Back to Basics es el quinto álbum de estudio de la cantante estadounidense Christina Aguilera, publicado el 15 de agosto de 2006 por el sello discográfico RCA Records. El material se dividió en dos discos; el primero producido, en su mayoría, por el rapero estadounidense DJ Premier y el segundo, por la compositora Linda Perry, quien ya había trabajado con Aguilera en su álbum anterior, Stripped (2002). La idea central del álbum era hacer un homenaje a la música de los años 1920, 1930 y 1940, y a los artistas que Aguilera admira, como Billie Holiday, Otis Redding, Etta James y Ella Fitzgerald. Back to Basics fue descrito por la propia Aguilera como una fusión de jazz e inspirado en el soul con un estilo modernizado. Un álbum de pop y R&B, el primer disco yuxtapone el rhythm and blues con hip hop y elementos urbanos en el que la mayoría de las canciones emplean samples, mientras que el segundo contiene canciones originales, con la excepción de «Candyman», que contiene un sample de «Tarzan & Jane Swingin' on a Vine». Líricamente, el álbum habla sobre las experiencias vividas por la misma Aguilera, incluyendo su matrimonio con Jordan Bratman en 2005. Para este álbum, Aguilera adoptó un nuevo alter ego, llamado Baby Jane e hizo varios cambios a su apariencia pública, inspirada por las actrices clásicas de Hollywood.

RCA Records lanzó cinco sencillos del álbum. El primero, «Ain't No Other Man», alcanzó el número seis de la lista Billboard Hot 100 en Estados Unidos y se convirtió en una de las canciones más exitosas de la carrera de Aguilera en ese país. Los siguientes dos sencillos, «Hurt» y «Candyman», llegaron a los puestos 19 y 25, respectivamente, en el Hot 100. «Slow Down Baby» se lanzó como sencillo únicamente en Australia, mientras que «Oh Mother» fue publicado en varios países europeos. Para promocionar el álbum, Aguilera se embarcó en la gira mundial, Back to Basics Tour. que comenzó a finales de 2006 y terminó a mediados de 2007, presentándose en varias ciudades de Estados Unidos, Canadá, Asia, Europa y Australia. Es su tour más recaudador, con $48.1 millones de dólares solo en Norteamérica (excluyendo a México), y en total más de 93 millones en el mundo, con un total de 69 fechas, haciéndolo el tour más recaudador del 2007 por una artista femenina.

El álbum debutó en la posición número uno de la lista Billboard 200 de Estados Unidos y fue certificado dos veces platino por la Recording Industry Association of America (RIAA) por sus ventas de más de dos millones de copias en el país. También llegó al número uno en Alemania, Australia, Austria, Canadá, Escocia, Hungría, Irlanda, Países Bajos, Reino Unido y Suiza y alcanzó los diez primeros lugares en Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Italia, Japón, Noruega, Nueva Zelanda, Polonia, República Checa y Suecia. Además llegó al número uno en el European Top 100 Albums, recibiendo múltiples certificaciones en varios países por sus altas ventas. Por otro lado, el álbum fue muy bien recibido por los críticos de música contemporánea, llamándolo como uno de los mejores trabajos de Aguilera y llegó a tener el récord del álbum con más estrellas en toda la historia de la música; el sitio web Allmusic sostuvo que la obra era "una declaración artística", mientras que la revista Entertainment Weekly dijo que era una producción "digna de respeto". Gracias a Back to Basics, Aguilera recibió numerosos premios y nominaciones entre los años de su promoción, es decir, 2006 y 2007. El primer sencillo, «Ain't No Other Man», ganó un premio Grammy a la mejor interpretación vocal pop femenina en la ceremonia de 2007. Back to Basics ha vendido más de 5 millones de copias a nivel mundial, convirtiéndose en el tercer disco más exitoso de la cantante.

Antecedentes De acuerdo a Christina Aguilera, Back to Basics es un tributo a sus artistas favoritos, como Billie Holiday, Otis Redding, Etta James y Ella Fitzgerald. También es un concepto visual que mezcla desde los años 1920 a los 40, afirmando que era la época y la música con la que se identificó cuando niña. La cantante enfatizó que, durante las grabaciones, "simplemente era grandioso seguir una visión establecida", lo cual ella creía que la ayudaría a tener un mejor producto. De igual forma, comentó que quería elaborar un disco que "hiciese sentirse bien". Mientras se terminaban las grabaciones de Back to Basics, la cantante Etta James se reunió con Aguilera en un estudio de Los Ángeles, y allí afirmó que era increíble que una mujer joven "estuviera cantando canciones reales", pues argumentó que al estar dirigida a la música pop, "podía hacer cualquier otra cosa". El nombre del álbum fue revelado por la productora Linda Perry quien añadió que era referente a su contenido, pues "es un regreso a lo básico".

Grabación miniatura|180px|derecha|Aguilera cantando "Understand". Con el anuncio del nuevo disco de Aguilera, ella misma confirmó que una de sus colaboradoras principales sería la productora estadounidense Linda Perry, con quien ya había trabajado en el álbum Stripped. Antes de confirmar su proyecto juntas, Perry concedió una entrevista a MTV, donde declaró que aprecia mucho a Aguilera y que "desearía trabajar con ella de nuevo, pero no la voy a forzar[...] Si me llama, le responderé lo más pronto posible. Si no lo hace, estoy más que segura que hará un álbum genial, sin importar lo que pase". No obstante, al poco tiempo, la misma Perry informó que trabajaría con Aguilera y que el público vería "una parte completamente nueva de Christina". La primera canción que hicieron juntas fue el tercer sencillo oficial del álbum, "Candyman", un tema inspirado en la banda The Andrews Sisters y señalado como el favorito de la cantante en el álbum. Ambas terminaron nueve canciones para Back to Basics, incluidas como un trabajo exclusivo en el segundo disco del mismo. miniatura|izquierda|230px|Varias escenas de Christina Aguilera interpretando algunos de sus éxitos en la gira de la promoción de este álbum, Back to Basics World Tour.

Durante la grabación del disco, Christina Aguilera declaró que quería trabajar con el productor DJ Premier, después de escuchar su trabajo con la banda Gang Starr. La cantante concedió una entrevista a la revista Billboard, donde argumentó que deseaba salirse "de lo cotidiano" ya que buscaba a alguien poco conocido, pues "no recurriré a lo más obvio [los más populares], por ejemplo The Neptunes, Pharrell o Lil Jon. Me gustaría ir a lugares donde nadie se ha acercado". Después de que Premier recibiera la llamada de Aguilera, de acuerdo a sus declaraciones, se sintió sorprendido, puesto que se orientaban a audiencias distintas, pero aceptó de todas maneras, porque estaba dispuesto a "tomar retos y hacer cosas nuevas". La primera canción que el dueto terminó fue el primer sencillo del álbum, "Ain't No Other Man", la cual incorpora fragmentos del tema "Hippy, Skippy, Moon Strut" de la banda Moon People.

La compositora estadounidense Kara DioGuardi ayudó en la escritura de la gran mayoría de las canciones del primer disco, mientras que el Dj británico Mark Ronson coescribió el segundo sencillo del álbum, "Hurt", y produjo los temas "Slow Down Baby" y "Without You". Por otra parte, la pista "Makes Me Wanna Pray" contó con la colaboración musical e interpretativa del cantautor Steve Winwood. Otros compositores y productores fueron Rich Harrison (productor de "Makes Me Wanna Pray"), Big Tank (productor de "Oh Mother" y "On Our Way"), Tony Reyes (productor de "Here to Stay") y Kwame (productor de "Understand").2006. Folleto de Back to Basics. Consultado el 17 de diciembre de 2008.

Contenido

Sesión fotográfica

Los sonidos de los años 1920, 30 y 40, y los géneros soul y jazz planteados en Back to Basics se reflejaron también en la imagen que llevaría la artista para la promoción del disco. De ese modo, Christina Aguilera comenzó a maquillarse y a vestirse como lo hacían las actrices de la época, afirmando que el "glamour de esa época era asombroso" y que sus máximas exponentes eran, Marlene Dietrich, Marilyn Monroe y Carole Lombard, entre otras. A su vez, la intérprete dijo que recolectar "todos los recortes de revistas y distintas referencias, para ver como todo cobraba vida de nuevo" fue algo "muy asombroso y divertido".

Para la sesión fotográfica, Christina Aguilera eligió a la artista alemana Ellen von Unwerth, gracias a sus "toques eróticos y femeninos". La cantante comentó que Unwerth es su fotógrafa favorita, pues "es juguetona y divertida" y "hace que el trabajo se vea más allá de lo visual", además de que "es artista con mérito propio[...] Entra al ánimo del ambiente y juguetea con el espíritu de sus trabajos".

El equipo fotográfico de Unwerth, junto a Aguilera, estuvo tres días tomando las fotos para el folleto del disco doble. Durante el primer día, la sesión incluyó a la cantante recostada en una cama mirando a través de barrotes de hierro, tratando de enfatizar "un ambiente cálido, acogedor y relajado". El segundo día obtuvieron las fotos de la gira que se realizaría para promocionar el álbum. El concepto fue el de los circos de los años 1920 y, de acuerdo a Aguilera, las tomas quedaron similares al sonido del segundo disco, "divertidas y temáticas". La tercera y última sesión se llevó a cabo en un lugar de Hollywood llamado Forty Deuce, ambientado como los clubes de burlesque de principios del . La portada recibió comparaciones con la de Bedtime Stories (1994), el sexto álbum de estudio de la cantante estadouniednse Madonna, debido a su similitud.

Contenido lírico El primer disco de Back to Basics incluye tributos líricos e interpretativos de Aguilera a sus artistas favoritos, como Etta James, Nina Simone y Marvin Gaye. Su introducción sostiene que Christina desea entender que hicieron los cantantes de soul "para inspirar a toda una generación". Asimismo explica porqué se tomó tanto tiempo de grabación, respondiendo que quería "entrar a la mente de cada leyenda, cada letra, cada melodía y cada ritmo". El tema "Back in the Day" habla sobre los cambios de época e incita a un retorno a lo "básico". Entre otras cosas, menciona que algunas canciones de Aretha Franklin son himnos para las mujeres y las de Marvin Gaye son "simplemente clásicos". De igual forma, y en tono de metáfora, Aguilera afirma que todos ellos son "los grandes de la música" y "los que abrieron las puertas".

Entre las canciones del primer disco se encuentran "Makes Me Wanna Pray", "Understand", "On Our Way" y "Without You" que, de acuerdo a MTV, fueron escritas por Aguilera como "una carta de amor" a su esposo Jordan Bratman. Los cuatro temas tienen una idea secundaria similar, donde la cantante enfatiza que "hiciste posible que dejara atrás mi pasado". Otra pista, "Oh Mother", habla sobre el abuso que soportaron la artista y su madre a causa de su padre. Las tres últimas canciones son referentes a la carrera de la cantante: con "Still Dirrty" menciona que no le importan las críticas que recibió por Stripped, pues ella siempre será la "chica sucia", y concluye con que lo volvería a hacer; en "Here to Stay" argumenta que estará siempre en el escenario y que nada la detendrá, mientras que "Thank You" es una mezcla entre estrofas de agradecimiento de Aguilera a sus admiradores, de los sencillos "Genie in a Bottle" y "Can't Hold Us Down" y de mensajes que sus seguidores le enviaron como muestra de gratitud.

miniatura|izquierda|240px|Aguilera interpretaba las canciones del segundo disco en un escenario de temática circense.