GHV2 (abreviación de Greatest Hits Volume 2) es el segundo álbum de grandes éxitos de la cantante estadounidense Madonna, que abarca el período más aclamado y controvertido de su carrera, entre 1991 y 2001, marcado por una sucesión de «altibajos». Concebido como una secuela o complemento de The Immaculate Collection (1990), su primera recopilación de grandes éxitos, GHV2 incluye quince canciones procedentes de sus últimos cuatro álbumes de estudio —Erotica (1992), Bedtime Stories (1994), Ray of Light (1998) y Music (2000)—, así como de la banda sonora de Evita (1996). La propia Madonna determinó la lista final y eligió aquellas canciones que, en su opinión, podían «pasar la prueba del tiempo», por lo que varios sencillos populares de ese período fueron excluidos. Con el fin de evitar que el álbum llevara la etiqueta Parental Advisory por lenguaje soez o referencias sexuales, diez de los temas incluidos fueron versiones ligeramente más cortas o editadas.
Desde el punto de vista musical, fue descrito como un álbum de dance pop «maduro», con presencia de ritmos ambientales y elementos de drum and bass. Al incluir sencillos de distintos períodos, combina baladas con números de pop y disco. El álbum pasó por distintos títulos provisionales hasta que Madonna optó por GHV2, al considerar que era un nombre conciso, directo y fácil de recordar para el público. La portada del recopilatorio, en la que la cantante mira fijamente a la cámara con el cabello rubio ocultando su ojo derecho, proviene de una sesión fotográfica realizada por el neozelandés Regan Cameron para la revista InStyle. El empaque del disco, diseñado por Kevin Reagan, incluyó más de seiscientas imágenes retrospectivas de la carrera de la intérprete. A diferencia de The Immaculate Collection, no incorporó canciones nuevas ni inéditas por decisión de la cantante, quien explicó que el título del proyecto hacía innecesaria la inclusión de temas que no hubieran sido éxitos previos.
El recopilatorio salió a la venta el 9 de noviembre de 2001 a través de las compañías Maverick y Warner Bros. Records, en los formatos de CD, casete y descarga digital. El lanzamiento coincidió con el del VHS/DVD Drowned World Tour 2001, grabado durante un concierto de la gira homónima en Detroit. Debido a otros compromisos laborales, hubo poca promoción directa de parte de Madonna para GHV2, por lo que la campaña publicitaria quedó principalmente a cargo de Maverick y Warner Bros. Para ello, hubo anuncios en televisión y prensa, se creó un sitio oficial de GHV2 y se organizaron concursos y actividades destinadas a fomentar la participación del público. Para garantizar una mayor difusión del recopilatorio, dada la ausencia de canciones nuevas, la cantante encargó al dúo Thunderpuss la producción de un megamix, que fue enviado a las radios y discotecas estadounidenses el 29 de octubre de 2001 únicamente como sencillo promocional del álbum.
En términos generales, GHV2 obtuvo reseñas de favorables a variadas de periodistas y críticos musicales, quienes resaltaron aspectos como la lista de canciones, la diversidad de estilos musicales, la producción y la madurez artística de Madonna. Además, fue elogiado como un testimonio de su influencia y legado en la música y la cultura popular durante la década de 1990. Sin embargo, las constantes comparaciones con The Immaculate Collection, el orden no cronológico de los temas, la ausencia de material nuevo y la inclusión de su versión de «Don't Cry for Me Argentina» generaron opiniones mayormente negativas. Comercialmente, alcanzó la primera posición en Austria y se ubicó entre los diez primeros lugares en Argentina, Australia, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Singapur y varios países de Europa. Pese a haber sido lanzado en el anteúltimo mes de 2001, se convirtió en el decimocuarto álbum más vendido del año en el mundo y, para febrero de 2007, había vendido siete millones de copias a nivel mundial.
Antecedentes La cantante estadounidense Madonna comenzó la década de 1990 en su cenit comercial, con los lanzamientos del sencillo «Vogue» y su primer álbum de grandes éxitos The Immaculate Collection, que representó un resumen de sus primeros siete años de carrera discográfica. El videoclip de «Justify My Love», el primer sencillo de dicho álbum, fue prohibido por MTV y provocó un escándalo que la llevó a la cima de su notoriedad y «más allá de todos los límites». Sin embargo, su carrera se vio afectada por proyectos polémicos en los años siguientes. En 1992, el álbum de estudio Erotica y el controvertido libro Sex —que incluía imágenes sexuales explícitas— desencadenaron una reacción negativa masiva. Además, abordó temas considerados tabú, como el sadomasoquismo, el voyerismo y la bisexualidad, y sus declaraciones e innovaciones fueron vistas como «inmorales, provocativas y repulsivas». La cantante pasaba por una «grave crisis», en la que no lograba conectar con el público más joven y sus canciones difícilmente ingresaban en las listas de popularidad; incluso la prensa llegó a afirmar que su carrera había terminado.
Con Bedtime Stories (1994), su siguiente álbum de estudio, se vio en la necesidad de ampliar sus horizontes y desarrollarse aún más como artista, por lo que incursionó en el R&B y, por primera vez, en la electrónica; además, colaboró con la islandesa Björk, entre otros intérpretes y productores. Este período también marcó el momento en el que intentó remediar las deficiencias de Erotica y «limpiar su imagen» tras las polémicas. Sin embargo, el público aún no estaba del todo preparado para aceptar a una Madonna más «madura», y la crítica percibió una «pérdida de confianza creativa», al recurrir a la ayuda de otros colaboradores en lugar de crear tendencias, en un «intento desesperado por mantenerse actual». Su carrera se revitalizó al personificar a Eva Perón en la película Evita (1996), dirigida por Alan Parker, papel que le valió un Globo de Oro. La maternidad influyó considerablemente en su creatividad, y «redescubrió la jovialidad» que había sido un factor clave en su éxito inicial. La artista centró entonces su atención en asuntos personales, comenzó a escribir canciones reflexivas y se adentró de lleno en la música electrónica. Dos años después, salió a la venta su séptimo trabajo discográfico, Ray of Light, producido principalmente con William Orbit. Reconocido como su mejor álbum y el más completo que había publicado hasta la fecha, así como uno de los mejores de la década de 1990, encontró una nueva voz que podía ser a la vez «experimentada y eufórica». Para entonces, se había alejado de la polémica y se dedicó a la música más experimental.
Según el biógrafo Andy Koopmans, la reinvención de Madonna y la transformación de su vida personal se completaron al comenzar su tercera década de carrera. En 2000, se casó con el director de cine británico Guy Ritchie, con quien tuvo a su segundo hijo, y dividió su tiempo entre su familia y su carrera, entrelazando ambas cuando era posible. Desarrolló canciones que reflejaban en parte a una «mujer de familia y madre establecida», y el resultado de esta introspección se reflejó en su octavo álbum, Music (2000), coproducido con Mirwais Ahmadzaï. Descrito como «vanguardista», se lo considera «otro triunfo» de Madonna y uno de sus álbumes más experimentales y cohesionados. Además, tanto Ray of Light como Music son reconocidos por haber llevado la música electrónica a la cultura mainstream estadounidense. Al año siguiente, emprendió su quinta gira musical y primera en ocho años, Drowned World Tour, donde por primera vez tocó la guitarra eléctrica y acústica en varios temas. La gira, que inició en Barcelona en junio de 2001 y finalizó en Los Ángeles en septiembre, fue un «éxito rotundo», con todas las entradas completamente agotadas.
Para finales de ese año, Madonna había vendido entre 150 y 160 millones de álbumes a nivel mundial y tenía más sencillos entre los diez primeros puestos que cualquier otra artista femenina en la historia de las listas. En particular, logró posicionar 47 sencillos entre las diez primeras posiciones en el Reino Unido, diez de ellos en el número uno, el doble que cualquier otra mujer. Según Charlotte Robinson, de PopMatters, Madonna seguía siendo una «figura clave» y en constante evolución dentro de la cultura pop, por lo que «no era de extrañar» que sintiera que había llegado el momento de celebrar una nueva década de sus logros con una segunda colección de grandes éxitos.
Desarrollo
La idea de editar un álbum de grandes éxitos surgió como un «hito» para el final del año 2001 y no como una decisión impuesta por la compañía discográfica de Madonna, Warner Bros. En un comunicado de prensa publicado por Warner Music Group, la cantante explicó: «Si escuchan el disco, podrán apreciar mi evolución como cantante, compositora y, sobre todo, como persona». Además, el concepto del recopilatorio estuvo estrechamente vinculado a su gira Drowned World Tour, que, según la propia artista, representó una celebración de su trabajo desde la película Evita hasta sus tres álbumes de estudio más recientes. Concebido como una secuela o complemento de The Immaculate Collection, GHV2 retomó la línea conceptual de este último y abarcó el período comprendido entre 1991 y 2001, una etapa descrita por la crítica como la más aclamada y, al mismo tiempo, la más polémica de la cantante, caracterizada por una sucesión de «altibajos». El recopilatorio incluye canciones procedentes de sus últimos cuatro álbumes de estudio —Erotica (1992), Bedtime Stories (1994), Ray of Light (1998) y Music (2000)—, así como de la banda sonora de Evita (1996), y conmemora sus veinte años de trayectoria musical.
Las quince canciones seleccionadas, ordenadas según su fecha de lanzamiento, fueron: «Erotica» y «Deeper and Deeper», de Erotica; «Secret», «Take a Bow», «Bedtime Story» y «Human Nature», de Bedtime Stories; «Don't Cry for Me Argentina», de Evita; «Frozen», «Ray of Light», «Drowned World/Substitute for Love» y «The Power of Good-Bye», de Ray of Light; «Beautiful Stranger», de la banda sonora de Austin Powers: The Spy Who Shagged Me (1999); y «Music», «Don't Tell Me» y «What It Feels Like for a Girl», de Music. En la lista final, las canciones aparecen en un orden aproximadamente cronológico. De estas quince, nueve alcanzaron el top diez en Estados Unidos y todas —salvo una— lo lograron en el Reino Unido; «Take a Bow» fue la excepción en este último país, aunque representó su mayor éxito en Estados Unidos, al permanecer siete semanas consecutivas en el primer puesto de la lista Billboard Hot 100. Con el fin de evitar que el álbum llevara la etiqueta Parental Advisory por lenguaje soez o referencias sexuales, diez de los temas fueron versiones ligeramente más cortas o editadas, como ocurrió con «Human Nature», de la que se eliminó una línea explícita. Madonna, quien determinó la lista final, mencionó que pasó «horas y horas» escuchando su catálogo y seleccionando aquellas pistas que, a su juicio, podían «pasar la prueba del tiempo». En una entrevista con la presentadora Jo Whiley para BBC Radio 1, profundizó sobre los criterios de selección: