La temporada de huracanes del Atlántico de 2014 ue una temporada de huracanes por debajo del promedio en términos de tormentas nombradas y huracanes mayores, aunque estuvo en el promedio en términos del número de huracanes en general. Produjo nueve ciclones tropicales, ocho de los cuales se convirtieron en tormentas nombradas; seis tormentas se convirtieron en huracanes y dos se intensificaron aún más hasta convertirse en huracanes mayores. La temporada comenzó oficialmente el 1 de junio y finalizó el 30 de noviembre de 2014. Estas fechas describen históricamente el período de cada año en el que se forman la mayoría de los ciclones tropicales en la cuenca del Atlántico. La primera tormenta de la temporada, Arthur, se desarrolló el 1 de julio, un mes después del inicio oficial, mientras que la tormenta final, Hanna, se disipó el 28 de octubre, aproximadamente un mes antes del final de la temporada. 2014 es el año más reciente con un número promedio o inferior al promedio de tormentas atlánticas nombradas.

Aunque todas las tormentas con nombre afectaron la tierra, los efectos generales fueron mínimos. Arthur, siendo categoría 2, no causó ninguna muerte en Estados Unidos y se convirtió en el huracán más fuerte que toca tierra en Estados Unidos continental sin causar ninguna muerte desde el Huracán Bret en 1999 cuando tocó tierra como categoría 3 en un área poco poblada del sur de Texas. Arthur causó $25 millones (2014 USD) en daños después de azotar Carolina del Norte y se convirtió además en el primer huracán de categoría 2 en tocar tierra en los Estados Unidos desde el Huracán Ike de 2008. Arthur también se convirtió en el primer huracán conocido en azotar la costa de Carolina del Norte, y lo hizo el 4 de julio. El Huracán Bertha rozó las Antillas Menores pero sus impactos fueron relativamente menores produciendo dos muertes frente a la costa este de los Estados Unidos por las corrientes de resaca. El Huracán Cristóbal causó dos muertos cada uno en Haití y República Dominicana y uno en las Islas Turcas y Caicos, todos debido a las inundaciones. Las corrientes de resaca afectaron a Maryland y Nueva Jersey, lo que resultó en una muerte en cada estado para un total de 7 muertes. La Tormenta tropical Dolly tocó tierra en el este de México y provocó inundaciones debido a las fuertes lluvias, dejando un impacto menor y un fallecido en ese país. El Huracán Edouard a pesar de ser un huracán categoría 3, permaneció en mar abierto sin provocar muertes ni daño alguno.

Fay se convirtió en el primer huracán en tocar tierra en las Bermudas desde Emily en 1987. El Huracán Fay causó alrededor de $3,8 millones en daños en las Bermudas después de atacar la isla y no dejó muertes. El Huracán Gonzalo fue el huracán más intenso de la temporada. Potente huracán en el Atlántico, Gonzalo tuvo impactos destructivos en las Antillas Menores y las Bermudas, y también fue el primer huracán de categoría 4 en el Océano Atlántico desde el Huracán Ophelia en 2011 y el más fuerte en la cuenca desde el Huracán Igor en 2010. Causó tres muertes en las Antillas Menores y alrededor de $400 millones en daños en las Bermudas. Los restos trajeron inundaciones y fuertes vientos en Europa, causando tres muertes en el Reino Unido. Con dos huracanes azotando directamente a las Bermudas, esta fue la primera temporada en la historia en la que más de un huracán tocó tierra en la isla. La última tormenta de la temporada, la Tormenta tropical Hanna, tocó tierra en América Central a fines de octubre y produjo un impacto mínimo.

La mayoría de las principales agencias de pronóstico predijeron que se produciría una actividad por debajo del promedio esta temporada debido a un El Niño fuerte esperado; pero las predicciones no se materializaron, aunque aún se establecieron condiciones desfavorables en toda la cuenca.

Pronósticos {| class="toccolours" cellspacing=0 cellpadding=3 style="float:right; margin-left:1em; text-align:right; clear: right;" |+Predicciones de la temporada del Atlántico de 2014. |- style="background:#ccf; text-align:center;" ||Fuente ||Fecha ||Tormentasnombradas ||Huracanes ||Huracanesmayores |- | style="text-align:center;" colspan="2"|Promedio <span style="font-size: 80%;">(1950–2000) |9.6 |5.9 |2.3 |- | style="text-align:center;" colspan="2"|Registro de mayor actividad|30 |15 |7 |- | style="text-align:center;" colspan="2"|Registro de menor actividad|4 |2 |0† |- | colspan="6" style="text-align:center;"| |- |align="left"|TSR |align="left"|12 de diciembre de 2013 |14 |6 |3 |- |align="left"|WSI |align="left"|24 de marzo de 2014 |11 |5 |2 |- |align="left"|TSR |align="left"|7 de abril de 2014 |12 |5 |2 |- |align="left"|CSU |align="left"|10 de abril de 2014 |9 |3 |1 |- |align="left"|NCSU |align="left"|16 de abril de 2014 |8-11 |4-6 |1-3 |- |align="left"|UKMO |align="left"|16 de mayo de 2014 |10* |6* |N/A |- |align="left"|NOAA |align="left"|22 de mayo de 2014 |8-13 |3-6 |1-2 |- |align="left"|GINO |align="left"|1 de junio de 2014 |9 |6 |2 |- |align="left"|TSR |align="left"|5 de agosto de 2014 |9–15 |4–8 |1–3 |- |align="left"|NOAA |align="left"|7 de agosto de 2014 |7-9 |3-5 |0-2 |- |colspan="6" style="text-align:center;"| |- |align="left"| |align="left"|Actividad registrada |8 |6 |2

| style="text-align:left;" colspan="5"|* Solamente de junio-noviembre.† de los mayores sucesos recientes.

Los pronósticos de la actividad ciclónica, son emitidos antes de cada temporada por los expertos Philip J. Klotzbach, William M. Gray y asociados en la Universidad Estatal de Colorado - CSU; y por separado los meteorólogos de la NOAA.

El equipo de Klotzbach (anteriormente liderado por Gray) definió el promedio del número de tormentas por temporada (1981 a 2010) de 12,1 tormentas tropicales, 6,4 huracanes, 2,7 huracanes mayores o iguales a la categoría tres en la escala de huracanes de Saffir-Simpson y el índice ACE. La NOAA define una temporada por encima de lo normal, casi normal o por debajo de lo normal, por una combinación del número de tormentas nombradas, el número en alcanzar fuerza de huracán, el número en alcanzar fuerza de huracán mayor y las del índice ACE.

Pronósticos pretemporada El 13 de diciembre de 2013, la Tropical Storm Risk (TSR), un consorcio público formado por expertos en seguridad, manejo de riesgos y predicción climática estacional de la University College of London, emitió un rango prolongado de pronósticos que predicen una temporada de huracanes por encima del promedio. En su informe, la TSR señaló que la actividad de ciclones tropicales podría ser de 14 (±4) tormentas nombradas, 6 (±3) huracanes, 3 (±2) huracanes mayores, y un índice ACE acumulado de 106 (±58) unidades. Este pronóstico se basó en que pudiera verse un incremento ligero de los vientos alisios en el Atlántico tropical y un aumento ligero de la temperatura superficial del mar en la principal región ciclogénica del Atlántico. Mientras tanto, el 24 de marzo de 2014, el Servicio Internacional del Clima (Weather Services International; WSI por sus siglas en inglés), una compañía subsidiaria de The Weather Channel emitió su primer pronóstico en los cuales, se podrían formar 11 tormentas tropicales con 5 huracanes y 2 mayores a la categoría tres. Esto se afirmó sobre la base de dos factores: la temperatura superficial del mar podría encontrarse más fría del promedio y El Niño, que suprimirían la intensidad de la temporada.

El 7 de abril, la TSR emitió su segundo pronóstico, bajando el número de ciclones tropicales en relación con su primer pronóstico. Se predijeron 12 tormentas tropicales, 5 huracanes y 2 mayores a categoría tres y un índice ACE de 75 (±57) unidades. El 10 de abril, la Universidad Estatal de Colorado emitió su primer pronóstico del año, prediciendo una actividad menor al promedio (temporadas 1981-2010). Este se basa en que El Niño se encuentra en su fase intensiva moderada y que la temperatura superficial del mar se encuentra más fría del promedio. La organización predijo 9 tormentas tropicales, 3 huracanes y 1 mayor a la categoría tres con un índice ACE de 55 unidades. Por último, la probabilidad de que un huracán intenso embista a Estados Unidos desde el mar Caribe es menor que el promedio. Por último, la Universidad Estatal de Carolina del Norte (NCSU) afirmó en su pronóstico la formación de entre 8 y 11 tormentas tropicales de los cuales, entre 4 y 6 serían huracanes y entre 1 y 3 superarían la categoría tres.

La United Kingdom Meteorological Office emitió su pronóstico el 16 de mayo, indicando que la temporada podría ser ligeramente debajo del promedio. Se predijeron 10 tormentas tropicales con una probabilidad del 70% de que el número varíe entre 7 y 13; 6 huracanes con una probabilidad del 70% de que varie entre 3 y 9. También predijeron un índice ACE de 84 unidades con una probabilidad del 70% de que varíe entre 47 y 121 unidades. Por otro lado, el 22 de mayo, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) emitió su pronóstico, indicando una probabilidad del 50% de una temporada por debajo del promedio, un 40% de una temporada relativamente normal y un 10% de una temporada por debajo del promedio. También se predijo en un 70%, la posibilidad de formación de entre 8 y 13 tormentas tropicales, de los cuales entre 3 y 6 se convertirían en huracanes y entre 1 o 2 alcanzarían o superarían la categoría tres en la escala de Saffir-Simpson. Esto es debido a la influencia de El Niño, que propiciaría el aumento de vientos en forma de cizalladura y el incremento de la estabilidad atmosférica del Atlántico tropical, dificultando la formación de perturbaciones provenientes de África.

Pronósticos a mediados de la temporada El día 7 de agosto, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) actualizó su pronóstico para la temporada, afirmando la formación de entre 7 y 12 tormentas tropicales nombradas, de los cuales, entre 3 y 6 se convertirán en huracanes y entre 0 y 2 alcanzarían o superarían la categoría tres. Lo dicho se debe a varios factores: las condiciones atmosféricas no eran favorables, debido a la presencia de cizalladuras de viento, la proliferación de ondas tropicales débiles y el aumento de la estabilidad atmosférica. Igual sucedía en las condiciones oceánicas: temperatura superficial del mar baja en los trópicos en comparación a otras cuencas y el predominio de El Niño que suprimiría la formación de tormentas incrementando los factores anteriormente mencionados.

Resumen de la temporada

La Temporada de huracanes del Atlántico de 2014 comenzó oficialmente el 1 de junio. Fue una temporada por debajo del promedio en la que se formaron nueve ciclones tropicales. Ocho de los nueve ciclones designados alcanzaron el estado de tormenta tropical, la menor cantidad desde la Temporada de huracanes del Atlántico de 1997. De las ocho tormentas tropicales, seis alcanzaron una intensidad de huracán. La temporada de 2014 extendió el período sin que tocaran tierra huracanes importantes (>= categoría 3) en los Estados Unidos a nueve años, siendo el último sistema de este tipo el Huracán Wilma en 2005. La falta de actividad se atribuyó a una circulación atmosférica que favorecía el aire seco sobre el Océano Atlántico y la fuerte cizalladura del viento sobre el Mar Caribe. Además, las temperaturas de la superficie del mar estaban cerca del promedio.