Alejandro I de Grecia (en griego: Αλέξανδρος A΄; Tatoi, 1 de agosto de 1893-Atenas, 25 de octubre de 1920) fue el tercer rey de los helenos desde 1917 hasta su muerte.

Segundo hijo del rey Constantino I de Grecia, sucedió a su padre en 1917 después de que los Aliados hubieran obligado a este último y a su primogénito y sucesor Jorge a partir al exilio en Suiza. Sin experiencia política real, el nuevo soberano estuvo privado de todo poder por la facción venizelista y hecho prisionero en su propio palacio. Su primer ministro, el cretense Eleftherios Venizelos, gobernó con el apoyo de las potencias de la Triple Entente. Convertido en un mero títere, Alejandro I apoyó a las tropas griegas en su guerra contra Bulgaria y el Imperio otomano. Finalmente, se convirtió en el soberano de una Grecia cuyo territorio había aumentado considerablemente tras la Primera Guerra Mundial y el inicio de la Guerra greco-turca.

Contrajo matrimonio morganático en 1919 con Aspasia Manos, una noble griega, lo que provocó un escándalo en Grecia así como en la familia real. La joven Aspasia fue obligada a abandonar el país durante varios meses. Poco tiempo después de conseguir volver a ver a su esposa, Alejandro fue mordido por un mono doméstico y murió de sepsis. La desaparición del soberano provocó enormes dificultades políticas en Grecia y planteó la cuestión de la pervivencia de la monarquía así como del régimen venizelista.

Familia Alejandro era el segundo hijo del rey Constantino I de Grecia y su esposa, la princesa Sofía de Prusia, hija del emperador Federico III de Alemania y de su mujer, la princesa Victoria de Sajonia-Coburgo-Gotha. Por ello, tenía la particularidad genealógica de ser el bisnieto del monarca Cristián IX de Dinamarca, apodado el «suegro de Europa» y de la reina Victoria del Reino Unido, apodada la «abuela de Europa». Era, además, el sobrino del káiser Guillermo II de Alemania y pariente próximo del zar Nicolás II de Rusia y del rey Jorge V del Reino Unido.

El 17 de noviembre de 1919, el príncipe contrajo matrimonio en Atenas con la aristócrataAparte de la familia real y de la nobleza de origen veneciano de las Islas Jónicas no existe, propiamente dicho, una nobleza en Grecia. La familia paterna y materna de Aspasia pertenecía a la alta sociedad fanariota y a ella pertenecían numerosos voivodas de los principados rumanos. Por eso, a veces Aspasia es calificada de «aristócrata» por los historiadores. griega Aspasia Manos, hija del coronel Petros Manos y de su esposa María Argyropoulos. De este matrimonio morganático nació una hija póstuma:

Princesa Alejandra, Princesa de Grecia y Dinamarca. Se casó con el rey Pedro II de Yugoslavia y tuvieron un hijo, actual pretendiente al trono serbio, el príncipe heredero Alejandro de Yugoslavia.

Biografía left|thumb|Los hijos del rey Constantino I de Grecia en 1905. De izquierda a derecha, la princesa Helena, la princesa Irene (futura reina de Croacia), el príncipe heredero Jorge (futuro JorgeII), el príncipe Alejandro (futuro AlejandroI) y el príncipe Pablo (futuro PabloI). La princesa Catalina no aparece en la fotografía.

Príncipe griego Infancia Segundo hijo del príncipe heredero Constantino, el príncipe Alejandro tuvo una infancia feliz entre el palacio real de Atenas y el de Tatoi. Realizó numerosos viajes con sus padres al extranjero y visitaba con frecuencia a su abuela materna, la emperatriz Victoria, que sentía un cariño especial por su familia griega.John van der Kiste, Kings of the Hellenes: The Greek Kings, 1863-1974, Sutton Publishing, 1994, p. 62. El príncipe visitaba también Dinamarca, Reino UnidoJohn van der Kiste, op. cit., p. 85-89. y Rusia cuyos soberanos eran parientes cercanos de su familia.

Tenía una relación muy cercana con su hermana menor, Helena, pero mucho más fría con su hermano mayor Jorge.Ricardo Mateos Sainz de Medrano, La Familia de la Reina Sofίa, La Dinastίa griega, la Casa de Hannover y los reales primos de Europa, La Esfera de los Libros, Madrid, 2004, p. 174. Mientras que su hermano Jorge era un niño serio y reflexivo, Alejandro era mucho más travieso y extrovertido: fumaba cigarros hechos con papel secante, se divertían prendiendo fuego a cosas en la sala de juegos del palacio y estuvo a punto de matar un día a su hermano pequeño Pablo al pasearlo a toda velocidad en un carrito de juguete.

Carrera militar El príncipe recibió una educación muy cuidada, pero no tanto como la de su hermano mayor, pues no estaba destinado a subir al trono. Al contrario que Jorge, que recibió una parte de su formación militar en Alemania,John van der Kiste, op. cit., p. 83. Alejandro realizó todo su escolaridad en Grecia, ya que entró en la escuela militar Evélpides, la principal academia militar griega, donde ya habían estudiado varios de sus tíos. En esta prestigiosa institución, destacó más por su talento para la mecánica que por sus capacidades intelectuales. De hecho, era un apasionado de los automóviles, así como de las motos, y fue uno de los primeros griegos que adquirió uno.

Entre 1912 y 1913, el príncipe se distinguió en combate durante las Guerras de los Balcanes. Como joven oficial, estaba, junto con su hermano mayor, al servicio de su padre y lo acompañó durante su entrada, a la cabeza de la primera división griega, en la ciudad de Salónica, en 1912.John van der Kiste, op. cit., p. 72. Al final de la primera guerra balcánica, la ciudad y su región pasaron a formar parte de Grecia, lo que permitió a su país aumentar considerablemente su superficie. Sin embargo, poco tiempo después, el rey JorgeI fue asesinado en esta misma ciudad y el padre de Alejandro ascendió al trono con el nombre de ConstantinoI.John van der Kiste, op. cit., p. 74-75.

Vida sentimental En 1915, Alejandro se reencontró con una de sus amigas de la infanciaAspasia era la hija del caballerizo mayor del príncipe heredero Constantino, y ella conocía a los hijos del sucesor al trono desde que era pequeña. John van der Kiste, op. cit., p. 117. Aspasia Manos, durante una fiesta ofrecida en Atenas por el mariscal Theodoros Ypsilántis. La joven, que acababa de regresar de sus estudios en Francia y Suiza, era considerada muy hermosa por sus conocidos.El escritor británico Compton MacKenzie la describía así: «Ella era grande y su piel recordaba un perfil clásico de la Grecia antigua». Mientras que el príncipe Cristóbal de Grecia la encontraba «exquisitamente bella, con un perfil similar a la de una ninfa de un friso griego clásico». Citado por Ricardo Mateos Sainz de Medrano, op. cit., p. 176. Para Alejandro que, a pesar de tener solo 21 años, ya coleccionaba conquistas amorosas, fue un flechazo.Ricardo Mateos Sainz de Medrano, op. cit., p. 176. El príncipe estaba tan decidido a seducir a la joven que incluso se reunió con ella en la isla de Spetses donde esta estaba de vacaciones ese año. Sin embargo, Aspasia se resistió a su encanto. Aunque él también estaba considerado un hombre muy guapo, Alejandro tenía fama de mujeriego debido a numerosas relaciones pasadas. A pesar de ello, Alejandro consiguió conquistar a la bella «aristócrata» griega y, muy enamorados, la pareja se comprometió, pero el compromiso fue secreto. De hecho, el rey Constantino y la reina Sofía, al igual que la mayor parte de la alta sociedad de la época, no concebían que sus hijos se casaran con personas de clase inferior.Ricardo Mateos Sainz de Medrano, op. cit., p. 177. No obstante, la familia Manos provenía de la «alta aristocracia» fanariota y había, entre sus ancestros, gobernadores de los principados rumanos, pero no tenían sangre real.

Rey de los Helenos Un contexto difícil thumb|El rey ConstantinoI en uniforme de mariscal de campo alemán (1913). Durante la Primera Guerra Mundial, el rey ConstantinoI de Grecia se mantuvo neutral, aunque favorable hacia Alemania y sus aliados de la Triple Alianza. Cuñado del káiser GuillermoII, el soberano era bastante germanófilo pues efectuó parte de su formación militar en Prusia. Esto provocó el distanciamiento entre el soberano y su primer ministro Eleftherios Venizelos, que estaba convencido de la necesidad de aportar a los países de la Triple Entente con idea de reagrupar a las minorías griegas del Imperio otomano y de los Balcanes en el Reino de Grecia. Protegido por los países de la Entente, especialmente por Francia, el político formó, en 1916, un gobierno paralelo al monárquico en Salónica. El centro de Grecia fue ocupado por las fuerzas aliadas y el país estaba a punto de hundirse en una guerra civil, en un periodo llamado «Cisma nacional».John van der Kiste, op. cit., p. 89-101.

A pesar de este contexto difícil, ConstantinoI rechazó modificar su política y decidió plantar cara a la oposición rotunda de la Entente y de los venizelistas. En julio de 1916, un incendio provocado alcanzó la residencia de Tatoi y la familia real escapó por poco de las llamas. Alejandro no salió herido, pero su madre salvó a su hermana pequeña in extremis y la llevó por entre los bosques durante más de dos kilómetros. Hubo dieciséis víctimas mortales entre el personal de palacio y los bomberos que acudieron para sofocar el fuego.John van der Kiste, op. cit., p. 96-98.

Finalmente, el 10 de junio de 1917, Charles Jonnart, el alto comisario de la Entente en Grecia, ordenó al rey Constantino que se apartara del poder.John van der Kiste, op. cit., p. 106. Ante la amenaza de un desembarco de la Entente en El Pireo, el soberano aceptó partir al exilio sin abdicar oficialmente. Como los Aliados no querían instaurar la república en Grecia, uno de los miembros de la familia debía sucederle. Como el príncipe heredero era considerado también un germanófilo como su padre,John van der Kiste, op. cit., p. 107. los Aliados decidieron, en primer lugar, ofrecerle la corona a un hermano del soberano, el príncipe Jorge de Grecia.Celia Bertin, Marie Bonaparte, Perrin, París, 1982, p. 215 et 220. (en francés) Sin embargo, Jorge no aspiraba a ningún cargo político tras su fracaso como alto comisario de la Creta autónoma entre 1901 y 1905. Además, se mostró fiel a su hermano y rechazó categóricamente sustituir a su hermano.Celia Bertin, op. cit., p. 220. Ante este fracaso, Venizelos y la Entente eligieron al segundo hijo de Constantino, el príncipe Alejandro, como nuevo monarca.

A pesar de todo, la destitución de Constantino no contentó a todas las potencias protectoras del reino heleno. Si bien Francia no podía ocultar su alegría al ver partir al anciano monarca y el Reino Unido no impidió a Jonnant actuar, el Gobierno Provisional Ruso protestó oficialmente ante París.Édouard Driault et Michel Lheritier, Histoire diplomatique de la Grèce de 1821 à nos jours. Tome V, Paris, PUF, 1926, p. 305-307. Petrogrado exigió que Alejandro no recibiera el título de rey, sino solo el de regente con idea de preservar los derechos del depuesto soberano y su sucesores. Sin embargo, las reivindicaciones de Rusia no fueron tenidas en cuenta y Alejandro subió al trono como monarca.Édouard Driault et Michel Lheritier, op. cit., p. 306.

Llegada al trono thumb|left|Eleftherios Venizelos, el feroz enemigo de la familia real griega (1919).