninguna ocasión de gol más, de modo que el City se hizo con un puesto en la final de Wembley.
Birmingham City Ronda Oponente Lugar Resultado Tercera Torquay United Visita 7-1 Cuarta Leyton Orient Visita 4-0 Quinta West Bromwich Albion Visita 1-0 Sexta Arsenal Visita 3-1 Semifinal Sunderland Neutral 3-0
Antes del partido contra el Torquay United, el cual participaba en la Third Division, el entrenador Arthur Turner pidió a sus jugadores que demostraran un espíritu combativo y que «disputasen los 90 minutos». Así lo hicieron y consiguieron una cómoda victoria por 7 a 1. En la cuarta ronda, tuvieron que enfrentarse al Leyton Orient, equipo que les había eliminado de la competición en esta misma fase cuatro años antes. La victoria fue fácil gracias a dos tantos de Eddy Brown, quien ya había conseguido un hat-trick frente al Torquay. En la siguiente eliminatoria, jugaron ante el West Bromwich Albion en The Hawthorns. Durante la primera mitad, el guardameta Gil Merrick y su defensa hicieron un buen trabajo y consiguieron que el West Bromwich no anotase ningún tanto; Trevor Smith tuvo que despejar un cabezazo de Ronnie Allen de debajo del larguero. En la segunda parte, el Birmingham desaprovechó numerosas ocasiones hasta que una pared con Brown le permitió a Peter Murphy marcar desde el centro del área de penalti.
En la próxima ronda, la sexta, el Birmingham se enfrentó al Arsenal en un terreno de juego embarrado. Con el fin de aliviar la tensión de sus jugadores antes de los partidos importantes, el entrenador Turner solía hacer que cantasen. El escocés Alex Govan interpretó el canto «Keep right on to the end of the road» —«Sigue derecho hasta el fin del camino»— del comediante también escocés Harry Lauder, la cual fue adoptada por sus compañeros. Mientras el autobús del equipo se aproximaba a Highbury con las ventanillas bajadas, los seguidores se unieron a los cánticos, los cuales continuaron durante el desarrollo del encuentro. Tras los goles de Gordon Astall y Murphy en la primera mitad, el Birmingham se puso con un resultado de 3-0 gracias a un tanto de Brown a falta de veinte minutos para la conclusión del partido. Dos minutos después, el Arsenal marcó un gol desde 27 metros y el portero tuvo que hacer una espléndida parada a un tiro de Vic Groves para mantener la ventaja. Turner expresó su pensamiento de que la motivación de tan energética canción había tenido una gran importancia en aquella victoria.
El Sunderland, oponente en semifinales, se encontró con que uno de los mejores hombres del Birmingham, el centrocampista Roy Warhust, no podría disputar el encuentro a causa de una lesión que había sufrido en su muslo en la eliminatoria contra el Arsenal. No obstante, Jack Badham ocuparía su posición. El club describió el partido como «probablemente la mejor actuación del Birmingham frente a un rival de alta categoría». Atacaron desde el inicio y anularon la presión del Sunderland y la amenaza de Len Shackleton. Noel Kinsey marcó temprano y el segundo tanto vino de una jugada combinativa por la banda izquierda finalizada por Astall. Cuando todos los jugadores del Sunderland se sumaron al ataque, lo que dejó varios espacios en sus filas defensivas, Brown controló un balón que venía desde atrás y superó al portero. Después de la conclusión del encuentro, Astall dijo que estaba sorprendido por no haber marcado cinco goles, mientras que Brown escribió lo siguiente para un periódico:
De esta manera, el Birmingham avanzó hasta la final sin haber jugado una sola eliminatoria como local, algo que no había sido conseguido hasta entonces.
Preparativos thumb|left|250px|El estadio de Wembley acogió la final, al igual que lo había hecho en todas las ediciones desde su apertura en 1923. Esta era la segunda vez que el Birmingham llegaba a una final de la FA Cup después de haber caído derrotado por 2 a 1 en la edición de 1931 frente al West Bromwich Albion. Por otra parte, era la sexta aparición para el Manchester City y la segunda consecutiva. Ya se había hecho con la copa en dos ocasiones (en 1904 y 1934) y había caído derrotado en otras tres (1926, 1933 y 1955). A pesar de que el Birmingham tenía menos experiencia en la competición, la prensa lo veía como favorito. El Daily Telegraph contrastó la «deslumbrante participación del Birmingham» con la manera en la que el Manchester City había superado sus respectivos encuentros, «rozando la eliminación», describiendo a los de las Midlands como «firmes favoritos». Las entrevistas realizadas a los futbolistas tenían habitualmente un tono alcista. Bobby Johnstone, del City, opinó que «incluso un aficionado imparcial debe tratar al Manchester City con cortesía», mientras que el jugador del Birmingham Len Boyd expresó una opinión diferente: «Dicen que el Birmingham City es el mayor favorito desde que los Wolves se estrellaran contra el Portsmouth en el año 1939».
Durante la década de 1950, la final de la FA Cup era el único partido de fútbol en ser televisado a nivel nacional, lo que daba como resultado una gran atención a los jugadores y los equipos que la disputaban por parte de los medios de comunicación. La Asociación de Futbolistas y Entrenadores del Reino Unido solicitó exitosamente cinco libras adicionales para cada hombre por aparecer en un encuentro televisado, algo que ocurría por primera vez. Los jugadores del Birmingham firmaron un contrato exclusivo con la British Broadcasting Corporation (BBC) que establecía que tan solo podrían aparecer en los programas de las cadenas de la BBC durante las semanas previas a la final; no obstante, en caso de que ganasen la final, la compañía regional ATV retransmitiría la celebración posterior a la hipotética victoria. El partido en sí atrajo una audiencia televisiva de 5 millones de espectadores, una cifra alta para aquellos tiempos.
Cada equipo recibió 15 000 entradas para la final de parte de la Asociación de Fútbol de Inglaterra —la Football Association o FA—. El Birmingham distribuyó su parte por sorteo entre aquellos aficionados que hubiesen apoyado al club en las rondas anteriores de la competición; 22 000 seguidores habían acudido a la semifinal, por lo que varios millares se quedaron sin entrada. De entre las entradas restantes, 4000 fueron para la FA, 40 640 para las federaciones regionales, 20 090 para los clubes pertenecientes a la Football League, 2550 para miembros de la FA y las 2080 restantes las recibieron los representantes de la FA y las autoridades de los estadios. Al haberse llevado a cabo una investigación por la reventa de entradas en el mercado negro durante las finales anteriores, dicha reventa se redujo en esta ocasión. Sin embargo, en la semana previa al evento, los billetes más baratos, que habían sido puestos a la venta originalmente por tres chelines y seis peniques, se vendieron en la ciudad de Birmingham por veinte veces ese valor, lo que equivalía al 35 % de los ingresos semanales de un obrero de aquella época.